La “Parentificación” consiste en tratar a un Niño como si fuera un Adulto

¿Qué es la Parentificación?

La parentificación es una forma de cambiar los roles, en la que se asigna de forma inadecuada a la niña la función de satisfacer las necesidades emocionales o físicas del padre, de la madre o de los otros hijos de la familia.

Los padres narcisistas (y otros con otros trastornos de la personalidad) cargan con parte de la responsabilidad de satisfacer sus necesidades físicas y/o emocionales a uno o varios de sus hijas.

El objetivo habitual es el hijo mayor o más emocional o físicamente maduro de la familia. En algunos casos, el niño/la niña del sexo opuesto se elige para satisfacer las necesidades emocionales y físicas del padre/la madre y asumir el papel de un “cónyuge sustituto”. Estas niñas “parentificadas” se verán en la obligación de sacrificar las necesidades normales de la niñez como jugar, las amistades con las compañeras, el descanso o la educación.

Hay dos tipos comunes de Parentificación: Física y Emocional

La Parentificación Física (también llamada Parentificación Instrumental) ocurre cuando a un niño se le asigna la responsabilidad de cuidar las necesidades físicas del padre/madre y/o de los otros hermanos. Esto puede incluir tareas como cocinar, limpiar, hacer compras, pagar facturas, administrar el presupuesto familiar, preparar a los niños para ir a la escuela, supervisar sus tareas, administrar medicamentos o imponer disciplina a los niños más pequeños.

La Parentificación Física es diferente de asignar un nivel normal y saludable de las tareas domésticas a las niñas, ya que implica un nivel injusto de responsabilidad y permite al padr real abdicar de parte de su propia responsabilidad para el cuidado y educación de sus hijas.

También se vuelve disfuncional cuando la tarea asignada está más allá de la madurez del desarrollo de la niña o cuando los deberes asignados dejan poco o nada de tiempo para que la niña participe en las actividades normales de la niñez.

La Parentificación Emocional ocurre cuando a un niño se le hace responsable de cuidar las necesidades emocionales y psicológicas del padre/la madre.

Esto incluye situaciones en los que el padre/la madre/ambos le cuentan intimidades sexuales al niño, discuten sobre sus propios problemas y asuntos relacionados con adultos, y lo usan de facto como si fuera su pareja o terapeuta sustituto. Este tipo de Parentificación Emocional también se llama incesto emocional.

Otros hermanos, siguiendo las indicaciones del padre/la madre que lo hace, también pueden intentar descargarse sobre ese niño.

Cómo hace sentir la Parentificación a las niñas

Las niñas a menudo sienten ansiedad por complacer a sus padres/madres y una niña parentificada a menudo se tomará sus responsabilidades muy en serio. Incluso pueden sentirse honradas al principio por ser tratadas como una “adulta” y confiarles la responsabilidad de otros miembros de la familia o sus padres. Sin embargo, la niña generalmente sufrirá el descuido de sus propias necesidades emocionales y se verá obligada a cumplir con la carga de las expectativas que no le corresponden y que, como es lógico, le van grandes.

Los niños que son objeto de parentificación pueden tener problemas con un resentimiento persistente (por la rabia acumulada que no descargan), enfados explosivos (por estar emocionalmente desregulados/desreguladas) y tener dificultades para formar relaciones adultas basadas en la confianza y en la intimidad. Tener parejas en una relación íntima, de confianza y de seguridad puede resultarles particularmente difícil hasta que lo empiezan a tratar en terapia. 

Consejos para los Adultos que fueron Parentificados en su infancia

Qué No hacer

  • No te sientas culpable por tu situación. Eras una niña que no tenía elección. No es culpa tuya.
  • No hagas conjeturas con frases del tipo “qué habría pasado si…”. Céntrate en lo que puede hacer hoy para que tu situación sea lo mejor posible.
  • No aceptes tu situación como si fuera normal. No te disculpes por tener pensamientos, sentimientos o reacciones infantiles.
  • No te avergüences ni te sientas obligada a guardar secretos familiares.

Qué Sí Hacer

  • Trata de encontrar situaciones donde puedas volver a ser un niño que se permite jugar, reír, bailar, todo aquello que no pudiste hacer en tu infancia. Esto hará que poco a poco, sanes a tu niño interior.
  • Ponte y mantente en contacto con adultos responsables, como un terapeuta en quien puedas apoyarte y confiar.
  • Reconoce que tienes derecho a mantener a los miembros abusivos de tu familia de origen a distancia si siguen siendo abusivos en tu etapa de adulto.
  • Perdónate por cualquier sentimiento negativo que tengas sobre tu infancia o tus padres, y encuentra formas de procesarlos, como la terapia Gestalt.

 

Fuente: http://outofthefog.website

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El ciclo del Dolor. Cómo Pararlo y Sanar

El ciclo del dolor involucra el cuerpo físico y el cuerpo mental/emocional, los síntomas de cada uno refuerzan al otro. El dolor crónico, ya sea por una lesión, dolores de cabeza, dolor de espalda o afecciones como la fibromialgia, puede interferir con las actividades de la vida diaria. Estos dolores tienen su origen en un dolor emocional originado en la infancia, no sanado y que se manifiesta a través de síntomas en el cuerpo.

Con demasiada frecuencia, el tratamiento del dolor es ineficaz y conduce a una espiral descendente de estrés, ira y aislamiento. Cuando el dolor persiste, hay una tendencia a evitar actividades por temor a más dolores o lesiones, lo que lleva a niveles de actividad disminuidos y deterioro físico.

Además, a medida que el dolor persiste, a menudo se desarrollan creencias negativas sobre la experiencia del dolor y pensamientos negativos sobre uno mismo. Este tipo de creencias y pensamientos, junto con la disminución de la participación en actividades agradables, contribuyen a los sentimientos de depresión y ansiedad. Es un ciclo que se retroalimenta.

Ciertos tipos de personalidad experimentan el dolor de una forma crónica hasta que empiezan teapia:

  • Los que se consideran fuertes e invulnerables, su autoimagen está amenazada constantemente.
  • Las personas complacientes y las que han sido maltratadas tienden a reaccionar al dolor pasivamente. Sus sentimientos de impotencia y victimización paralizan su capacidad de ayudarse a sí mismas y permanecen en un ciclo de indefensión aprendida.
  • Las personas que  se culpan a sí mismas de lo que les pasa. Las que en su infancia oyeron una y otra vez frases como “la culpa es tuya”, se siguen autoculpando de todo como adultos.
  • Los perfeccionistas y muy autoexigentes también pertenecen a este grupo. Piensan en términos de todo o nada, y se sienten fracasados cuando no sobresalen y lo hacen todo “perfecto”.

Esto hace que se pasen la vida corriendo una agotadora carrera de obstáculos de maratón. Empujando el camino a través de la vida como si estuvieran en guerra todos los días, siempre esperando a que pase la siguiente cosa mala, viviendo a la defensiva.  Viven una vida en la que hay relaciones abusivas, altibajos emocionales drásticos y decisiones basadas en el miedo, ya sea congelándose, huyendo o luchando. Se acaban convenciendo a sí mismas de que la paz interior no es posible.

¿Te suena el patrón?

Cómo cambiar el patrón del Ciclo de Dolor

Aprende a estar con lo que hay en tu cuerpo

Uno de los primeros pasos en el camino para aliviar el dolor físico y emocional crónico es cultivar un sentido de seguridad en tu propio cuerpo. Esto comienza invitando a la curiosidad sobre tu paisaje interno y aprendiendo cómo estar presente con las sensaciones que encuentras ahí. Tan contradictorio como suena, una de las mejores formas de salir del dolor crónico es amigarse con él. Cuando comienzas a aprender cómo leer el lenguaje sensorial de tu cuerpo, a menudo descubres que ha estado tratando de mostrarte la salida al  dolor todo el tiempo. Estar presente con lo que haya en tu cuerpo, aunque resulte incómodo o parezca imposible, no lo es. Ésta es la habilidad más poderosa que puedes desarrollar para aliviar el estrés, el trauma, el Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo y el dolor crónico.

Mi recomendación es que busques ayuda cuando empieces a hacerlo, ya que si lo intentas sola, puede parecer una montaña muy difícil de subir. Busca un buen curso de mindfulness o uno de Terapia Corporal. Te ayudarán a aprender a estar con tu cuerpo con lo que hay y liberarán la energía acumulada, la tensión y el dolor. Sí, es doloroso pero este dolor sí que tiene un fin. Como dice John Bradshaw en su libro “Volver a casa”, “La única forma de salir es atravesándolo”. No negándolo, evitándolo, justificándolo, minimizándolo ni soportándolo como si fuese algo normal.

¡Relájate y disfruta!

Encontrar actividades placenteras, de disfrute es muy importante para salir del ciclo de dolor. Pequeños pasos, como escuchar música, regar las plantas, ayudar a otra persona o disfrutar de una comida, película o libro especial sirven como una distracción del dolor y gradualmente elevan la autoestima y el estado de ánimo, lo que reduce el dolor. Las actividades creativas que estimulan el lado intuitivo “femenino” o “yin” son particularmente relajantes y curativas. Sensaciones placenteras y relajantes, como masajes suaves, que te acunen o que te acaricien, activan los mecanismos de sanación, y le recuerdan y aseguran al cuerpo que es seguro relajarse. Te permite abandonar poco a poco la hipervigilancia. Esto comienza a romper el ciclo de ansiedad y a crear un ambiente seguro de sanación interna.

Las técnicas de relajación, como la respiración, la meditación, el yoga, la hipnosis y la visualización son útiles para calmar el cuerpo/la mente. Por supuesto, una buena nutrición y un sueño adecuado son esenciales. También es de vital importancia que entiendas y expreses  tus emociones, idealmente tanto en terapia individual como en grupo. Cambios cognitivo-conductuales, junto con habilidades de comunicación mejoradas (como por ejemplo, la asertividad), refuerzan la autoestima y reducen la reactividad emocional en las relaciones interpersonales.

Poco a poco, comprobarás que  te vuelves más optimista y enérgico, experimentarás menos dolor y te resultará más fácil quererte a ti mismo y encontrar lo que te hace disfrutar. Si te involucras en más actividades sociales y practicas yoga a  diario, verás que tu fuerza y flexibilidad aumentan, no sólo corporalmente sino en tu vida en general.

A medida que tu estado de ánimo se normaliza (sin tanto altibajo emocional), el dolor disminuye. Está en tu mano terminar con el ciclo de dolor. Hasta que lo haces consciente, simplemente es el estado al que estás acostumbrada porque en tu infancia sufriste mucho. Sin embargo, ahora eres tú misma el que lo perpetúa con viejos patrones que ya no te sirven en tu vida. Ánimate a cambiar el ciclo de dolor queriéndote más y cambiando tus rutinas.

Cómo liberarte de ser Emocionalmente Manipulado

¿Alguna vez te has preguntado cómo alguien te hizo hacer algo que tú realmente no querías? ¿O cómo acabaste envuelta en una situación que tú tienes la sensación de que no la escogiste?

Si te sientes así con frecuencia con respecto a tu pareja actual, anteriores parejas, amigos íntimos o algún familiar cercano, entonces quizá sea hora de que consideres si estás siendo emocionalmente manipulado. Hay algunas personas que son realmente buenas manipulando. Lo han aprendido como una habilidad de supervivencia para conseguir lo que quieren en la vida. Lo han aprendido de sus padres/madres, que conseguían lo que quería de ellos cuando eran niños manipulándolos.

En su edad adulta estas personas siguen repitiendo este patrón de manipulación (consciente o inconscientemente), cuando en realidad ya no lo necesitan. Viene de una idea de baja autoestima y de que sólo van a conseguir lo que quieren/necesitan manipulando el medio, no siendo ellas mismos ni manifestando sus necesidades a través de una comunicación directa, sana y asertiva.

 ¿Qué es la Manipulación Emocional?

La manipulación supone tener una agenda encubierta y actuar “bajo el radar” para conseguir que otra persona o personas hagan lo que el manipulador quiere. Esto puede ocurrir de una forma consciente o inconsciente, tanto por parte del manipulador como de la persona manipulada.

Hay que dejar claro que todas las personas (o casi todas) manipulamos en un cierto grado para conseguir nuestras metas y objetivos. Esto es parte de un comportamiento sano y natural. Es lo que hacemos cuando mostramos nuestra cara más profesional en una entrevista de trabajo o la más seductora cuando estamos con una persona a la que queremos conquistar. La manipulación es dañina y tóxica cuando conlleva una tendencia a explotar a los otros o a no sentir culpa por cualquier daño que se les pueda causar a las personas manipuladas.

¿Quién es más vulnerable a la Manipulación Emocional?

Todas las personas son susceptibles de ser manipuladas por aquéllas que son realmente buenas manipulando. Sin embargo, hay algunas características que son compartidas por las personas que son más susceptibles de ser emocionalmente manipuladas. ¿Te sientes identificado?

  • Sólo te sientes útil y/o querida cuando satisfaces las necesidades de otras personas en lugar de las tuyas. Esto va más allá de ser simpática. En este caso, tu sentido de valía está ligado a hacer cosas para otras personas hasta el punto de llegar a comprometer tu propio bienestar.
  • Tienes miedo a expresar tus emociones. Haces casi lo que sea para evitar las confrontaciones y eres lo que se conoce como una “persona complaciente”. Crees que si expresas lo que quieres de alguien o cómo te sientes, la relación con las personas que quieres se va a deteriorar hasta el punto de terminar y ese pensamiento te angustia mucho, por lo que guardas silencio.
  • Dificultad para poner límites y para decir que no. Te cuesta mucho poner límites a las personas, mirando más por que estén bien los demás en lugar de estarlo tú. Muchas veces dices que sí a propuestas, planes, órdenes,… a las que en realidad te gustaría decir que no.
  • Un Sentido Débil de Ti Mismo. Normalmente proyectas una imagen de ti a los demás que no se corresponde con tu Yo Auténtico. Si quieres agradar a alguien, te acabas esforzando por proyectar la imagen de que lo que crees que esa persona quiere en lugar de ser tú mismo. Sin tener un sentido claro de ti mismo, es difícil que confíes en tu criterio y que tomes decisiones en tu propio beneficio.

Características de las Personas Manipuladoras

 La lista no es exhaustiva pero éstas son algunas de las características comunes que presentan las personas que son manipuladoras emocionales:

  • Les da igual lo que Quieran los Demás. Puede que se comporten como si sí que les importa lo que quieren los demás, e incluso puede que estas personas piensen que realmente les preocupa (son personas complejas que tienden a hacerse lavados de cerebro a sí mismas), pero lo cierto es que al final intentan que todo gire en torno a ellas sin que se note mucho.
  • Son encantadoras para Gustar a todo el mundo. Cuando quieren conseguir algo de otra persona, son realmente encantadoras: amables, educadas, divertidas, aduladoras. Sin embargo, esto es sólo una fachada. Al mismo tiempo suelen tener comportamientos completamente faltos de empatía con otras personas, como por ejemplo, alguien con quien estás teniendo una cita y te llena de halagos pero que después trata muy mal al camarero que os sirve la cena.
  • Saben cuáles son los temas que te Afectan a ti. Utilizarán tus vulnerabilidades como si fuera la munición para atacarte. Una vez sepan tus secretos y tus miedos, los utilizarán para hacerte sentir una persona inestable y poco razonable (cuando en realidad es al revés).
  • Parecen conseguir siempre lo que quieren de los demás. Son muy buenos utilizando la culpa ajena para evitar asumir responsabilidades o para hacer que los demás sientan pena por ellos y hagan lo que ellos quieren.

Cómo tratar con una persona Manipuladora Emocional

Sólo un cambio profundo en ti misma hará que seas consciente de si alguien te manipula o intenta hacerlo. Aquí te doy algunas claves sobre cómo responder a una persona que es emocionalmente manipuladora:

  • Sé Consciente. Pon una cierta distancia entre tú y esa persona y analiza lo que dice de una forma objetiva. Es como poner un filtro a lo que te dicen sin tragártelo sin más. ¿Esa persona parece auténtica? ¿Tienes la sensación de que quiere algo concreto de ti?
  • Haz Caso de tus Sensaciones y de tus Pensamientos. Si te sientes confuso, que te están haciendo de menos o dudas mucho de ti mismo, hazte caso. Ni estás exagerando ni estás loco.
  • Encuentra la causa de tus Sentimientos. Si te sientes siempre culpable después de hablar con una persona concreta, “rebobina” la conversación en tu cabeza e intenta descubrir qué palabras o qué tono te llevaron a ese sentimiento. Si haces esto cada vez que ocurre, seguramente te lleve a descubrir un patrón de comportamiento tanto en ti como en la persona que te manipula.
  • Mira si sus Palabras son coherentes con sus Acciones. No te dejes engatusar rápido por unas cuantas palabras bonitas. Toma un poco de distancia y mira si hay coherencia entre lo que esa persona dice y lo que hace.
  • Ten claro que el Problema lo tiene esa persona, no Tú. No es tu culpa haber crecido en una familia disfuncional y por ello ser susceptible de manipulación, pero sí es responsabilidad tuya trabajarte hoy en día para que no se siga repitiendo este patrón de infancia. Lo bueno es que tú puedes trabajarlo. Las personas que son muy manipuladoras no, porque no creen que tengan un problema.
  • Empieza a ser Asertiva. Esto empieza con responder (no reaccionar) de una forma diferente frente a la persona manipuladora. Dices que “no” si no quieres y expresas lo que quieres o lo que te molesta o lo que te hace daño, aunque sepas que no les va a gustar. Al principio sentirás miedo y culpa haciendo esto. Es normal. Cuanto más lo hagas, saldrá con más naturalidad. Hay una cosa que tienes que tener muy clara, y es que tienes que estar dispuesta a perder la relación con esa persona (sea cual sea el vínculo) para poder cambiar la relación de forma profunda. Si la relación no resiste a tu nuevo Yo, entonces podrás buscar a otra. No merece la pena mantener una relación con alguien que no te respeta y que te quiere principalmente porque haces lo que él o ella quiere.

Si quieres saber más sobre las técnicas que utilizan las personas manipuladoras emocionales, en este artículo hay información sobre técnicas de manipulación.

Fuente: monikahoyt.com

¿Qué es el Incesto Emocional?

¿Qué es el Incesto Emocional?

El incesto emocional, también conocido como incesto encubierto es una dinámica que ocurre dentro de una familia disfuncional en la que el padre/la madre busca apoyo emocional en sus hijos como si fueran adultos. Aunque los efectos del incesto emocional pueden ser similares a lo que resultan del incesto físico, el término no incluye abuso sexual.

Las niñas cuyos padres/madres les ponen en esta posición es probable que se sientan especiales o privilegiadas porque el padre/la madre está compartiendo información adulta con ellas o está buscando poyo, creando una sensación de cercanía. Sin embargo, esto resulta en que las necesidades de las niñas son ignoradas en favor de las de los padres, creando una dinámica tóxica en la que básicamente las niñas se convierten en los padres. Las niñas son abandonadas emocionalmente. Por ello, acaban presentando obstáculos en su desarrollo y se convierten en niñas adultas emocionalmente hablando.

En la mayoría de las ocasiones, el incesto emocional ocurre cuando un matrimonio o relación es frágil, el padre/la madre se siente solo/sola o hay una dinámica familiar tóxica, como el de infidelidades, cuestiones de salud mental o adicciones a sustancias. Uno o ambos padres pueden acudir a sus hijos para satisfacer sus necesidades emocionales en lugar de buscar apoyo en otros adultos.

El incesto emocional es una forma de lavado de cerebro. El niño, que es victimizado, está siendo programado para creer que la relación que está teniendo es sana, normal y de amor. No tiene ningún punto de referencia para compararla. Ni siquiera considera que pueda ser un problema. El niño no se da cuenta de que se han eliminado sus límites relacionales con su padre/madre, y a él se le coloca en la posición para satisfacer las necesidades emocionales del progenitor, así como sus deseos y/o fantasías.

Es importante tener en cuenta que los padres que llevan a cabo una dinámica de incesto emocional no se dan cuenta del impacto que tiene su comportamiento y no pretenden hacer daño a sus hijas, pero esto no impide que les afecte negativamente y, de hecho, les haga mucho daño.

El Impacto del Incesto Emocional

  • Dificultad para poner límites. Los niños que han experimentado incesto emocional es probable que tengan muchas dificultades para poner límites y satisfacer sus necesidades emocionales como adultos sin sentir una enorme y desproporcionada cantidad de culpa. Además, la relación que tienen con su género y su sexualidad puede inhibir fuertemente su habilidad para tener intimidad y conexión en sus relaciones. La confusión acerca de los límites en el niño, lleva al adulto a una incertidumbre sobre quién es un igual y quién no lo es y qué clase de comportamiento distingue los dos tipos diferentes de relaciones.
  • Sentido insano de lealtad u obligación hacia el padre/la madre. Esto puede resultar en una relación de amor/odio entre los padres y las hijas, patrón que se repetirá como adultos en sus relaciones. Además, estas niñas en su etapa de adultas serán más proclives a abusar de sustancias, a tener sentimientos de inadecuación y una baja autoestima. Asimismo, la compulsión alrededor del trabajo, el sexo, la comida, las compras,.. son potenciales secuelas.
  • Relaciones confusas. Los niños criados con incesto emocional son más proclives a tener relaciones confusas en su etapa de adultos. Cuando el niño crece, se siente confuso en sus relaciones, sin tener claro dónde termina él y dónde empieza su pareja. También es probable que tenga este tipo de problemas con sus propios hijos, identificándose demasiado con los sentimientos de sus hijos.
  • Falta de conocimiento de una misma: Debido a que el propósito que tenía la niña era el de satisfacer las necesidades emocionales de su padre/madre, aprendió que sus propias necesidades/emociones no importaban. Esto hace que las supervivientes adultas no sólo tengan falta de autoestima sino que tampoco sepan bien quiénes son, qué quieren ni sepan cómo manifestar a los demás sus necesidades y emociones, de las que muchas veces ni siquiera son conscientes.
  •  Apego por sentirse especial. El niño se siente muy especial por la atención recibida y el nivel inusual de involucrarse que le ofrece el adulto. El precio que paga por esto, sin embargo, es muy alto.  El niño puede invertir enormes cantidades de tiempo y energía esforzándose por ser especial o le condenará a no sentirse nunca lo suficientemente bueno. Una de las claves es sustituir el sentirse especial por honrar el ser único e irrepetible que somos cada uno de nosotros.
  • Confusión sobre el Poder. La niña y el adulto no son iguales en una relación emocionalmente incestuosa, teniendo el adulto más conocimiento y experiencia. Esto lleva a la niña a tener confusión sobre la mutualidad, creyendo que en una relación una de las dos personas debe tener el poder y dominar. Típicamente, la superviviente de incesto emocional es probable que sea la dominante la dominada en una relación. Les cuesta ver las personas con las que se relacionan de igual a igual. Están o por arriba o por debajo de ellas mismas.

 Sanar el Incesto Emocional

Hay varias formas de sanar el incesto emocional. Entre ellas (la lista no es exhaustiva):

  •  Terapia: busca una terapeuta que esté especializada en abuso en la infancia o codependencia y que se centre en las necesidades de las supervivientes.
  •  Grupos terapéuticos. Un grupo de 12 pasos, como el de CoDA puede ayudarte mucho.
  •  Escribir. Escribir sobre cuestiones y experiencias que te han angustiado puede ser muy catártico, sobre todo cuando estás lidiando con dinámicas y comportamientos obsesivo-compulsivos, que en muchas ocasiones se trata de mecanismos de defensa creados para una supervivencia emocional cuando ha ocurrido incesto emocional.
  • Psicoeducación. El primer paso para sanar es entender lo que te ha pasado, cuando empiezas a juntar las piezas del rompecabezas todo empieza a tener sentido y ahí es cuando es más fácil pasar a la acción. Un libro recomendable sobre el tema es “Síndrome de Incesto Emocional” de Patricia Love.

30 Signos de Abuso Emocional

De todos los diferentes tipos de abuso, no hay nada peor que los resultados del abuso emocional sobre la autoestima. En situaciones de abuso emocional, aunque puede que no haya ninguna prueba física del abuso (por eso lo llaman la herida invisible) sus efectos pueden ser enormemente perjudiciales.

Como las tácticas usadas por el/la abusador(a) son más inteligentes y evasivas que las del abuso físico, la víctima no es totalmente consciente del daño que se le está haciendo. Si se trata de un comportamiento constante en una relación, es posible que la víctima desarrolle mecanismos de defensa para luchar contra el dolor que le produce. Antes o después, son proclives a presentar síntomas de depresión, ansiedad severa o incluso Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo.

El abuso emocional (también conocido como abuso psicológico o “agresión verbal crónica”) puede ser definido como cualquier acto que aísla o confina a una persona, incluido el uso de la intimidación o la humillación o cualquier otra acción que cause daño a la autoestima de la víctima.

30 Maneras de Reconocer el Abuso Emocional

  1. Los abusadores(as) emocionales intentan humillarte o meterse contigo cuando estáis en grupo con amigos.
  2. Las abusadores(as) emocionales no tienen en cuenta tus necesidades ni tus opiniones.
  3. Las abusadores(as) emocionales hacen comentarios sarcásticos y ofensivos sobre ti para avergonzarte o hacer que sientas vergüenza de ti mismo.
  4. Los abusadores(as) emocionales intentar culparte a ti de su abuso emocional por ser demasiado “sensible”.
  5. Las abusadores(as) emocionales intentan infantilizarte, esto es, tratarte como si fueras un niño.
  6. Los abusadores(as) emocionales intentar castigarte por cualquier cosa (aunque sea muy pequeña) que no haces las cosas de la manera que ellos querrían.
  7. Se comportan como si siempre necesitases pedirles permiso para ir a algún sitio o hacer cualquier cosa.
  8. Las abusadores(as) emocionales intentarán controlar tus finanzas: cuánto dinero ganas, en qué lo gastas, si ahorras o no,…
  9. Los abusadores(as) emocionales se cargarán tus objetivos y sueños, harán de menos tus éxitos y, en general, te criticarán sobre prácticamente cualquier cosa.
  10. Las abusadores(as) emocionales nunca admitirán que tienes la razón, ya que para ellas, su palabra es la ley y si les llevas la contraria, es que te equivocas.
  11. Su actitud no verbal es intimidatoria, ya que nunca te verán como a un igual, sino por debajo, no son capaces de ver a los demás como iguales.
  12. Los abusadores(as) emocionales a menudo te echan en cara de una forma muy evidente tus errores.
  13. Las abusadores(as) emocionales de vez en cuando te acusan de cosas que no son verdad. Esto es una forma de “gaslighting “.
  14. Los abusadores(as) emocionales no son capaces de aguantar las críticas, por lo que intentarán volverlas contra la persona que se las hace.
  15. Las abusadores(as) emocionales no toleran que no se les respete, pero en realidad no hacen nada para ganarse ese respeto.
  16. Los abusadores(as) emocionales siempre se inventan excusas para justificar su comportamiento y nunca sienten culpa por su comportamiento. Hacen esto a través del mecanismo neurótico de defensa de la proyección.
  17. Las abusadores(as) emocionales saben cuáles son tus vulnerabilidades y son expertas en tocar esos botones para conseguir reacciones en ti.
  18. Los abusadores(as) emocionales intentan hacerte pensar que tú eres el origen de todos sus problemas y males. Esto en realidad es al revés, eres tú quien aguanta su vomitona habitual de protestas y quejas por todo.
  19. Las abusadores(as) emocionales te llaman cosas todo el tiempo pero no aceptan que tú te dirijas a ellas en ese mismo lenguaje.
  20. Los abusadores(as) emocionales normalmente no están emocionalmente disponibles para ti. Sin embargo, tú tienes que estarlo siempre para ellos.
  21. Cuando necesitan tu atención, te pinchan o se vuelven pasivo-agresivas, como niñas.
  22. Su actitud hacia ti es completamente apática, no tienen ningún tipo de empatía, sólo les interesa lo que les das.
  23. Los abusadores(as) emocionales le dan la vuelta a la tortilla, victimizándose a sí mismos, intentando que creas que eres tú el que abusa.
  24. Las abusadores(as) emocionales te harán entender de forma sibilina y sutil que te abandonarán para hacerte sentir miedo a que te dejen.
  25. Los abusadores(as) emocionales no entienden ni se preocupan sobre cómo te sientes.
  26. Las abusadores(as) emocionales intentan socavar tu individualidad intentando hacerte sentir que eres una parte de ellas.
  27. Los abusadores(as) emocionales esconden información importante sobre ellos como una forma de controlarte.
  28. Las abusadores(as) emocionales no tienen ningún sentido de la confidencialidad, contarán intimidades tuyas a otra gente.
  29. Los abusadores(as) emocionales nunca reconocen que su comportamiento es abusivo.
  30. Otra forma de controlarte es la de hacerte amenazas solapadas y comentarios turbios y poco apropiados.

Si estos signos de abuso emocional son familiares para ti, estás siendo víctima de abuso emocional. Darte cuenta y reconocerlo (la negación es un mecanismo de defensa) es lo que hará que empieces a recuperar el control de tu vida y que finalmente empieces a sanar.

Fuente: thinkinghumanity.com