12 Estrategias de Distanciamiento que las Personas Evitativas utilizan para evitar la Intimidad

La expresión “evitador(a) de amor” a lo largo del artículo se refiere tanto a narcisistas, psicópatas o sociópatas o cualquier otra persona con un trastorno recogido en el Grupo B del DSM como a personas con apego evitativo o apego desorganizado

Al crecer, los evitadores de amor han desarrollado mecanismos de defensa para protegerse a sí mismos de un padre/madre controlador, exigente y/o necesitada … En la edad adulta, estos patrones defensivos permanecen activos para impulsar elecciones de comportamiento en relaciones cercanas, es decir, para evitar la intimidad.

Inicialmente, la evitadora de amor parecerá muy ansiosa por conectar, provocando en su pareja la ilusión de que finalmente ha encontrado a “la persona”. Pero una vez enganchada y a medida que la relación se desarrolla, la evitadora de amor se transforma, convirtiéndose en alguien completamente diferente. En lugar de mostrar un deseo de conectarse, se desconecta emocionalmente, se vuelve fría, no está disponible y no se puede confiar en ella.

En poco tiempo, el mensaje parece ser: “Te quiero, pero vete”, dejando a  su pareja desconcertada y preguntándose: “¿Qué es lo que ha pasado?”

Los evitadores del amor comparten un profundo miedo a la intimidad esto es, a la cercanía, a “que me conozcan”, a mostrarse vulnerables, a compartir pensamientos/sentimientos junto con un miedo subyacente al abandono. En la mente de los evitadores del amor, la intimidad con otra persona es equivalente a estar engullido, asfixiado y controlado.

Demasiada cercanía con el otro la sienten literalmente como perderse a sí mismas e incluso con una equivalencia a morirse. Así de intensos pueden ser sus miedos. En consecuencia, en las relaciones románticas mantienen siempre una distancia para asegurarse de que su pareja no se acerque demasiado. Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional, quizás te des cuenta de que tu pareja tiene este tipo de comportamiento contigo.

Una evitadora de amor no abraza la intimidad, sino que abraza “desafiarla”

La evitadora de amor puede enviar dobles mensajes, los suficientes para mantener viva la fantasía, como para dar pistas de lo que “podría” ser posible. Pero todo se queda en eso, potencialidades.

La REALIDAD es que todos eso que proyectado, imaginado, fantaseado NUNCA se hace real. Cualquier “migaja” esporádica de conexión que consigas es la máximo que obtendrás con un evitador del amor.

Estrategias de distanciamiento para evitar el amor

Las estrategias de distanciamiento son comportamientos tácticos y actitudes utilizadas para eludir y evitar la conexión íntima.

Aunque las evitadoras de amor tienen la necesidad y el deseo de buscar la cercanía en las relaciones (una verdad inconsciente detrás de su máscara), hacen un esfuerzo intenso para reprimir estas necesidades.

12 Técnicas de Distanciamiento que usan los Evitadores del Amor para evadir la Intimidad

Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional, es posible que identifiques comportamientos de tu pareja en estas técnicas de distanciamiento, que hacen que tú te aferres más a la relación.

  1. Evitar la cercanía física: evitar el sexo o reducir severamente el contacto sexual, eludir el afecto físico, evitar la proximidad/cercanía, por ejemplo, abrazar, besar, tomarse de las manos, sentarse cerca; evitar compartir la misma cama; caminar por delante o detrás de la persona,…; también puede retirarse cuando se le ofrece afecto (rechazar un abrazo, un beso, una caricia,…).
  2. Negarse a comprometerse: usar frases concretas para evitar el compromiso en una relación, “No estoy listo para el compromiso”, “No soy bueno en las relaciones” o “No me gusta poner etiquetas”.
  3. Evita verbalizar “Te quiero” al tiempo que afirma sentimientos hacia la pareja. Se excusa sobre porqué no puede o no quiere decir “Te quiero”, puede decir algo como “Sabes cómo me siento, por qué debería tener que decirlo”.
  4. Sabotea la relación cuando las cosas van bien: cuando una relación parece ir bien, la sabotea o la interrumpe de alguna manera, por ejemplo, intenta pelearse; de repente, se enfada o está resentida;  se vuelve pasivo-agresiva; no mantiene acuerdos o compromisos; no devuelve llamadas o mensajes; se vuelve demasiado exigente, arrogante; se vuelve hostil, defensivo o reactivo sin razón aparente; crea drama innecesario,…
  5. Es infiel: establece una relación sexual, romántica o emocional con otra persona; crea una relación con personas que no están disponibles (por ejemplo, casadas o que ya están en una relación romántica de compromiso).
  6. Se niega a resolver conflictos: se niega a discutir problemas relacionales o a resolver conflictos; rechaza compartir lo que le preocupa; retiene sentimientos, pensamientos, deseos o necesidades.
  7. Critica o devalúa: la pareja se convierte en el “enemigo”; se enfoca en defectos o imperfecciones de la pareja; hace observaciones de menosprecio, por ejemplo, comentarios sobre la forma en que la pareja habla, se viste, come,…; culpabiliza a la pareja por cualquier problema; muestra una actitud negativa de resentimiento, asco o disgusto; hace comentarios despectivos sobre rasgos que le parecían positivos en el pasado reciente; devalúa, a pesar del esfuerzo genuino de la pareja por ser abierta, amorosa, honesta, afectuosa,…
  8. Suspira e idealiza una relación pasada: habla o piensa en una relación anterior con una sensación de anhelo, nostalgia, por “el amor perdido”; se convence de esta relación anterior fue “la mejor pareja que he tenido”; también puede soñar con “la única pareja perfecta” que está “allá afuera en alguna parte”. Esta defensa puede parecer absurda. Sin embargo, en la mente de los evitadores de amor esta defensa justifica que “Estoy bien y no soy el problema, mi pareja (actual) es el problema” . Esto es una justificación perfecta para mantener a una pareja actual a una cierta distancia y hacerle sentir poco importante a través de la comparación.
  9. Flirtea con otras personas: con frecuencia coquetea o juega con otras personas (mostrando poca o nada de empatía, ya que también lo hace frente a su pareja). Se trata de una táctica para enviar un mensaje consciente o inconsciente que “Siempre estoy buscando a otro/a, no eres tan importante para mí”. Sin duda, este es un acto emocionalmente abusivo e insensible para hacer que una pareja se sienta insegura, ansiosa y celosa. 
  10. Se retira emocionalmente la relación: pasa mucho tiempo lejos de la pareja; muestra desinterés por la vida cotidiana, preocupaciones, pensamientos, opiniones o sentimientos de la pareja; rara vez inicia conversaciones y/o las interrumpe; actitudes indiferentes, distantes y despreocupadas; exhibe una actitud que comunica de forma indirecta:”No eres importante para mí”, “Tengo cosas más importantes que hacer con mi tiempo” o “Me molestas”.
  11. Guarda secretos: retiene información importante frente a su pareja, por ejemplo, no dirá cómo se gasta el dinero, no comparte lo que está haciendo con su tiempo cuando no se ven u oculta sentimientos importantes, pensamientos u opiniones; comparte información de manera que deja las cosas poco claras, vagas o ambiguas. Esta defensa es para mantener un deseo arraigado de ser independiente y autosuficiente. Las relaciones sanas y seguras implican interdependencia: un equilibrio entre independencia y dependencia. Un extremo u otro bloquea la interacción auténtica y la intimidad, y conduce a relaciones dolorosas e infelices.
  12. El foco está fuera de la relación: con distracciones externas, como por ejemplo estar excesivamente preocupado por el trabajo, actividades de ocio, niños u otras relaciones. El foco externo puede ser alguna adicción al sexo, drogas, alcohol, trabajo, juegos de azar, compras,.. Es una forma segura de desconectarse y evitar darle tiempo y alimento a una relación, garantizando la obstrucción de la intimidad.

Para las evitadoras de amor, las estrategias de distanciamiento tienen sentido, ya que son muy efectivas para mantenerse amuralladas y desconectadas emocionalmente en una relación romántica. Sin embargo, el uso de estrategias de distanciamiento es muy ineficaz para crear una relación amorosa y de confianza para ambas partes.

Los evitadores de amor tienen miedo a la intimidad, a la vulnerabilidad y a la cercanía. No les gusta el compromiso y lo que consideran algo rutinario y predecible, incluso aunque sea una relación satisfactoria.

En muchas ocasiones,  las evitadores de amor tienen relaciones con personas dependientes con apego ansioso. Cuanto más intenta esta última acercarse y se aferra, más se distanciará la evitadora de amor. Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional en tu relación, es posible que esta dinámica te sea familiar. Hacerla consciente es el primer paso para cambiarla.

Si eres tú la persona con apego ansioso, no te culpes ni aceptes la responsabilidad de lo que no es tuyo. Un evitador de amor no entra en una relación y de repente se convierte a esta forma de ver el amor y las relaciones. Quien eres tú no es la causa de que esa persona se comporte como lo hace. Estas personas tienen temas por resolver, y no puedes rescatarlas, ni salvarlas ni cambiarlas a menos que ellas quieran cambiar voluntariamente.

Las personas que te hacen sentir como si fueras difícil de amar tienen temas no resueltos, no tiene nada que ver contigo. Si, en cambio, te ves reflejada en estos patrones de conducta, quizás quieras pedir ayuda terapéutica para afrontar estos temas, cambiar y permitirte tener amor en tu vida.

Fuente: https://www.loveaddictionhelp.com

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¿A qué le tienen Miedo los/las Narcisistas?

Los/las narcisistas necesitan admiración y la confirmación de que son mejores que las demás personas. Esto lo pueden recibir de forma directa a través de una persona a la que escogen como extensión o suministro narcisista, o, de forma indirecta, humillando y menospreciando a personas con las que tienen un vínculo (amigos, empleados, pareja,..).

No les gusta ver que a los demás les va bien en la vida. Esto les da miedo. Son personas muy celosas e inseguras, incapaces de alegrarse por otros. No tienen empatía y su ego necesita quedar por encima siempre. Sufren de delirios de grandeza. Si estás buscando tratamiento después del narcisista, más abajo puedes leer otras 10 cosas que asustan a los/las narcisistas.

10 Cosas a las que les Tienen Miedo a las/los Narcisistas

  1. Rechazo

Los narcisistas (excepto con las personas con las que tienen confianza, que son a  las que abusan y maltratan) se relacionan con los demás desde una máscara para ser aceptados y gustar a los demás. Si una persona decide dejar al narcisista, éste se lo tomará personalmente y seguramente tratará de traer de vuelta a la otra persona a través de técnicas como el hoovering. Sin embargo, si no tienen éxito y no consiguen mantener a esa persona en su círculo, empezarán a difamar a su antiguo amigo/pareja/empleado en lo que se llama la campaña de difamación, contando todo tipo de mentiras sobre la persona intentando aislarla de su propio círculo, que echen la echen de su trabajo o quedarse con la custodia exclusiva de los hijos en común.

Debajo de este comportamiento vengativo lo que es miedo al rechazo y no saber aceptar que la otra persona quiere dejar el vínculo.

  1. Las falta de Respeto (lo que ellas consideran como tal)

El ego de las narcisistas es frágil, por eso casi nunca son capaces de aceptar las críticas. Así que si se sienten criticadas no saben gestionarlo.

Carecen de empatía emocional, por lo que son incapaces de ponerse en el lugar de la otra persona. Si se sienten criticadas o se les señala un error, suelen reaccionar agresivamente y atacar a la otra persona en defensa propia. Como se ha mencionado anteriormente, la imagen que proyectan y su reputación lo son todo para una narcisista y harán lo que sea necesario para defenderla y mantenerla. Comportamientos como mentir y manipular son comunes para proteger la visión que los demás tienen de ellas.

  1. No ser el centro del Universo

Los narcisistas anhelan atención, respeto y admiración. Y si no obtienen ninguna de estas formas de reconocimiento, no están satisfechos. Necesitan la reafirmación constante de que son geniales y ser ignorados es algo que no soportan. La razón es que estas personas tienen un ego muy grande (a la vez que frágil) por lo que necesitan que sus interacciones con los demás giren en torno a ellos, no saben relacionarse de igual a igual.

  1. El Fracaso

Las narcisistas temen el fracaso o ser eclipsadas. Simplemente no pueden aceptar que hay alguien por ahí que es mejor que ellas. Además de eso, si una narcisista no puede lograr su objetivo, siempre culpará a otra persona (socio, empleado, pareja, amigo,..) por ello, incluso si es obvio que es totalmente responsabilidad suya. Ésta es en realidad la única manera que tienen de sentirse un poco mejor acerca de su fracaso.

  1. La gente que bromea con ellos

Los narcisistas disfrutan burlándose de los demás porque los hace sentir más seguros de sí mismos. Sin embargo,  no pueden aceptar cuando alguien se burla de ellos. Son muy sensibles y esperan recibir una disculpa, incluso si se trata de una broma inocente.

  1. La Responsabilidad

Las narcisistas rara vez asumen la responsabilidad de algo porque no saben responsabilizarse de sus propias acciones. Los mecanismos de defensa que más utilizan de forma inconsciente para no responsabilizarse son la proyección y la negación. Siempre encuentran alguna manera de justificar su comportamiento, incluso si éste es flagrantemente injustificable. No hay que olvidar que el Trastorno Narcisista de la Personalidad es un desorden mental que tiene su causa en un retraso en el desarrollo emocional de la persona. Es decir, los que lo tienen, emocionalmente son como niños, no adultos, por eso no saben responsabilizarse de sus acciones y, en definitiva, de su propia vida.

  1. La Muerte

Pensar  o hablar de la muerte podría causar incomodidad a cualquiera, pero para los narcisistas es un tabú. Su ego les hace tener delirios de grandeza y de inmortalidad. Simplemente no saben aceptar que son seres humanos y finitos, como todos los demás.

  1. El Remordimiento

Para una narcisista, el remordimiento es un signo de debilidad. Revela que también podrían ser vulnerables y emocionales. Si sienten remordimiento significa que son como todos los demás: débiles y frágiles. El remordimiento es también una forma de admitir que han cometido un error. Y como se ha mencionado más arriba, los narcisistas creen que son los mejores y cometer un error es impensable. Por último, el remordimiento muestra arrepentimiento y las narcisistas casi nunca lamentan sus acciones. Defienden su posición de forma rígida, pase lo que pase.

  1. Intimar con los demás

Los narcisistas se relacionan con los demás desde su imagen, no desde su Verdadero Yo. Por ello, no pueden intimar con los demás, no hay una vulnerabilidad ni nada íntimo que compartir, porque es algo que no se permiten. En su código, intimidad y vulnerabilidad, equivalen a debilidad y fragilidad, y ellos tienen la auto-imagen fantasiosa de seres fuertes e invencibles. Sí que pueden mostrarse más e intimar hasta un cierto punto con personas con las que tienen un vínculo muy estrecho (sobre todo parejas) pero en estos casos, ese acercarse también trae consigo que maltraten, abusen y se aprovechen de estas personas cercanas.

  1. No tener Autoridad

Otro gran temor de las narcisistas es la de no ocupar una posición de poder y no tener influencia sobre las personas que las rodean. No es de extrañar que la mayoría de los tiranos sean narcisistas. Uno de los objetivos principales de la vida de una narcisista es tener poder. Las formas de ese poder son muy variadas dependiendo de sus preferencias. Es decir, en algunos casos será sobre sus empleados, en otros sobre sus parejas, sobre su comunidad, su familia,…

Si estás buscando tratamiento después del narcisista, has de saber que los narcisistas parecen personas llenas de confianza frente a los demás, pero esto es parte de la máscara que muestran para proyectar una imagen concreta de sí mismos. En realidad, son personas muy inseguras que buscan reafirmarse a través de los demás, ya sea buscando que les proporcionen admiración o atención como extensiones narcisistas o bien abusando y maltratando para sentirse superiores.

Fuente: https://iheartintelligence.com

Miedo a la Intimidad

Hay muchas racionalizaciones para explicar la elección de permanecer emocionalmente distantes en las relaciones cercanas donde se requiere intimidad. Debajo de todas esas racionalizaciones, lo que realmente les sucede a las personas emocionalmente distantes suele ser lo mismo: tienen miedo de acercarse.

Han reprimido este miedo y las razones que lo explican, porque éstas son demasiado dolorosas para afrontarlas. A un nivel consciente, se venden a sí mismas esas racionalizaciones para que parezcan más plausibles e intentan hacer que los demás las acepten también, mientras que a un nivel más profundo, inconsciente, hay unas experiencias pasadas muy dolorosas que les llevan a comportase y vivir así. En realidad, están muy necesitadas de una conexión auténtica y sufren mucho por la falta de ella.

Algunas de esas racionalizaciones pueden ser:

Yo no necesito pareja. Estoy bien así.

Estoy centrado en mi trabajo.

Todos los hombres son iguales.

Mi vida no gira en torno a tener citas.

Las mujeres son malas.

Las verdaderas razones detrás de la elección de permanecer emocionalmente distantes casi siempre apuntan a la calidad del vínculo de la primera y más importante relación con el padre, la madre y/u otro cuidador. La apertura emocional por parte de la niña condujo a malas consecuencias de forma repetida en la relación con su padre/madre. Un ciclo tóxico en el que se manufactura la confianza por parte del cuidador(a) hasta que la niña baja la guardia, en ese momento el padre/la madre se comporta de forma abusiva con ella, que se vuelve a cerrar, y así una y otra vez.

En algún momento esa niña decidió solucionar su problema, simplemente dejando de preocuparse, dejando de querer conectar. Si todo ese dolor emocional es el resultado de exponerse, entonces me puedo proteger usando un escudo. Ya de adulta, sigue llevando ese escudo, dejando de invertir emocionalmente en cualquier vínculo que tenga el potencial de causar daño emocional. ¿Por qué seguir sometiéndose a eso?

Dijimos que las personas que tienen miedo de acercarse reprimen las verdaderas razones de su desapego emocional en la edad adulta. Esto se debe a que para el niño, el cuidador principal es un dios cuya perspectiva conlleva un tremendo peso psicológico y emocional. En otras palabras, si tu padre cree que eres inútil y no digno de ser amado, entonces debe significar que realmente no vales nada y no eres digno de amor.

Si mi padre cree que soy inútil y no digno de ser amado, esto debe significar que no valgo nada y no soy digno de amor.

Los adultos con desapego emocional generalmente no han trabajado completamente su ambivalencia hacia su padre/madre/ambos. Por un lado, todavía están desesperadas por el amor, la validación y, sobre todo, un espacio seguro para conectarse emocionalmente, mientras que, por otro lado, prácticamente los han puesto en su lista negra de personas non gratas. A un nivel más profundo, la ambivalencia se debe a la arraigada suposición inconsciente de que sus principales cuidadores fueron y siguen siendo dioses cuyas creencias son objetivas e imparciales (es decir, si papá dijo que era fea, ya de adulta, sigo pensando que soy fea) en lugar de seres humanos defectuosos cuyas creencias son subjetivas y tendenciosas.

Esto se acentúa si hablamos de familias narcisistas, donde el padre/madre narcisista ve a su hijo como una extensión de sí mismo, al que, básicamente, le pondrá lo que quiera. De hecho, si es el niño dorado, le pondrá sólo cualidades positivas, idealizándolo y si es el chivo expiatorio, lo denostará y rebajará, poniéndole sólo características negativas. No es una visión objetiva, este padre/madre no es capaz de ver a su hijo.

Lo que consiguen estas personas, al evitar la conexión emocional es quemarse, como lo que les sucedió en su infancia. Al final lo que se da es una profecía Auto-cumplida, ya que esa persona, en su fuero interno se sigue sintiendo no deseada y no digna de amor. La desconexión emocional es una estrategia de vida que ha ayudado al adulto a sobrevivir, a no tener que soportar la angustia que le produce el hecho de pensar que le va a ocurrir lo mismo que en su infancia si se acerca emocionalmente a alguien. Sin embargo, a largo plazo y entendiendo de dónde viene la desconexión emocional, dejando a un lado las racionalizaciones y excusas que la sostenía, no es sana porque conduce a un aislamiento físico y emocional. Los humanos somos mamíferos que estamos “diseñados” para conectar con nosotros mismos, con otras personas y con el mundo.

Traer a la conciencia los motivos psicológicos reales para la elección de permanecer emocionalmente desapegados y trabajar la ambivalencia hacia el padre/madre/ambos son pasos esenciales para volver a abrirse emocionalmente. Para avanzar hacia conexiones más satisfactorias.

https://evolutioncounseling.com

¿Sabes Soltar y Agarrar en tu Vida?

Agarrar y Soltar en la Vida

Las personas que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales suelen tener problemas con quedarse con “algo”, siendo ese algo una cosa, un trabajo, una relación… y con “soltar” esas mismas cosas en la vida.

“La vida es un equilibrio entre coger y soltar” Rumi.

Del mismo modo en que, físicamente, con nuestro cuerpo, cogemos y soltamos cosas a lo largo de un día, lo sano para nuestro equilibrio emocional es aprender a soltar algo que ya no nos va bien, que ya no nos aporta nada en nuestra vida. Igual que coger algo que la vida nos ofrece y sabemos que es potencialmente bueno para nosotros.

¿Qué es lo que pasa cuando no soltamos emocionalmente una antigua relación, una casa que perdimos o un trabajo del que nos despidieron? Lo que ocurre es que energéticamente seguimos en eso, vibrando con eso, con lo que no le damos espacio a lo nuevo bueno para nosotras que podría llegar. Esto se puede aplicar a los tres ejemplos. Sentir rencor hacia una persona por el daño que nos ha hecho, dolor por la pérdida de una casa, o culpa por el trabajo que perdimos, no nos va a servir más que para agotarnos y para bloquear nuestro presente y nuestro futuro. Si seguimos ancladas en una relación del pasado, es probable que pesen los miedos a conocer a alguien nuevo o a que se repita lo que nos hizo sufrir de esa relación. Si no lo sanamos y lo dejamos ir, o bien estaremos demasiado cerradas para conocer a otra persona, o bien vibraremos con personas del mismo perfil que la anterior, repitiendo la historia.

Para darle espacio al futuro, es necesario soltar el pasado. Pero no como algo que no ha existido nunca sino como algo de lo que ya no somos esclavos ni nos controla.

Lo mismo ocurre para el caso de coger, tomar algo nuevo. Es bueno tener periodos de estabilidad en la vida, pero si éstos se prolongan demasiado, es probable que acabemos hastiados, un poco asqueados. Al fin y al cabo, la curiosidad es uno de los motores del ser humano y el que nos mantiene motivados y en acción. La curiosidad es algo importante para tu niño interior. Por eso, es importante aprender a tomar algo cuando supone un cambio bueno para ti al que la vida te está invitando.

¿Qué crees que Soltar y Agarrar te van a dar? ¡Visuálizalo!

Una forma muy simple de resolver esto es con la visualización. Cierra los ojos e imagínate en medio de tus circunstancias. Quieres soltar, dejar la relación con tu pareja pero no estás segura, no sabes qué hacer. Imagina que sueltas la relación. ¿Cómo te hace sentir eso? Escucha a tu cuerpo, observa qué sensaciones están surgiendo. Respira eso que estás visualizando. Tu cuerpo tiene muchas de las respuestas a las que das vueltas y vueltas en tu mente.

Ahora otro escenario. Te han ofrecido un nuevo puesto de trabajo, crees que es una oportunidad porque tiene mejores condiciones y la tarea te gusta más pero no sabes si cogerlo porque te da miedo lo que pueda pasar y tu antiguo puesto te da estabilidad. Lo agarras. Imagínatelo en tu mente. ¿Cómo te hace sentir? De nuevo, escucha los consejos que tu cuerpo y tu intuición te están dando. ¿Sientes alivio o ansiedad? ¿Confort o incomodidad?

Las visualizaciones te pueden ayudar a sentirte como lo harías en esa situación “de facto” y respirar literalmente esa situación te puede dar el mensaje que necesitas para pasar a la acción de soltar o agarrar.

Pregúntate PARA QUÉ quieres Agarrar o Dejar ir

No te convertirás en un fracaso si cierras o vendes tu negocio. No te romperás o estarás incompleto si rompes una relación en la que ya no estás bien. No serás más vulnerable, más egoísta o mejor por agarrar algo. Simplemente tomarás una decisión y pasarás a la acción para estar en otro lugar, sea el que sea.

Ahora pregúntate PARA QUÉ quieres soltar o aferrarte (no el porqué). Obtener claridad sobre tu motivación es un paso vital para tomar tu decisión.

¿Estás aguantando sin dejar ir por miedo? ¿Estás dejando ir porque no crees que puedas  hacer lo que sea que se necesita para quedarte? ¿Estás agarrando porque es una necesidad tan profunda que no puedes imaginarte la vida sin ello? ¿No estás agarrando porque te abruma la responsabilidad?

Te sentirás más segura de tu decisión si estás motivada por el amor y la pasión. Alguien que actúa motivada por el miedo no está completamente segura de sus decisiones y acciones. Si es la rabia o el resentimiento lo que te hace agarrar, quizás quieras soltar para tener paz. Si no quieres dejar ir para no ponerte triste, la tristeza es algo pasajero que necesitamos para hacer el duelo y pasar página.

 Es hora de Dejar ir SI:

  • Estás reteniendo el pasado y dejándole dictar y controlar tu presente y tu futuro.
  • Gastas la mayor parte de tu tiempo o energía tratando de complacer a otra persona.
  • La perfección es el objetivo en lugar de la finalización.
  • Que te vean bien se ha vuelto más importante para ti que sentirte bien.
  • Estás resistiendo el flujo natural de cambio y la evolución en tu vida.
  • Estás negando quién eres al continuar haciendo, ser o tener esto en tu vida.

Es hora de Agarrar SI:

  • El mayor obstáculo es la falta de capacidad para creer en ti mismo.
  • Has olvidado lo poderoso, fuerte y capaz que eres.
  • Crees que esta persona, cosa o experiencia van a ayudar a tu crecimiento personal.
  • Te llama a algo sin saber por qué, pero lo sientes bueno para ti.
  • Hacer, tener o ser esto te permitiría crecer.
  • Simplemente has perdido ímpetu, concentración o el autoapoyo que necesitas para seguir.

El Pensamiento Catastrófico. Cómo pararlo.

¿Qué es el Pensamiento Catastrófico?

El pensamiento catastrófico es una fuente debilitante de ansiedad que nos afecta a muchos supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales. Significa ponerse en el peor de los casos al pensar en una situación o evento futuro.

Algunos ejemplos de pensamiento catastrófico son:

  • Tu pareja no lo llama a tu casa del trabajo como lo hace normalmente, y tú crees que debe haber tenido un accidente y probablemente esté muerto.
  • Tu jefe te dice al salir del trabajo que le gustaría hablar contigo a la mañana siguiente y tú crees que quiere despedirte.
  • Tienes un fuerte dolor de cabeza al final de la tarde y te preocupa que sea un aneurisma.

El pensamiento catastrófico involucra una cadena de pensamientos que se construyen el uno sobre el otro como su fueran fichas de dominó que se tiran la una a la otra y el final de esta cadena es siempre el peor escenario posible para tu vida. Por ejemplo:

Mi jefe me ha dicho que quiere hablar conmigo. Seguro que me quiere despedir, y luego no tendré dinero para pagar mis facturas, y no podré encontrar otro trabajo como éste porque no tendré una buena recomendación. Me acabarán desalojando de mi piso y acabaré viviendo en la calle de indigente. ¡Mi vida está arruinada!

Esto es lo que les sucede a las personas que son propensas a la ansiedad. Una de las causas de ser tan propensa a la ansiedad es haber sido a demasiado estrés durante la infancia. El cuerpo lleva la cuenta de esta ansiedad y la situación de hipervigilancia permanente hace que muchas situaciones se conviertan en detonantes o “triggers” que llevan a la ansiedad y a un pensamiento negativo en espiral que la mantiene. Puede ser el foco de mucho malestar y agobio innecesario. La mayoría de estos pensamientos no llegan a ocurrir nunca en la vida de la persona que los tiene. Se trata de fantasías catastróficas que se quedan en eso, en fantasías. Los supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales tienen fantasías catastróficas porque en su infancia muchas veces ese peor resultado final posible era el que vivían en la realidad con sus familias.

Lo que se siente es como ser absorbido por un vórtice de energía negativa giratoria y miedo que da la sensación de no poder salir de ahí. Es una espiral que termina en pánico o terror.

La ansiedad es miedo a un nivel “permanente”. El miedo es una emoción, que se genera en el sistema límbico. Las supervivientes que fueron asustadas demasiadas veces en su infancia, aprendieron a estar permanentemente en un estado de hipervigilancia, previendo todo el tiempo potenciales ataques o peligros. Sus padres o madres narcisistas/disfuncionales buscaban cualquier excusa para volcar en ellos/ellas su ira y su frustración. Esto suponía vivir de forma permanente durante mucho tiempo bajo la amenaza de un ataque que nunca sabían cuándo ni cómo se iba a producir.

Muchas de las supervivientes arrastran la ansiedad hasta su edad adulta. Muchas situaciones, como las antes descritas, son detonantes que los ponen de nuevo en estado de hipervigilancia. Ese estado corporal junto con la emoción del miedo son los que generan los pensamientos catastróficos, no al revés. Es decir, la parte racional del cerebro, el neocortex “fabrica” las fantasías catastróficas para “justificar” el estado de hipervigilancia en el que se encuentra la persona, liberando hormonas como cortisol y adrenalina, las cuales están diseñadas biológicamente para ser liberadas en situaciones excepcionales, no con la frecuencia que les ocurre a las supervivientes.

6 Técnicas para Ayudarte a calmar los Pensamientos Catastróficos

  1. Escribe todos los posibles escenarios para la situación que puedas imaginar (lo sé, eres muy creativo en eso 😊).

Observa tus pensamientos a lo mindfulness. Empieza por ese peor escenario posible que ya has creado y luego pregúntate cuál es el mejor escenario posible. Escribe:

  • Tu peor escenario.
  • Tu mejor escenario.
  • Sigue escribiendo hasta que hayas cubierto todos los posibles escenarios posibles que estés pensando.
  • Míralos de manera realista y descubre cuál es la posibilidad más razonable.
  1. Respiración profunda.

La respiración profunda es una técnica simple que puedes usar para reducir el estado de excitación ansiosa. Esta técnica funciona bien si estás un poco ansioso o si estás empezando a sentirte así. Si estás en un modo pánico, puede que no funcione, pero es bueno que empieces a practicarla y te acostumbres a usarla tan pronto como empieces a sentirte ansioso.

  • Toma una respiración profunda inhalando lentamente por la nariz, hinchando la barriga, hasta contar cuatro.
  • Ahora exhala por la boca lentamente contando hasta cuatro.
  • Haz toda la operación durante cinco minutos al día.
  1. Revisión de éxitos o escenarios anteriores.

Éste es muy útil para ampliar tu perspectiva mental y retroceder en el túnel del desastre en el que te metes sin querer.

Cuando surjan los pensamientos, pregúntate cómo has manejado situaciones similares en el pasado, o cómo han ido las cosas en circunstancias similares:

  • ¿Ocurrió un desastre o resolviste la situación con éxito?
  • ¿Obtuviste buenos resultados o al menos razonables?
  • ¿Cuál fue el feedback que recibiste?
  • ¿Cuáles son tus éxitos?

Te invito a que ancles esas experiencias y confíes en ti y en tus recursos personales, que son muchos. Seguro que la experiencia te dice que eres inteligente, resolutiva o exitosa. ¿Qué te parece confiar en la experiencia en lugar de en fantasías? Las fantasías te conectan con situaciones de infancia que fueron aterradoras para ti. Pero ya no estás en la infancia. Puedes soltar eso.

  1. ¡Pasa a la Acción!

Cuando tengas miedo, la mejor respuesta es tomar medidas. Averigua exactamente a qué le tienes miedo y luego haz un plan para realizar algún tipo de acción, traza unos pasos a segur y comienza a actuar sobre esos pasos.

Tomar medidas te hace sentir nuevamente en control, y cuando tienes el control, ya no estás ansiosa.

En el libro “Siente el Miedo y Hazlo de todas formas”, Susan Jeffers dice que lo que realmente tememos es que no seremos capaces de manejar algo, no el evento en sí mismo. La forma de superar esa idea es hacer eso que tanto tememos acompañando al miedo, en lugar de resistirlo. Dando incluso un pequeño paso, levantarás tu parálisis y comenzarás a avanzar nuevamente. A medida que das más pasos, ganas impulso y el miedo disminuye.

  1. Ten un Mantra a mano.

Crea mantras para ti mismo que puedas usar cuando comiences a pensar de manera catastrófica. Uno que puedes usar es, por ejemplo,

“Yo no soy lo que me ha pasado. Yo soy en lo que decido convertirme”

Algunas personas prefieren mantras como “Puedo manejar bien lo que viene” o “Siempre termino las cosas una vez que las empiezo”.

Lo que sea que funcione para ti, crea un mantra que sea significativo y que te ayude a cambiar de marcha cuando empieces a sentirte ansiosa.

Escribe el mantra y ponlo donde lo puedas ver fácilmente. Puedes colocarlo en el espejo de tu habitación o del baño o en la mesilla al lado de tu cama. Verlo y repetirlo te ayuda a interiorizar e integrar, a hacerlo tuyo.

6. El Método ABCDE de Albert Ellis.

Incorpora muchas de las ideas que ya mencionadas anteriormente, pero es un plan de acción de 5 pasos compacto y simple que puede usar cada vez que sientas la necesidad.

A es el detonante. Es el desencadenante original de tu ansiedad. Tal vez debas dar un discurso, realizar un examen importante, o tienes un cita o una entrevista de trabajo. Identifícalo y escríbelo.

B representa tus creencias irracionales sobre la situación. ¿Cuáles son los pensamientos que tienes al respecto, y de qué te has convencido a ti mismo ya? Identifícalos y escríbelos.

C representa las consecuencias de tus creencias irracionales. ¿Qué estás imaginando será el resultado de tus creencias sobre la situación? ¿Qué desastre has imaginado?

D es para cuestionar las creencias irracionales que has creado y desafiarlas en vista de la realidad. Hazte estas 5 preguntas:

¿Es realista la creencia?

¿Puedo confirmarla a través de un experimento? ¿Está basada en hechos?

¿He estado en esta situación antes? ¿Que pasó? ¿Qué hice para trabajarlo?

¿Es plausible la creencia dentro del contexto de la situación?

¿Cuáles son otras posibilidades además de la(s) que estoy pensando?

¿Cuál es el resultado más probable y el menos probable?

E representa los nuevos efectos relativos al cambio en la interpretación de la situación. Ahora puedes crear una visión más plausible y constructiva basada en el pensamiento, eliminando las distorsiones cognitivas y ejecutando tus creencias a través de la lógica.

Fuente: http://www.thesuccessfulgrownup.com

La Contradependencia

¿Qué es la Contradependencia?

La codependencia, el hábito de conseguir autoestima complaciendo a los demás, es algo que la mayoría de la gente conoce hoy en día.

Pero se sabe menos de lo contrario, llamado contradependencia, que a menudo está relacionada con la codependencia.

De hecho, a veces una persona cambia de un extremo a otro en una relación, volviéndose contradependiente, después de meses o años de codependencia. También es posible que una persona tenga ambas a la vez, por ejemplo, siendo codependiente con las mujeres y contradependiente con los hombres.

Entonces, ¿qué es la contradependencia? En muchos sentidos, es realmente una palabra elegante que quiere decir “miedo a la intimidad”. Las personas contradependientes tienen miedo de depender de alguien o necesitar a alguien, en el fondo lo que hay es una incapacidad para confiar. Si hubiera un mantra que tienen todas las contradependientes, probablemente sería “No necesito a nadie”.

Señales de Contradependencia

Los contradependientes a menudo pueden parecer vibrantes, de tipo “vida de la fiesta”, o ser de los que tienen muchos amigos y relaciones. La diferencia es que esas relaciones no serán profundas y confiables, y pueden no durar.

Uno de los principales signos de contradependencia es la incapacidad de tener relaciones auténticas y conectadas. Esto involucra:

  • Parecen buenos para relacionarse pero luego tienen un ‘punto’ o ‘pared’ donde se detiene
  • Sentirse ”atrapada” en las relaciones
  • Alejar a las personas o enfriarse sin previo aviso
  • Miedo al abandono o al rechazo (así que abandonan o rechazan primero)
  • Tendencia a tener una relación corta después de otra
  • Tendencia a salir con los necesitados ‘por encima de los dadores’ (codependientes)
  • Pueden tener diferentes personalidades para diferentes personas (para evitar ser “vista”)
  • Siempre están ‘ocupados’ (pueden trabajar demasiado o tener demasiados pasatiempos para evitar la intimidad)
  • Ansiedad y miedo que surgen si las relaciones se vuelven demasiado profundas
  • Pueden hacer que todo contacto se reduzca a algo sexual (para evitar temas emocionales como la ternura)
  • Pueden salir con personas con las que no son un buen match (para no enamorarse) y mantener a las personas con las que se relacionan bien únicamente como amigos
  • En lugar de pedir apoyo en una relación, son personas propensas a quejarse y enfurruñarse

Debido a que una contradependiente busca evitar que alguien se acerque lo suficiente como para estar tentada a depender, la comunicación es fría por la falta de confianza, que se manifiesta de la siguiente manera:

  • Alejarse o evitar un conflicto, o necesitar “tener la razón”
  • No confían en los motivos de los demás, sino que a menudo intentan averiguar intenciones ocultas
  • Una sensación constante de que los demás siempre les fallan
  • Rara vez pide ayuda a otras personas

Luego está el mundo interno de un contradependiente. Con una infancia en la que fueron continuamente abandonados y/o traicionados, los contradependientes suelen tener una mente tumultuosa, que incluye:

  • Ser demasiado sensibles a las críticas de los demás
  • Muy duros consigo mismos, odian cometer errores
  • Intensa autocrítica
  • No se relajan con facilidad
  • Pueden experimentar vergüenza si sienten que necesitan
  • Ven la vulnerabilidad como debilidad
  • Sufren secretamente sentimientos de soledad y vacío
  • Podría tener dificultades para recordar su infancia

¿Qué piensan las Contradependientes?

¿Cómo suenan los pensamientos de una contradependiente? Los siguientes son los tipos de pensamiento que produce la contradependencia:

“No necesito a nadie”

“No dejes que se acerquen demasiado, solo te decepcionarán”

“Prefiero ser exitosa que tener una relación”

“El amor está sobrevalorado, no lo necesito”

“La gente solo toma y toma de mí y me deja agotada, no vale la pena”

“De todos modos soy demasiado bueno para ella”

“No bajes la guardia o te harán daño”

“Él nunca podría manejarme”

“Nadie puede entenderme, no son lo suficientemente inteligentes”

La conexión entre la Codependencia y la Contradependencia

Debido a que la codependencia y la contradependencia giran en torno a la necesidad de otros, ya sea que eso sea deseable o que se evite, no es raro que las personas en una relación ‘basada en la dependencia’ cambien roles. 

¿Por qué eres Contradependiente?

La contradependencia a menudo se desarrolla como un adulto a partir del resultado de los acontecimientos en su infancia.

Esto podría ser un trauma infantil. Puede haber sucedido algo que haya inculcado en ti la creencia de que no se puede confiar en los demás y que es peligroso necesitarlos. Esto podría haber sido un abandono por parte de un padre/una madre, una persona cercana a ti que se murió, el abuso o una tragedia que sucedió en tu familia.

Pero la contradependencia también podría surgir del tipo de crianza que recibiste de tu padre/madre/cuidadores durante tu infancia. Llamado ‘apego’, la conexión que una niña forma con su cuidador(es) durante los primeros años de vida es muy importante, ya que determina cómo se relacionarán con el mundo y con los demás en el futuro.

La “teoría del apego”, desarrollada por John Bowlby, ve un apego sano donde los padres son sensibles a las necesidades de sus hijos, lo que significa que es probable que el niño crezca y pueda manejar sus emociones, tener confianza en sí mismo y manejar bien las relaciones.

Pero si su padre/madre/cuidadores no estaban emocionalmente disponibles, no podía confiar en ellos o no respondían a sus necesidades, la empujaba a ser más independiente de lo que una niña debería ser, o incluso eran peligrosos para ti, te sometían a abusos emocionales, psicológicos, físicos y/o sexuales, entonces estas personas desarrollan lo que se conoce como “apego evitativo”, “apego ansioso” o “apego desorganizado”, los otros tres tipos de apego disfuncional que hay.

Aunque un niño necesita una figura parental, en tal situación reprimirá su confianza en el cuidador(a) y no recurrirá a los padres cuando esté molesto, sufriendo o necesitando consuelo. En otras palabras, decidiste a una edad muy temprana de forma inconsciente que era demasiado peligroso confiar en tu cuidador y te entrenaste para no apegarte a ellos para sobrevivir.

De niña ésta fue una táctica de supervivencia que te ayudó a evitar el rechazo o el castigo injustificados. El problema es cuando continúas usando esta táctica de supervivencia como adulto, no permitiendo ninguna dependencia de los demás para mantenerte “segura”. En realidad lo que hay debajo de esa “seguridad” es dolor y vacío.

Esto se traduce en convertirse en un adulto que no confía en los demás, piensa que puede cuidarse por completo sin ayuda, y que en secreto podría estar muy solo. Esta es la razón por la cual una definición que se le da a la contradependencia en los círculos de la psicología es ‘el rechazo del apego’.

La Interdependencia

Entonces, ¿a qué debería aspirar en lugar de la contradependencia?

Una persona sana no necesita a otras personas todo el tiempo o no las necesita nunca. Por el contrario, entienden lo que se llama interdependencia.

La interdependencia se da cuando reconocemos que podemos cuidarnos y deseamos estar a cargo de nuestras vidas, pero nos permitimos estar conectados en los demás y confiar en ellos para algunas cosas.

Cuando somos interdependientes, podemos permitirnos necesitar cosas de otros al mismo tiempo que sabemos que si no pueden proporcionar lo que esperamos, estaremos bien por nosotras mismas. Por lo tanto, no se trata de depender de los demás por necesidad, o no depender de los demás debido al miedo, sino de depender de los demás de vez en cuando a medida que compartimos su vida o sus intereses y nos hace la vida más fácil y más feliz.

¿Qué hago si creo que soy un(a) Contradependiente?

Es recomendable hacer terapia para empezar a confiar. Muchas personas que tienen problemas para crear vínculos profundos por falta de confianza o por miedo a depender, forman el primer vínculo de confianza con su terapeuta, en un entorno seguro, y esto les da la base para después crear vínculos de confianza en su vida. También puede ser de mucha ayuda un animal, ya que son seres que proporcionan el amor incondicional que una persona necesita para empezar a volver a confiar.

Fuente: https://www.harleytherapy.co.uk

La Procrastinación

¿Qué es la Procrastinación?

La procrastinación es a menudo un síntoma de perfeccionismo. Las personas perfeccionistas temen no poder completar una tarea a la perfección, por lo que la postponen el mayor tiempo posible.

Esto se debe creen que si no cumplen con las expectativas propias poco realistas que tienen sobre las tareas que hacen, significa que hay algo malo, equivocado o indigno dentro de ellas. Además, las personas perfeccionistas temen que el fracaso les lleve a la crítica o el ridículo, ya sea de voces internas o de autoridades u otras personas. Cuanto mayor es el miedo al fracaso y al ridículo, más las personas perfeccionistas posponen las cosas.

Para que quede claro, la procrastinación no es pereza ni vagancia. Es más una percepción equivocada de actividad basada en una baja tolerancia a la frustración y al fracaso.

Cuando las personas perciben un desafío mayor de lo que se sienten capaces de asumir, eluden la incomodidad mediante la evitación. Los estudios también revelan un aspecto cognitivo: las personas posponen las cosas cuando ven tareas concretas en términos abstractos. Por ejemplo, cuando te atrasas en completar una tarea que te parece que requerirá de mucho tiempo, para darte cuenta de que te llevó menos tiempo hacerlo que pensar en ello repetidamente.

 Causas por las que procrastinas

Hay varias causas comunes de procrastinación, que incluyen:

  • Ansiedad de que la tarea es muy complicada
  • Miedo a la imperfección
  • Falta de confianza en uno mismo
  • Confusión sobre las prioridades
  • Falta de concentración
  • Indecisión, dudas
  • Aburrimiento por minucias

Esto se puede simplificar aún más a tres razones por las que las personas posponen las cosas: o bien no saben qué hacer, no saben cómo hacerlo o no disfrutan haciéndolo.

Rompiendo el bucle de la Procrastinación

Debido a que el perfeccionismo y la procrastinación son producto de miedos, los métodos para romper el ciclo infinito son tácticas para distraer al cerebro de los temores el tiempo suficiente para enfocarse en lo que se necesita hacer.

El pensamiento que promueve la procrastinación exagera la escala de las tareas involucradas, y estos trucos sirven para reducir esa escala a su tamaño normal. Cuando empieces a hacer esfuerzos para romper el bucle de la procrastinación, te sorprenderás de que las tareas son mucho más fáciles de lo que imaginabas y del poco tiempo que las tareas realmente te llevan en comparación con la imagen mental que tenías.

Cambia tus Percepciones

Aquí hay algunos consejos para vencer la procrastinación basada en el perfeccionismo que se deriva de tus miedos acerca de cómo serás juzgada o percibida por los demás:

Ponte en contacto con el valor de lo que estás haciendo. Cuando te encuentres de nuevo en Facebook en lugar de hacer algo que te ayude a avanzar, tómate un momento para pensar cómo encajan las tareas futuras en el gran esquema de tu vida. Mientras más significativa sea la tarea en términos de movimiento hacia adelante, es menos probable que pospongas las cosas.

Estate atento a las expectativas poco realistas, y acaba con el pensamiento blanco/negro.

Haz el siguiente ejercicio. Con las tareas con las que te sientas obligado a hacerlas a la perfección (y por lo tanto procrastines), escribe: lo que crees que podría ser el Mejor Escenario Posible, el Peor Escenario Posible y lo más probable es el Escenario Realista, que será neutral.

Recuerda que nadie más se preocupa y a nadie más le importa. La mayoría de la gente está tan absorta consigo misma que no notará ningún “desliz” por tu parte. Deja que tu deseo de impresionar a los demás o de que te admiren se vaya, y deja de relacionar lo que haces con tu autoestima.

Comprende la diferencia entre excelencia y perfección. La excelencia se deriva de disfrutar y aprender de una experiencia (y aprender incluye cometer errores) y desarrollar confianza en ella. La perfección fomenta los sentimientos negativos de los errores percibidos, independientemente de la excelencia del rendimiento.

Ve a por lo “suficientemente bueno”

Cuando tus miedos se centran en si lo que haces será “lo suficientemente bueno”, aquí hay algunos consejos para atraer a su cerebro a pensar de manera diferente:

No esperes a que las condiciones sean perfectas para comenzar. Confía en que tienes todos los recursos que necesitas para hacer la tarea.

• Acepta que nunca será perfecto, que la perfección es un ideal. Esto es especialmente útil si tú, tu equipo o tu jefe/jefa tienen problemas con la actitud de “tiene que ser perfecto antes de su lanzamiento”. Ten en cuenta que hay que empezar por algún sitio. Mantén la directriz de “hacer” en mente. Siempre puedes iterar sobre tu creación más tarde, pero sácalo de la puerta, no esperes hasta que esté perfecto.

Elabora un plan con acciones a desarrollar y cíñete a él. No tienes que estar eternamente con cada cosa, asigna a cada acción de la tarea un tiempo razonable e intenta cumplirlo.

Analiza tu ansiedad

Para llegar a la fuente de tu resistencia a hacer la tarea, es posible que te vaya bien hacer un análisis. Considera dos ejercicios que te pueden ayudar:

• La relación acción-ansiedad:

Coge una hoja de papel y dibuja una línea en el medio. En la primera columna, enumera las tareas que estás bloqueando y postponiendo. En la segunda columna, anota la ansiedad, preocupaciones o miedos que tienes sobre hacer esa tarea.

Tareas/pasos -> Problemas anticipados:

Otra versión de esto es enumerar la tarea y los pasos involucrados en cada tarea, y los problemas que anticipas encontrar al ejecutar el paso.

Trampas a Evitar

  • No te desanimes. Recuerda que romper el ciclo es un proceso. Tomará tiempo romper años de viejos hábitos.
  • No te rindas si vuelves al modo de procrastinación. Reconoce que lo estás haciendo y comprométete contigo mismo a dar pasos poco a poco para dejar la procrastinación.

Fuente: https://webstandardssherpa.com