Los 10 “Noes” cuando trates con una Narcisista

No las tomes en serio. La imagen lo es todo para las narcisistas. Se esfuerzan mucho para presentar una fachada de superioridad y certeza. Les gusta mantener a los demás adivinando qué es lo que hacen, por eso se comportan de formas menos transparentes. Es importante recordar que las personas con narcisismo son profundamente inseguras. Su llamativa fachada está diseñada para ocultar un vacío dentro. Si oyes mucho la frase “Yo estoy bien”, sospecha.

No compartas información personal en exceso. Cuanta más información personal le des a un narcisista, más munición tendrán para usar contra ti cuando quieran hacerte daño. Son expertas en encontrar vulnerabilidades y explotarlas en su propio beneficio. Pueden usar cualquier información que compartas para humillarte o manipularte, particularmente cuando es más vulnerable o más necesitado. Sé juicioso sobre lo que les dices.

No sientas la necesidad de justificar tus Pensamientos, Sentimientos o Acciones. Muchas narcisistas intentan hacer que otros se cuestionen a sí mismos. Pueden hacer esto con preguntas directas o indirectas, actuando como si les debieras una explicación de tu comportamiento. Reconoce esto por lo que es: un intento de debilitarte. Ante una narcisista, ejerce los cuatro Noes: No te Justifiques, No te Pelees, No te Defiendas, No te Expliques. No necesitas explicar o justificar tus sentimientos o pensamientos. Además, discutir o defenderse de una narcisista generalmente es contraproducente. Las narcisistas tienden a estar interesadas en ganar, no escuchar, compitiendo, no comunicándose. Por mucho que te digan que lo quieren es entenderte y llegar a un acuerdo, en realidad es como un partido de tenis, en el que si sigues esa dinámica, se convierte en un peligroso juego psicológico titulado “A ver quién es más listo”.

No minimices su comportamiento disfuncional. El comportamiento egoísta de los narcisistas y su hambre voraz de atención, como la de un niño demandante, pueden absorber por completo la energía de quienes las rodean, dejándolos física y emocionalmente drenados. Con el tiempo, las personas que mantienen relaciones con narcisistas (sentimentales, laborales, de amistad,…) pueden padecer fatiga crónica o auto-anestesiarse de sentir o dejar de tener perspectiva sobre lo poco saludable puede ser el comportamiento narcisista. Estas personas bajan tanto sus estándares de comportamiento frente a los narcisistas que justifican que los engañen, manipulen o humillen, lo acaban integrando como algo normal. A veces puede ser mejor estrategia pasar de la conducta infantil o provocadora de un narcisista sin contestar, pero eso no significa que debas dejar de tomar nota mental de lo poco saludable que es.

No esperes que asuman la responsabilidad. Las narcisistas muchas veces se atribuyen el mérito de algo que ha salido bien (aunque en realidad no lo hayan hecho ellas) y te culpan a ti de lo que ha salido “mal” (aunque en realidad no sea responsabilidad tuya). Rara vez se disculpan por su comportamiento o admiten su responsabilidad, un error o haber hecho daño a otro.

Las narcisistas piensan que tienen un estatus especial, que son mejores y por ello tienen más derechos que los demás. No tienen interés en la igualdad ni en responsabilizarse de lo que hacen cuando las consecuencias son negativas. Tratar de hacer que las narcisistas asuman la responsabilidad de sus acciones negativas es como entrar en una guerra. Si quieres señalar su rol en un problema, está bien, pero hazlo porque necesitas decirlo, no porque esperes que escuche o valide lo que tú expresas o tu opinión o punto de vista sobre las cosas. Las narcisistas no tienen que validarte ni aprobarte como persona. Eso te lo das tú a ti misma.

No asumas que comparten tus valores y tu visión del mundo. Si esperas que los narcisistas tengan compasión, digan la verdad o compartan el centro de atención, esto no va a ocurrir. Las personas con narcisismo ven a los demás como fuentes de gratificación, no como iguales. Usan las palabras como herramientas o armas más que para comunicarse de una forma honesta y sincera. Tienen un hambre insaciable de atención, son infantiles. Todo esto proviene de un sentido inestable de sí mismas. Saber esto puede liberarte de tener falsas expectativas y te permitirá establecer límites. Es muy importante que pongas límites y digas que no a comportamientos que no cumplen con tus estándares.

No intentes vencerlas en su propio juego. Puede ser tentador, pero recuerde que la mayoría de las narcisistas tienen escasa o nada de empatía y juegan una guerra abierta o encubierta con todas las personas que les rodean. Cuanto más intimes con ellas, más te conocerán e intentarán vencerte en juegos psicológicos que son peligrosos. Las narcisistas tienen un miedo atroz a perder, sentirse inferiores y/o verse expuestas o humilladas. Como resultado, dedican gran cantidad de energía a mantener su imagen y cultivar fuentes de estimulación de su ego, generalmente a expensas de los demás. Tratar de superarlas en una guerra de palabras, en un enrevesado juego tóxico psicológico, intentar desquitarte o adoptar sus técnicas es algo que no te hará sentir bien y que rara vez funciona. Ellas no saben parar ese juego al que le dedican la mayor parte del tiempo de su vida. Sé más lista, di que no, aparta a la narcisista de tu vida y sé fiel a tus valores.

No te tomes sus acciones de forma personal. Las narcisistas se aprovechan, manipulan y maltratan a cualquiera que puedan. Cuanto más cerca estés de ellas y más íntima sea la relación, el abuso y el maltrato escalan. No es personal en el sentido de que se lo hacen a quien se deja, a quien pueden. Si eres de las que te dejan, identifica qué vulnerabilidades o qué comportamientos hacen que acabes envuelta en esta clase de relaciones tóxicas.

No esperes empatía o un trato justo. Los narcisistas son generalmente incapaces, consciente o inconscientemente, de tener empatía. La empatía se basa en la suposición de que los demás son dignos, iguales y merecen atención y compasión. Su grandiosidad los lleva a ver a los demás como inferiores y a justificar mediante el mecanismo de defensa de la proyección el trato abusivo e injusto que les dan. En lugar de invertir energías en intentar recibir un trato justo o reciprocidad por parte de un narcisista, es mejor que la centres en apartarte de gente que se comporta de esa manera abusiva contigo, centrándote en respetarte y quererte a ti mismo.

No esperes que cambien. Las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad o rasgos narcisistas pronunciados rara vez cambian. Pueden alterar algunos comportamientos a lo largo del tiempo, pero las dinámicas subyacentes que las impulsan a comportarse como lo hacen generalmente están de por vida. Las narcisistas ven a los demás como amenazas o víctimas potenciales y están atrapadas en una búsqueda interminable de atención y aprobación. Si tú te empeñas mucho y dedicas mucho tiempo y energía a que una narcisista cambie o a que te dedique su atención y aprobación, te invito a que mires más adentro sobre para qué haces esto, qué es lo que te lleva a comportarte así.

No subestimes el poder del narcisismo. El narcisismo es una distorsión profunda del sentido de uno mismo. La vida de una narcisista es una carrera para conseguir “suministro narcisista”, el cual dependerá de qué le parece lo más importante en la vida al narcisista: halagos, dinero, sexo, poder,… Como no recibieron el mirroring adecuado por parte de sus padres cuando eran niños, viven esclavas de su propia imagen, que proyectan hacia los demás. En realidad no saben quiénes son.

La codependencia y el narcisismo son las dos caras de una misma moneda, no hay una sin la otra. Las narcisistas también son codependientes y los padres de los codependientes tampoco les hicieron el mirroring necesario, por eso tampoco saben bien quiénes son y centran su vida en el reconocimiento y validación por parte de la narcisista (es decir, también necesitan su “suministro”). Por parte del codependiente el suministro se centra en la narcisista, por parte de la narcisista, en todas las personas que pueda.

Los codependientes sí tienen empatía y con ello, una vez son conscientes de su historia, pueden hacer terapia y cambiarla. Puedes ayudarte a ti mismo mucho hasta cierto punto pero al menos al principio de tu recuperación necesitarás que alguien te haga ese necesario mirroring que tus padres no pudieron o no supieron hacer. Si sólo te tienes a ti mismo como referente, es probable sigas en las mismas viejas dinámicas y sólo será posible un progreso hasta un cierto punto. Busca la ayuda de una terapeuta o un grupo terapéutico.

Fuente: blogs.psychcentral.com

Qué es el Mirroring

Qué es el Mirroring

La paternidad/maternidad es una tarea del corazón. Es un trabajo cuya misión es facilitar una respuesta auténtica a la vida por parte de una niña. La palabra clave es facilitar. Es decir, no se trata de crear, moldear o forzar. La facilitación lo que quiere decir es que el padre/la madre proporciona a la niña un espejo adecuado en el que mirarse, en el que la niña vea su Auténtico Yo y desde ahí pueda construir su propia identidad. Es la niña la que hace el trabajo de mirarse y de ser. Es el padre o la madre el que hace el trabajo de sujetar ese espejo.

¿Cómo se sujeta el espejo para un niño? El padre/la madre ve quién es el niño y se lo comunica: “Te he visto esforzarte mucho en ese dibujo. Cuéntame cómo ha sido”. Este comportamiento hacia el niño le permite sentirse visto y definir lo que ha hecho. Esto en oposición a una frase como “Oh, qué dibujo tan bonito”. Esta frase define el trabajo para el niño y no le deja ningún reconocimiento al niño de su propio trabajo. Éste es sólo un ejemplo, pero la idea es que el Yo natural, orgánico sea reconocido por el padre o la madre. Cuando el padre/la madre tiene muy claro cuál es su Auténtico Yo no proyecta cuestiones que ella misma no tiene resueltas en el niño mientras sujeta el espejo. El niño puede mirar a la madre/el padre como un espejo reflectante que le ofrece auto-afirmación, que le ofrece amor incondicional. De esta forma, el niño aprende a autoafirmarse y a quererse a sí mismo.

El Mirroring cuando lo hace un Padre y/o Madre Narcisista

Nada de esto ocurre cuando un padre/una madre (o ambos) es narcisista. De hecho cuando una madre/un padre es narcisista, usa a la niña como un receptáculo de las proyecciones sobre la vida y sobre él mismo. ¿Cómo ocurre esto? Un padre/una madre que es narcisista espera que su hija sea un reflejo de él /ella o le cuide en lugar de hacerlo él/ella. Una madre narcisista, por ejemplo, es más que posible que le demande a su hija que mire, hable, camine, piense y sienta exactamente igual que la madre. Un padre con temas de autoridad no resueltos puede ser muy demandante de que el niño ajuste su ego cumpliendo siempre con las necesidades de engrandecimiento.

La persona narcisista está dañada en su Auto-Imagen, entendida por cómo una se ve a sí misma. Dañada esta imagen por sus padres, el niño narcisista desarrolla la idea inconsciente de que la única manera que tiene de sobrevivir es estar completamente absorbido en un interés propio para el bien de esa Auto-Imagen. En otras palabras, el padre/la madre necesita verse a sí misma bajo una luz siempre positiva, con independencia de su comportamiento real, sus pensamientos o sus sentimientos. Por eso, incluso cuando es cruel o vengativa con otras personas, por ejemplo, justificará estos comportamientos para seguir viéndose a sí misma como merecedora de una alta estima.

El narcisismo está construido por completo por este tipo de distorsiones de la realidad. Un niño, como es lógico, no entiende que esto son distorsiones de la realidad, y para sobrevivir emocionalmente, ya que es completamente dependiente de su padre y/o madre, distorsionará su propia Auto-Imagen para satisfacer las necesidades del padre/la madre de engrandecimiento de su propio ego. Dicho de forma más sencilla, el niño sacrificará su Yo Verdadero para “salvar” el ego desmedido de su padre/madre. Un ejemplo sería el de un niño que le quiere explicar algo que ha aprendido a su padre/madre y éste, en lugar de escucharle y reforzarle, como su ego no le permite reconocer que no sabía lo que le estaba contando el niño, le dirá que está equivocado y le explicará algo que se inventa sobre la marcha para que su Auto-Imagen no se vea dañada. El niño se dirá a sí mismo que no es listo o que no entiende bien las cosas para “salvar” la Auto-Imagen de “listo” de su padre/ madre. Es decir, hijo tonto vs padre listo.

El niño sacrificará su Yo Verdadero para “salvar” el ego desmedido de su padre/madre

Consecuencias de la falta de Mirroring para las Hijas de Narcisistas

Los niños particularmente sensibles recogerán estas necesidades del padre/madre narcisista llevándolas como si fueran propias. Así, el niño se convertirá en un defensor de esta dinámica muy tóxica y perjudicial para él. Así, el niño se peleará con su propia intuición y capacidades para proteger al padre/la madre de que tome conciencia de su comportamiento real.

Muchas de estas supervivientes llegarán a la vida adulta habiendo sufrido muchas crisis a causa de esta distorsión de la realidad que siguen viviendo y que han perpetuado inconscientemente. Generalmente, una de estas crisis, se convierte en una wake-up call que hace que se lo replanteen todo, acudan a terapia y ahí entiendan que fue el padre/la madre narcisista el que les obligó a que renunciaran a su Verdadero Yo para atender a las necesidades del padre/la madre narcisista.

Comportamientos de los Hijos de Narcisistas como Adultos

  • Se culparán a sí mismos de cuestiones que en realidad son responsabilidad del padre/la madre narcisista. Son muy típicos los pensamientos tipo: “Si hubiera hecho/dicho..” o “Qué puedo hacer para que papa/mama…” Esto lo trasladan muchas veces a sus relaciones sentimentales cuando son adultos y se sienten atraídas por personas que están emocionalmente indisponibles y se quedan atrapadas en pensamientos tipo “Que puedo hacer para gustarle a él/ella…”.
  • Se suelen considerar a sí mismas egoístas cuando hablan por sí mismas o defienden sus derechos porque eso es lo que se les decía cuando eran niñas.
  • Hay una tendencia a pensar que están locos, a cuestionarse cuando están en desacuerdo o discuten con alguien porque eso era lo que se les daba a entender cuando eran niños.
  • Es muy probable que, internamente, piensen que desarrollar confianza en sí mismas y a manifestar sus derechos sea una traición hacia su padre/madre o ambos.

Esto se convierte en un baile en el que el niño primero baila con su padre/madre narcisista y luego ya repite en su vida de forma inconsciente en uno, varios o todos los ámbitos de su vida. El baile sólo empieza a cambiar cuando empiezan a hacer terapia y a descubrir y cuidar a su Yo Auténtico, cuando se centran en satisfacer sus propias necesidades priorizándolas sobre las de los demás y cuando entienden que el personaje que han interpretado en la vida hasta entonces era para satisfacer el ego desmedido de su padre/madre narcisista.

Fuente: psychologytoday.com

 

6 Afirmaciones Sanadoras si has sido Víctima de Abuso Narcisista

“Tener reveses es algo normal que forma parte de la vida. No es un fracaso”

Es importante que te recuerdes a ti mismx que el proceso de sanación es continuo en el tiempo. Dependiendo de cuánto tiempo has estado expuestx al abuso a lo largo de tu vida, y especialmente si lo sufriste en la infancia de la mano de un padre y/o madre narcisista(s), puede llevarte meses, años o incluso toda una vida sanarte por completo.

El camino no es siempre recto, es más que posible que por cada dos pasos que hagas hacia adelante, des uno hacia atrás. Sólo recuerda que cada paso es parte del camino y que no es un fracaso encontrarte con reveses a lo largo de ese camino.

La simple confirmación a ti mismx de que estás sanando, te dará la energía y la fuerza necesarias para superar los retos con los que te vayas encontrando.

“No soy lo que me ha pasado. Soy aquéllo en lo que decido convertirme”

Es muy probable que tu mente, de forma automática, se vaya hacia sucesos que ya han pasado o que crees que pueden suceder en el futuro, dándoles vueltas en tu cabeza de forma obsesiva. La obsesión es una de las secuelas que deja el abuso narcisista.

Céntrate en el “Aquí” y el “Ahora”, y si estás triste, llora, y si estás enfadadx, grita. Sólo una emoción completamente expresada nos libera por fin de ella para dejar el espacio a otras nuevas.

Si te cuesta centrarte en el presente, medita unos de minutos al día o practica mindfulness. En poco tiempo notarás los efectos. Haz unas cuantas respiraciones profundas, desde la barriga, esto hará que se expandan no sólo tus pulmones sino tu visión de las cosas.

Soy una persona que merece amor, respeto y cariño. Igual que cualquier otra”

Si llevas mucho tiempo en una relación con un(a) narcisista o has tenido un padre y/o una madre narcisista, has tenido una relación en la que se le llamaba amor y respeto al control y la dominación. Por eso estás tan confundidx y crees que no eres dignx de ellos.

Pasar un tiempo prolongado en una situación de privación con una persona que en realidad no te da ni amor, ni cariño, ni respeto hace que llegues a pensar que tú eres el/la culpable de eso, que hay algo malo en ti, que eres “defectusx” y por eso no dignx de amor.

Nada más lejos de eso. Es más. Si has estado mucho tiempo AGUANTANDO en una relación con un(a) narcisista, es más que probable que seas una persona empática, sensible, cariñosa, en fin, una  de esas personas cálidas que todo el mundo quiere tener cerca.

Esa culpa insana e ilógica que sientes, la ha sembrado el/la narcisista con sus proyecciones, porque necesita justificar de alguna manera su comportamiento abusivo. Eso sí, tú has permitido ese abuso, siendo consciente de él o no. Esto es de lo que tienes que hacerte responsable, perdonarte y comprometerte contigo mismx a no dejarte tratar así nunca más.

“Cuidar de mí es una prioridad absoluta”

Si has estado tiempo en una relación narcisista, ya no sabes muy bien qué es cuidar de ti. Es hora de que vuelvas a hacerlo. Desde cosas tan básicas como pegarte un buen baño con sales hasta tan complejas como replantearte tu carrera profesional.

Normalmente las parejas de narcisistas son codependientes, que confunden sus necesidades y deseos con los de su pareja y que tienen un problema para poner límites y decir que no.

Es hora de que recuperes tu autoestima y que la persona a la que más quieras seas tú mismx. Ésa es la única manera de tener una relación sana con otra persona. Si quieres más a la otra persona que a ti mismx, y crees que le “tienes” o “puedes” SALVAR, eso sólo dará lugar a una relación tóxica y dañina para ti. Nadie puede salvar a nadie. Cada unx tiene que cuidar de sí mismx y después del otro.

“Confío en mí, en lo que percibo y en lo que digo. En mi visión de las cosas y en mis opiniones”

Las personas que han estado mucho tiempo en una relación con con un(a) narcisista, han sido objeto de técnicas abusivas como el “gaslighting”, “cerrarse en banda” o el “tratamiento de silencio”. Estas técnicas están destinadas a hacer dudar a la persona de su propia percepción de las cosas.

Se trata de una conductas muy tóxicas que minan mucho la autoestima del/ de la que las padece hasta el punto de pensar que se ha “vuelto locx”, “es muy sensible” o “no sabe lo que dice”.

Las víctimas que salen de ese abuso emocional y/o psicológico dudan mucho de sí mismas, de sus conductas, de sus opiniones. Le dan muchas vueltas a las cosas y se culpan de cualquier conflicto o diferencia con otra persona.

Es hora de empezar a confiar en ti mismx, seguir tu intuición, mantenerte fiel a tus opiniones y decisiones y tener más seguridad en tu vida. No necesitas la validación de los demás. Sólo la tuya.

“Tengo derecho a decir que no y a poner límites a los demás”

Si has tenido una relación con un(a) narcisista, seguro que sabes perfectamente de lo que estoy hablando. Tanto si se trataba de un(a) narcisista descubiertx, al que le daban rabietas monumentales si les decías que no y volcaba esa rabia en ti. Como si se trataba de un(a) narcisista descubiertx, que intentaba que no dijeras nunca que no a lo que él/ella quería con todo tipo de chantajes emocionales, mentiras descaradas y amenazas solapadas.

Si has crecido en una familia narcisista, los conflictos no se trataban de una forma directa sino que se acudía a un tercero para que la información llegase (lo que se conoce como triangulación) o bien sí que se trataba de una forma directa pero entonces era a gritos y en una guerra abierta.

Poner límites y decir que no de una forma asertiva no sólo es legítimo para ti sino sano para tu relación. Es normal que surjan conflictos y lo mejor para una resolución exitosa de los mismos es que las personas involucradas tengan una comunicación directa y orientada a una solución común. 

5 Señales de que tu Jefe es un Narcisista

Mucha gente puede llegar a la conclusión de que su jefe no es una persona de trato fácil. Esto es simplemente parte de la estructura de las empresas y de cómo encajan las diferentes personalidades en ellas.

Un jefe narcisista es otra historia. ¿Parece que pierde los papeles, es demasiado reactivo emocionalmente, falta al respeto, critica, culpa y expresa su rabia de una forma inapropiada?

Si la respuesta es sí, es posible que sea un narcisista.

5 Rasgos de un Jefe Narcisista

      1. Trata a los empleados como si fueran completamente dispensables y no tiene Empatía

        Para conseguir sus objetivos, trata mal a sus trabajadores y tenderá a ser muy crític0 y a culpar a los demás cuando las cosas no vayan bien.

        Lo que es interesante es que esta clase de jefes verdaderamente se sorprenden cuando la gente decide irse de ese lugar de trabajo. Esta inhabilidad para ver las cosas desde fuera de su propia realidad es un signo clásico de narcisismo.

        Un jefe narcisista tiene muy poca o directamente ninguna empatía por las otras personas. Debido su distorsionada percepción de auto-importancia, los sentimientos de los demás son algo completamente ajeno para él.

        La empatía es fundamental para construir relaciones sanas. Por eso un jefe narcisista será más destructivo que constructivo.

      2. Utiliza el Miedo y las Amenazas para que los empleados trabajen más

        Muy a menudo te sentirás como si estuvieses pisando huevos en la oficina si tienes un jefe narcisista. Sus emociones la mayoría del tiempo son inestables. Puede que esté tranquilo y amigable y, al cabo de un minuto, estalle gritando con rabia.

        No tiene nada que ver contigo ni con tu trabajo. Los narcisistas no son capaces de ver a las personas como seres independientes con sus propias necesidades. Las ven de una forma distorsionada, como extensiones de sí mismos. Esto hace que piensen que la gente que trabaja para ellos está a su disposición al 100%, pudiéndoles hacer prácticamente cualquier cosa.

        Son señales de que tienes un jefe narcisista si:

        • Le parece mal si te vas a tu hora (con o sin trabajo pendiente y/o urgente).
        • Te escribe o te llama fuera de tu horario de trabajo para tratar temas laborales.
        • Te pide que abarques mucho de lo más objetivamente razonable para una sola persona.
        • Se enfada y vuelca en ti su rabia y lo ve como algo normal.
        • Te pide que te encargues de tareas que no son estrictamente laborales y que denotan que te ve como a una especie de “sirviente”: llevarle el café, hacerle un recado personal.
      3. Es un Control Freak

        Un jefe narcisista está obsesionado con controlarlo todo. Esto incluye lo que se denomina “micromanaging”, lo que incluye tareas como decirle a un empleado palabra por palabra lo que tiene que contestar en un e-mail a un cliente.

        Esto está relacionado con su propia ansiedad. Si controlan todo y a todos, se sienten más seguros. Confunden el control con la seguridad y tienen la fantasía de que son indispensables, lo que hace que no sepan delegar tareas en otros.

        Si se trata de dos socios, el narcisista controlará al otro/otra hasta el punto de que parezca un empleado más. Si son más de dos, puede llegar a triangular con uno de ellos, para asegurarse de que es él el que domina la situación.

        El micromanagement de las cosas y este control en realidad lo que hace es entorpecer el buen ritmo de una empresa y contribuye a crear un mal ambiente laboral, donde la gente se siente escrutada en exceso y sin libertad alguna para desarrollar su potencial.

      4. No asume la responsabilidad por sus errores, le echa la culpa a los demás

        El jefe narcisista protege su vulnerabilidad y fragilidad con capas defensivas. No puede admitir nunca que se ha equivocado, que ha cometido un error o que no sabe algo. Culpará siempre a los otros cuando las cosas se tuerzan o no se cumplan los objetivos.

        Sin embargo, él nunca permitirá que se le corrija nada ni que se señale un error. Básicamente su comportamiento lo que dice es “Si las cosas van bien, es mérito mío. Si van mal, es culpa tuya”, con independencia de si esto es verdad o no.                                                                                                            “

        Esta situación puede llegar a generar mucha ansiedad y miedo, ya que se convierte en un peligroso juego psicológico en el que hagas lo que hagas, no sabes si vas a pagar las consecuencias de algo que no es responsabilidad tuya. Este juego es creado a propósito por el jefe narcisista, para controlar la situación a través del miedo, le hace sentir poderoso y esto les gusta. Provoca muchas veces una reacción emocional en los empleados que alimenta su ego.

      5. Autoritarios con Puño de Hierro

        Los jefes narcisistas creen que son las personas más inteligentes en ese entorno y si alguien da muestras de lo contrario a esa idea, se sienten amenazados. Intentan tapar o mermar psicológicamente a las personas que sobresalen o aportan ideas.

        La política es “Aquí el que piensa soy yo”. Ven a sus empleados como meros ejecutores de sus ideas y se imponen con toda la fuerza necesaria para ello. Los que son descubiertos pueden llegar a gritar, insultar, manipular, vejar,..

        Si se trata de un narcisista encubierto tendrá un comportamiento menos obvio pero también muy tóxico: hablar a unos empleados de otros por la espalda, mentir, manipular, sabotear lo que hacen sus empleados. También jugadas como despedir a alguien de la forma más humillante posible, sin dejarle despedirse de los demás, en fechas como la navidad, dándole menos indemnización de la que le corresponde por ley,..

    ¿Cómo trato con un Jefe Narcisista?

    En última instancia, lo más sabio es que te busques un lugar de trabajo más sano, con un ambiente más agradable y enriquecedor.

    Si no puedes hacer esto por el momento y necesitas conservar tu puesto de trabajo, la mejor manera de tratar con un jefe narcisista es utilizar los halagos. Habla su idioma siendo consciente de ello y podrás salir airoso de muchas situaciones.

    Los narcisistas la mayoría del tiempo se rodearán de personas complacientes porque les encanta que les acaricien el ego y los reafirmen y sólo quieren oír cosas positivas acerca de sí mismos.

    El ego para los narcisistas es como su criptonita. Si aprendes a acariciarlo, de una forma que no sea muy obvia, curiosamente no detectan cuando alguien miente o manipula porque ellos también lo hacen. Simplemente funcionará para sobrevivir en ese ambiente hostil.

    Fuente: minbodygreen.com 

Diferencias entre una Madre Narcisista y una Madre Controladora

El hijo de una madre emocionalmente indisponible con rasgos narcisistas siente la presión para conseguir éxito y atención, ésa es la forma que tiene de ganarse el amor de su madre.

En cambio, la hija de una madre controladora, es constantemente empujada a hacer lo que la madre quiere y moldeada a voluntad de la madre. La hija controlada no tiene espacio para actuar, pensar, sentir y ser ella misma.

La madre combativa enseña a su hijo a armarse de forma defensiva, a evitar la confrontación a toda costa y a mantenerse fuera del centro de atención. Se trata de la estrategia opuesta de la de una madre emocionalmente indisponible.

Todas estas madres no aman de forma sana. Sus hijas desarrollan conductas inapropiadas para lidiar con ello, tienen distintas respuestas emocionales y son heridas de formas concretas.

Puntos en Común de las Madres Controladoras y Narcisistas

Las madres narcisistas y las controladoras ven a sus hijos como extensiones de sí mismas, no como personas independientes que deben desarrollar su propia personalidad. El grado en que son apoyados, se les presta atención – no estoy usando aquí el verbo amar a propósito – depende completamente en lo buenos que son cumpliendo las expectativas de sus madres.

Estas madres proyectan sus propias necesidades en sus hijas y no se dan cuenta de que sus hijas tienen necesidades propias. Tanto las madres narcisistas como las controladoras parecen, al menos en lo que se refiere al exterior, ser muy competentes, muy seguras de sí mismas, aunque en realidad la mayoría de ambos tipos son en realidad inseguras y tienen miedo de ser “desenmascaradas” o de que se les vean carencias. Tienden a ser perfeccionistas sobre absolutamente todo, incluidas sus hijas.

Diferencias entre las Madres Controladoras y las Narcisistas

Mientras que ambas pueden parecer iguales e incluso intercambiables – las madres narcisistas pueden ser controladoras y las controladoras pueden ser narcisistas – tienen motivaciones diferentes, así como diferentes formas de justificar sus comportamientos.

El trato a un niño por una Madre Narcisista está motivado por la necesidad de la madre de ser el centro de atención a todas horas. El modo en el que trata a sus hijos no está reflexionado en absoluto y la verdad es que no es consciente de qué es lo que motiva su comportamiento. A sus hijos los considera o bien un reflejo perfecto de sí misma o bien lo opuesto a ellas, sin términos medios ni grises. Sus hijos la complacerán o no, y en este último caso, ese niño se convertirá en el chivo expiatorio de su madre y, por extensión, de toda la familia. Esta madre utiliza mucho los juegos y la manipulación para mantener todas las miradas sobre ella. Ése es su objetivo. 

La Madre Controladora también se preocupa por las apariencias, igual que la narcisista, pero a la madre controladora lo que la mueven son sus propios miedos e inseguridades, por eso no deja nada al azar. Necesita ser necesitada, halagada y valorada y no confía en los caprichos del destino o la casualidad cuando se trata de criar a sus hijos. La madre controladora cree que sin su intervención, sus hijos fracasarían en todo. Está motivada por el miedo, pero enmascara su control como si se tratase de una fortaleza. Es autoritaria, es un 24/7 de “o lo hacemos a mi manera o nada” – pero realmente cree que es necesario. El mensaje que comunica a sus hijos recalca el hecho de que sin su ayuda, el hijo no sabría salir adelante solo.

Lo que tienen en común las Hijas de las Madres Narcisistas y Controladoras

  1. Problemas en la gestión de Sentimientos

    Esto, junto con la falta de inteligencia emocional, es típico de las hijas cuyas necesidades emocionales no fueron satisfechas en la infancia, con independencia del estilo maternal. Las niñas aprenden cómo gestionar sus emociones y sentimientos a través de sus interacciones con un adulto conectado con sus emociones, normalmente su madre.

    Como se explica en la teoría del apego, cuando este proceso no tiene lugar en la infancia, los niños:

    • o bien se desentienden de sus sentimientos para evitar el estrés, tienen pareja pero en realidad no son sinceros ni muestran su vulnerabilidad (lo que se conoce como apego evitativo)
    • o bien a ratos se sienten conectados con sus parejas y a ratos las rechazan por miedo ser ellos rechazados (apego desorganizado)
    • o bien se sienten sobrebordados por sus propias emociones y se vuelven muy demandantes hacia sus parejas hasta el punto del autosabotaje de la relación en una búsqueda idealizada de fusión perfecta con el otro. (apego ansioso)
  2.  Incapacidad para verse a sí Mismas de forma clara

    Como ambos tipos de estilos de maternidad se centran en lo externo – la hija es definida por lo que hace, no por lo que es – es fácil para la hija perder la noción de sus propios pensamientos, sentimientos, necesidades, deseos y ambiciones. Muchos de estas hijas llegan a la etapa de adultas sabiendo muy poco acerca de sí mismas, confundiendo lo que sus madres quieren de ellas con quiénes son en realidad.

  3. Una noción Distorsionada del Amor

    Estas madres enseñan a sus hijos que el amor siempre viene con un quid pro quo o está condicionado, y esa idea puede perjudicar a su hijo durante toda su vida. Es probable que ellos se sienta atraídos por gente que los trate de una forma que les recuerde a la de su madre – todos nosotros nos sentimos atraídos por lo familiar, incluso cuando nos hace infelices – y que le llamen “amor” a lo mismo que les hacían ellas en la infancia.

El Impacto de la Madre Narcisista

Como esta madre es una experimentada jugadora y una manipuladora que se esfuerza por ser siempre el centro de atención, el efecto que tiene en su hija depende de la aquiescencia de esa niña. Una hija “golden boy” se adapta al “programa” de la madre, perdiendo la noción de quién es ella misma mientras lo hace. Es más que probable que esta hija muestre ella misma rasgos narcisistas. Una hija al que la madre narcisista para le asigna el rol del “chivo expiatorio” no se somete a la voluntad de la madre porque, aunque muchas veces, de forma inconsciente, reconoce la toxicidad de las dinámicas. No se doblega a la dictadura de la madre narcisista pero lo acaba pagando sufriendo un trato más abusivo que su(s) hermana(s)/hermana(s).

    1. Hábito de Auto-criticismo y de Cuestionarse a uno mismo

      El abuso al que es sometido el hijo de una madre narcisista, ya sea bien por gaslighting o por la constante insistencia en lo que hace mal, deja secuelas. Incluso aunque tenga mucho éxito en la vida, sigue arrastrando muchas dudas sobre sí mismo. Al que le fue asignado el papel del chivo expiatorio, consiga lo que consiga, hasta que empiece a hacer terapia para sanar, sentirá que es un(a) fracasado.

    2.  Normalización del comportamiento Narcisista

      Todos las niñas creen que lo ocurre en sus familias, como no tienen otro referente para compararlo, es lo que ocurre en todas las familias. Creen que lo que pasa en sus casas es “lo normal”. La hija de una madre narcisista crecerá pensando que el hecho de que la menosprecien o no la valoren o que tenga que hacer todo tipo de maniobras para conseguir un poco de atención, es simplemente cómo funciona el mundo. Tendrá una tendencia a unirse a amigas y parejas narcisistas con las que las dinámicas son similares a las de su infancia.

    3. Problemas con la Intimidad y la Conexión

      Aunque la hija quiera tener conexiones cercanas, su falta de capacidad para gestionar sus miedos e inseguridades y su atracción hacia las personas que la tratan como su madre lo hace (o lo hizo) hace de esta conexión íntima algo difícil de conseguir.

El Impacto de la Madre Controladora

Los hijos de una madre controladora tienen la fórmula perfecta para sentirse inadecuadas con un mensaje que no es directo pero que grita “No eres nada sin mí”.

No eres nada sin mí

Crecer de esta forma genera una serie de problemas (que se pueden tratar):

      1. Confundir el Control con la Fuerza

        Estar bajo la lupa de alguien que siempre quiere que hagas las cosas de una forma determinada hace que los hijos de madres controladoras se vuelvan ellos mismos controladores e hipervigilantes, pensando que “si lo tengo todo bajo control, todo saldrá bien” cuando en realidad esto es sólo una ilusión que no se corresponde con la realidad. Además, este hijo se sentirá más cómodo con gente que sea mandona, que le diga lo que tiene que hacer, incluso aunque esto dé lugar a que se sienta infeliz y a que se ignoren sus necesidades y pensamientos.

        Si lo tengo todo bajo control, todo saldrá bien

      2. Falta de Resiliencia

        El hábito de la auto-crítica es tan profundo y está tan arraigado que muchas de las hijas de madres controladoras, evitan el fracaso a toda costa. Todas sufrimos reveses y comentemos errores en la vida, pero las hijas de madres controladoras ven estos momentos en concreto como reveladores de que ella es defectuosa y no tiene valía. Le cuesta mucho recuperarse de momentos de este tipo porque cree que son los que le definen en profundidad como persona. Apuntar bajo es en muchas ocasiones un patrón de vida. “No apuntes alto y así no te decepcionarás.”

        No apuntes alto y así no te decepcionarás

      3. Atrapado por la Inacción

        Una madre controladora le niega a su hijo espacio para que haga sus propias elecciones y para confiar en su instinto y sus pensamientos. Esto provoca que en su etapa de adultos, estos hijos sean miedosos y que muchas veces se sientan incapaces de actuar en su propio nombre y terminen haciendo lo que otra persona piensa que deberían hacer. Esto hace que sean mucho más proclives a permanecer en situaciones – tanto en si vida laboral como personal – que los hace profundamente infelices.

Fuente: Psychologytoday.com

La Imagen que Da (y cómo es de Verdad) una Familia Narcisista

La experiencia clínica y las investigaciones muestran que a los adultos que han crecido en el seno de familias narcisistas les resulta muy difícil señalar porqué se sienten tan mal. Esto es porque la negación de lo que realmente ocurre es rampante en el sistema familiar narcisista.

“El adulto típico de una familia narcisista está lleno de rabia de la que no es consciente, se siente como una persona vacía, se siente inadecuado/inadecuada y defectuoso/defectuosa, sufre de ansiedad crónica y en muchas ocasione de depresión, y no tiene ni idea de porqué está así”- Pressman y Pressman, La Familia Narcisista.

Es común para los adultos que han crecido en familias narcisistas empezar la terapia con síntomas emocionales y problemas en sus relaciones. Además, simultáneamente muestran una falta de conciencia de cuál es la causa de todos esos problemas en sus vidas.

La Familia Narcisista esconde un profundo dolor

Estas familias tienden a operar de acuerdo con una serie de reglas de las que nunca se habla. Los niños aprenden a vivir bajo esas reglas, pero nunca dejan de sentirse confundidos y de hacerse daño por culpa de estas reglas, ya que las mismas bloquean el acceso emocional a sus padres. Básicamente, se convierten invisibles. No se les oye, ve o alimenta emocionalmente. En el otro lado, estas reglas permiten a los padres no tener límites con los niños y usarles o abusarles a su conveniencia.

Éstas son las dinámicas más comunes del sistema familiar disfuncional narcisista. Ten en cuenta que hay diferentes grados de disfunción en el espectro dependiendo del nivel de narcisismo de los padres:

  1. Hay Secretos

En las Familias Narcisistas hay secretos que tienen que ver con temas tabú como el incesto o la adicción de uno de sus miembros. El mensaje que se da a los a las niñas que ven o señalan ese secreto es: “No se lo digas a nadie. Finge que todo va bien.”

No se lo digas a nadie. Finge que todo va bien.

  1. Dar una Imagen

La familia narcisista se preocupa mucho por su imagen. El mensaje es “Nosotros somos mejores, no temenos problemas y debemos mostrar que somos una familia perfecta.” A la familia le importa más la imagen que dan a las demás personas que lo pasa realmente entre sus miembros.

Los niños de la familia reciben mensajes como “¿Y qué pensarían los vecinos?””¿Y qué pensarían otros familiares?””¿Y qué pensarían nuestros amigos?” Éste es un temor común en la familia narcisista: “Pon siempre una sonrisa en esa carita que tienes”.

Pon siempre una sonrisa en esa carita que tienes.

  1. Mensajes Negativos

A las niñas se les transmiten mensajes que son internalizados. Estos mensajes, típicamente, son:

  • Al/a la hija que el/la narcisista escoge como el “Chivo Expiatorio”: “No eres lo suficientemente buena”, “No estás a la altura”, “Lo haces mal”, ”Nunca harás gran cosa en la vida”.
  • Al/a la hija que el/la narcisista escoge como el “Golden Boy”: “Te valoro por lo que haces, no por quién eres”, “Lo haces bien pero puedes hacerlo mejor”, “Tienes que hacer las cosas como te digo yo porque sino te equivocarás”.

No eres lo suficientemente buena. No estás a la altura. Lo haces mal.

  1. Falta de Jerarquía Parental

En familias sanas hay una jerarquía parental fuerte, donde son los padres los que están al mando y proveen de amor, luz, guía y dirección a sus hijos.

En las Familias Narcisistas esta jerarquía no existe. Los niños están ahí para servir las necesidades emocionales de los padres, esto se denomina incesto emocional. En muchos casos se da la “parentificación”, en donde hay una inversión de papeles y los padres actúan como los hijos y viceversa. En otros casos, a los hijos se les “infantiliza” para cubrir necesidades emocionales de los padres/madres, tratándolos ya de adultos, como si todavía fuesen niños. Sin dejarles crecer e independizarse emocional y psicológicamente de una forma sana.

  1. Falta de Conexión Emocional

Los padres narcisistas no saben conectar emocionalmente con sus hijas, entre otra razones, porque tampoco saben conectarse emocionalmente consigo mismos. No pueden sentir empatía (o muy poca) ni amor incondicional. Por lo general son muy críticos y juzgan a sus hijas, les tratan de forma muy dura. No saben querer ni tener compasión. Tampoco apoyan a sus hijas ni les hacen de espejo. Más bien compiten con ellas y las consideran extensiones de sí mismas.

  1. Falta de Comunicación directa y efectiva

El medio más común de comunicación en las Familias Narcisistas es la triangulación. La información no se comunica de forma directa sino a través de una de las partes con la intención de que llegue a una tercera parte (la que en realidad es el objetivo del mensaje). Los miembros de la familia hablan los unos de los otros a las espaldas, sin ser directos. Esto da lugar a un comportamiento pasivo-agresivo, tensión y desconfianza. Las pocas veces en las que la comunicación es directa, se confrontan de forma muy agresiva y destructiva. En una Familia Narcisista no hay una comunicación sana y orientada a soluciones que contenten a todos. Más bien la comunicación es un conjunto de técnicas confusas y donde hay la idea de que “divide y vencerás”.

  1. Límites que No están claros

En la familia narcisista no hay muchos límites. Los sentimientos de las niñas no se consideran importantes. No se respetan los límites físicos (son frecuentes las amenazas físicas, aunque no se lleguen a perpetrar o acciones como coscorrones, empujones, zarandeos,…), ni las puertas cerradas. Tampoco se respetan los límites emocionales, son frecuentes frases como “¿Y ahora por qué lloras?” o “Aquí sólo me enfado yo.” Los padres ven a las hijas como extensiones de sí mismas, por lo que creen que pueden hacer con ellos, básicamente, lo que quieran.

  1. Un(a) Padre/Madre Narcisista y el otro/la otra orbitando alrededor de él/ella

Si uno de los padres es narcisista, es frecuente que el otro orbite alrededor de él/ella para mantener el matrimonio intacto, éste segundo padre/madre suele ser un(a) codependiente. Con frecuencia, el que orbita tiene cualidades naturales sanas para ofrecer a los niños protección y cuidado emocionales pero está atado, cubriendo las necesidades emocionales de su pareja narcisista, sacrificando las necesidades emocionales de sus hijos, que no se cubren.

Inconscientemente, muchos codependientes sienten que están “atrapados” en la relación con el/la narcisista. Esto se debe a que sienten indefensión aprendida. No se sienten con los recursos suficientes para sobrevivir sin el/la narcisista. El resultado de esto es que un(a) tirano con la edad emocional de un niño de tres años es el que manda sobre todos los miembros de la familia.

  1. A las Hermanas se les enfrenta para Competir entre Ellas

En familias sanas, se anima a las niñas a ser amorosas y estar cerca las unas de las otras. En las Familias Narcisistas, a las niñas se les pincha para que compitan y no haya armonía entre ellas. Hay una constante competición sobre “quién lo hace bien” y “quién lo hace mal” basado en el criterio subjetivo del/de la narcisista. Normalmente, a una se le asignará el papel de “Golden Boy”, el/la favorita del/de la narcisista y al otro/otra el del “Chivo Expiatorio”, sobre el que el/la narcisista proyectará sus sentimientos negativos. Las hermanas de las Familias Narcisistas raramente crecen sintiéndose conectadas las unas a las otras.

  1. Negación de los Sentimientos

Los sentimientos se niegan y no se habla de ellos. A los niños se les obliga a guardarse y reprimir sus emociones y sentimientos y se les impone la idea de que son algo “malo” que es mejor no tener o fingir no tener. Los padres narcisistas normalmente no están conectados con sus propios sentimientos y los proyectan en otros. Esto causa una falta de responsabilidad y honestidad, por no mencionar otros desórdenes psicológicos. Si no conectamos y procesamos nuestros sentimientos acaban saliendo de otras maneras (la rabia en manifestaciones de comportamiento pasivo-agresivas, la tristeza en forma de depresión,…)

  1. Mensajes de “No eres Suficiente”

Estos mensajes se emiten claro y alto en la Familia Narcisista. A las niñas no sólo se les anima a competir entre ellos/ellas si no que reciben constantes mensajes de que “no son suficiente (bueno/buena, guapo/guapa, listo/lista)”. Al/a la que ejerce el rol de “Chivo Expiatorio” se le dice que es defectuosa, que siempre está cometiendo errores, que es demasiado egoístas y/o sensibles. Al/a la que ejerce el rol del “Chico Dorado”, se le hacen llegar los mensajes de que “lo haces bien pero lo puedes hacer mejor”, “las cosas te van bien cuando haces lo que yo te digo”, “puedes esforzarte un poco más”.

  1. Disfuncionalidad obvia o encubierta

En las Familias Narcisistas las dinámicas o bien son abiertas y se ven de forma obvia o se encubren. En muchas Familias Narcisistas el abuso es obvio, ya que hay una agresividad que no se esconde, es más, se hace gala de ella como forma de poder y de dominación. En otras muchas, el abuso emocional y/o psicológico y/o la negación severa de los niños/las niñas se esconde y se niega, dándole la vuelta, acusándoles de “estar locos”, negando lo evidente, aludiendo de forma directa o indirecta que es el niño/la niña el/la que tiene un “problema” y no el sistema familiar.

Si reconoces a tu familia en estos patrones, te gustará saber que una recuperación que es posible.

Puedes crear una nueva vida que te hará fluir hacia el futuro y dejar atrás el patrón de amor distorsionado y disfuncional aprendido en la familia narcisista. Si escoges la sanación, te espera una nueva vida.

  • Busca ayuda, hay libros de muchos autores y autoras especializados en narcisismo: Alice Miller, Pete Walker, John Bradshow son algunos muy buenos de una larga lista.
  • Haz terapia. Individual con un(a) terapeuta Gestalt o con un grupo CoDA (Codependientes Anónimos).
  • Habla de tu infancia y tu trauma con gente de confianza (amigos/amigas, otros miembros de la familia,…) simplemente sacarlo a la luz y hablarlo con naturalidad tiene un poder sanador.
  • Cree en ti. Si fuiste el chivo expiatorio de la familia narcisista, debes tener un ego muy pequeño, pesando siempre muy mal de ti mismo/misma y con la autoestima destrozada. Desmonta ese ego, no es verdad porque no tiene una base sana ni real. Descúbrete porque lo que te dijeron que eras es mentira.
  • Si después de leer este artículo todavía tienes dudas sobre si tu familia es narcisista o no, puedes hacer el test sobre padres y/o madres narcisistas.

 

Fuente: Psychologytoday.com

¿Qué Piensan los Narcisistas?

En este artículo, en lugar de teorizar qué se considera “narcisista” o si está o no incluido en el DSM o cuáles son sus características básicas, de lo que voy a hablar es de cómo son los narcisistas en un día a día con ellos.

Cualquiera que haya vivido, tenido una relación o trabajado para un(a) narcisista te lo dirá: los narcisistas se ven a sí mismos como completamente diferentes a los demás, minusvalorando a las personas que tienen a su alrededor.

La trampa es que todo gira en torno al/a la narcisista. Es normal que un(a) niño de 2 años reclame una atención constante. Es lo apropiado en esa etapa de su desarrollo. Lo que no es normal es que una persona de 40 años pida ese nivel de atención.

Los narcisistas victimizan a los/las que están a su alrededor simplemente siendo quienes son y esto no cambia. La frase puede parecer extrema pero si has estado en una de relación de cualquier tipo con un(a) narcisista, estoy segura de que sabes perfectamente de lo que hablo. Estas personas son extremadamente tóxicas.

Los narcisistas se ven a sí mismos/mismas como tan especiales que nadie más importa. Todo empieza y termina en ellos. Tú eres sólo un(a) comparsa en la obra y tienes que estar a su disposición y aguantar todo lo que te hagan o digan sin dialogar, sin replicar, sin protestar. No es una relación, es una tiranía.

Cómo las Narcisistas se ven a sí Mismas

  1. Me quiero y tú también me quieres.De hecho, todo el mundo me quiere. No me puedo imaginar que alguien no me quiera.
  2. No me tengo que disculpar ni pedir perdón. Sin embargo, tú tienes que entenderme, aceptarme y tolerarme. Da igual lo que diga o haga.
  3. Tengo unos pocos iguales en este mundo y hasta el momento no he conocido a ninguno. Soy el/la mejor jefe/jefa, pareja, amante, estudiante, deportista,…
  4. La mayor parte de la gente no está a mi altura. Si yo no les guío, los demás estarían perdidos.
  5. Aprecio que haya reglas y obligaciones, pero éstas se aplican a ti, porque yo no tengo ni el tiempo ni las ganas de respetarlas. Además, las reglas son para la gente normal y yo estoy por encima de eso.
  6. Espero que aprecies todo lo que soy y lo que he conseguido para ti porque soy maravillosa y perfecta.
  7. Me gustaría que fuésemos iguales pero no lo somos ni lo vamos a ser nunca. Te recordaré con mucha frecuencia que soy la persona más inteligente en la habitación y los buenos resultados que tuve en la escuela, en los negocios, como padre/madre,.. y tú tienes que dar las gracias por estar conmigo.
  8. Puede que parezca arrogante y soberbia pero me gusta serlo porque está justificado. Soy mejor que los demás.
  9. Espero que me seas leal en todo momento, da igual lo que te haga. Sin embargo, yo puedo mentirte, traicionarte, hablar mal de ti a tus espaldas, contar secretos tuyos, serte infiel.
  10. Te voy a criticar y esperaré que lo aceptes sin más, pero si tú me criticas a mí, especialmente en público, volcaré toda mi rabia sobre ti. Además, nunca lo olvidaré ni te perdonaré, y te lo haré pagar de un modo u otro. Soy especialista en generar deudas emocionales.
  11. Esperaré que te intereses siempre en lo que he conseguido y en lo que tengo que decir. Sin embargo, me mostraré indiferente ante todos tus logros y los ignoraré como si no existieran. Simplemente no puedo soportar que tú destaques o seas mejor que yo en algo.
  12. No soy manipulador(a). Simplemente me gusta salirme con la mía y que la gente haga lo que yo quiero, no me importa si eso es lo que te conviene a ti o no, o cómo te hace sentir eso. No me preocupa cómo se sienten los demás, los sentimientos son cosas de gente débil.
  13. Espero tu gratitud eterna todo el tiempo, incluso por las cosas más insignificantes que hago. En cuanto a ti, espero que hagas lo que te pido sin cuestionarlo nunca o explicarte porqué te lo pido.
  14. Yo sólo me relaciono con los mejores y, sinceramente, la mayoría de tus amigos/amigas no están a la altura. De hecho, tú tampoco lo estás. Si estoy contigo es porque soy magnánima, es como hacer una obra de caridad.
  15. Todo sería mejor si tú simplemente hicieras lo que yo te digo. No lo que yo hago. Lo de predicar con el ejemplo no va conmigo.

No es fácil relacionarse, trabajar o vivir con una persona que se comporta y que piensa así. Debes tener siempre presente que los narcisistas se sobrevaloran a sí mismos e infravaloran a los demás, es decir, A TI. Nunca te van a tratar como a un igual, ni te van a respetar, ni a valorar, es más, te devaluarán sin necesidad y sin motivo para poder sobrevalorar a su inflado y dañado ego.

Si alguna vez te dicen alguna cosa bonita, un halago, un piropo o reconocen un mérito o una cualidad tuya positiva, no lo harán desde la autenticidad y el amor sino para manipularte. Conocen tus vulnerabilidades y alimentan esa parte para que dependas de ellos en lugar de que para que te trabajes a ti mismo y dejes de tener carencias emocionales o de autoestima.

Tú no puedes cambiar al/a la narcisista y lo que te hace es producto de sus heridas de infancia. No te culpes por ello porque no tienes la culpa, simplemente se comportan así con quienes se lo permiten. Porqué permites que te traten así es lo que tienes que plantearte para empezar a curarte. Busca la ayuda de un profesional, un psicoterapeuta o un(a) terapeuta Gestalt.

Salir de las redes de un(a) narcisista es difícil porque son gente tenaz que una vez enganchan a alguien, les cuesta dejarla ir (a menos que entren en la fase de descarte). Es un proceso que no será fácil pero en cuanto empieces a dar pasos para apartar de tu vida a esta persona tóxica, pronto verás que todo mejora. Tendrás más autoestima, más ganas de vivir y te sentirás por fin bien siendo tú misma.

Fuente: psychologytoday.com