5 Tipos de Madres Tóxicas

Es un tabú del que “está mal” hablar, pero se trata de una realidad. No todas las personas han crecido con madres amables y amorosas, en un ambiente seguro, amable y enriquecedor.

Hay muchas personas que han crecido en familias en las que se han sentido aisladas o no comprendidas por su propia madre (o padre). La persona a la que un niño necesita acudir en momentos de dolor emocional puede ser perjudicial en más de un sentido. El vacío que deja este tipo de tristeza a menudo se prolonga hasta la edad adulta.

La mayor pérdida que experimentan las hijas no amadas es la pérdida de la autoestima innata y el sentido de pertenecer.

Una persona que pasa por una infancia así, tendrá mucha dificultad para quererse a sí misma y no acabar en relaciones tóxicas en las que repita las dinámicas de infancia. También tendrá muchos problemas para encontrar su lugar en el mundo, a todos los niveles: una casa a la que llamar hogar, un grupo al que pertenecer, ya sea de amigos o para crear su propia familia o un trabajo en el que encajar y sentirse valorada y reconocida.

Como adulto, es posible que aún te preguntes si tu forma de ser es lo que hizo que tu madre se comportara así. Es importante recuerdes que no ha sido culpa tuya. Puede que el mensaje que te hayan transmitido de forma consciente o inconsciente sea ése pero no es verdad, no es la realidad.

¿Qué tipo de maternidad has experimentado y cuál es el rol que ejercías en esa dinámica con tu madre? 

Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, sigue leyendo…

5 Tipos de Madres Tóxicas

  1. La Madre Controladora 

Crecer con una madre controladora supone estar a la sombra de su personalidad. La madre controladora dicta todo sobre la vida de la niña: lo que tiene que ponerse, cómo tiene que hablar, con quién se puede relacionar o cómo debe comportarse en cada momento.

Si la niña intenta salirse del guión o disentir con lo que la madre manda o escoge para ella, puede amenazarla de forma obvia o velada, aplicarle el tratamiento de silencio, castigarla, manipularla, chantajearla,…

Hay un entrenamiento para que la niña busque la aprobación de la madre en todo lo que hace, privándola de escucharse a sí misma y tomar sus propias decisiones. La madre microgestiona toda la vida de la hija y la convence de que es por su propio bien.

Debido a esto, es posible que la hija de adulta sienta que tus opiniones o pensamientos no son lo suficientemente importantes como para expresarse o cumplirse o que tenga dificultades para tomar tus propias decisiones porque no sabe lo que quiere o porque tiende a buscar la validación de los demás.

  1. La Madre Narcisista

Una madre narcisista es la que ve a sus hijos como extensiones de sí misma, sin darse cuenta de que son personas independientes, no propiedades a las que utilizar para satisfacer necesidades (lo que se denomina “suministro narcisista”) no cubiertas o ventilar emocionalmente temas que son suyos.

Las madres (o padres) narcisistas suelen ver a sus hijas en términos de blanco o negro. Si hay más de una, por lo general, a una de ellas le asigna el papel del chivo expiatorio y a la otra el de la niña dorada.

El chivo expiatorio es la que para la madre narcisista “no puede hacer nada bien”. Esta niña es utilizada por la madre narcisista para proyectar en ella partes de su personalidad que rechaza, como la inseguridad o el miedo. Por ello, tendrá comportamientos para alimentar estas facetas en la niña. Son muy frecuentes frases como “lo haces mal”, “no sirves para nada”, “qué vamos a hacer contigo”. En muchas ocasiones, también la utilizará para descargar su rabia en ella, enfadándose con ella por cualquier excusa.

Esta niña crecerá con ese tipo de pensamientos, por lo que tendrá dificultades con su autoestima y con reconocerse y validarse como persona en todos los sentidos.

La niña dorada es la que para la madre narcisista “lo hace todo bien”. En esta niña proyectará todo lo que la madre narcisista considera buenas cualidades, inflándole el ego, igual que el de ella misma, dándole el mensaje de que es mejor que las demás personas. Esta niña también es manipulada por la madre, que condiciona su amor a que cumpla por completo con las expectativas que tiene puestas en ella y a la que suele utilizar, convirtiéndola muchas veces en una especie de asistente o secretaria personal.

Esta niña será muy exigente consigo misma en la edad adulta, dándole mucha importancia a la imagen que ofrece a los demás, sin saber realmente quién es y basando toda su existencia en sus logros.

Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, es importante que te des cuenta del rol que te asignó en la infancia.

  1. La Madre que actúa como si fuera ella la Hija

Esta inversión de los roles tiene el nombre de parentificación.

En esta dinámica, es la hija la que ha servido de apoyo a la madre, que la utiliza para sus necesidades emocionales en lugar de estar disponible para ella, cargándola con una responsabilidad que no le corresponde a una niña.

Crecer con una madre que necesitaba ser atendida o “salvada” de vez en cuando podría haber forzado a la niña a crecer más rápido de lo necesario, haciéndole sentir que siempre ha tenido que anteponer sus necesidades a las de su madre.

En la edad adulta, esto podría traducirse en la forma de expresar amor en una relación, tomando como referencia que querer es lo mismo que cuidar o ayudar a su pareja o priorizando siempre la comodidad  de su pareja frente a la propia.

  1. La Madre que se Fusiona

Esta madre se negó a respetar los límites del niño, por lo que ha llegado a un punto en el que la vida de la madre y la del niño están tan enredadas que no hay un “yo” y un “tú” sino que ambas viven en la fantasía de ser una sola persona.

Debido a esto, es posible que el niño haya crecido con un sentido confuso de sí mismo y sin una identidad personal verdadera.

A causa de esto, es probable que de adulto tienda a fusionarte con sus parejas, siendo emocionalmente dependiente y teniendo apego ansioso.

  1. La Madre negligente que inflige Daño Emocional

Una niña que no recibe elogios, reconocimiento o aceptación, crece anhelando conexiones y buscando atención positiva de los demás.

Este tipo de negligencia emocional priva a la niña del amor y afecto necesarios, que arrastrará hasta la edad adulta.

Éste es un tipo de negligencia que se da por omisión porque no hay acciones, por eso a veces es más difícil de detectar. A la niña no se le da ningún mensaje negativo pero se le priva del amor, el afecto y la atención que necesita.

En muchas ocasiones suele deberse a una situación de vida de la madre, como estar atravesando una depresión o pasar poco tiempo con su hija a causa del trabajo.

A causa de esto, la adulta tendrá problemas de autoestima, de conexión con otras personas, internamente sentirá que no merece amor ni atención y buscará la validación de otras personas.

Lo más importante es que te des cuenta de que, fuese cual fuese el tipo de madre que tuviste, su comportamiento no fue culpa tuya. Ella también tiene una herida de infancia que arrastra y que se pasa de generación en generación. Esas heridas no van a desaparecer, pero sí se pueden sanar en una gran medida. Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista o a cualquier otro tipo de madre tóxica, tan sólo tienes que buscar la ayuda de alguien te acompañe en el viaje de vuelta a tu niña interior para darle lo que necesita.

Fuente:https://daily.lessonslearnedinlife.com

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Cómo y Para qué los Narcisistas Buscan ser el Centro de Atención

Una necesidad que tienen todas las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad, todos los narcisistas, es la de ser el centro de atención. Esto se suele deber o bien a que esa atención no fue dada en la infancia al niño o bien a que se le dio de más, convirtiéndolo en el centro de todas las situaciones en exceso.

La necesidad que está por debajo de esa atención, de una forma más profunda, es la de una reafirmación continua del valor autopercibido. A las personas que dan esa atención (que suele ser desproporcionada) se las denomina “suministro narcisista”.

¿Crees que estás siendo el suministro narcisista de alguien. Uno de los factores más importantes para saber cómo salir del abuso narcisista, es hacer conscientes las dinámicas que se dan. Más abajo te mostramos cinco comportamientos que exhiben los narcisistas para convertirse en el centro de atención.

Cinco Comportamientos de las Narcisistas para Convertirse en el Centro de Atención 

  1. Proyección

Si le das confianza a una narcisista, no tardará mucho en violentarla con comportamientos como contar algo muy personal que has confiado a otras personas, juzgarte por tus comportamientos o tus experiencias de vida o utilizar información que le has dado para su propio beneficio.

Lo irónico es que cuando nos damos cuenta de que esa confianza ha sido violada, nos sentimos confundidos, heridos y, de alguna manera, responsables por el comportamiento de la narcisista. Esto es exactamente lo que la narcisista quiere.

Sin precaución diligente, la narcisista puede darle la vuelta a la situación rápidamente, haciéndote asumir la carga de la culpa. Mientras tanto, ella invierte sutilmente la realidad de la situación y asume el papel víctima. En otras palabras, revierten los roles.

Con esa proyección, se da la situación loca de que la que en realidad perpetra un abuso es la víctima y la que persona que ha sufrido ese abuso (la víctima en realidad), la abusadora o, en todo caso, la culpable de lo que le ha sucedido.

  1. Incitar a la Culpa

Cuando les confrontas sobre algún comportamiento suyo, los narcisistas ponen el foco en temas que saben que son delicados para ti (por ejemplo, responsabilidades laborales) para cambiar el foco de atención y ponerte en una posición a la defensiva.

Rechazan cualquier responsabilidad por su comportamiento, con lo que te dejan en un estado de resistencia. Justifican su juego de la culpa señalándote con el dedo por haber creado algún drama o problema en la relación, cuando en realidad es al revés y son ellos los que han creado el problema.

  1. Sorpresa e Intimidación

Algunas narcisistas, las que son descubiertas, pueden tener arrebatos de rabia, que es la versión adulta de la rabieta de una niña fuera de control.

La intención aquí es confundir e intimidar. Como resultado, la otra persona puede bajar sus defensas y volverse susceptible a sugerencias, manipulaciones,..

Un estado debilitado puede dejarte muy vulnerable y con toda la atención puesta en la narcisista para que no se vuelva a producir un comportamiento de este tipo, en un estado de hipervigilancia.

  1. Hacerse la Víctima

Los narcisistas no tienen empatía emocional pero sí empatía cognitiva, que utilizan para su propio beneficio. Esto es, son incapaces de ponerse en la piel de la otra persona y sentir lo que ella siente pero sí son muy buenos en darse cuenta de cuáles son los pensamientos y emociones de la otra persona, que utilizan en muchas ocasiones para manipularla.

En el caso de hacer daño a alguien, no se responsabilizan de su comportamiento sino que adoptan una posición de defensa, haciéndose las víctimas y consiguiendo que la atención vuelva a ellos.

  1. Interrumpir

Las narcisistas tienen un deseo insaciable de ser el centro de atención en todo momento. Cuando el tema de conversación no las involucra, interrumpen el diálogo e intentan que el foco de la conversación vuelva hacia ellas mismas.

Su ego necesita un alimento constante, lo que hace que no les interesen las conversaciones que no incluyan ese ego tan necesitado. Sea cual sea el tema de conversación y con independencia de si se trata de algo forzado o no, harán lo posible por ser el centro de atención.

Una persona que haya crecido en una familia narcisista es posible que no se de cuenta de esto porque un escenario así es el que había en su infancia: un padre o madre muy centrado en sí mismo que demandaba toda la atención. Esta dinámica es normalizada por la persona. Lo que se dicen de forma inconsciente es: “El que importa es el otro. Yo es mejor que sólo escuche porque no tengo nada que aportar”.

La Idealización y la Devaluación y su relación con la necesidad de Atención

Los narcisistas se relacionan con los demás sobre la base de la idealización o la devaluación. En ambos casos tienen la necesidad de validar su falso yo idealizado.

Si están idealizando a alguien, están tratando de manipular a la persona para que responda de manera positiva, para ver su propia visión idealizada de sí mismas reflejada en la otra persona. La atención sirve a ese propósito. Las hace sentir especiales, importantes, superiores, de acuerdo con su visión idealizada de sí mismas.

La atención positiva puede ser buscando elogios. Inducen al objetivo a decir lo que quieren escuchar (“¡Eres una persona tan maravillosa!”) o inducen a que actúen con un comportamiento agradable que interpretan como un reflejo de sus propios rasgos idealizados.

Si ven a otro de manera devaluada, intentarán manipularlo para que responda de manera negativa. Además de servir al narcisista proyectando sus propias deficiencias percibidas inconscientemente, la atención negativa que reciben también sirve para validar su visión idealizada de sí mismos, porque confirma su poder y superioridad, porque influyeron en el resultado negativo deseado.

Por ejemplo, un narcisista que inconscientemente tiene la dificultad de controlar su temperamento, provoca a su objetivo para que pierda los estribos. Si tiene éxito, la atención negativa que recibe sirve tanto para confirmar su superioridad porque demuestra que es el objetivo quien tiene el problema (lo que significa que el narcisista no puede ser el inadecuado) y porque confirma su poder para controlar a otros, que reaccionan de forma intensa, provocando emociones negativas en ellos.

Por lo tanto, ya sea a través de la atención positiva o negativa, reciben validación con respecto a su yo idealizado, que los narcisistas deben tener para regularse, ya que no pueden hacerlo solos, son dependientes emocionales.

En resumen, necesitan la atención para alimentar su ego (que no es lo mismo que su autoestima) y esto es algo que no pueden hacer por sí mismos porque un ego se alimenta del exterior, al contrario que la autoestima, que se alimenta del interior. Para el narcisista, tú eres el espejo en el que se ve reflejado. No importas tú sino la medida en la que sirves para validar su yo falso idealizado. Si quieres saber cómo hacer para salir del abuso narcisista, te invito a que observes en qué medida participas tú en esa dinámica para convertirte en el espejo del narcisista.

Fuente: https://www.powerofpositivity.com

8 Comportamientos que Utiliza un(a) Narcisista para Llamar tu Atención

La vida tiene que ver con los vínculos que forjamos con otras personas, y prosperamos a partir de la interacción con los demás. Todas queremos y necesitamos un cierto grado de atención. Sin embargo, hay una línea que separa un deseo saludable de interacción de la búsqueda de atención no saludable. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, quizás muchos de estos comportamientos te resulten familiares.

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas que hacen demandas de atención constantes, de una forma directa o indirecta. Su ego desmedido hace que busquen esta atención, como un niño al que si no le haces caso, se disgusta. Utilizan estrategias de todo tipo para que el foco de la atención esté fijado en ellos.

Más abajo te mostramos 8 comportamientos que utilizan los narcisistas, psicópatas y sociópatas para llamar tu atención. Algunos de ellos pueden ser poco obvios o pasar desapercibidos. Sin embargo, utilizados en exceso pueden ser emocionalmente agotadores y poco sanos para la persona que es el objetivo de esa búsqueda de atención.

También es posible que te veas identificado en algunos de estos comportamientos. Si es así, puedes preguntarte:

¿Para qué busco la atención?

¿Qué es lo que no me doy a mí mismo que lo busco en los demás?

¿Qué es lo que realmente necesito cuando busco atención de esta manera?

¿Cómo puedo pedir atención de una forma abierta, honesta y asertiva?

8 Comportamientos de Búsqueda de Atención por un(a) Narcisista, Psicópata o Sociópata

  1. Fingir que no puede hacer algo

    La narcisista finge que es incapaz de hacer algo de lo que en realidad es completamente capaz, para que lo hagas por ella, y centres tu atención en ella mientras lo haces.

    Ejemplos de esto pueden ser tareas como poner una lámpara, hasta hacer la declaración de la renta, pasando por comprarse un coche nuevo.

    Este comportamiento alienta por parte de la narcisista una auto—imagen de “víctima” o de “persona desvalida e incapaz”, mientras que fomenta tu imagen de “salvador(a)” o de “persona hiper-capaz”.

  2. La “pesca” de cumplidos o felicitaciones.

    El narcisista suele señalar constantemente sus logros, aunque sean insignificantes, de una manera que invita a las personas que lo están escuchando a felicitarle. En el fondo, aunque en muchas ocasiones no lo parezca, hay una necesidad de validación constante desde el exterior.

    Aunque todos buscamos elogios de vez en cuando, por ejemplo, si tenemos un nuevo peinado, ropa o trabajo, hacerlo de manera persistente, buscando elogios a todas horas, es una señal de advertencia.

    Ejemplos de esta búsqueda de atención a través de los elogios pueden ser:

    “Hace dos meses que estoy a dieta, ¿lo habías notado?”

    “Mi jefa me ha felicitado hoy”

    (En la playa, con una persona que no es tu pareja:“¿Quieres echarme crema en la espalda?”

  3. No interesarse por ti y tu vida.

    La conversación con el narcisista gira en torno a la narcicista y a su vida. Si intentas hablar sobre algo que te concierne a ti, tenderá a “despacharlo” en un par de minutos para seguir hablando incansablemente sobre ella misma.

    Esto ocurre incluso si estás comunicando algo que es muy importante para ti, como un problema en el trabajo o que estás triste por una ruptura de pareja. Hay una enorme falta de empatía en la forma que esta persona tiene de interactuar contigo.

  4. Ser controvertido en las redes sociales.

    El narcisista crea problemas en las redes sociales y es lo más controvertido posible para provocar una reacción de otras personas.

    El comportamiento puede consistir en hablar mal de alguien o de una causa, o en expresarse de una forma agresiva o provocadora.

    Este comportamiento, muchas veces inconsciente, habla de una rabia mal gestionada por el narcisista, que utiliza las redes sociales para “buscar pelea” y así descargar su rabia.

  5. Ligar de forma abierta (en especial cuando su pareja está presente).

    A todos nos gusta gustar y flirtear es un comportamiento sano y humano.

    Sin embargo, un narcisista (especialmente si es somático y no cerebral) llevará esto demasiado lejos. Se dedicará a ligar abiertamente con todas las personas que pueda. Si es tu pareja, también en tu presencia, sin cortarse en absoluto, incluso con amigas tuyas.

    Si le confrontas sobre su comportamiento, te dirá que “no sé de qué me hablas”, “estás exagerando” o “lo que te pasa es que estás celosa”.

  6. Exagerar constantemente.

    O bien cuenta historias exagerando, como si fuese el personaje de una novela o una especie de heroína.

    Muchos de ellos son personas carismáticas y con encanto si sólo ves su máscara, tienen facilidad para acaparar la atención y explotan esa máscara social. Una vez capten tu atención, querrán mantenerla.

  7. … O Quejarse, quejarse y quejarse.

    El narcisista se queja constantemente por todo, nada le parece bien o está conforme. La culpa de todo la tienen siempre los demás.

    Con este comportamiento lo que busca es tu simpatía o que asientas una y otra vez mientras se compacede de sí mismo, haciéndose la víctima de otras personas.

  8. Provocar Peleas.

    Cuando la atención es el objetivo, a menudo no importa si esa atención es positiva o negativa, siempre y cuando esté ahí.

    Si la narcisista quiere tu atención y no la obtiene, provocará una pelea para conseguirla, como haciendo algún comentario hiriente sobre ti, llegando tarde a propósito, dejándote en evidencia frente a otras personas,…

También conviene que tengas en cuenta que si todos estos comportamientos hablan de una persona que busca atención de una forma infantil y desproporcionada, al otro lado hay una persona que presta esa atención desmesurada, seguramente, para sentirse querida.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista,te invito a que observes cuánto de tu tiempo está dedicado a una atención a los demás (pareja, jefe, amigas, familia,…) y , si te das cuenta de que es mucha, para qué das toda esta atención. ¿Es tu forma de sentirte querida? ¿No sabes decir que no? ¿Sueles pedir esa misma atención para ti?

Muchos de estos patrones tienen su origen en la infancia. ¿Es posible que hayas tenido un padre o madre que demandaba mucha atención? ¿Crees que has podido ser utilizada como un receptáculo cuando eras una niña?

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

Utiliza tu Mente Consciente para Mejorar tu Realidad

Las tres mentes -consciente, subconsciente e inconsciente- trabajan juntas para crear tu realidad . Te cuento cómo usar ese conocimiento para cambiar tu realidad y crear una vida más feliz y plena.

El concepto de tres niveles de la mente no es nada nuevo. Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, fue probablemente el primero en popularizarlo tal y como lo conocemos hoy. Aunque sus teorías han sido ampliamente discutidas en los círculos de psicología porque son muy difíciles de probar científicamente, Freud creó un modelo útil para entender cómo funciona la mente.  El psicoanalista austriaco habló de 3 niveles: la mente consciente (el Ego), el subconsciente (el Id) y el inconsciente (el Superyo).

La mejor metáfora para entender cómo funcionan y se relacionan entre sí estos tres niveles de la mente es la de un iceberg:

  • La punta del iceberg que sobresale sobre el agua, que es lo que está a la vista, sería la Mente Consciente (lo que en Gestalt se llama el “awareness“). Representa más o menos el 10% de la capacidad de tu cerebro. La mente consciente comunica el mundo exterior con el subconsciente y el inconsciente a través del habla, la pintura, la escritura, el movimiento físico y los pensamientos.
  • Por debajo de ésta hay otra sección, que es la que Freud llama el preconsciente (pero que es más conocido por el nombre de Subconsciente). Es más grande que la mente consciente, ocupando entre un 50-60% de las capacidades de tu cerebro. En el subconsciente está nuestra memoria reciente y está en continuo contacto con los recursos del inconsciente.
  • La zona por debajo de ésta es el Inconsciente. Es la que está “al fondo del iceberg” y supone entre el 30-40% de tu cerebro, aproximadamente. Es grande y profundo e inaccesible (a menos que hagas algún tipo de terapia, como por ejemplo terapia Gestalt) al consciente, un poco como las profundidades oscuras de un océano. Es como un almacén donde está todo aquello que hemos relegado a lo profundo porque es traumático, experiencias que nos han hecho sufrir y que hemos eliminado de nuestro consciente para eliminar la angustia que nos han producido. Estas experiencias y memorias son las que han formado nuestra forma de ver el mundo, nuestras creencias y nuestro carácter.

Por ejemplo, una niña de la cual su padre se reía muy a menudo y que, ya adulta, no recuerda esto porque ha relegado esta experiencia traumática al inconsciente. Esta adulta, hay muchas cosas que quiere hacer pero no se atreve  porque cree que la gente se va a reír de ella.  Esto es un mecanismo de defensa que se denomina proyección. Esta persona proyecta en los demás aquello que en realidad es suyo (el pensamiento “se van a reír de mí”) que proviene de una experiencia de infancia que no recuerda. Era su padre el que se reía de ella. La adulta sigue viviendo conforme a unas experiencias de infancia que le hicieron sufrir y de las que se defiende con el mecanismo de defensa de la proyección cuando en realidad las circunstancias han cambiado. Sufrimos por circunstancias que ya no son las mismas hasta que hacemos las experiencias traumáticas conscientes.

 

 

Tu mente consciente es un poco como el capitán de un barco, parado en el puente, dando órdenes. En realidad, es la tripulación en la sala de máquinas debajo de la cubierta (el subconsciente y el inconsciente profundo) los que ejecutan las órdenes. El capitán puede estar a cargo del barco y dar las órdenes, pero es la tripulación la que en realidad guía la nave. Todo ello teniendo en cuenta que el training que se les ha impartido al subconsciente y al inconsciente durante años es lo que más pesa.

Ese training viene de los años de infancia, que es cuando la mente es programada por tus padres/cuidadores de una manera determinada. Algunos de los hijos de familias disfuncionales con padres narcisistas han tenido un training (o programación) que en realidad es autodestructivo, infundiéndoles baja autoestima, indefensión aprendida, graves daños emocionales,… Si ese es tu caso o simplemente quieres cambiar ese programming, te explico cómo.

Cómo Utilizar tu Mente Consciente para Mejorar tu Vida

La mente consciente tiene dos habilidades claras que puedes modificar a tu favor:

  1. Su capacidad para dirigir tu atención.
  2. Su capacidad para imaginar lo que no es real.

Centra tu Atención en lo que tú decidas

A algunas personas les resulta bastante fácil y natural dirigir sus pensamientos hacia una perspectiva más positiva de la vida y de cada situación. Depende del tipo de programación que tu subconsciente y tu inconsciente tuvieron en tu infancia. De los mensajes que te llegaban de tus padres y/o cuidadores. Pregúntate: ¿te inclinas hacia el pesimismo o el optimismo, el pensamiento negativo o el pensamiento positivo, la felicidad o la ira, o en algún punto intermedio? Identificar de qué manera estos mensajes positivos o negativos influyen sobre ti y tu realidad es el punto de partida para empezar a mejorarla.

Esta capacidad de la mente consciente para dirigir tu atención y tu conciencia es uno de los poderes más importantes que tienes, y para crear cambios en tu vida debes aprender a controlar aquello en lo que centras tu atención conscientemente.

Pero, ¿cómo hacemos eso? La capacidad para centrar tu atención es bastante simple … todo se reduce a hacer una elección. Decidir cómo piensas y qué pensamientos permitirás que entren en tu mente, determinarán un cambio en tu realidad y por tanto en tu destino. Está en tu mano usarla para bien o mal, para beneficiarte o perjudicarte a ti mismo.

Erróneamente, tenemos la idea de que podemos controlar nuestras vidas, todo lo que pasa en ellas. Esto es una falacia. Nuestros pensamientos son probablemente la única verdadera libertad que tenemos en este mundo, que realmente podemos controlar. El control no podemos ejercerlo fuera de nosotros pero sí dentro. Ahí mandas tú. Pase lo que pase.

Un hombre puede estar físicamente atrapado, por ejemplo, en una prisión o en un campo de concentración, en condiciones inhumanas y, sin embargo, ser libre en su propia mente. Nelson Mandela, que pasó varias décadas en prisión y al salir fue presidente de Sudáfrica, y Viktor Frankl, psiquiatra que estuvo en un campo de concentración y tras ser liberado se dedicó a dar conferencias y escribir libros como “El hombre en busca de sentido” son, entre otros muchos, testimonios de que esto es algo posible. Sólo nosotros podemos elegir cómo vamos a responder a nuestras experiencias en la vida.

Usa tu imaginación: ¡Visualiza!

La otra habilidad importante de la mente consciente es el uso de la visualización. Tu mente consciente puede imaginar algo que es totalmente nuevo y único, algo que no has experimentado nunca antes en la vida real. Por el contrario, tu subconsciente sólo puede ofrecer versiones de los recuerdos almacenados de tus experiencias pasadas.

El truco es que el subconsciente no puede distinguir entre lo que la mente consciente imagina y lo que es real, por lo que todo lo que surge de la imaginación consciente y enfocado de forma intencional, también trae consigo a tu mente todas las emociones y sentimientos asociados a esa imagen, haciendo que las experimentes, igual que si se tratase de algo real.

La visualización se puede usar para obtener resultados sorprendentes. En un estudio deportivo, tres grupos de personas fueron evaluadas sobre su capacidad para mejorar la precisión de sus tiros libres en el baloncesto. Las participantes fueron entrevistadas al inicio del experimento y al final.

Al primer grupo se le indicó que practicase físicamente los tiros libres durante 20 días seguidos. El segundo grupo no pudo entrenar en absoluto. El tercer grupo pasó 20 minutos al día relajándose y únicamente imaginándose realizando los tiros libres. A los de este tercer grupo también se les indicó que, si en sus mentes fallaban el tiro, que hicieran un ligero ajuste y se vieran a sí mismos encestando la siguiente vez.

El grupo que practicó físicamente cada día, mejoró su puntuación en un 24%. El segundo grupo, que no practicó, como era de esperar, no mejoró en absoluto. El tercer grupo, que sólo había hecho las visualizaciones, mejoró su puntuación en un asombroso 23%.

Usa tu mente consciente para imaginar y visualizar. Hará que consigas en tu realidad aquello que ves dentro de ti.

Fuente: simplypsychology.org