Ninguna ruptura es fácil. Todas suponen un reto en el sentido del gran dolor que suponen y el reto de soltar a la persona que ha sido tan querida, ya sea una pareja, un familiar o una amiga o amigo.

Sin embargo, las rupturas con personas narcisistas o emocionalmente inmaduras suelen ser todavía más difíciles porque la ruptura la suelen hacer de una forma poco respetuosa o empática hacia la otra persona, lo cual dificulta mucho elaborar un cierre de la relación.

5 Formas más comunes en las que una persona narcisista o emocionalmente inmadura deja una relación

Ghosting: simplemente dejando de contestar a cualquier mensaje, sin dar ningún tipo de explicación. Ésta es la forma más dolorosa de todas, ya que viene a negar toda la relación, comportándose la persona narcisista o emocionalmente inmadura como si la relación no hubiese existido nunca. Esto puede conllevar sentimientos de desvalorización a la persona dejada, ya que fácilmente le puede llevar a pensar que “toda la relación ha sido un error” o que “no ha merecido la pena”.

Por un mensaje de texto, whatsapp, mensaje en las redes sociales o mail y bloqueando después. Esta acción llega de golpe, como un corte que se suele vivir en el cuerpo como un puñetazo en el estómago. Es muy agresivo para la persona dejada, ya que en unos pocos segundos recibe la noticia de un cierre que, obviamente, no puede procesar en ese momento sino que es algo que puede tardar semanas, meses o incluso años en elaborar, dependiendo de la profundidad que haya tenido para ella la relación. Esta forma puede generara mucha frustración y sensación de injusticia, ya que la única explicación que recibe la persona dejada (si es que hay alguna) es en ese último mensaje y no hay ningún espacio para hacer preguntas o para una réplica.

Un cierre ambiguo. Esto consiste en cuando la persona narcisista o emocionalmente inmadura no cierra de una forma clara sino que deja abierta una puerta para el futuro pero el mensaje es que “Ahora no”. Ejemplos de este tipo de cierre son: “Ya hablaremos más adelante”, “No sé si sabré olvidarte” o “Podemos hablar en unos meses”. Un cierre de este tipo causa mucha confusión, sentimientos de ambivalencia y no permite que sea definitivo, la relación se queda en un limbo sin una resolución clara.

Delante de otras personas o en un lugar público como un restaurante. Hacer el cierre en este contexto “invita” a la persona dejada a “comportarse” de manera tal que no se sienta con la libertad de responder como lo necesite y esto impida una conversación incómoda.

Un cierre que en realidad no lo es. Supone decir frases del estilo de “No quiero verte nunca más”, “Hemos terminado para siempre”, “Lo nuestro ha terminado” y volver a contactar con la persona dejada después de unas horas o unos días comportándose como si nada hubiera pasado. Este tipo de comportamiento es muy dañino y tóxico, ya que cada ruptura la persona dejada la vive como real, multiplicando la intensidad de una sola ruptura y porque es muy fácil desarrollar una adicción a las hormonas derivadas de la montaña rusa de emociones de dejar-volver, dejar-volver en un ciclo sin fin. Además, esto es como lo del cuento de «Pedro y el Lobo», como se desarrolla una resistencia a pensar que es un fin definitivo por todas las experiencias de cierre falso, cuando realmente ocurre, puede golpear más fuerte, ya que el periodo de negación puede durar mucho más tiempo.

Cómo lidiar con el cierre de una persona narcisista o emocionalmente inmadura

La parte más difícil de un cierre está en asumir que el cierre no tiene nada que ver ya con la otra persona y que cómo te han dejado no habla de ti ni tu valía sino del nivel de madurez emocional de la otra persona.

Ten presente que es normal experimentar diversas emociones. Es habitual sentir sorpresa, tristeza, rabia, agotamiento, frustración, confusión,.. y además, estas emociones pueden llegar a ser muy intensas. También es posible que sientas ansiedad ante el futuro. Entiende que estas emociones disminuirán en intensidad con el paso del tiempo. Incluso si la relación no era saludable, adentrarse en lo desconocido puede dar mucho miedo y angustia.

Practica la comprensión y la compasión contigo. Permítete sentir y funcionar a un nivel que no sea el óptimo durante un tiempo. Es posible que, por un periodo, no logres ser tan productiva o productivo en el trabajo o cuidar de tus relaciones de la forma en que sueles hacerlo. Nadie es Superman ni Supergirl, tómate el tiempo necesario para sanar, reorganizarte y recuperar energías.

No atravieses esto a solas. Compartir tus sentimientos con amistades y familiares puede ayudarte a superar esta etapa. Considera unirte a un grupo de apoyo donde puedas conversar con personas que atraviesan situaciones similares. El aislamiento puede aumentar tus niveles de estrés, afectar tu capacidad de concentración y relajación, tus relaciones personales y tu bienestar general. No tengas miedo de buscar ayuda externa si la necesitas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo pedir un cierre digno a la persona narcisista o emocionalmente inmadura?

Sí, claro que lo puedes pedir, pero si te han dejado de las formas antes descritas es muy improbable que te dén el cierre que necesitas por mucho que lo pidas. La otra persona puede contribuir a que tengas un cierre más fácil pero en última instancia, todo el poder está en tus manos para elaborar el cierre que necesitas.

¿Por qué se ha ido así?

Ésta es una pregunta muy frecuente y tienes todo el derecho de hacerla. Como hemos comentado más arriba, cómo una persona cierra una relación tiene que ver con su grado de madurez emocional, no con tu valía. No hacerlo personal es fundamental para recuperarte mejor y más fácilmente de terminar la relación.

¿Qué puedo aprender de esta experiencia?

Como un cierre de estas características es muy doloroso, puede ser tentador o hasta inevitable quedarse enganchada o enganchado en sentimientos intensos de rabia, odio, rencor,… hacia la otra persona. Sin embargo, esto sólo va a ralentizar el proceso de duelo. Con esto no quiero decir que no tengas que pasar por esos sentimientos. Todo lo contrario, son parte del proceso. Pero sí conviene dejarlos ir cuando ya los has sentido por el tiempo suficiente. Lo más constructivo que puedes hacer (versus a la forma destructiva que ha tenido la persona narcisista o emocionalmente inmadura de dejar la relación) es hacerte preguntas como:

¿Escojo siempre al mismo tipo de personas?

¿Hay algo que se repite en los cierres de mis relaciones?

¿Cómo vivo el vínculo con la otra persona: desde un lugar de ansiedad o de tranquilidad?

¿Cuánta comunicación saludable creo que hay en mis vínculos y cuánta capacidad para tener conversaciones difíciles?

¿Cuánto tiempo dura un duelo?

Un duelo no tiene un plazo concreto sino que varía mucho de persona a persona o dependiendo del tipo de vínculo. No obsesionarse con cuánto va a durar o con que termine pronto, ayuda a vivirlo con naturalidad y a que el cuerpo procese lo que necesita, sin sentir la demanda o la exigencia.

Conclusiones finales

Un duelo es de las experiencias más dolorosas que vivimos las personas y dependiedo de sus componentes, como los tipos de cierre que mencionamos en este artículo, pueden intensificar este dolor.

La forma más emocionalmente inteligente y constructiva de elaborar un cierre difícil y un duelo, además de todo lo comentado más arriba, consiste en integrarlos, dejarlos que sean parte de ti y de tu historia de vida.

Y desde esa integración, apreciar todas las experiencias compartidas con la otra persona, agradeciéndolas y también revisar si algo de lo que has aprendido te lo puedes llevar a tus relaciones actuales o futuras, como por ejemplo:

  • “Si una potencial pareja evita conversaciones difíciles, para mí es una bandera roja.”
  • “Tras un cierre de “ghosting” con alguien a quien pensaba que era mi mejor amiga, he decidido no poner esta etiqueta a ninguna de mis amistades presentes o futuras para vivir los vínculos de amistad desde un lugar más fluido.”
  • “Si un familiar se comporta como un niño pequeño en una comida de navidad, voy a revisar el vínculo que tengo con él/ella y si necesito poner nuevos límites o distancia emocional.”

Imagen de Zaqy Al Fattah en Unsplash