Última actualización: 26 septiembre, 2025

ex pareja narcisista

Las relaciones con personas narcisistas se caracterizan por ser difíciles. Y esto incluye no sólo toda la relación sino también cómo termina. Si tu ex pareja narcisista no termina de soltarte, te explicamos los motivos más comunes por los que no lo hace.

Quiere seguir utilizándote

Si tu ex narcisista ya no es parte de tu vida, es más que probable no suelte del todo el vínculo tan fácilmente.

En este tipo de relaciones se da con frecuencia el ciclo de abuso narcisista, donde, tras romper, la persona narcisista vuelve a una etapa de bombardeo de amor o love bombing para que su ex pareja vuelva a la relación.

De repente, hay un cambio de actitud y la persona narcisista muestra su mejor cara de nuevo, hace las cosas que sabe que te gustan, te dice todo lo que pediste oír durante la relación pero nunca te dijo, parece una persona que está realmente cambiada.

En realidad se trata de una trampa para que vuelvas a la relación abusiva y la persona narcisista pueda seguir abusando, manipulando, controlando, utilizando.

Se trata de algo cíclico. Si vuelves a la relación, más pronto que tarde, volverá a la fase de devaluación y con ella el abuso y el maltrato.

No soporta el hecho de que seas tú quien ha dejado la relación

Las relaciones con personas narcisistas están basadas en dinámicas de dominación/sumisión, donde la persona narcisista es la dominante y su pareja, la sumisa. En ocasiones, puede haber variaciones de este patrón, donde por momentos es la persona narcisista la que puede comportarse de forma sumisa y ser su pareja la dominante.

Si eres tú quien ha dejado la relación, esto daña el ego de la persona narcisista, que puede ver incluso como una ofensa que una persona que cree que está muy por debajo de ella, haya “osado” abandonarle. Por ello, hará todo lo que pueda para que vuelvas a la relación y con ello, restaurar su ego dañado.

Quiere recuperar el poder y el control sobre ti

Para las personas narcisistas, las relaciones están basadas en el poder y el control porque no son capaces de ver a las otras personas como iguales. Este poder y control sobre ti alimenta el ego de la persona narcisista, por lo que si dejas la relación, este suministro de poder y control que hacen sentirse grande a la persona narcisista, desaparece.

Por ello, la persona narcisista intentará que vuelvas a la relación, pensando únicamente en sus intereses y necesidades personales.

Después de todo, invertir energía en que una persona vuelva a una relación en la que ya ha estado es más eficiente que invertirla en conocer de cero a otra persona que pueda ser apta para el abuso y el maltrato.

No quiere sentirse abandonada

En general, las personas narcisistas suelen tener una herida de abandono, ya que son personas que se han sentido abandonadas en su infancia por sus cuidadores. Esta herida de abandono se activa si intentas dejar la relación. La persona narcisista se sentirá pequeña, indefensa, carente de valor.

Por ello, la persona narcisista evitará a toda costa y en cualquier situación reactivar esa herida, por lo que si intentas dejarle, hará todo lo posible para que reconsideres tu decisión y así no tener que lidiar con su propia herida de abandono.

Quiere mantenerte como suministro narcisista, aunque sea en dosis menores

Las personas narcisistas no cierran las relaciones. Cerrar una relación supone decir adiós a la otra persona, aceptando que la relación se ha terminado. Una persona narcisista nunca hace esto porque para cerrar una relación hay que mostrar una cierta vulnerabilidad y también porque supondría reducir las posibilidades de que sigas siendo una fuente de suministro narcisista, aunque sea en menor grado. Por ejemplo, puede aceptar que ya no va a ser tu pareja pero quizá intente seguir manteniendo relaciones sexuales de forma esporádica.

No soporta verte feliz

Las relaciones de abuso y maltrato están basadas en la dependencia emocional y psicológica, donde la persona narcisista le da el mensaje a la víctima de que “Sin mí estás perdida”. “Sin mí no sabrás arreglártelas sola”, “Sin mí nadie te va a querer”.

Estos mensajes son los que terminan calando en la víctima y hacen que, a pesar de sentirse atrapada, se quede en la relación aunque sepa y sienta que no es un lugar sano, seguro ni de crecimiento para ella.

Es por eso que aprovechará cada momento para estar cerca de la víctima y así poder lavarle el cerebro de nuevo. Lo pude hacer en modo “poli bueno” con el love bombing y fingiendo que ha cambiado y que la relación será mejor, o en modo “poli malo”, dándole el mensaje a la víctima de que sin ella no podrá vivir.

Éste es el momento en el que la víctima deberá sentir su fuerza y darse cuenta de que en realidad es al revés. Es decir, que si se mantiene firme en su decisión de dejar la relación, es cuando podrá por fin empezar a recuperar su autoestima y generar relaciones con otras personas donde haya espacio, respeto y amor.

Conclusiones finales

Sea cual sea la agenda escondida de la persona narcisista para mantener la relación, en ninguno de los casos está mirando por tu salud mental y emocional sino por sus necesidades personales y te percobe como un recurso para cubrirlas, no como una persona que también tiene necesidades y el derecho de que su pareja se las cubra.

Si necesitas ayuda para mantener tu posición al dejar la relación y sanar tus heridas de infancia para no volver a caer en una relación abusiva, la terapia te puede ayudar. Al fondo de estas relaciones hay temas muy importantes y nucleares, como el trauma y el apego, que se pueden sanar con el acompañamiento de la terapeuta adecuada.

Imagen de niu niu en Unsplash