Síntomas de una persona que vive con Trauma

¿Qué es el trauma?

El trauma hace que el cuerpo acumule una enorme cantidad de energía dentro de forma tóxica. Esto se debe a que cuando se produjo la amenaza/peligro original hubo dos respuestas contradictorias por parte del cuerpo que hicieron que la energía se quedase atrapada dentro:

  • Una de las respuestas es la de lucha/huida, que es la que se encuentra en el cerebro reptiliano y que supone una respuesta automática para defendernos de un peligro.
  • La segunda viene de la imposibilidad de moverse, que da lugar a una congelación. Por ejemplo, un(a) niño/niña que está siendo atacado/atacada verbal o físicamente por su padre/madre y que se mueve para huir o luchar pero que es obligado/obligada a quedarse ahí y simplemente “aguantarlo”.

En el cuerpo de ese niño/niña superviviente se dan las dos respuestas a la vez: una que lleva a movilizarse y la otra a congelarse y esto se produce de una forma repetida y prolongada en el tiempo. Estas acciones contradictorias provocan que esa energía movilizada se quede atrapada en el cuerpo, energía que debería de haberse liberado.

A partir de entonces, tarde o temprano en la vida de esa persona, se acabarán produciendo síntomas en su cuerpo que le avisarán de esa energía que sigue atrapada dentro. A pesar de que vivir así genera mucho sufrimiento, el/la superviviente tenderá a no liberar esa energía. ¿Por qué? Fundamentalmente por tres razones:

  • El/la superviviente, mientras pueda, tiende a evitar o a reprimir los síntomas del trauma porque sentirlos (que es lo que lleva a la sanación) supone experimentar una enorme cantidad de angustia.
  • Debido a que la respuesta primitiva acaba provocando “indefensión aprendida”, ya que el/la superviviente cree que no puede hacer nada frente a un peligro o amenaza, como ocurrió en su infancia, tiende a repetir esta respuesta una y otra vez en algunas situaciones en su vida, repitiendo así el colapso de energía dentro del cuerpo.
  • Los/las supervivientes sienten vergüenza de lo que les pasa y tienen un desconocimiento de lo que les ocurre. No conectan el maltrato/abuso sufrido de manos de su familia disfuncional con el trauma y los síntomas en su cuerpo. Saben que algo va mal pero no exactamente el qué, por lo que no piden ayuda. Igualmente, cuando lo hacen, en muchas ocasiones un desconocimiento del tema por parte de profesionales de la salud lleva a que los/las diagnostiquen erróneamente o les administren una terapia que no es adecuada para ellos/ellas.

Síntomas de las personas que viven con trauma

Debido a la experiencia individual de cada persona, es muy difícil elaborar una lista completa de cada síntoma de trauma conocido. Sin embargo, hay síntomas que son indicadores de trauma porque son comunes a la mayoría de las personas traumatizadas. A pesar de la gran diversidad de posibilidades disponibles, el sistema nervioso parece favorecer algunos síntomas sobre otros. En general, algunos síntomas traumáticos tienen más probabilidades de aparecer antes que otros.

En el núcleo de la reacción traumática están:

  • Hiperactivación
  • Constricción
  • Disociación (incluida la negación)
  • Sentimientos de impotencia y desesperanza

Otros síntomas tempranos que comienzan a aparecer al mismo tiempo o poco después de los anteriores son:

  • Hipervigilancia (estar “en guardia” todo el tiempo)
  • Imágenes intrusivas o flashbacks emocionales
  • Extrema sensibilidad a la luz y al sonido
  • Hiperactividad
  • Respuestas emocionales y de sobresalto exageradas
  • Pesadillas y terrores nocturnos
  • Cambios bruscos de humor: por ejemplo, reacciones de ira o berrinches
  • Vergüenza excesiva
  • Capacidad reducida para lidiar con el estrés (personas que se estresan fácilmente y con frecuencia)
  • Dificultad para dormir

Varios de los síntomas anteriores también pueden aparecer en la siguiente fase de desarrollo, así como en la última.

Los síntomas que generalmente ocurren en esta próxima etapa de desarrollo incluyen:

  • Ataques de pánico, ansiedad y fobias
  • “Espacio en blanco” mental o “estar en las nubes”
  • Respuesta de sobresalto exagerada
  • Extrema sensibilidad a la luz y el sonido
  • Hiperactividad
  • Respuestas emocionales exageradas
  • Pesadillas y terrores nocturnos
  • Comportamiento de evitación (evitando ciertas circunstancias)
  • Atracción a situaciones peligrosas
  • Llanto frecuente
  • Cambios de humor abruptos: por ejemplo, reacciones de ira o rabietas.
  • Vergüenza tóxica 
  • Actividad sexual excesiva o inexistente
  • Amnesia y olvido
  • Incapacidad de amarse a sí misma/mismo o a los demás, dificultad o vincularse con otras personas
  • Miedo a morir, volverse loco/loca o tener una vida acortada
  • Capacidad reducida para lidiar con el estrés (personas que se estresan fácilmente y con frecuencia)
  • Dificultad para dormir

El último grupo de síntomas son aquellos que generalmente tardan más en desarrollarse.

En la mayoría de los casos, han sido precedidos por algunos de los síntomas anteriores. Como ves, algunos síntomas aparecen en las tres listas. No hay una regla fija que determine qué síntoma elegirá el organismo para desarrollarlo cuándo lo hará. Los síntomas que generalmente se desarrollan los últimos incluyen:

  • Excesiva timidez
  • Respuestas emocionales silenciadas o disminuidas
  • Incapacidad para comprometerse
  • Fatiga crónica o energía física muy baja
  • Problemas del sistema inmune y ciertos problemas endocrinos, como la disfunción tiroidea
  • Enfermedades psicosomáticas, particularmente dolores de cabeza, problemas de cuello y espalda, asma, digestivos, colon espástico y síndrome premenstrual severo.
  • Depresión, sentimientos de muerte inminente.
  • Sentimientos de desapego, alienación y aislamiento: “muertos vivientes” “sentimiento de ser como un zombie”.
  • Menor interés en la vida
  • Miedo a morir, volverse loco/loca o tener una vida acortada
  • Llanto frecuente
  • Cambios bruscos de humor, por ejemplo, reacciones de ira o rabietas
  • Vergüenza tóxica
  • Actividad sexual excesiva o inexistente
  • Amnesia y olvido
  • Sentimientos y comportamientos de impotencia
  • Incapacidad de amarse a sí misma/mismo o a los demás, dificultad o vincularse con otras personas
  • Dificultad para dormir
  • Capacidad reducida para lidiar con el estrés
  • Incapacidad para formular planes a medio-largo plazo.

Obviamente, no todos estos síntomas son causados ​​exclusivamente por traumas, ni todas las personas que presentan uno o más de estos síntomas han sufrido un trauma. La gripe, por ejemplo, puede causar malestar general y malestar abdominal similar a los síntomas del trauma. Sin embargo, hay una diferencia, los síntomas producidos por la gripe generalmente desaparecen en unos pocos días. Aquellos producidos por el trauma, no.

  • Los síntomas del trauma pueden ser estables (omnipresentes), inestables (aparecerán y desaparecerán) o pueden permanecer ocultos durante décadas.
  • Generalmente, estos síntomas no ocurren individualmente, sino en constelaciones.
  • Estos “síndromes” a menudo se vuelven cada vez más complejos a lo largo del tiempo, cada vez menos conectados con la experiencia traumática original.

Si bien ciertos síntomas pueden sugerir un tipo particular de trauma, ningún síntoma es exclusivamente indicativo del trauma que lo causó. Las personas manifestarán síntomas traumáticos de manera diferente, dependiendo de la naturaleza y la gravedad del trauma, la situación en la que ocurrió y los recursos personales y de desarrollo disponibles para la persona en el momento de la experiencia.

Este post es un extracto (págs. 145 a 149) del libro “Despertando al Tigre. Sanando el Trauma”, de Peter Levine. Las listas no tienen fines de diagnóstico. Es una guía para ayudarte a hacerte una idea de cómo se comportan los síntomas del trauma y averiguar si es posible que sufras de un trauma sin saberlo.

De un modo coloquial, cuando la gente habla de “trauma” lo que nos viene a la cabeza es una situación concreta que supone un antes y un después en la vida de una persona, como un accidente o la muerte de un ser querido. Sin embargo, hay muchas personas que habiendo sufrido abuso/maltrato/negación en sus familias narcisistas/disfuncionales de origen, han desarrollado un trauma en la infancia y viven sin saberlo.

¿Crees que tú eres una de esas personas? Yo sí lo he sido hasta hace unos meses. ¡Deja un comentario!

 

Anuncios