40 Señales de Abuso Emocional (Parte 2)

 Exigencias y Control

  1. Te ordena y te trata como a un(a) sirviente. Ya sea de buenas maneras, manipulando o de malas maneras, a gritos, el/la abusador(a) te pide que hagas muchas cosas en un tono de orden, como si hubiese una jerarquía entre vosotros y estuviese muy claro quién es el que manda y quién el mandado. Es una relación de dominación-sumisión. Cuando él/ella dice “salta”, tú saltas.
  2. Se enfada si no cumples con sus demandas. Si no cumples con sus demandas, esto tiene consecuencias negativas para ti. El comportamiento vengativo pueden incluir gritos, amenazas, golpes a cosas, pucheros, humillaciones, chantaje emocional, tratamiento de silencio,..Te pondrá tan ansiosa o incómoda que cumplir con las demandas, por muy injustas o desproporcionadas que te parezcan, es la mejor alternativa para evitar una guerra emocional.
  3. Te trata como si fueras un niño e intenta controlarte.Tu abusador(a) no te ve como un(a) igual. Te ve como a un niño que necesita que alguien le diga lo que tiene que hacer y le controle. Tiene comportamientos como el de hablarte como si tuvieras 7 años o darte “premios” como se hace con los niños cuando se portan bien. 
  4. Se comporta como una niña mimada. A veces te sientes como si tuvieras una relación con una niña pequeña o un(a) adolescente enfurruñada en vez de un adulto. Rabietas, gritos, pucheros, quejas y malas caras son frecuentes. Intenta culparte, avergonzarte o frustrarte lo suficiente como para que hagas lo que él/ella quiere. En realidad, así es, estás teniendo una relación con una persona que, emocionalmente, es como una niña. Ella también tuvo una infancia difícil y emocionalmente no ha sabido/podido madurar. No tienes una relación con la adulta que tienes delante sino con su niña interior herida. 
  5. Tiene incapacidad para reírse de sí mismo y no puede tolerar que otras personas se rían de él.Tu abusador(a) no tiene humildad ni humor ni autocrítica. Si comete un error, es mejor fingir que no ha sucedido. Si te ríes, de él, aunque sea sin mala intención, antes o después, se lo “cobrará”. Se toma a sí mismo muy en serio. Pero es la ley del embudo, ya que a veces se comporta como si tú fueras un chiste andante.
  6. Le faltan empatía y compasión por ti y por los demás. Puedes estar enferma o deprimida, pero a tu abusador(a) no parece importarle, especialmente si tus problemas interfieren con lo que quiere o necesita. Hay una sorprendente falta de empatía y compasión cuando estás pasando por algo difícil, y no puedes contar con que él esté ahí para ti. Puedes ver esta falta de empatía con vuestros hijos y otras personas también.
  7. Te ve como una extensión de ella y no como una persona independiente. Si no haces lo que ella quiere, lo ve como una traición e intentará castigarte por ello. No importa tanto quién seas tú como persona sino lo que le das. Si dejas de dárselo, dejará de verte como una extensión y para ella pasarás a dejar de “tener importancia” en su vida.

Chantaje Emocional

  1. Escala el lenguaje o el comportamiento abusivos si no respondes. Deja de hablarte, te ignora de forma obvia, te hace feos,.. cuando dejas de hacer caso a sus demandas. Si quieres que la relación vuelva a su estado “normal” tienes que “pasar por el aro” de hacer todo lo que él quiere, por muy injusto o abusivo que sea.
  2. Utiliza la culpa y/o la vergüenza para salirse con la suya. Se hace la víctima con frases como “Lo hago porque me preocupo por ti” o “Si me quisieras, lo harías” Cualquier negativa por tu parte se posiciona como un defecto de carácter o una crueldad por tu parte.

    “Lo hago porque me preocupo por ti”.“Si me quisieras, lo harías”

    No tienes derecho a decir “No” sin sentirte mal por ello. Tu abusador(a) sabe exactamente qué es lo que te hace sentir tan mal que te acabarás cediendo.

  3. Se comporta dramáticamente en público hasta que aceptas hacer lo que ella quiere. Nada es más vergonzoso que ventilar los trapos sucios de la relación en público. Pero tu compañera abusiva no parece incómoda con eso. De hecho, no tiene ningún problema en tener una rabieta en un restaurante o una reunión familiar para salirse con la suya. No le importa tener una pelea frente a los vecinos si eso significa que cederás.
  4. Retiene el sexo o el afecto para salirse con la suya. Anhelas su afecto físico y abrazos. Anhelas la intimidad y la conexión que solo puedes encontrar durante el sexo. Tu abusador(a) ha encontrado la manera de convertir el afecto y el sexo en una herramienta para presionarte y dominarte. Los retiene a voluntad. Cuando no te sometes a sus deseos, rechaza tus abrazos y tu contacto. A menos que le pidas perdón tras esa pelea que habéis tenido, no vais a tener relaciones sexuales.
  5. Es emocionalmente distante o está emocionalmente no disponibleCon frecuencia te encuentras diciendo: “¿Qué pasa?” “¿Está todo bien?” Tu abusador(a), de repente, y sin ningún motivo aparente, se ha vuelto tan frío como Siberia contigo, y sus conversaciones se han convertido en declaraciones de una sola palabra sin ningún esfuerzo de su parte para mostrar amabilidad o cercanía.

    “¿Qué pasa?” “¿Está todo bien?”

    Tiene un comportamiento errático que no responde a nada de lo que tú le haces y que te hace sentirte como “pisando huevos” cuando estás con él. Te pasas el día hipervigilante.

  6. Te da una apariencia desaprobadora o despectiva o un lenguaje corporal para hacerte sentir mal.Tu abusador(a) no tiene que decir nada. Ella pueden simplemente mirarte de forma amenazante o poner cara de disgusto o de asco. Sabes que el mensaje implícito de esos gestos es de desaprobación, o de rechazo. Es como si fueses constantemente a examen y da igual lo que hagas, muchas veces tu abusador(a) te suspende porque sí, porque le da la gana. Sientes con frecuencia vergüenza y/o culpa tóxicas a causa de este comportamiento abusivo.
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