¿Estás en una relación con un Narcisista? ¡Averígualo!

Este artículo es para aquellas personas que duden de si la persona con la que están en una relación es un narcisista. Si estás confundid, descontento y te sientes devaluado en tu relación, además te encuentras en un sube y baja emocionalmente agotador, continúa leyendo.

 Características de los Hombres y Mujeres Narcisistas

  • Irritable.
  • Dan mensajes contradictorios a sus parejas.
  • Culpan a sus parejas por sus confusos patrones de comunicación y sus arrebatos. De alguna manera, siempre pareces tener “tú” culpa que estén enfadadas o descontentas aunque a menudo sientas que estás “caminando sobre huevos” y haciendo todo lo posible para hacerlas felices.
  • Impredecible y temperamental. Sin embargo, un narcisista encubierto, un psicópata o un sociópata son extremadamente fríos y calculadores.
  • Comportamientos pasivo-agresivos, iracundas y pueden ser abusivas verbal, emocional y/o físicamente. Esto último no sólo se refiere a agredir físicamente sino a comportamientos como cerrar el paso cuando intentas pasar, acercarse demasiado en momentos de una discusión, alzar el puño, dar golpes a cosas a tu alrededor.
  • Insolidarios e incapaces de aceptar a sus parejas y sus sentimientos. Para justificar esta incapacidad suelen decir frases como “Eres demasiado sensible/necesitado, difícil o estás loco, hormonal,..”.
  • No es capaz de expresar empatía y calidez hacia ti, pero puede ser considerada como “agradable” y “encantadora” por los demás. Puede que otras personas te digan lo afortunado que eres de estar con una persona tan adorable, lo cual es muy confuso y puede hacerte dudar de ti mismo y de tu juicio.
  • Puede ser agradable y afectuoso a veces, y parece perseguirte cuando estás herida y te distancias. Esto sirve para aumentar tus esperanzas, pero el comportamiento positivo no dura mucho. Su comportamiento es cíclico, con lo que unos días o semanas después de esto, volverá a minusvalorarte, menospreciarte, insultarte, rechazarte y/o despreciarte.
  • Controladora y manipuladora.
  • Comunicación confusa y no fluida.
  • Falta de expresión de emociones, excepto la rabia. Si es un narcisista encubierto, psicópata, sociópata no la expresa claramente sino de forma pasivo-agresiva.
  • Celosa, insegura y competitiva.
  • Crítico y prejuicioso.
  • Retención de amor, afecto, sexo y elogios hacia ti excepto cuando los utiliza para manipularte.
  • Muestra poca comprensión y remordimiento o culpa cuando sabe o les expresas que te ha hecho daño con su comportamiento.
  • No te escucha mucho, incluso cuando lo necesitas de verdad. Sin embargo, está constantemente hablando de sí mismo y pretende tener toda tu atención, compañía y admiración.
  • Incapaz de tener intimidad contigo. No puede compartir con los demás si no es a través de su máscara, ya que es demasiado insegura y miedosa, aunque de cara a ti y los demás intente aparentar justo lo contrario.
  • Emocionalmente necesitado. Te agota. Necesita mucha atención y elogios para enmascarar su inseguridad.

Si estás en una relación con una Narcisista..

Si estás en una relación con una narcisista, puedes reconsiderar si quieres o no permanecer en esta relación. Puede ser perjudicial para tu salud mental, emocional y física.

El problema es que una persona que está en una relación con un narcisista con frecuencia se siente desgastada, emocionalmente drenada o asfixiada, carente de confianza en sí misma, con ansiedad y con dolor emocional, lo que hace que sea más difícil para esa persona comunicar sus necesidades, cambiar su propio comportamiento, empoderarse o incluso actuar y terminar la relación no saludable.

La autoestima y la confianza en ti misma pueden erosionarse, especialmente si has estado en la relación durante mucho tiempo. La perspectiva de la persona puede estar distorsionada, y puedes estar tan acostumbrada a la relación, que no te das cuenta de lo poco saludable y negativa que es.

Recuerda que la versión del amor de un narcisista está distorsionada. No es la definición de amor que tiene una persona saludable, no tóxica. Puede decirte que te quiere, pero de alguna manera nunca te sientes realmente querido ni acompañado. Así es, no saben querer bien porque él tampoco fue nutrido de amor saludable en su infancia. A pesar de todo lo que intenta aparentarlo, no tiene autoestima.

La narcisista tiene una agenda oculta, que nunca va a compartir contigo porque te utiliza para llevarla a cabo. Lo que tiene en su agenda es manipularte, controlarte, utilizarte para que le des admiración, atención, sexo, dinero,… para ponerte por debajo de él para sentirse con poder,…

Es útil recordar que, en el fondo, una narcisista es una persona muy insegura y miedosa. La mentira que vivís los dos es que ambos creéis que tú le necesitas. En realidad es al revés. Es ella la que te necesita a ti y tu vida en realidad sería mucho mejor, más saludable, más feliz y más próspera con una pareja diferente.

Si estás en una relación y te identificas con mucho de lo anterior, te recomiendo que te informes sobre narcisismo, busques apoyo emocional de familiares o amigos que te quieran de forma verdadera y auténtica y consideres hacer terapia con una terapeuta que sepa sobre narcisismo.

Otra vida para ti es posible. ¡Empieza a caminar hacia ella hoy!

Los 19 Pasos en la Relación entre un(a) Codependiente y un(a) Narcisista

  1. El/la codependiente se siente atraído por el/la narcisista. Su relación empieza. Al/A la codependiente le encanta amar profunda e incondicionalmente. Se siente pleno emocionalmente, a pesar de que el/la narcisista no haga ningún esfuerzo por que el vínculo entre ellos crezca. El/la codependiente se siente satisfecho y cree que su amor es recíproco con simplemente estar cerca del/de la narcisista.
  2. El/la codependiente tiene la falsa noción de que por fin ha encontrado esa clase de amor que la gente encuentra una vez en la vida, con suerte. El/la narcisista reafirma esto creando la ilusión que lleva al/a la codependiente a creer que lo que tienen es especial. El/la codependiente siente un profundo vínculo que es casi imposible romper. Esto el/la codependiente lo siente así porque el/la narcisista le da lo que no le dieron en su familia de origen: amor y validación incondicionales. Lo que el/la codependiente no ve a estas alturas de la historia es que lo que el/la narcisista le vende es humo, no es real. El/la narcisista sabe que está mintiendo pero como no tiene empatía y necesita que el/la codependiente le dé cualquiera que sea el suministro narcisista que esté buscando (amor, sexo, dinero, estatus, admiración,..), sigue con la historia adelante.
  3. A veces parece que el/la narcisista quiere esta relación tanto como el/la codependiente. En realidad, lo que el/la narcisista quiere es alguien que invierta su tiempo, energía y amor en él/ella y que esté bajo su completo control.
  4. A medida que pase el tiempo, el/la narcisista hará que el/la codependiente se sienta débil, falta de confianza y carente de las capacidades para hacer incluso cosas simples. El/la narcisista nunca abrirá un ataque abierto, sino que utilizará frases como “no quiero hacerte daño pero…” para señalar algún defecto. Intentarán apoderarse de todo lo que suponga tener el control, como encargarse de las facturas o tomar decisiones acerca de los muebles de la casa o dónde ir de vacaciones. El/la codependiente  se verá obligada de una forma sutil y progresiva a no tener en cuenta sus intereses ni otras cosas que constituyen su identidad: sus proyectos, sueños,.. Gradualmente el/la codependiente empezará a pensar que es menos capaz y que realmente “necesita” a la persona que tiene a su lado para funcionar en la vida. Adquieren la noción de que nadie más las querría.
  5. Para un(a) codependiente, esta relación lo será todo, ya que ellos son los que están muy enamorados. En nombre del amor, siempre van a querer calmar y animar al/a la narcisista, hablar con él/ella, ayudarles y hacer lo que sea que les hace sentir bien. Las narcisistas se proyectan a sí mismas como las víctimas de su pasado, sus relaciones y sus circunstancias vitales, sienten que la vida les debe algo. Los codependiente son los que dan, intentan compensar por todos los infortunios que les han pasado a los/las narcisistas en su vida. Sentirán que le deben esa compensación al/ a la narcisista por lo injusta que a sido la vida con él/ella. En realidad, la relación es una proyección de dinámicas familiares tóxicas. El/la codependiente estaba acostumbrado en su familia de origen a ser la persona que “ayudaba”, “arreglaba” o “animaba” a los demás, cargando con todo el peso de los problemas familiares porque era lo que se le exigía. Por su parte, el/la narcisista fue un(a) niño/a que pudo haber representado papeles muy diferentes en su familia de origen. Un patito feo al que toda la familia trataba mal menos la madre, que lo adoraba, un(a) súper campeón(a) al/a la que se le decía que lo había hecho bien pero lo podía hacer mejor. Un(a) niño con poca empatía al que no se le decía nunca que “no” ni se le ponían límites,… en cualquiera de estas situaciones, una persona cuyo ego la hace situarse por encima de los demás y que los ve como extensiones de sí mismo, no como personas independientes. Por eso ambos hacen la pareja perfecta, porque están cada uno en un extremo. El/la codependiente casi sólo da (menos al principio y de forma ilusoria cuando le da el/la narcisista a través del bombardeo de amor). El/la narcisista casi sólo recibe. 
  6. Tanto el/la narcisista como el/la codependiente tienen profundas heridas de infancia sin curar y no lo saben. El/la codependiente se funde emocionalmente con el/la narcisista hasta el punto de que no distingue entre su dolor y el del/de la narcisista, piensa que si sana al narcisista, se sana a sí misma.
  7. La relación gira completamente en torno al/a la narcisista. El/la codependiente se va dando cuenta de esto poco a poco, y llega un momento en el que siente miedo al expresar por sus necesidades o deseos. En su intento por complacer, no expresan sus verdaderas necesidades, se acallan a sí mismas. Prefieren que se les quiera antes de dar cualquier razón para que no sea así, pero, secretamente, no son felices.
  8. Cuanta más devoción, amor, afecto, cariño y esfuerzo pone el/la codependiente en la relación, el/la narcisista se siente con un control completo sobre él/ella. El/la codependiente literalmente baila al son del/de la narcisista. Siempre que el/la codependiente continúe complaciendo al/a la narcisista, es imposible detectar ningún problema en la relación. El problema llega cuando el/la codependiente finalmente llega a un punto límite.
  9. El/la codependiente acaba levantando la voz porque ya no aguanta más las maneras opresivas del/de la narcisista. Día tras día, sus necesidades emocionales no son cubiertas. Esto ocurre porque desde el principio de la relación los/las  codependientes han tenido la idea errónea de que las necesidades emocionales de sus compañeros eran las únicas que importaban. Cuando finalmente entienden que su bienestar también es importante y hablan, son percibidos por las narcisistas como egoístas. No les gusta.
  10. El/la narcisita busca una atención constante, como niñas. Están contentas cuando la gente revolotea a su alrededor. Nunca están satisfechas con nada, nunca nada es suficiente, intentar llenar las carencias emocionales que tienen es una utopía. Quizás cambien de compañeros sentimentales, abran un nuevo negocio, viajen alrededor del mundo, se involucren en nuevos y creativos proyectos, y así hasta el infinito, pero aún así, nunca serán felices. Su insatisfacción y malestar proviene de una herida de infancia no curada. El/la codependiente no es consciente de esto ni tampoco de sus propias heridas de infancia.
  11. Cuando el/la empático finalmente suelta algo como “Mis sentimientos también cuentan”, el/la narcisista se apresurará a llamar al/a la codependiente “loco”. Les dicen que son demasiado dramáticos y que lo que afirman no es verdad. Este tipo de comportamiento despectivo forma parte de las tácticas que utilizan las narcisitas para controlar la mente del/de la codependiente (Muchas de las tácticas usadas por los narcisistas lo son también por las sectas, donde las personas son sometidas a un lavado de cerebro o “perspecticidio”).
  12. El/la codependiente está confusa. No entienden porqué se han comportado de esa manera. Empiezan a culparse a sí mismas y empiezan a cuestionarse si son dignas de ser amadas en absoluto.
  13. En este punto de la relación, el/la codependiente no entiende que está siendo manipulada. Su pareja les hace ver las cosas de un modo torticero para crear una visión de las cosas que no se corresponde con la realidad (esto es lo que se conoce como “gaslighting”). El/la narcisista aprovecha cualquier ocasión para recordarle al/a la codependiente la “verdad” de que ellos son los que “tienen la razón” y es su pareja el que está “equivocada” y además es “mala”.
  14. El/la codependiente intentará comunicarse con el/la narcisita de forma sincera. Sin embargo, lo que hará el/la narcisista es justificar su comportamiento a toda costa y culpar de todo al/a la codependiente. Esto ha ocurrido durante toda la relación pero sólo ahora es cuando el/la codependiente se da cuenta. El/la codependiente es una persona empática, cuya comunicación con el/la narcisista es sincera y orientada a soluciones comunes. Por su parte, el/la narcisista utiliza la comunicación como una herramienta para mantener el control, la dominación y la manipulación sobre el/la codependiente.
  15. En este punto, es normal que el/la codependiente se sienta perdido, confuso y dolido. A pesar de todo el dolor, el/la codependiente tendrá que tranquilizarse y hacer un poco de autoevaluación para entender cómo han llegado a esa situación en la que se sienten tan indefensos. Así es cómo empezarán a transformarse.
  16. Las codependientes tiene que aceptar la realidad de que su amor, cariño y afecto no puede arreglar al otro ni salvarle y que, si lo hiciera, entonces se daría la paradoja de que ellas se sentirían no necesitadas y con ello, no dignas de amor. El/la codependiente no se da cuenta de que con su actitud retroalimenta la disfuncionalidad de su relación. No todo el mundo que parece infeliz y angustiado está mostrando su verdadero yo. El/la codependiente tendrá que entender que hay personas que tienen motivos ocultos para hacer lo que hacen y una manera muy diferente a la que tienen ellas de ver las relaciones y a la gente en general. Tendrán que aprender a protegerse y no confiar de manera tan rápida en alguien. No todo el mundo del que se enamoran es digno de su confianza tan rápidamente.
  17. El/la codependiente debe darse cuenta de que no se encuentra en una buena situación, algo que siempre le había recordado el/la narcisista. Pero se trata de algo diferente de lo que el narcisista afirmaba. No está en una buena situación porque ha escogido a la persona inadecuada y ha antepuesto las necesidades y deseos de su pareja a los suyos propios, llegando a anularlos casi por completo. Si el/la codependiente hace esfuerzos positivos que vayan en favor de su autoestima y su confianza en sí mismx, podrá sanar. El/la narcisista no, porque parte de la idea errónea de que él/ella nunca tiene un problema, el problema siempre lo tienen los demás. Para llegar a esta conclusión utiliza el mecanismo de defensa de la proyección.
  18. Para el/la codependiente será un despertar doloroso pero necesario. Aprenderán de la experiencia y finalmente saldrán reforzados. Se convertirán en personas más fuertes, más sanas y más sabias. También más cautelosas sobre a quién ofrecen atenciones y amor.
  19. El/la narcisista no cambiará, su forma de superar la situación será encontrar otra víctima con la que repetir este ciclo narcisista.

Este artículo está basado en el original de The Minds Journal.