La Resiliencia

¿Qué es la Resiliencia?

La resiliencia es el proceso de adaptación adecuada frente a la adversidad, el trauma, la tragedia, las amenazas o incluso fuentes importantes de estrés, como los problemas familiares y de relación, los problemas de salud graves o las dificultades económicas y/o en el lugar de trabajo.

Resiliencia es un término que viene del latín resilioresilire, que significa “saltar hacia atrás, rebotar”.

Ser resiliente no significa que una persona no experimente dificultad o angustia. El dolor emocional y la tristeza son comunes en personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, es probable que el camino hacia la resiliencia implique una angustia emocional considerable.

La resiliencia no es un rasgo que la gente tenga o no tenga. Implica comportamientos, pensamientos y acciones que se pueden aprender y desarrollar en cualquier persona. Sin embargo, sí que es cierto que hay algunas personas que tienen naturalmente más facilidad para ser resilientes que otras.

Factores que influyen en la Resiliencia

Los estudios que consideran los resultados a largo plazo para los adultos abusados/abusadas (psicológica y/o emociona y/o físicamente y/o sexualmente) en su infancia han identificado factores asociados con una mayor probabilidad de sanación, que incluyen:

  • Factores de personalidad: tener un buen sentido del humor, un intelecto fuerte o una imaginación activa.
  • Factores genéticos: una tendencia biológica a no desarrollar trastornos depresivos o de estrés.
  • Características del entorno de una niña/un niño, como una familia amorosa, una comunidad fuerte o buenos profesores/buenas profesoras. 

10 Formas de Construir Resiliencia

    1. Hacer conexiones. Las buenas relaciones con familiares, amigos/amigas, compañeros/compañeras de trabajo,.. son importantes. Aceptar la ayuda y el apoyo de aquellas personas que se preocupan por ti y te escuchan fortalece la resiliencia.
    2. Evita ver las crisis como problemas insuperables. No puedes cambiar el hecho de sufriste abuso en tu infancia, pero sí puedes cambiar la forma en que interpretas y respondes a estos sucesos que te ocurren ahora y que tu cerebro conecta con tu infancia. Muchos/muchas supervivientes de trauma viven congelados/congeladas en el pasado, como si siguieran atrapados/atrapadas en una infancia en la que sintieron mucho dolor e impotencia. Ya no estás ahí, ahora puedes darte a ti mismo/misma bienestar y poder personal. Repítete el mantra” Eso fue entonces. Esto es ahora”.
    3. Acepta que el cambio es parte de la vida. Muchos/muchas supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales pasamos tantos años en una situación de indefensión aprendida e impotencia, que como adultos repetimos esto sin darnos cuenta de que tenemos otras opciones. Haz una lista con dos columnas: la de las cosas que no puedes cambiar, para aceptarlas y la de las cosas que sí puedes cambiar en tu vida, para ponerte a ello.
    4. Camina hacia tus metas. La mayoría de los/las supervivientes de trauma somos personas poco realistas, atrapadas de un ideal de perfección. Queremos hacerlo todo tan bien, que al final acabamos en el extremo de no hacer nada. Ponte algunos objetivos realistas. Haz algo regularmente que te permita avanzar hacia los objetivos que te has marcado. En lugar de enfocarte en tareas que parecen inalcanzables, pregúntate: “¿Qué es lo que puedo hacer hoy y que me ayuda a avanzar en la dirección que quiero seguir?”
    5. ¡Pasa a la acción! Los/las supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales somos muy mentales. Pensamos y pensamos pero al final pasamos poco (o nada) a la acción. Empieza a moverte, haz cosas, las que sean. El conocimiento, acompañado de la experiencia, es lo que hace llegar a la sabiduría. No aprenderás nada de verdad si no lo experimentas en tu propio cuerpo. No sólo en tu cabeza.
    6. Afronta los problemas. Los problemas y las tensiones no van a desaparecer porque los ignores, sólo se van a hacer más grandes. Cuando empiezas a afrontar cosas que te parecen difíciles, te darás cuenta de que tienes más recursos personales de los que crees y de que eso que parecía tan difícil en tu cabeza, en la realidad no lo es tanto.
    7. Cultiva una visión positiva de ti mismo/misma. Desarrollar confianza en tu capacidad para resolver problemas y confiar en tus propios instintos te ayudará a desarrollar la capacidad de recuperación.
    8. Mantén la perspectiva. Incluso cuando afrontes temas muy dolorosos para ti, trata de considerar la situación dentro de un contexto más amplio y mantén una perspectiva a largo plazo. Evita que el suceso que sea con el que lidias, sea algo que acabas viendo de una forma desproporcionada.
    9. Focalízate en una visión esperanzada. Una perspectiva optimista te permitirá esperar que sucedan cosas buenas en tu vida. Visualiza lo que quieres, en lugar de preocuparte por lo que temes. A los/las supervivientes, al tener una perspectiva de futuro acortado, nos cuesta mucho proyectarnos en el futuro, mucho más hacerlo de forma positiva, ya que fuimos programados/programadas negativamente. John Bradshaw, en su libro: “Volver a casa” recomienda que dediques varios minutos al día a una visualización positiva de ti mismo/misma hacia el futuro. 
    10. Presta atención a tus propias necesidades y sentimientos. Cuídate. Haz actividades que disfrutes y te parezcan relajantes. Haz yoga regularmente. Cuidar de una misma/uno mismo ayuda a mantener tu mente y tu cuerpo preparados para enfrentar situaciones que requieren resiliencia.

    Hay otras formas adicionales de fortalecer la resiliencia pueden serte útiles. Por ejemplo, algunas personas escriben sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos relacionados con el trauma u otros sucesos estresantes en sus vidas. La meditación y las prácticas espirituales ayudan a algunas personas a construir conexiones y restaurar la esperanza.

    La clave es identificar las técnicas/comportamientos/actividades que a ti te funcionan bien como parte de tu propia estrategia personal para aumentar tu resiliencia. 

    Mantente flexible

    La resiliencia implica mantener la flexibilidad y el equilibrio en tu vida a medida que lidias con circunstancias estresantes, como afrontar un trabajo nuevo y sucesos dolorosos, como la muerte de un ser querido.

    Esto puedes conseguirlo…

    • Dejándote experimentar emociones intensas, siempre que se trate de un entorno seguro, con un(a) terapeuta o un grupo o tú solo/sola si crees que es seguro para ti.
    • Avanzando y tomando medidas para hacer frente a tus problemas y gestionar las demandas de la vida diaria. También parar para descansar y revitalizarte.
    • Pasando tiempo con tus seres queridos para obtener apoyo y amor, y también nutrirte emocionalmente y físicamente.
    • Confiar en los demás, en la vida y también confiar en ti misma/mismo.

Fuente: https://www.traumasurvivorsnetwork.org

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Caminar hacia la autoconfianza

Hay tres razones principales por las cuales los hijos de padres/madres narcisistas entran en una relación/situación tóxica:

  1. Probablemente fueron demasiado abiertos y confiaron demasiado rápido en alguien a quien en el fondo apenas conocían.
  2. Dudaron de su intuición acerca de esta persona.
  3. Fueron manipulados de la misma forma que se lo hicieron durante años en la infancia.

A muchas niñas se les enseña a desconfiar de su intuición por los padres/madres que no se toman su tiempo para validar sus sentimientos o emociones.

Cuando un niño, naturalmente inteligente y perceptivo, se acerca a un padre/madre cuando siente que algo está mal, muchos padres rechazan la pregunta o simplemente niegan las corazonadas del niño. Esto le enseña al niño, especialmente si sucede con suficiente frecuencia, que su intuición no funciona. Crecen creyendo que debe haber algo malo en ellos.

Esta es la semilla de la duda, que puede afectará  a la capacidad de esta persona para formar relaciones sanas y experimentar el éxito más adelante en la vida. Esa persona, atravesará la vida como una hoja suelta que lleva el viento arrastra: con falta de raíces y  de autoconfianza. Tenderá a tener dificultades para tomar decisiones y externalizará su confianza a otras personas. Esas otras personas acabarán tomando decisiones por ella y/o aprovechándose de ella y de la confianza ciega brindada. ¿Por qué? Primero porque una persona sana no quiere tomar una decisión por otra persona o traicionar su confianza aunque vea que puede hacerlo. Segundo porque las personas con las que tienden a relacionarse estas niñas de adultas son precisamente las que les recuerdan a sus padres/madres, que les hacen lo mismo que se les hacía de niñas.

Los hijos de narcisistas tendemos a ser o muy desconfiados con todas las personas en general. Sin embargo, con algunas en concreto, que son precisamente las menos fiables de todas, confiamos de forma ciega. La confianza es una cualidad que está muy polarizada.

Aprende a confiar mas en tu intuición para saber si puedes confiar en las personas. Observa las señales que te da tu cuerpo. Intenta estar en los grises en lugar de en el blanco o negro. Mira si la persona presenta coherencia entre lo que dice y lo que hace. Observa también si parece que te da demasiado muy rápido, la rapidez hacia la intimidad es una bandera roja. Tómate tu tiempo para decidir si quieres dar un paso más en el vínculo que tienes con alguien. Nadie tiene porqué meterte prisa ni forzarte a algo para lo que no te sientas preparada. Tú eres la dueña de tu vida y la que toma las decisiones en ella.

Ya verás cómo, poco a poco, empiezas a confiar más en ti misma.

Todo en esta vida se puede reaprender. Puedes aprender a hacer lo que hacías de niño, a escuchar tu intuición. Puedes hacerlo al notar cómo se siente tu cuerpo cuando estás frente a una persona en particular, al escuchar un determinado tipo de música, ver un paisaje o acariciar a un animal.

La razón por la que estás teniendo problemas para confiar en los demás en tu vida es porque estás en modo de autoprotección. Es la respuesta natural de tu cuerpo al sufrimiento por el que has pasado. 

El grado en el que te hicieron daño es el grado en que tu Alma quiere retirarse a la hibernación. La palabra Alma aquí es un término que engloba todo tu ser: tu cuerpo, mente, emoción y espíritu.

Sé paciente contigo mismo. Te llevará un tiempo sanar. Es un proceso en el que algunas veces darás pasos para atrás, no es una línea recta. Pero si te comprometes con tu proceso y contigo mismo, llegarás a la recuperación.

Si escalas esta montaña, es la cumbre más dura que se puede escalar en la vida, ya que requiere una completa reconstrucción de ti misma y tu vida después de una destrucción total de tu antiguo ego, con el que te has identificado hasta ahora pero no eres realmente tú sino lo que tú te has dicho que eres basado en etiquetas falsas de tu familia disfuncional/narcisista, que no pudo hacer el mirroring y la validación de tus sentimientos, emociones e intuiciones que necesitabas cuando eras un niño. Ahora, como adulto, tienes todos los recursos y la capacidad para darte eso a ti mismo y darle a tu niño interior lo que le faltó: amor incondicional.

Pero primero..

  • La confusión mental y emocional a consecuencia del abuso, el gaslighting y de la disonancia cognitiva deben despejarse. Busca un(a) terapeuta que te ayude a verte a ti misma, a distinguir qué es el abuso y el maltrato y que te haga el mirrroring que necesitas.
  • Te sentará bien romper con los vínculos traumáticos que tienes con personas que son en realidad proyecciones de tus padres narcisistas. Haz un repaso de todas las personas que hay en estos momentos en tu vida. ¿Hay alguna o algunas que te traten mal, que te minusvaloren, que se aprovechen, que te manipulen? Si es así, empieza a poner límites y a decir que no. Si lo crees necesario y puedes, también puedes iniciar el contacto cero.
  • El vacío emocional puede dar lugar a autoestima y autocompasión hacia ti misma. Practica el mindfulness y la meditación para abandonar los pensamientos tóxicos, la rigidez y los juicios hacia ti mismo.
  • Las hormonas de stress altamente adictivas que tu cuerpo ya fabrica de forma automática es necesario que vuelvan a su estado normal para que tú tengas equilibrio y paz. El yoga va súper bien para equilibrar tu sistema nervioso. El exceso de cortisol, la hormona del stress, hace que tengas el sistema simpático hiperactivado, lo que te provoca ansiedad e hipervigilancia.

 

Fuente: https://medium.com