¿Sabes qué es el “Ecoismo”? Averigua si Eres un(a) Ecoísta

En el mito de Narciso, Eco, la ninfa que se enamora locamente de Narciso, es maldecida para a las últimas palabras que escucha para toda la eternidad. Del mismo modo, las ecoistas definitivamente luchan por tener una voz propia. El mito contiene ambos lados del narcisismo: los peligros de una adicción a sentirse especial y la incapacidad de disfrutar sintiéndose especial en absoluto. Todo el mundo se olvida de Eco en el mito, y eso es precisamente lo que les ocurre a las ecoistas, que se olvidan de sí mismas.

En este artículo, te ofrecemos ayuda para sobrevivir a padres narcisistas y hablaremos sobre el ecoísmo en una serie de preguntas y respuestas.

  1. ¿Qué es el Ecoísmo? Es la otra cara de la moneda del Narcisismo. Las ecoístas son personas empáticas, con miedo a convertirse en una carga para los demás, se suelen sentir incómodas cuando están en el foco de la atención, especialmente los elogios y les resulta difícil saber lo que quieren. Las narcisistas son adictas a sentirse especiales, las ecoístas le tienen miedo a eso.
  2. ¿Puede existir el Ecoísmo sin el Narcisismo? Los ecoístas suelen sentirse atraídos por los narcisistas precisamente porque tienen tanto miedo de agobiar a los demás o de parecer “necesitados” que tener a alguien que disfruta ocupando todo el espacio, como hacen los narcisistas, es un alivio. Pero es un precio alto que pagar por un respiro de sus ansiedades, ya así, un ecoísta prácticamente desaparece de la ecuación, haciendo de espejo del narcisista, que en ese “diálogo loco” lo que hace el narcisista en realidad es hablar consigo mismo.
  3. ¿Hay algunas personas más proclives a convertirse en ecoístas extremas? Las ecoístas suelen traer genéticamente mucha sensibilidad, sienten profundamente, y cuando eso se expone a un padre que las avergüenza o las castiga por tener alguna necesidad, esto da lugar al ecoísmo. Las ecoístas tienen tanto miedo de expresar sus necesidades, creyendo que les costará el amor, como en su infancia, que pierden el contacto con sus propias necesidades y deseos.
  4. ¿Cuáles son los problemas típicos del ecoísmo extremo? Los ecoístas nunca o rara vez se sienten especiales. Sentirse un poco especial ayuda a las personas a persistir frente al fracaso, a tener proyectos  y tal vez incluso a vivir más tiempo. Y la ausencia de esa capacidad puede simplemente convertirse en un problema para tener ilusión y esperanza, un motor en la vida.
  5. ¿Es el Ecoismo un diagnóstico? El ecoísmo es un rasgo de carácter, no un trastorno, y se trata de una estrategia de supervivencia que tiene su origen en la infancia: El pensamiento al que le lleva es: “Si quiero sentirme segura y querida, debo asegurarme de pedir lo menos posible a las personas y dar todo lo que pueda”. Los ecoistas, ya de adultos, creen que no pueden recurrir a las personas cuando se sienten tristes o asustados o solos, por lo que entierran sus necesidades con la esperanza de que serán aceptados y amados, porque piden muy poco. Pero esta no es una forma sana de vivir. Cualquiera puede alejarse del ecoísmo y aprender a compartir sus emociones y a pedir. En relaciones sanas, podemos afirmar nuestras necesidades de manera asertiva cuando no se satisfacen, compartir cuando nos sentimos solos, pedir consuelo cuando sea necesario y expresar una preferencia sin preocuparnos de que seamos una carga. Es posible que tengas que comenzar esta práctica con una psicoterapeuta, pero vale la pena intentar probarlo con amigos. Puedes empezar por pequeñas cosas como proponer un plan que te apetezca a ti en lugar de decir: “Me da igual” cuando te lo pregunten; empezar alguna frase con “Lo que necesito es…” o celebrar tu último logro con alguien sin sentirte culpable por ello. Estarías empezando a usar tu voz. Cómo te expresas, tu voz, tiene que ver con el espacio que le das a tu propia voz, tus asuntos, en tu vida. Es decir, si hablas poco, tiendes a hablar bajo o a no expresarte, esto equivale a que te sientes como que no tienes derecho sobre ti misma y a manejar lo que ocurre en tu propia vida. El tema de la voz está relacionado con el chakra de la garganta, el encargado de la comunicación. Si lo quieres ejercitar para tener más voz en tu propia vida, puedes hacerlo con este video del canal de Kassandra. Es una clase para reforzar el yin y el chakra de la garganta.
  6. ¿Los ecoistas se enfadan alguna vez? Los ecoistas no son simplemente personas complacientes. Pueden culparse a sí mismos por las malas interacciones, pero están especialmente motivados para evitar sentirse como una carga, por lo que pueden enfadarse si insistes en darles atención en un cumpleaños, por ejemplo. Es como si la única posición que tomaran es la de “No te atrevas a tratarme como si fuera especial.”. Son personas que están tan pendientes de no convertirse en una carga que se pueden ir al extremo de esto y volverse contradependientes, rechazando cualquier acto de nutrición con “No me trates como a un niño; ¡Estoy bien!”. Toda esa fuerza que se dirige hacia eludir la atención debe ser redirigida a pedir y apreciarla. Si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, la buena noticia es que ya no estás en tu infancia y que ya no tienes porqué negar tus necesidades y deseos, algo que en el fondo te hace daño.
  7. ¿Qué tipo de familia en la infancia conduce al Ecoismo en la edad adulta? Éste es un testimonio: “La tendencia de mi madre a estallar en lágrimas o rabia cuando no estaba contenta con ella me hizo temer que la perdería si no tuviera cuidado de atender todas sus necesidades”. O este otro: “Cuando manifestaba una necesidad, mi padre me avergonzaba o me humillaba por ello, por lo que aprendí a necesitar poco o nada para sentirme a salvo.” Algunos ecoistas se desarrollan a partir de padres ecoistas, que transmiten la idea de que cualquier atención especial (querer ropa única, soñar a lo grande, pedir más) son actos arrogantes y egoístas y que esto es algo “malo”. Por ejemplo, una persona con una madre que cada vez que celebra algo le dice: “Que no se te suba a la cabeza” crecerá sintiéndose avergonzada del orgullo normal, minimizando todos sus logros y guardando un “perfil bajo”.

La mayoría de las veces son los padres narcisistas los que empujan a sus hijos en esta dirección, siendo frecuente también que en la pareja uno de los padres sea narcisista y el otro, ecoista. Por ello, si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, puedes empezar por ver cuánto tienes de ecoísta.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

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