La Comparación: una forma de Abuso Narcisista

Una de las formas en que los narcisistas triangulan es comparando a su pareja, amigo, hijo, empleado,… con otras personas como una forma de generar inseguridades en ellas.

Esta comparación puede ser muy dolorosa, ya que pone a la persona comparada en una situación psicológica y emocional de sentirse “menos que”, “no suficiente” o “defectuosa”. La comparación en realidad responde a las necesidades de la narcisista y sus preferencias y supone una visión sesgada de la realidad.

Normalmente, la persona comparada intentará por todos los medios alcanzar ese ideal del otro con el que se le compara, sin darse cuenta de que se trata de una trampa psicológica. Si alcanza ciertos objetivos o metas, el narcisista  ya se encargará de volver a subir el listón para que la persona comparada se siga sintiendo de la misma manera.

Es posible que la narcisista en ocasiones cambie los roles y la persona comparada a la baja pase a ser comparada a la alta, y viceversa. En todo caso, la narcisista es la que se encarga de determinar quién es “bueno” o “guapa” o “listo” o quién “lo hace bien” o no. La narcisista ya se encarga de mantener esta posición desde la que ejerce el control, la dominación y la manipulación. La narcisista es la directora de la película y decide cómo será cada personaje en función de su relación con cada persona y sus necesidades, no la realidad.

Para sanar es necesario salir de esta dinámica, donde la persona comparada no acepta más esta situación de comparación constante y busca otros referentes o ser el suyo propio, pero en todo caso, decide dejar de ser internamente “menos que”, “no suficiente” o “defectuosa”.

Curarse de los efectos de la comparación tóxica no es una tarea fácil, pero ganar poder personal, confianza en uno mismo y aprender a validarse es esencial para el viaje de recuperación. También puede que necesites apoyo profesional para abordar cualquier síntoma de trauma que te mantiene en la dinámica de la comparación.

Más abajo te muestro tres formas en que las supervivientes de abuso narcisista pueden comenzar a curarse del impacto de la comparación tóxica.

Date cuenta de que eres única e insustituible

El abusador narcisista te ha lavado el cerebro y te ha condicionado para que creas que tú eres el problema, y ​​éste es un sistema de creencias arraigado que debe abordarse en su núcleo para que se produzca la curación.

Esta creencia surge no sólo durante la comparación tóxica en la relación, sino después de que la relación termine. No sólo es necesario romper los lazos traumáticos con la narcisista, sino que tus distorsiones cognitivas deben ser reemplazadas por creencias más saludables y realistas sobre la realidad del abuso que has experimentado y tu identidad personal, que el abusador ha intentado erosionar y disminuir.

Ahí es donde entra el poder de la autoestima y la autovalidación. Combatir la triangulación y la comparación requiere saber que eres verdaderamente insustituible y que la combinación de tu belleza interior y exterior no se puede encontrar en ninguna otra persona sobre la faz de la Tierra.

Recuerda también que los narcisistas cosifican a las personas con las que están, viendo más lo que pueden obtener de ellas que apreciándolas por quienes realmente son. Tú, como persona, nunca puedes ser «copiado» y se te tiene porqué comparar con nadie. Esto te resta individualidad y te proporciona una visión sesgada de ti mismo.

Tu inteligencia, pasiones, pasatiempos, intereses,… hasta el brillo de tus ojos, son hermosas cualidades y atributos que cualquier persona que no sea un narcisista seguramente apreciará de ti. Así que pregúntate: ¿cuál es el potente cóctel de cualidades que te hacen única e insustituible?

Haz una lista de autoamor y déjala en un lugar en el que la puedas ver a menudo: un espejo en tu habitación, la nevera,… Esto hará que te acostumbres a despertarte por la mañana con una actitud de agradecimiento por todo lo que eres y tienes, en lugar de sentirte carente de alguna manera.

¿Qué tipo de milagros en tu vida, en tu personalidad y en tus habilidades podrías perderte mientras dedicas tu tiempo y energía a compararte con otra persona? Se trata de seguir adelante con la determinación y el compromiso contigo mismo de concentrarte en ti y celebrar tus cualidades más atractivas y deseables. Todos los días, honra las cualidades, rasgos y atributos de los que estás orgullosa, incluso si la narcisista los menosprecia.

Aborda las cosas que necesitas para generar más confianza. Usa lo que sea en que el narcisista te haya disminuido como motivación o combustible para celebrar, mejorar o aumentar el amor por esa parte específica de ti.

No dejes de celebrarte, incluso si las voces de la sociedad, tu abusador o tu propio crítico interno parecen interferir.

Sana las heridas inconscientes de que no mereces o no eres suficiente y cultiva nuevas semillas de autoestima

La mayoría de los supervivientes que han estado en relaciones abusivas y no saludables en la edad adulta, provienen de dinámicas familiares tóxicas. La infancia es donde muchos supervivientes aprenden por primera vez a atenuar su propia luz.

Los supervivientes de abuso infantil por parte de padres narcisistas pueden haber sido comparados incansablemente con un hermano, un primo o un amigo de la familia mientras crecían. Es posible que tu padre o madre te hayan atacado, criticado o saboteado para su propio beneficio, por ejemplo, por haber ejercido el rol del chivo expiatorio en la familia narcisista.  

Una vez que haya identificado las formas en que te han hecho daño en el pasado, hazte las siguientes preguntas y explora:

¿De qué manera puedo aceptar mi visibilidad? Por ejemplo, ¿hay algún sueño o proyecto que hayas estado postponiendo debido a dudas o sabotaje por parte de tu pareja abusiva? A lo mejor quieres estudiar una nueva carrera, montar tu propio negocio, irte a un viaje largo,… Ahora es el momento de comenzar a trabajar o reconstruir ese sueño proyecto para hacerlo realidad, más grande y brillante que nunca.

¿Qué partes de mí mismo y qué dones me he resistido a mostrar como una forma de ocultarme? Nos enseñaron a minimizar nuestros talentos y rasgos deseables debido a la envidia patológica del narcisista y sus humillaciones, así como cualquier programación infantil. Quizás eres un artista increíble y tu abusador te dijo cosas negativas sobre tu potencial o simplemente no prestó la atención que necesitabas a tus cualidades, que ya estaban ahí pero fueron ignoradas. Ahora es el momento de que seas tú quien abrace esos dones y cualidades y los desarrolles. Ahora la única persona que se interpone entre tú y tu sueño o proyecto, eres tú misma.

Minimiza las comparaciones innecesarias y reprograma el diálogo interno negativo

Una de las mentiras más dañinas que se puede aprender de padres o parejas narcisistas es que tenemos que competir con otros para demostrar nuestro valor.

Las víctimas de abuso narcisista se sienten deficientes e inútiles por el condicionamiento tóxico y destructivo de la relación. Comienzan a compararse con los demás como una forma de autosabotaje, continuando el abuso incluso después de que la relación haya terminado.

Si nos pasáramos la vida comparándonos con todas las personas con las que nos cruzamos, nos volveríamos locos. De manera similar, lo último que queremos hacer en nuestro viaje hacia la curación es hacer comparaciones innecesarias con alguien con quien una persona tóxica nos ha comparado.

Los abusadores narcisistas son maestros en compararnos con personas que pueden ser muy diferentes a nosotros. Esto se hace intencionalmente para provocar una sensación de inquietud y auto cuestionamiento sobre las cualidades de las que podemos «carecer». Sin embargo, lo que debes recordar que se trata de un juego psicológico, donde la narcisista está explotando tus puntos más vulnerables de una forma que sabe que funciona.

La verdad es que no nos falta nada. Estamos «llenos» de las mismas cosas que necesitamos. Somos absolutamente suficientes en lo que tenemos ahora, porque dentro de esa marca única de peculiaridades, defectos, fortalezas, está exactamente lo que somos y lo que debemos ser. Ya estamos completos y debemos trabajar en el diálogo interno negativo y la crítica interna que pueden atacar para restar valor a nuestra propia integridad.

Puedes participar en un hábito diario de afirmaciones positivas personalizadas para tus necesidades. Esto es especialmente útil cuando escuchas la voz de tu abusador, interiorizada ya como la voz de tu crítico interior.

El EMDR y/o la hipnoterapia pueden servir para despejar los patrones de pensamiento negativos y enfocar las creencias subconscientes del trauma del que ni siquiera somos conscientes que nos está reteniendo.

Rompiendo la comparación e integrando la totalidad

A algún nivel, incluso subconscientemente, nos sentimos atrapados para permanecer dentro del vínculo tóxico porque nos hemos olvidado de honrar nuestra integridad y todavía estamos apegados al abusador a través de un vínculo traumático.

Independientemente del contexto en el que te enfrentes a la triangulación, es importante recordar y honrar esa integridad. Compararnos a nosotros mismos es una deshonra para las mismas cosas que nos hacen quienes somos. Si te comparas constantemente con las personas con las que te compara o ha comparado tu abusador, ¿por qué no te comparas con un modelo a seguir saludable al que aspiras ser más parecido o con una mejor versión de ti misma que aspiras a ser?

Puedes “triangular al revés” al narcisista con una nueva red de apoyo, una nueva vida floreciente y un nuevo sentido de confianza, que den nacimiento a tu revolución y victoria tras el abuso narcisista.

Fuente: https://salon.com

Imagen de Joshua Rawson-Harris en Unsplash

La Triangulación y el Narcisismo

El Triángulo del Drama de Karpman

El triángulo del drama de Karpman es un modelo social de interacción humana. El triángulo mapea un tipo de interacción destructiva que ocurre entre personas que están en conflicto. Fue concebido por Stephen Karpman en su artículo de 1968 «Cuentos de Hadas y Análisis de Guión sobre el Drama».

El triángulo del drama de Karpman, que se utiliza mucho en psicología y en psicoterapia, está formado por tres roles. Los tres son mecanismos neuróticos:

  • La Víctima: esta persona siente que otra(s) persona(s) o la vida le tratan mal, que no se merece ese trato, pero no hace nada por salir de esa situación.
  • El Perseguidor: va detrás de otras personas de forma directa o indirecta para dañarles o darles una lección o conseguir algo en concreto de ellas. Se siente con derecho/superioridad para hacer esto.
  • El Salvador: cree que otra(s) persona(s) (normalmente una pareja o potencial pareja) no puede sobrevivir si él/ella no la salva de su propia vida. Se comporta como si esa persona fuese un(a) niño desprotegido. El Salvador cree que si salva al/a la otro, se salva él/ella.

Hay dos versiones del triángulo en el narcisismo: la versión del narcisista y la versión real.

La versión del/de la narcisista:

  • Se ve a sí misma como La Víctima.
  • La persona a la que está explotando o de la que está abusando (el suministro antiguo, normalmente su actual pareja) la ve como el/la Perseguidora.
  • La persona a la que tiene en el punto de mira para ser su nueva relación (el nuevo suministro, generalmente su nuevo amante) cree que es su Salvador(a).

La versión real:

  • El/la narcisista es el Perseguidor.
  • El/la nuevo amante (nuevo suministro narcisista) es el Cómplice (consciente o inconscientemente).
  • La pareja actual (viejo suplemento narcisista) es la Víctima.

Si te has encontrado en una situación así, al principio de la relación con el/la narcisista, cuando eras el nuevo suplemento/Salvador, probablemente ayudaste y fuiste cómplice con el/la narcisista en hacer daño a tu predecesor(a). Una vez fuiste un ángel o héroe/heroína para el/la narcisista, ahora que el/la narcisista se ha aburrido de ti o le das problemas que no está dispuesto a intentar solucionar, el nuevo suministro es la solución, el nuevo ángel o héroe/heroína, como tú lo fuiste en el pasado. Una y otra vez. Es un bucle. El/la narcisista vive en un patrón de comportamiento.

Puede que el/la narcisista intente proponerte de nuevo para el papel del Salvador si eres lo suficientemente autodestructivo para mantener el contacto y esperar a que el/la narcisista se aburra o decepcione de su actual nuevo suplemento. Pero recuerda que incluso si eso ocurre, con el paso del tiempo, el/la narcisista se aburrirá de ti o le decepcionarás y se buscará un nuevo suministro,… Sal de esa rueda.

¿Y qué pasa con el nuevo suministro/el Salvador? Es muy probable que él o ella sea un(a) codependiente que ve a tu narcisista como una pobre, oprimida Víctima. El/la narcisista le hará exactamente lo mismo que te hizo a ti. También es posible que el nuevo suministro sea otra narcisista, borderline, histriónico, psicópata o sociópata (todos pertenecientes al Grupo B en el DSM) que ya se había fijado con anterioridad en tu narcisista y lo que se hayan hecho es bombardeo de amor mutuo. Si el nuevo suministro o es otra depredador(a) que padece de un desorden de la personalidad, ambos se canibalizarán mutuamente.

La Triangulación y los Narcisistas

La triangulación es una dinámica de comunicación y comportamientos indirectos en la que están envueltas más de dos personas y que es insana y tóxica. Lo que caracteriza a la triangulación son la operación encubierta, el engaño y el abuso. La triangulación la realiza una persona que ataca, desacredita y/o abusa de otra con la colaboración de una tercera (sabiéndolo esta última o sin saberlo).

¿Y por qué los narcisistas triangulan?

No triangulan únicamente con sus parejas para ponerlas celosas con potencial o nuevo suministro narcisista, triangulan con su familia, amigxs, compeñerxs de trabajo, … básicamente triangulan con todo el mundo para asegurarse de que ellxs son los que están al mando y controlan todo lo que ocurre a su alrededor.

Éstas son algunas de las razones:

  • Reforzar una imagen falsa y que parezca que están muy demandados: es una forma fácil de crear expectación, de hacer que sus ya normalmente parejas inseguras se obsesionen,.. cuando «algo» que tú ya posees, de repente es obvio que lo desea otro, te parece más atractivo. Es una pura cuestión de mercado.
  • Para aplicar el «divide y vencerás»: si tienen un conflicto con una persona de su familia, por ejemplo, con un(a) hijo, intentarán triangular con los otros hijos (si los hay) o con su pareja para “aislar” a ese hijo, para poder decirle “tú estás equivocado y NOSOTROS no”, es una forma de presión psicológica para verse más fuertes en ese conflicto. Lo que están diciendo de forma indirecta es “mira mis refuerzos, en cambio tú estás solo”.
  • Para encontrar apoyo emocional “extra”: nunca reciben la suficiente atención, amor, confort, cariño,.. son espirales insaciables de recursos emocionales ajenos. Da igual lo que les des. Siempre quieren más. 

La Triangulación relacionada con la competitividad

Algunas personas que sufren de desórdenes de personalidad, particularmente los desórdenes del Grupo B,entre las cuales se encuentran las narcisista, tienen una tendencia a ver o juzgarse a sí mismas en términos de cómo salen paradas compitiendo con los demás. Esta actitud competitiva “ganar-perder” en muchas ocasiones se vuelve malévola y llevará a la persona que sufre el desorden de personalidad a buscar la forma de sabotear, manipular o menoscabar la posición de las otras, a las que percibe (esto es mucha veces una fantasía) como una potencial amenaza.

Una de las maneras de hacer frente a esa potencial amenaza es el enfoque pasivo-agresivo del típico “divide y vencerás” (más arriba mencinado). Es un juego de poder encubierto en lugar de generar un conflicto directo con su “objetivo”.

Cuando funciona, el/la narcisista tiene un sentimiento de control, superioridad o gratificación de haber humillado, degradado o vencido a su “enemigo”. Esto también tiene el efecto de hacer a esa persona más vulnerable a ser más directamente controlada por el/la narcisista, por ejemplo, cuando es su jefe o jefa, su pareja, o cuando es hijo/hija.

Estos son algunos ejemplos de “Divide y Vencerás”:

  • Una mujer le miente a una amiga diciéndole que no le cae bien a otra amiga que tienen en común.
  • Un padre o madre muestra favoritismo por uno de los hijos, generando una rivalidad entre éste y los demás hijos.
  • Un hombre flirtea con una compañera de trabajo enfrente de su novia.
  • Un jefe le dice a su subordinado que el resto de los trabajadores no lo respetan.

“Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu permiso” Eleanor Roosevelt