Miedo a la Intimidad

Hay muchas racionalizaciones para explicar la elección de permanecer emocionalmente distantes en las relaciones cercanas donde se requiere intimidad. Debajo de todas esas racionalizaciones, lo que realmente les sucede a las personas emocionalmente distantes suele ser lo mismo: tienen miedo de acercarse.

Han reprimido este miedo y las razones que lo explican, porque éstas son demasiado dolorosas para afrontarlas. A un nivel consciente, se venden a sí mismas esas racionalizaciones para que parezcan más plausibles e intentan hacer que los demás las acepten también, mientras que a un nivel más profundo, inconsciente, hay unas experiencias pasadas muy dolorosas que les llevan a comportase y vivir así. En realidad, están muy necesitadas de una conexión auténtica y sufren mucho por la falta de ella.

Algunas de esas racionalizaciones pueden ser:

Yo no necesito pareja. Estoy bien así.

Estoy centrado en mi trabajo.

Todos los hombres son iguales.

Mi vida no gira en torno a tener citas.

Las mujeres son malas.

Las verdaderas razones detrás de la elección de permanecer emocionalmente distantes casi siempre apuntan a la calidad del vínculo de la primera y más importante relación con el padre, la madre y/u otro cuidador. La apertura emocional por parte de la niña condujo a malas consecuencias de forma repetida en la relación con su padre/madre. Un ciclo tóxico en el que se manufactura la confianza por parte del cuidador(a) hasta que la niña baja la guardia, en ese momento el padre/la madre se comporta de forma abusiva con ella, que se vuelve a cerrar, y así una y otra vez.

En algún momento esa niña decidió solucionar su problema, simplemente dejando de preocuparse, dejando de querer conectar. Si todo ese dolor emocional es el resultado de exponerse, entonces me puedo proteger usando un escudo. Ya de adulta, sigue llevando ese escudo, dejando de invertir emocionalmente en cualquier vínculo que tenga el potencial de causar daño emocional. ¿Por qué seguir sometiéndose a eso?

Dijimos que las personas que tienen miedo de acercarse reprimen las verdaderas razones de su desapego emocional en la edad adulta. Esto se debe a que para el niño, el cuidador principal es un dios cuya perspectiva conlleva un tremendo peso psicológico y emocional. En otras palabras, si tu padre cree que eres inútil y no digno de ser amado, entonces debe significar que realmente no vales nada y no eres digno de amor.

Si mi padre cree que soy inútil y no digno de ser amado, esto debe significar que no valgo nada y no soy digno de amor.

Los adultos con desapego emocional generalmente no han trabajado completamente su ambivalencia hacia su padre/madre/ambos. Por un lado, todavía están desesperadas por el amor, la validación y, sobre todo, un espacio seguro para conectarse emocionalmente, mientras que, por otro lado, prácticamente los han puesto en su lista negra de personas non gratas. A un nivel más profundo, la ambivalencia se debe a la arraigada suposición inconsciente de que sus principales cuidadores fueron y siguen siendo dioses cuyas creencias son objetivas e imparciales (es decir, si papá dijo que era fea, ya de adulta, sigo pensando que soy fea) en lugar de seres humanos defectuosos cuyas creencias son subjetivas y tendenciosas.

Esto se acentúa si hablamos de familias narcisistas, donde el padre/madre narcisista ve a su hijo como una extensión de sí mismo, al que, básicamente, le pondrá lo que quiera. De hecho, si es el niño dorado, le pondrá sólo cualidades positivas, idealizándolo y si es el chivo expiatorio, lo denostará y rebajará, poniéndole sólo características negativas. No es una visión objetiva, este padre/madre no es capaz de ver a su hijo.

Lo que consiguen estas personas, al evitar la conexión emocional es quemarse, como lo que les sucedió en su infancia. Al final lo que se da es una profecía Auto-cumplida, ya que esa persona, en su fuero interno se sigue sintiendo no deseada y no digna de amor. La desconexión emocional es una estrategia de vida que ha ayudado al adulto a sobrevivir, a no tener que soportar la angustia que le produce el hecho de pensar que le va a ocurrir lo mismo que en su infancia si se acerca emocionalmente a alguien. Sin embargo, a largo plazo y entendiendo de dónde viene la desconexión emocional, dejando a un lado las racionalizaciones y excusas que la sostenía, no es sana porque conduce a un aislamiento físico y emocional. Los humanos somos mamíferos que estamos “diseñados” para conectar con nosotros mismos, con otras personas y con el mundo.

Traer a la conciencia los motivos psicológicos reales para la elección de permanecer emocionalmente desapegados y trabajar la ambivalencia hacia el padre/madre/ambos son pasos esenciales para volver a abrirse emocionalmente. Para avanzar hacia conexiones más satisfactorias.

https://evolutioncounseling.com

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¿Sabes Soltar y Agarrar en tu Vida?

Agarrar y Soltar en la Vida

Las personas que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales suelen tener problemas con quedarse con “algo”, siendo ese algo una cosa, un trabajo, una relación… y con “soltar” esas mismas cosas en la vida.

“La vida es un equilibrio entre coger y soltar” Rumi.

Del mismo modo en que, físicamente, con nuestro cuerpo, cogemos y soltamos cosas a lo largo de un día, lo sano para nuestro equilibrio emocional es aprender a soltar algo que ya no nos va bien, que ya no nos aporta nada en nuestra vida. Igual que coger algo que la vida nos ofrece y sabemos que es potencialmente bueno para nosotros.

¿Qué es lo que pasa cuando no soltamos emocionalmente una antigua relación, una casa que perdimos o un trabajo del que nos despidieron? Lo que ocurre es que energéticamente seguimos en eso, vibrando con eso, con lo que no le damos espacio a lo nuevo bueno para nosotras que podría llegar. Esto se puede aplicar a los tres ejemplos. Sentir rencor hacia una persona por el daño que nos ha hecho, dolor por la pérdida de una casa, o culpa por el trabajo que perdimos, no nos va a servir más que para agotarnos y para bloquear nuestro presente y nuestro futuro. Si seguimos ancladas en una relación del pasado, es probable que pesen los miedos a conocer a alguien nuevo o a que se repita lo que nos hizo sufrir de esa relación. Si no lo sanamos y lo dejamos ir, o bien estaremos demasiado cerradas para conocer a otra persona, o bien vibraremos con personas del mismo perfil que la anterior, repitiendo la historia.

Para darle espacio al futuro, es necesario soltar el pasado. Pero no como algo que no ha existido nunca sino como algo de lo que ya no somos esclavos ni nos controla.

Lo mismo ocurre para el caso de coger, tomar algo nuevo. Es bueno tener periodos de estabilidad en la vida, pero si éstos se prolongan demasiado, es probable que acabemos hastiados, un poco asqueados. Al fin y al cabo, la curiosidad es uno de los motores del ser humano y el que nos mantiene motivados y en acción. La curiosidad es algo importante para tu niño interior. Por eso, es importante aprender a tomar algo cuando supone un cambio bueno para ti al que la vida te está invitando.

¿Qué crees que Soltar y Agarrar te van a dar? ¡Visuálizalo!

Una forma muy simple de resolver esto es con la visualización. Cierra los ojos e imagínate en medio de tus circunstancias. Quieres soltar, dejar la relación con tu pareja pero no estás segura, no sabes qué hacer. Imagina que sueltas la relación. ¿Cómo te hace sentir eso? Escucha a tu cuerpo, observa qué sensaciones están surgiendo. Respira eso que estás visualizando. Tu cuerpo tiene muchas de las respuestas a las que das vueltas y vueltas en tu mente.

Ahora otro escenario. Te han ofrecido un nuevo puesto de trabajo, crees que es una oportunidad porque tiene mejores condiciones y la tarea te gusta más pero no sabes si cogerlo porque te da miedo lo que pueda pasar y tu antiguo puesto te da estabilidad. Lo agarras. Imagínatelo en tu mente. ¿Cómo te hace sentir? De nuevo, escucha los consejos que tu cuerpo y tu intuición te están dando. ¿Sientes alivio o ansiedad? ¿Confort o incomodidad?

Las visualizaciones te pueden ayudar a sentirte como lo harías en esa situación “de facto” y respirar literalmente esa situación te puede dar el mensaje que necesitas para pasar a la acción de soltar o agarrar.

Pregúntate PARA QUÉ quieres Agarrar o Dejar ir

No te convertirás en un fracaso si cierras o vendes tu negocio. No te romperás o estarás incompleto si rompes una relación en la que ya no estás bien. No serás más vulnerable, más egoísta o mejor por agarrar algo. Simplemente tomarás una decisión y pasarás a la acción para estar en otro lugar, sea el que sea.

Ahora pregúntate PARA QUÉ quieres soltar o aferrarte (no el porqué). Obtener claridad sobre tu motivación es un paso vital para tomar tu decisión.

¿Estás aguantando sin dejar ir por miedo? ¿Estás dejando ir porque no crees que puedas  hacer lo que sea que se necesita para quedarte? ¿Estás agarrando porque es una necesidad tan profunda que no puedes imaginarte la vida sin ello? ¿No estás agarrando porque te abruma la responsabilidad?

Te sentirás más segura de tu decisión si estás motivada por el amor y la pasión. Alguien que actúa motivada por el miedo no está completamente segura de sus decisiones y acciones. Si es la rabia o el resentimiento lo que te hace agarrar, quizás quieras soltar para tener paz. Si no quieres dejar ir para no ponerte triste, la tristeza es algo pasajero que necesitamos para hacer el duelo y pasar página.

 Es hora de Dejar ir SI:

  • Estás reteniendo el pasado y dejándole dictar y controlar tu presente y tu futuro.
  • Gastas la mayor parte de tu tiempo o energía tratando de complacer a otra persona.
  • La perfección es el objetivo en lugar de la finalización.
  • Que te vean bien se ha vuelto más importante para ti que sentirte bien.
  • Estás resistiendo el flujo natural de cambio y la evolución en tu vida.
  • Estás negando quién eres al continuar haciendo, ser o tener esto en tu vida.

Es hora de Agarrar SI:

  • El mayor obstáculo es la falta de capacidad para creer en ti mismo.
  • Has olvidado lo poderoso, fuerte y capaz que eres.
  • Crees que esta persona, cosa o experiencia van a ayudar a tu crecimiento personal.
  • Te llama a algo sin saber por qué, pero lo sientes bueno para ti.
  • Hacer, tener o ser esto te permitiría crecer.
  • Simplemente has perdido ímpetu, concentración o el autoapoyo que necesitas para seguir.

El Pensamiento Catastrófico. Cómo pararlo.

¿Qué es el Pensamiento Catastrófico?

El pensamiento catastrófico es una fuente debilitante de ansiedad que nos afecta a muchos supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales. Significa ponerse en el peor de los casos al pensar en una situación o evento futuro.

Algunos ejemplos de pensamiento catastrófico son:

  • Tu pareja no lo llama a tu casa del trabajo como lo hace normalmente, y tú crees que debe haber tenido un accidente y probablemente esté muerto.
  • Tu jefe te dice al salir del trabajo que le gustaría hablar contigo a la mañana siguiente y tú crees que quiere despedirte.
  • Tienes un fuerte dolor de cabeza al final de la tarde y te preocupa que sea un aneurisma.

El pensamiento catastrófico involucra una cadena de pensamientos que se construyen el uno sobre el otro como su fueran fichas de dominó que se tiran la una a la otra y el final de esta cadena es siempre el peor escenario posible para tu vida. Por ejemplo:

Mi jefe me ha dicho que quiere hablar conmigo. Seguro que me quiere despedir, y luego no tendré dinero para pagar mis facturas, y no podré encontrar otro trabajo como éste porque no tendré una buena recomendación. Me acabarán desalojando de mi piso y acabaré viviendo en la calle de indigente. ¡Mi vida está arruinada!

Esto es lo que les sucede a las personas que son propensas a la ansiedad. Una de las causas de ser tan propensa a la ansiedad es haber sido a demasiado estrés durante la infancia. El cuerpo lleva la cuenta de esta ansiedad y la situación de hipervigilancia permanente hace que muchas situaciones se conviertan en detonantes o “triggers” que llevan a la ansiedad y a un pensamiento negativo en espiral que la mantiene. Puede ser el foco de mucho malestar y agobio innecesario. La mayoría de estos pensamientos no llegan a ocurrir nunca en la vida de la persona que los tiene. Se trata de fantasías catastróficas que se quedan en eso, en fantasías. Los supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales tienen fantasías catastróficas porque en su infancia muchas veces ese peor resultado final posible era el que vivían en la realidad con sus familias.

Lo que se siente es como ser absorbido por un vórtice de energía negativa giratoria y miedo que da la sensación de no poder salir de ahí. Es una espiral que termina en pánico o terror.

La ansiedad es miedo a un nivel “permanente”. El miedo es una emoción, que se genera en el sistema límbico. Las supervivientes que fueron asustadas demasiadas veces en su infancia, aprendieron a estar permanentemente en un estado de hipervigilancia, previendo todo el tiempo potenciales ataques o peligros. Sus padres o madres narcisistas/disfuncionales buscaban cualquier excusa para volcar en ellos/ellas su ira y su frustración. Esto suponía vivir de forma permanente durante mucho tiempo bajo la amenaza de un ataque que nunca sabían cuándo ni cómo se iba a producir.

Muchas de las supervivientes arrastran la ansiedad hasta su edad adulta. Muchas situaciones, como las antes descritas, son detonantes que los ponen de nuevo en estado de hipervigilancia. Ese estado corporal junto con la emoción del miedo son los que generan los pensamientos catastróficos, no al revés. Es decir, la parte racional del cerebro, el neocortex “fabrica” las fantasías catastróficas para “justificar” el estado de hipervigilancia en el que se encuentra la persona, liberando hormonas como cortisol y adrenalina, las cuales están diseñadas biológicamente para ser liberadas en situaciones excepcionales, no con la frecuencia que les ocurre a las supervivientes.

6 Técnicas para Ayudarte a calmar los Pensamientos Catastróficos

  1. Escribe todos los posibles escenarios para la situación que puedas imaginar (lo sé, eres muy creativo en eso 😊).

Observa tus pensamientos a lo mindfulness. Empieza por ese peor escenario posible que ya has creado y luego pregúntate cuál es el mejor escenario posible. Escribe:

  • Tu peor escenario.
  • Tu mejor escenario.
  • Sigue escribiendo hasta que hayas cubierto todos los posibles escenarios posibles que estés pensando.
  • Míralos de manera realista y descubre cuál es la posibilidad más razonable.
  1. Respiración profunda.

La respiración profunda es una técnica simple que puedes usar para reducir el estado de excitación ansiosa. Esta técnica funciona bien si estás un poco ansioso o si estás empezando a sentirte así. Si estás en un modo pánico, puede que no funcione, pero es bueno que empieces a practicarla y te acostumbres a usarla tan pronto como empieces a sentirte ansioso.

  • Toma una respiración profunda inhalando lentamente por la nariz, hinchando la barriga, hasta contar cuatro.
  • Ahora exhala por la boca lentamente contando hasta cuatro.
  • Haz toda la operación durante cinco minutos al día.
  1. Revisión de éxitos o escenarios anteriores.

Éste es muy útil para ampliar tu perspectiva mental y retroceder en el túnel del desastre en el que te metes sin querer.

Cuando surjan los pensamientos, pregúntate cómo has manejado situaciones similares en el pasado, o cómo han ido las cosas en circunstancias similares:

  • ¿Ocurrió un desastre o resolviste la situación con éxito?
  • ¿Obtuviste buenos resultados o al menos razonables?
  • ¿Cuál fue el feedback que recibiste?
  • ¿Cuáles son tus éxitos?

Te invito a que ancles esas experiencias y confíes en ti y en tus recursos personales, que son muchos. Seguro que la experiencia te dice que eres inteligente, resolutiva o exitosa. ¿Qué te parece confiar en la experiencia en lugar de en fantasías? Las fantasías te conectan con situaciones de infancia que fueron aterradoras para ti. Pero ya no estás en la infancia. Puedes soltar eso.

  1. ¡Pasa a la Acción!

Cuando tengas miedo, la mejor respuesta es tomar medidas. Averigua exactamente a qué le tienes miedo y luego haz un plan para realizar algún tipo de acción, traza unos pasos a segur y comienza a actuar sobre esos pasos.

Tomar medidas te hace sentir nuevamente en control, y cuando tienes el control, ya no estás ansiosa.

En el libro “Siente el Miedo y Hazlo de todas formas”, Susan Jeffers dice que lo que realmente tememos es que no seremos capaces de manejar algo, no el evento en sí mismo. La forma de superar esa idea es hacer eso que tanto tememos acompañando al miedo, en lugar de resistirlo. Dando incluso un pequeño paso, levantarás tu parálisis y comenzarás a avanzar nuevamente. A medida que das más pasos, ganas impulso y el miedo disminuye.

  1. Ten un Mantra a mano.

Crea mantras para ti mismo que puedas usar cuando comiences a pensar de manera catastrófica. Uno que puedes usar es, por ejemplo,

“Yo no soy lo que me ha pasado. Yo soy en lo que decido convertirme”

Algunas personas prefieren mantras como “Puedo manejar bien lo que viene” o “Siempre termino las cosas una vez que las empiezo”.

Lo que sea que funcione para ti, crea un mantra que sea significativo y que te ayude a cambiar de marcha cuando empieces a sentirte ansiosa.

Escribe el mantra y ponlo donde lo puedas ver fácilmente. Puedes colocarlo en el espejo de tu habitación o del baño o en la mesilla al lado de tu cama. Verlo y repetirlo te ayuda a interiorizar e integrar, a hacerlo tuyo.

6. El Método ABCDE de Albert Ellis.

Incorpora muchas de las ideas que ya mencionadas anteriormente, pero es un plan de acción de 5 pasos compacto y simple que puede usar cada vez que sientas la necesidad.

A es el detonante. Es el desencadenante original de tu ansiedad. Tal vez debas dar un discurso, realizar un examen importante, o tienes un cita o una entrevista de trabajo. Identifícalo y escríbelo.

B representa tus creencias irracionales sobre la situación. ¿Cuáles son los pensamientos que tienes al respecto, y de qué te has convencido a ti mismo ya? Identifícalos y escríbelos.

C representa las consecuencias de tus creencias irracionales. ¿Qué estás imaginando será el resultado de tus creencias sobre la situación? ¿Qué desastre has imaginado?

D es para cuestionar las creencias irracionales que has creado y desafiarlas en vista de la realidad. Hazte estas 5 preguntas:

¿Es realista la creencia?

¿Puedo confirmarla a través de un experimento? ¿Está basada en hechos?

¿He estado en esta situación antes? ¿Que pasó? ¿Qué hice para trabajarlo?

¿Es plausible la creencia dentro del contexto de la situación?

¿Cuáles son otras posibilidades además de la(s) que estoy pensando?

¿Cuál es el resultado más probable y el menos probable?

E representa los nuevos efectos relativos al cambio en la interpretación de la situación. Ahora puedes crear una visión más plausible y constructiva basada en el pensamiento, eliminando las distorsiones cognitivas y ejecutando tus creencias a través de la lógica.

Fuente: http://www.thesuccessfulgrownup.com

La Contradependencia

¿Qué es la Contradependencia?

La codependencia, el hábito de conseguir autoestima complaciendo a los demás, es algo que la mayoría de la gente conoce hoy en día.

Pero se sabe menos de lo contrario, llamado contradependencia, que a menudo está relacionada con la codependencia.

De hecho, a veces una persona cambia de un extremo a otro en una relación, volviéndose contradependiente, después de meses o años de codependencia. También es posible que una persona tenga ambas a la vez, por ejemplo, siendo codependiente con las mujeres y contradependiente con los hombres.

Entonces, ¿qué es la contradependencia? En muchos sentidos, es realmente una palabra elegante que quiere decir “miedo a la intimidad”. Las personas contradependientes tienen miedo de depender de alguien o necesitar a alguien, en el fondo lo que hay es una incapacidad para confiar. Si hubiera un mantra que tienen todas las contradependientes, probablemente sería “No necesito a nadie”.

Señales de Contradependencia

Los contradependientes a menudo pueden parecer vibrantes, de tipo “vida de la fiesta”, o ser de los que tienen muchos amigos y relaciones. La diferencia es que esas relaciones no serán profundas y confiables, y pueden no durar.

Uno de los principales signos de contradependencia es la incapacidad de tener relaciones auténticas y conectadas. Esto involucra:

  • Parecen buenos para relacionarse pero luego tienen un ‘punto’ o ‘pared’ donde se detiene
  • Sentirse ”atrapada” en las relaciones
  • Alejar a las personas o enfriarse sin previo aviso
  • Miedo al abandono o al rechazo (así que abandonan o rechazan primero)
  • Tendencia a tener una relación corta después de otra
  • Tendencia a salir con los necesitados ‘por encima de los dadores’ (codependientes)
  • Pueden tener diferentes personalidades para diferentes personas (para evitar ser “vista”)
  • Siempre están ‘ocupados’ (pueden trabajar demasiado o tener demasiados pasatiempos para evitar la intimidad)
  • Ansiedad y miedo que surgen si las relaciones se vuelven demasiado profundas
  • Pueden hacer que todo contacto se reduzca a algo sexual (para evitar temas emocionales como la ternura)
  • Pueden salir con personas con las que no son un buen match (para no enamorarse) y mantener a las personas con las que se relacionan bien únicamente como amigos
  • En lugar de pedir apoyo en una relación, son personas propensas a quejarse y enfurruñarse

Debido a que una contradependiente busca evitar que alguien se acerque lo suficiente como para estar tentada a depender, la comunicación es fría por la falta de confianza, que se manifiesta de la siguiente manera:

  • Alejarse o evitar un conflicto, o necesitar “tener la razón”
  • No confían en los motivos de los demás, sino que a menudo intentan averiguar intenciones ocultas
  • Una sensación constante de que los demás siempre les fallan
  • Rara vez pide ayuda a otras personas

Luego está el mundo interno de un contradependiente. Con una infancia en la que fueron continuamente abandonados y/o traicionados, los contradependientes suelen tener una mente tumultuosa, que incluye:

  • Ser demasiado sensibles a las críticas de los demás
  • Muy duros consigo mismos, odian cometer errores
  • Intensa autocrítica
  • No se relajan con facilidad
  • Pueden experimentar vergüenza si sienten que necesitan
  • Ven la vulnerabilidad como debilidad
  • Sufren secretamente sentimientos de soledad y vacío
  • Podría tener dificultades para recordar su infancia

¿Qué piensan las Contradependientes?

¿Cómo suenan los pensamientos de una contradependiente? Los siguientes son los tipos de pensamiento que produce la contradependencia:

“No necesito a nadie”

“No dejes que se acerquen demasiado, solo te decepcionarán”

“Prefiero ser exitosa que tener una relación”

“El amor está sobrevalorado, no lo necesito”

“La gente solo toma y toma de mí y me deja agotada, no vale la pena”

“De todos modos soy demasiado bueno para ella”

“No bajes la guardia o te harán daño”

“Él nunca podría manejarme”

“Nadie puede entenderme, no son lo suficientemente inteligentes”

La conexión entre la Codependencia y la Contradependencia

Debido a que la codependencia y la contradependencia giran en torno a la necesidad de otros, ya sea que eso sea deseable o que se evite, no es raro que las personas en una relación ‘basada en la dependencia’ cambien roles. 

¿Por qué eres Contradependiente?

La contradependencia a menudo se desarrolla como un adulto a partir del resultado de los acontecimientos en su infancia.

Esto podría ser un trauma infantil. Puede haber sucedido algo que haya inculcado en ti la creencia de que no se puede confiar en los demás y que es peligroso necesitarlos. Esto podría haber sido un abandono por parte de un padre/una madre, una persona cercana a ti que se murió, el abuso o una tragedia que sucedió en tu familia.

Pero la contradependencia también podría surgir del tipo de crianza que recibiste de tu padre/madre/cuidadores durante tu infancia. Llamado ‘apego’, la conexión que una niña forma con su cuidador(es) durante los primeros años de vida es muy importante, ya que determina cómo se relacionarán con el mundo y con los demás en el futuro.

La “teoría del apego”, desarrollada por John Bowlby, ve un apego sano donde los padres son sensibles a las necesidades de sus hijos, lo que significa que es probable que el niño crezca y pueda manejar sus emociones, tener confianza en sí mismo y manejar bien las relaciones.

Pero si su padre/madre/cuidadores no estaban emocionalmente disponibles, no podía confiar en ellos o no respondían a sus necesidades, la empujaba a ser más independiente de lo que una niña debería ser, o incluso eran peligrosos para ti, te sometían a abusos emocionales, psicológicos, físicos y/o sexuales, entonces estas personas desarrollan lo que se conoce como “apego evitativo”, “apego ansioso” o “apego desorganizado”, los otros tres tipos de apego disfuncional que hay.

Aunque un niño necesita una figura parental, en tal situación reprimirá su confianza en el cuidador(a) y no recurrirá a los padres cuando esté molesto, sufriendo o necesitando consuelo. En otras palabras, decidiste a una edad muy temprana de forma inconsciente que era demasiado peligroso confiar en tu cuidador y te entrenaste para no apegarte a ellos para sobrevivir.

De niña ésta fue una táctica de supervivencia que te ayudó a evitar el rechazo o el castigo injustificados. El problema es cuando continúas usando esta táctica de supervivencia como adulto, no permitiendo ninguna dependencia de los demás para mantenerte “segura”. En realidad lo que hay debajo de esa “seguridad” es dolor y vacío.

Esto se traduce en convertirse en un adulto que no confía en los demás, piensa que puede cuidarse por completo sin ayuda, y que en secreto podría estar muy solo. Esta es la razón por la cual una definición que se le da a la contradependencia en los círculos de la psicología es ‘el rechazo del apego’.

La Interdependencia

Entonces, ¿a qué debería aspirar en lugar de la contradependencia?

Una persona sana no necesita a otras personas todo el tiempo o no las necesita nunca. Por el contrario, entienden lo que se llama interdependencia.

La interdependencia se da cuando reconocemos que podemos cuidarnos y deseamos estar a cargo de nuestras vidas, pero nos permitimos estar conectados en los demás y confiar en ellos para algunas cosas.

Cuando somos interdependientes, podemos permitirnos necesitar cosas de otros al mismo tiempo que sabemos que si no pueden proporcionar lo que esperamos, estaremos bien por nosotras mismas. Por lo tanto, no se trata de depender de los demás por necesidad, o no depender de los demás debido al miedo, sino de depender de los demás de vez en cuando a medida que compartimos su vida o sus intereses y nos hace la vida más fácil y más feliz.

¿Qué hago si creo que soy un(a) Contradependiente?

Es recomendable hacer terapia para empezar a confiar. Muchas personas que tienen problemas para crear vínculos profundos por falta de confianza o por miedo a depender, forman el primer vínculo de confianza con su terapeuta, en un entorno seguro, y esto les da la base para después crear vínculos de confianza en su vida. También puede ser de mucha ayuda un animal, ya que son seres que proporcionan el amor incondicional que una persona necesita para empezar a volver a confiar.

Fuente: https://www.harleytherapy.co.uk

La Procrastinación

¿Qué es la Procrastinación?

La procrastinación es a menudo un síntoma de perfeccionismo. Las personas perfeccionistas temen no poder completar una tarea a la perfección, por lo que la postponen el mayor tiempo posible.

Esto se debe creen que si no cumplen con las expectativas propias poco realistas que tienen sobre las tareas que hacen, significa que hay algo malo, equivocado o indigno dentro de ellas. Además, las personas perfeccionistas temen que el fracaso les lleve a la crítica o el ridículo, ya sea de voces internas o de autoridades u otras personas. Cuanto mayor es el miedo al fracaso y al ridículo, más las personas perfeccionistas posponen las cosas.

Para que quede claro, la procrastinación no es pereza ni vagancia. Es más una percepción equivocada de actividad basada en una baja tolerancia a la frustración y al fracaso.

Cuando las personas perciben un desafío mayor de lo que se sienten capaces de asumir, eluden la incomodidad mediante la evitación. Los estudios también revelan un aspecto cognitivo: las personas posponen las cosas cuando ven tareas concretas en términos abstractos. Por ejemplo, cuando te atrasas en completar una tarea que te parece que requerirá de mucho tiempo, para darte cuenta de que te llevó menos tiempo hacerlo que pensar en ello repetidamente.

 Causas por las que procrastinas

Hay varias causas comunes de procrastinación, que incluyen:

  • Ansiedad de que la tarea es muy complicada
  • Miedo a la imperfección
  • Falta de confianza en uno mismo
  • Confusión sobre las prioridades
  • Falta de concentración
  • Indecisión, dudas
  • Aburrimiento por minucias

Esto se puede simplificar aún más a tres razones por las que las personas posponen las cosas: o bien no saben qué hacer, no saben cómo hacerlo o no disfrutan haciéndolo.

Rompiendo el bucle de la Procrastinación

Debido a que el perfeccionismo y la procrastinación son producto de miedos, los métodos para romper el ciclo infinito son tácticas para distraer al cerebro de los temores el tiempo suficiente para enfocarse en lo que se necesita hacer.

El pensamiento que promueve la procrastinación exagera la escala de las tareas involucradas, y estos trucos sirven para reducir esa escala a su tamaño normal. Cuando empieces a hacer esfuerzos para romper el bucle de la procrastinación, te sorprenderás de que las tareas son mucho más fáciles de lo que imaginabas y del poco tiempo que las tareas realmente te llevan en comparación con la imagen mental que tenías.

Cambia tus Percepciones

Aquí hay algunos consejos para vencer la procrastinación basada en el perfeccionismo que se deriva de tus miedos acerca de cómo serás juzgada o percibida por los demás:

Ponte en contacto con el valor de lo que estás haciendo. Cuando te encuentres de nuevo en Facebook en lugar de hacer algo que te ayude a avanzar, tómate un momento para pensar cómo encajan las tareas futuras en el gran esquema de tu vida. Mientras más significativa sea la tarea en términos de movimiento hacia adelante, es menos probable que pospongas las cosas.

Estate atento a las expectativas poco realistas, y acaba con el pensamiento blanco/negro.

Haz el siguiente ejercicio. Con las tareas con las que te sientas obligado a hacerlas a la perfección (y por lo tanto procrastines), escribe: lo que crees que podría ser el Mejor Escenario Posible, el Peor Escenario Posible y lo más probable es el Escenario Realista, que será neutral.

Recuerda que nadie más se preocupa y a nadie más le importa. La mayoría de la gente está tan absorta consigo misma que no notará ningún “desliz” por tu parte. Deja que tu deseo de impresionar a los demás o de que te admiren se vaya, y deja de relacionar lo que haces con tu autoestima.

Comprende la diferencia entre excelencia y perfección. La excelencia se deriva de disfrutar y aprender de una experiencia (y aprender incluye cometer errores) y desarrollar confianza en ella. La perfección fomenta los sentimientos negativos de los errores percibidos, independientemente de la excelencia del rendimiento.

Ve a por lo “suficientemente bueno”

Cuando tus miedos se centran en si lo que haces será “lo suficientemente bueno”, aquí hay algunos consejos para atraer a su cerebro a pensar de manera diferente:

No esperes a que las condiciones sean perfectas para comenzar. Confía en que tienes todos los recursos que necesitas para hacer la tarea.

• Acepta que nunca será perfecto, que la perfección es un ideal. Esto es especialmente útil si tú, tu equipo o tu jefe/jefa tienen problemas con la actitud de “tiene que ser perfecto antes de su lanzamiento”. Ten en cuenta que hay que empezar por algún sitio. Mantén la directriz de “hacer” en mente. Siempre puedes iterar sobre tu creación más tarde, pero sácalo de la puerta, no esperes hasta que esté perfecto.

Elabora un plan con acciones a desarrollar y cíñete a él. No tienes que estar eternamente con cada cosa, asigna a cada acción de la tarea un tiempo razonable e intenta cumplirlo.

Analiza tu ansiedad

Para llegar a la fuente de tu resistencia a hacer la tarea, es posible que te vaya bien hacer un análisis. Considera dos ejercicios que te pueden ayudar:

• La relación acción-ansiedad:

Coge una hoja de papel y dibuja una línea en el medio. En la primera columna, enumera las tareas que estás bloqueando y postponiendo. En la segunda columna, anota la ansiedad, preocupaciones o miedos que tienes sobre hacer esa tarea.

Tareas/pasos -> Problemas anticipados:

Otra versión de esto es enumerar la tarea y los pasos involucrados en cada tarea, y los problemas que anticipas encontrar al ejecutar el paso.

Trampas a Evitar

  • No te desanimes. Recuerda que romper el ciclo es un proceso. Tomará tiempo romper años de viejos hábitos.
  • No te rindas si vuelves al modo de procrastinación. Reconoce que lo estás haciendo y comprométete contigo mismo a dar pasos poco a poco para dejar la procrastinación.

Fuente: https://webstandardssherpa.com

La Impotencia

Qué es la Impotencia

Piensa en una estación o un aeropuerto. Cuando un tren o un avión se cancela inesperadamente, a menudo produce reacciones extremas en los pasajeros: ¿por qué? Es porque no tienen poder sobre su situación y lo saben. No hay absolutamente nada que puedan hacer. No tienen otra forma de llegar a su destino, están en manos de otros y no tienen control sobre su situación actual. Están impotentes.

Ser abusado emocional, psicológica, física y/o sexualmente es experimentar un acto de impotencia – y debido a la impotencia a menudo el niño se separa de la situación enterrando el abuso en el inconsciente a través de los mecanismos de defensa de la negación y la disociación.

Las familias disfuncionales en las que crecen los niños abusados suelen ser temerosas, controladoras y emocionalmente descuidadas. El niño está en una posición en la no tiene poder, fuerza, control ni esperanza. Esto establece las condiciones para que el abuso se repita no sólo fuera de la familia sino también cuando esos niños se hacen adultos.

 El daño que causa la Impotencia

Las niñas que son abusadas sufren la impotencia de tres formas principales durante el abuso:

  • No pueden hablar sobre el abuso y que se les comprenda
  • No pueden abandonar la situación familiar abusiva
  • Tienen un dolor espantoso y no pueden aliviarse de su dolor interno

Esto causa mucho daño interno y conduce a una dificultad extrema para confiar en las relaciones como adulto.

Las víctimas de abuso en sus familias disfuncionales, de adultos tratan de lidiar con el dolor interno de la situación de impotencia que experimentaron cuando eran niñas a través del control en sus relaciones con las demás personas.

Buscando controlar

La experiencia de impotencia puede llevar a un miedo extremo a ser vulnerable o a sufrir mucho daño de nuevo, con lo que los adultos de familias disfuncionales que sufrieron abuso psicológico, emocional, físico y/o sexual en su infancia, intentan controlar mediante los siguientes patrones de comportamiento:

  • Controlar las relaciones: ser muy difícil para entablar una relación con otro y, en el caso de hacerlo, entrar en patrones de sumisión/dominación.
  • Rituales obsesivo-compulsivos, como una tendencia al perfeccionismo, adicción al trabajo, actos de repetición de determinadas acciones, como cerrar una puerta o encender y apagar una luz.
  • Adicción al alcohol, las compras, el sexo, el deporte, la comida,..
  • Codependencia: adicción a ayudar a otra persona que a su vez es adictas a algo.

Mediante todos estos patrones de comportamiento lo que pretenden los adultos es controlar sus sentimientos internos con situaciones externas.

 Permanecer en el rol de la Víctima

La impotencia a menudo resulta en no poder hacerse cargo de la vida, responsabilizarse de una misma de forma adulta.

La falta de límites que no les permitieron poner en su infancia con sus familias disfuncionales, les lleva a convertirse inconscientemente en víctimas en su vida adulta. Aceptan tratamientos por parte de otros que las personas sanas no toleran.

Esto lo hacen (inconscientemente) para:

  • Permanecer como víctimas y repetir patrones abusivos/destructivos una y otra vez
  • Quedarse como nniñas emocionalmente en las relaciones, lo que se denomina como niña adulta
  • Atracción hacia personas controladoras en sus relaciones
  • No ser capaz de tener el control o poder personal en las relaciones con los demás o en la vida en general

 Sin confianza en una misma

Junto con la falta de límites, la impotencia y la indefensión, a menudo resulta que el niño interioriza los sentimientos negativos y está lleno de dudas e incluso de odio hacia sí mismo, y como adultos experimentan una enorme falta de confianza en sí mismos.

Esto se manifiesta de las siguientes maneras:

  • No saben confiar en sus propios instintos
  • Dejan la puerta abierta para que el abuso se repita en sus relaciones como adultos
  • Repetición de relaciones dañinas
  • Refuerzo del auto-odio: “Hay algo que está mal en mí”
  • Cuando experimentan el abuso lo aceptan como algo normal y “que se merecen”

Vacío Emocional

Uno de los efectos de estar continuamente en un lugar de miedo e impotencia es que al final estas personas se insensibilizan a sí mismas para no sentir. Esto lleva a un adormecimiento gradual en el interior: un autoabandono hacia la vida y las otras personas. El dolor se amortigua y en su lugar hay un vacío emocional.

Esto puede resultar en:

  • Negación: pretender que el abuso no está sucediendo o que no ha sucedido
  • Disociación: no estar presentes para no vivir lo que está pasando
  • Adormecimiento del interior: renuncian a involucrarse en las relaciones de una forma profunda
  • Pensamiento mágico: fantasear con personas, situaciones, otras vidas para escaparse de la real

Viviendo con Miedo

Cuando el miedo es indeterminado, puede manifestarse como ansiedad, fobias, ataques de pánico, pesadillas, terror.

Los niños objeto de abuso por sus familias disfuncionales a menudo desarrollan Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo. Repiten como adultos de forma inconsciente situaciones personales en las que se sienten atrapados y creen que no pueden salir de ella, reproduciendo cómo se sintieron en su infancia.

Hablar de sus experiencias con una terapeuta y enraizarlas en el pasado ayudará a sentir menos miedo y a vivir con confianza en el presente.

Identificar la Impotencia

El primer paso para abandonar la impotencia en tu vida es hacer conscientes los patrones de conducta que te llevan a ella.

Aquí tienes unas preguntas para ayudarte a identificar los pensamientos/conductas que te llevan a sentirte impotente:

  • ¿Qué tipo de elecciones haces cuando te sientes impotente?
  • ¿Puedes pensar en alguna forma con la que intentas controlar tu vida o tus relaciones?
  • ¿Siente que te retiras de las relaciones por temor a que la otra persona te domine?
  • ¿Te has encontrado en situaciones en las que has sentido que “algo va mal” pero te sientes incapaz de enfrentar la situación?
  • ¿Te resulta difícil confiar en tus propias percepciones sobre las situaciones?
  • Cuando sientes dolor, ¿utilizas de forma inconsciente algún mecanismo para no sentir, como por ejemplo, la disociación, la desensibilización o la negación?
  • ¿Cómo podrías construir límites más sanos en tus relaciones con los demás?

Límites y Re-Empoderamiento

Una forma muy importante de obtener una sensación saludable de poder es poner límites. La impotencia conduce a que las víctimas no puedan establecer límites apropiados en sus vidas.

A las supervivientes de familias disfuncionales/narcisistas no se les permitía poner límites al abuso al que les sometían sus padres, por eso encuentran muchas dificultades para hacerlo de adultos. Con terapia y un poco de práctica es posible cambiar esto.

El primer paso es reconocer dónde están tus límites. Evalúa tus relaciones: ¿la gente respeta tus opiniones y deseos o lo que haces es complacer las demandas y los deseos de los demás la mayor parte del tiempo?

Por otro lado, ¿cuánto escuchas los pensamientos y sentimientos de los demás? ¿Y los tuyos propios?

La manera de dejar la impotencia atrás es mirar tus patrones de relación e intentar enraizar tus miedos en el pasado y ver cómo te afectan en la actualidad. Esos miedos estaban en tu infancia y los repites de forma inconsciente pero ya no tienes porqué hacerlo.

Cuando sientas miedo las primeras veces que pongas límites, no lo resistas, acompáñalo, déjatelo sentir. Poco a poco, verás cómo ese miedo cada vez se hace más pequeño. Tienes derecho a poner límites en tus relaciones con los demás y eres libre para ejercitarlo cuando quieras. En este post tienes más información sobre los límites personales.

Fuente: http://www.intothelight.org.uk

7 Estrategias para cambiar la falsa creencia de un “futuro acortado”

Muchos supervivientes de familias narcisistas, tras haber sufrido trauma en su infancia, pueden desarrollar dificultades para proyectarse en el futuro. Esto es un síntoma de evitación a causa del Síndrome de Estrés Post- Traumático Complejo.

Las personas que experimentan este síntoma sienten que su vida de alguna manera se verá truncada sin una explicación real de porqué se sienten así. También pueden sentir que no podrán alcanzar hitos en sus vidas, como una carrera, un matrimonio o crear una familia propia.

La sensación de que no hay un futuro o de que éste no es muy prometedor puede variar en términos de intensidad. Algunas personas pueden tener una ligera sensación de que su vida será interrumpida, mientras que otras pueden tener una predicción específica sobre la duración de su vida y están completamente convencidas de su muerte prematura. A otras simplemente les resultará muy difícil proyectarse en el futuro, siendo capaces únicamente de verse a sí mismas en el hoy.

La razón de esto está en que cuando vivir representa una amenaza constante, no hay espacio para un plan de cinco años vista. El futuro se vuelve nebuloso, incluso opaco, y cuando eso sucede, trazar los siguientes pasos en la vida es como tratar de atravesar una pared de ladrillos.

Una superviviente vive manteniendo patrones de infancia, en los que el foco está puesto en evitar potenciales peligros y amenazas en la vida diaria. Esta forma de vivir no deja espacio para la nutrición, el amor, la espontaneidad, el aprendizaje o la prosperidad. Viven atrapadas en el “modo supervivencia”.

Intentar estar a salvo de peligros o amenazas les lleva a un patrón de evitación que les lleva a retroalimentar el miedo. Este patrón de evitación puede ser muy difícil de sobrellevar y puede llevar al aislamiento, a la desesperanza, a la impotencia y a la depresión.

El patrón de evitación se puede cambiar y con él cambiar la visión de futuro acortado: hacer planes, fijarte metas, verte a ti mismo proyectado en el futuro, tomar decisiones hoy que te lleven a objetivos que quieres conseguir mañana es algo que puedes conseguir.

7 Estrategias para salir del “modo supervivencia” y del “futuro acortado”

  1. Practica Mindfulness de tus Pensamientos

Después de una infancia traumática, nuestras suposiciones sobre el mundo como un lugar seguro se rompen. La creencia de que tu vida se puede terminar en cualquier momento porque se vio muy amenazada en tu infancia, es normal, pero ya no es real. Por ello, puede ser muy útil ser consciente de esos pensamientos acerca de tu muerte prematura.

Observa sus pensamientos como simples objetos en tu mente, en oposición a la realidad. Hacer esto evitará que te conectes con esos pensamientos, reduciendo así la creencia de desesperanza e impotencia.

  1. Involúcrate en actividades más Positivas

La sensación de un futuro acortado puede aumentar el riesgo de depresión. Es muy importante para ti identificar con qué actividades te diviertes y disfrutas y aumentar la medida en que participas en esas actividades. Hacer las cosas que te gustan aumenta el amor por la vida.

Es posible que no notes un cambio inmediato en tus emociones o pensamientos. Eso es normal. Sé constante. Ser más activa, especialmente en actividades positivas, eventualmente mejorará tu estado de ánimo y puede prevenir la depresión.

  1. Presta atención a las elecciones que hagas

Qué tipo de comida comes, con qué clase de personas pasas tu tiempo libre o cuánto tiempo dedicas a practicar deporte son elecciones que hablan de ti y de lo que quieres en tu vida.

Las elecciones que haces cada día, por pequeñas que parezcan, determinarán tu futuro. Dedica unos minutos al día durante un par de meses a ver qué escoges y para qué lo haces, qué es lo que consigues con eso.

Si ves algo que escoges que no está en consonancia con lo que quieres, es muy sencillo, ¡cámbialo!

  1. Conecta con otras Personas

La sensación de un futuro acortado puede hacer que te aísle de los demás. De fondo, aunque no te des cuenta, seguramente habrá una idea del tipo “Total, ¿para qué?” o “Qué más da”.

Lo mejor que puede hacer para contrarrestar esto es conectar con otras personas y establecer una red social. Cuanto más significativas sean las relaciones que tengas en su vida, más satisfactoria será ésta.

  1. Reduce tu conducta evitativa

Cuando evitamos algo, le estamos transmitiendo el mensaje a nuestro cerebro de que una situación no es segura. Cuanto más evitemos, más inseguras nos sentiremos, lo que nos llevará a evitar cada vez más situaciones.

Es importante que tomes medidas para abordar situaciones o actividades que normalmente evites. Esto puede ser difícil de hacer, ya que sentirás ansiedad y miedo. El tema está en aprender a acompañarlos, a estar con ellos, a sostenerlos. Si los acompañas en lugar de resistirlos o evitarlos, al final se van. Es difícil porque es algo incómodo pero merece la pena. Al otro lado de esa zona de confort seguramente hay muchas vivencias y relaciones que te nutrirán y te harán quererte más a ti mismo, a los demás y a la vida.

  1. ¡Cuídate!

Otra forma de combatir la sensación de un futuro acortado es involucrarte en comportamientos y conductas en las que te valores y te cuides. Busca y reserva tiempo para cuidarte y participar en actividades de compasión hacia ti mismo.

Practica ejercicio, como el yoga, come bien, hidrata tu cuerpo, medita, date un largo baño. Estas sencillas actividades pueden tener un tremendo impacto en tus emociones y pensamientos.

  1. Aumenta tus posibilidades de Éxito

Al tener la creencia falsa de un futuro acortado, a los supervivientes les cuesta mucho realizar actividades que los proyecten a un futuro de éxito. Dedica un tiempo a averiguar qué quieres, qué te gusta, en qué eres buena y visualízate a ti misma durante unos minutos al día haciéndolo.

Comienza por dar los primeros pasos para conseguir eso que te gusta tanto y que, en lo más profundo de ti, sabes que tendrías éxito. Si tú crees en ti misma, el Universo te pondrá delante el escenario para que se haga realidad.

Muchas de las estrategias de afrontamiento mencionadas anteriormente son más fáciles de decir que de hacer. Sé paciente y tómate tu tiempo. Recompénsate a ti mismo por cualquier pequeño progreso que hagas para reducir tu sensación de futuro acortado.

Al reducir tus síntomas de Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo en general, probablemente notarás que tu sentido de futuro acortado también se reduce en intensidad.

Un(a) terapeuta Gestalt puede brindarte apoyo a medida que progresas en las estrategias de afrontamiento descritas. Te hará de espejo, mostrándote lo que ve y tus progresos.

Fuente: https://www.verywellmind.com