Cómo Soltar las Expectativas Poco Realistas

Cómo se generan las Expectativas Poco Realistas

Si quieres saber cómo recuperarte después de haber crecido con padres narcisistas, lo primero que tienes que saber es que hay abuso emocional cuando un adulto pone expectativas no realistas en un niño y después le castiga, a través de palabras o acciones, por “no haber estado a la altura”.

La mayoría de los niños “cumplen” e intentan hacer lo que los adultos les piden. Los niños tienen el deseo de cumplir con las expectativas que se ponen en ellos. Quieren ganar la aprobación de las personas que les cuidan, a quienes quieren.

Cuando se crean sobre una niña expectativas poco realistas, no hay deseo de la niña por cumplir que pueda saltarse ese obstáculo. Para eso precisamente su padre o madre narcisista pone unas expectativas tan altas de forma consciente o inconsciente, para poder controlar y dominar a la niña bajo cualquier circunstancia y tener una excusa para retener el amor y el afecto que no puede dar porque no tiene tampoco para él/ella. Entonces las niñas se ven a sí mismas como defectuosas, internalizan la vergüenza (esto es vergüenza tóxica) por no cumplir con esas expectativas nada realistas. Las niñas, en especial las más pequeñas, no tienen la capacidad para distinguir que están en una situación de no-ganar hagan lo que hagan.

Es como un partido al que tú no querías ir pero te han invitado, a jugar a algo que no quieres porque ya sabes que el otro es mejor que tú, aún así te esfuerzas todo lo que puedes, siempre te ganan y te humillan por ganarte, haciéndote sentir que no vales nada.

Cuando estas expectativas no realistas se ponen sobre el niño en un momento de mucho estrés o en el de jugarse algo importante, el mensaje de que “Eres un fracaso” se graba en su cerebro y a nivel celular. Cuando estas expectativas no realistas se convierten en algo habitual en el tiempo, la presión del continuo mensaje de “No eres suficiente” puede suprimir el optimismo natural emocional de un niño.

Las Expectativas poco Realistas en las Hijas Adultas de Narcisistas

Como todas las personas, las hijas adultas de narcisistas interiorizan los mensajes de sus padres hasta convertirlos en mensajes propios, en su “voz interior”. Esto les lleva a vivir sus vidas con ese concepto propio tan pobre de “No soy suficiente” y a sentir mucha frustración por tener unas expectativas poco realistas, las mismas que tuvieron como referente en su infancia. Si alcanzan una meta profesional, en seguida la desvalorizan y buscan la siguiente, si les aumentan el sueldo, podrían cobrar más, si han adelgazado, siempre se puede perder otro kilo,… es infinito. También esperan demasiado de los demás, que les entiendan sin comunicarse, que les den lo que necesitan sin manifestarlo, que se les trate como si fueran de algodón porque son sensibles,… es interminable también. Lo mismo ocurre con el Universo: que se les conceda lo que quieren sin haberse esforzado, que todo sea muy fácil y llevadero,.. A nivel inconsciente, pretenden que el mundo les compense por una infancia muy dura. Si alguien les elogia, les cuesta asimilarlo y son extremadamente críticos consigo mismos. No se trata de una crítica constructiva, que sí que puede venir bien, sino de algo destructivo, que sólo es cruel y hace daño.

Cómo Renunciar a las Expectativas Poco Realistas para Recuperarte tras haber crecido con Padres Narcisistas

  1. Utiliza la técnica de Doble Estándar

    Esta técnica consiste en imaginar lo que le dirías a un amigo cercano o a un familiar que tenga la misma idea o creencia. Ya verás cómo, por lo general, dirías algo mucho más razonable, realista y proporcionado a otra persona que lo que te dirías a ti misma. Luego puedes practicar decir algo así de realista y compasivo contigo misma. Por ejemplo, imaginemos que has cometido un error en el trabajo y crees que esto te convierte en una terrible empleada. La expectativa poco realista subyacente es que no debes cometer errores en el trabajo. Si te preguntan qué le dirías a una amiga que estuviese en la misma situación, probablemente dirías algo como: “Todos cometemos errores a veces. Es parte de ser un ser humano y no una máquina”. Luego te repites a ti misma algo similar.

  2. Observa las Consecuencias de tus Expectativas

    Puedes considerar si una expectativa es útil para ti. Por ejemplo, podrías considerar:

    “¿Me ayuda la expectativa a ser quien quiero ser? ¿Me ayuda a ir a donde quiero ir? “”¿Está al servicio de lo que me importa, como una buena relación, seguridad o metas profesionales o académicas? “.

    Si no es así, puedes reconocer esto y decirte algo así como: “Esta expectativa no me ayuda ahora”. Esto podría ser una pérdida, algo que también puedes hacer consciente. Soltar la expectativa no será fácil porque se trata de un hábito arraigado. Si lloras su pérdida, te lo facilitarás.

    A menudo, las expectativas poco realistas no nos motivan a esforzarnos, como quizás hayas podido creer. Si te pones un listón demasiado alto de hecho lo que ocurre es todo lo contrario, inconscientemente te estás poniendo límites para no ir a por lo que sí podrías conseguir.

    Si la expectativa está en tu contra, mira si puedes llorarla y soltarla.

  3. Practica la Compasión

    Cuando renuncies a algo o aflojes el control sobre creencias malsanas, te ayudará tener compasión, tanto con los demás como contigo mismo. Esto incluye “paciencia, franqueza y gentileza”, igual que tratarías a un niño herido.

    Por ejemplo, si tu pareja te decepciona, reconoce la decepción y la tristeza que sientes. Si es algo que quieres hablar, puedes comunicarle que ha herido tus sentimientos. Cuando hablas con compasión y comprensión, las personas están mucho más dispuestas a escuchar.

    En lugar de decirte a ti mismo: “No puedo creer que arruinase mi presentación. Soy un fracaso”, puedes reconocer tus sentimientos y sentir curiosidad por lo que no funcionó, qué sí funcionó y cómo mejorarás la próxima vez. Muchas cosas en la vida son cuestión de práctica. Si no tienes juicios sobre ti mismo a lo blanco/negro sino que simplemente practicas y eres compasivo contigo mismo, las presentaciones saldrán cada vez mejor.

  4. Dale espacio a la Flexibilidad en tu Vida (practicar Yoga te Ayudará a esto)

    Ser flexibles supone adaptarse a las circunstancias cambiantes. Por ejemplo, en lugar de decirle a tu compañero de piso: “Dijiste que limpiarías la cocina. ¡Teníamos un trato!” puedes reemplazarlo por: “Parece que no pudiste limpiar la cocina. ¿Podrías trabajar en ello? ¿Necesitas mi ayuda? ”. Comunicas tus necesidades al otro de forma asertiva y le das la oportunidad de escuchar y tomar una decisión sobre cómo responderlas.

    Si quieres saber cómo recuperarte después de haber crecido con padres narcisistas, puedes empezar por soltar las expectativas poco realistas y crear nuevas reglas y creencias que realmente inspiren, apoyen y te sirvan tanto a ti como a tus relaciones con los demás.

Fuente: https://psychcentral.com

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El Apego Ansioso

¿Qué es el Apego Ansioso?

Hay 4 tipos de apego, de acuerdo con la teoría de John Bowlby. Uno de ellos es sano y los otros tres son disfucionales: apego ansioso, apego evitativo y apego desorganizado. En este artículo explico el apego ansioso.

Las niñas con este tipo de apego muestran una mezcla de ira e impotencia hacia su madre. Actúan de forma pasiva y se sienten inseguras. La experiencia les ha enseñado que no pueden confiar en su madre. El comportamiento de la madre es incoherente. Unas veces responde de forma adecuada y otras rechaza a la niña.

Otra teoría que también es combinable con la anterior: el cuidador/padre que tiene él mismo la herida del abandono (muchas veces sin ser consciente) genera dependencia en el niño, asegurándose de que el niño le necesitará y se quedará con él. El niño de esta estrategia es, por lo tanto, “entrenado” para quedarse en esa etapa psicológicamente y desarrollar un rol dependiente en las relaciones íntimas para satisfacer sus necesidades.

Cuando se convierte en un patrón – cuando alguien que “se supone que está ahí” para nosotras, en realidad encontramos que “pasa de nosotras y no nos hace caso” (aunque en realidad esto sea una fantasía catastrófica) – la recuperación de esto para la persona que tiene el apego se convierte en una tarea muy difícil. Tenemos comportamientos y sentimientos basados en nuestra niña interior herida que dice “No soy deseada. No soy suficiente. Soy defectuosa”.

“No soy deseada. No soy suficiente. Soy defectuosa”

Es muy probable que vivan apegados a su pareja o amigos íntimos. Sintiendo y viviendo así, muchos se sienten fácilmente rechazados o abandonados, enfadándose cuando sus parejas no están a la altura de las expectativas creadas por ellos y que no son realistas. Algunos terapeutas se han referido a esto como “el vínculo de fantasía”, enamorados de la idea fantasiosa que tienen de la persona, ignorando muchas veces las partes que les parecen incómodas o malas.

El Apego Ansioso en Situaciones de Conflicto

Tienen una tendencia a estar permanentemente preocupadas por su relación, temiendo que su pareja se distancie. Se suelen tomar las cosas de una forma muy personal, viéndolas con un sesgo negativo y proyectan en su pareja sus ideas y pensamientos negativos.

Para aliviar su ansiedad, puede que jueguen a juegos o manipulen a su pareja para obtener atención y validación. Pueden tener comportamientos como el de retirarse, no contestar llamadas, provocar celos o amenazar con dejar la relación. También es frecuente que tengan celos de la atención que su pareja le presta a otras personas y llamen o se comuniquen de forma demasiado frecuente, incluso cuando ya se les ha pedido que no lo hagan.

Las personas que tienen apego ansioso luchan por la relación y también en contra de ella, sintiéndose incapaces de estar tranquilos hasta que otra persona satisface su necesidad de validación. Esto muchas veces lleva en el largo plazo a un deterioro de la relación, ya que sus parejas acaban distanciándose o resintiéndose en lugar de buscar una resolución común a un conflicto que parece eterno.

Esta retirada por parte de las parejas acaba muchas veces perpetuando las creencias negativas

“Siempre me dejan. No soy digna de amor”

Cómo Sanar el Apego Ansioso

En muchos de los casos de las personas con este tipo de apego hay un mensaje interior de la infancia que se ha interiorizado: el mensaje no directo de la madre y/o cuidadora de esa persona que dice “¡No puedo con esta niña! Que alguien se ocupe de ella”. Es un mensaje que la persona se acaba repitiendo internamente cuando sus emociones son intensas, cuando se activa ese viejo estado de la infancia. Muchas de estas personas cuando van a terapia se dan cuenta de que en realidad odian a su niña interior. Lo que hacen es darles esta parte emocional de sí mismas a otros, a sus parejas, amigas, familia, repitiendo de forma interna e inconscientemente lo mismo que le decía su madre en la infancia: “No puedo aguantar a la niña que hay en mí. ¡Es demasiado! Mejor hazte cargo tú!”

“¡No puedo con esta niña! Que alguien se ocupe de ella”

Es importante empezar por separar las partes que hay en ti de la siguiente manera: hablar de cada una de ellas en tercera persona, para oír de forma gradual el diálogo que ya se da entre ellas. Esto se llama diferenciación y es un componente necesario para empezar a tomarte las cosas de otra manera. No podemos ser testigos de una parte de nosotros mismos cuando somos esa parte. Requiere de una cierta distancia. Ser un testigo efectivo requiere el desarrollo de un interno “otro”.

Desarrollar partes internas es algo que todas hacemos a lo largo de la vida. Las personas que han tenido madres disfuncionales, algunas de sus partes internas son muy críticas y destructivas, que juzgan y culpan y hacen sentir vergüenza tóxica. Éstas son las partes que nos impiden un desarrollo pleno como adultos.

Podemos desarrollar una nueva voz dentro de nosotros mismos, un testigo interior. Una que no juzga, no se siente amenazada por la emoción, que no ataca, no se retira, no siente lástimas, no analiza y no intenta arreglar las cosas. Una voz que nos permite desarrollar la empatía y la compasión hacia nosotros mismos, que nos permite ser testigos de nuestro dolor y nuestra alegría de la misma manera en que desearíamos que otros lo hicieran.

La compasión y la afirmación que podemos darnos a nosotras mismas es tan real y tan válida como el abuso interno en el que llevamos tantos años confiando. Es un diálogo interior entre partes de nosotras mismas. En la terapia, lo que se hace es hacer este diálogo más consciente y más intencional.

Ciertas técnicas terapéuticas, como la terapia Gestalt y el Hakomi, trabajan precisamente para crear un entorno interior de aceptación y compasión, facilitando la integración de las diferentes partes que todos nosotros somos.

El libro “Maneras de Amar” ,de Amir Levine y Rachel Heller trata específicamente el tema del apego de una forma clara y sencilla. Ayuda a entender el apego ansioso y tus patrones y proporciona herramientas para trabajarlo.