8 Comportamientos que Utiliza un(a) Narcisista para Llamar tu Atención

La vida tiene que ver con los vínculos que forjamos con otras personas, y prosperamos a partir de la interacción con los demás. Todas queremos y necesitamos un cierto grado de atención. Sin embargo, hay una línea que separa un deseo saludable de interacción de la búsqueda de atención no saludable. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, quizás muchos de estos comportamientos te resulten familiares.

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas que hacen demandas de atención constantes, de una forma directa o indirecta. Su ego desmedido hace que busquen esta atención, como un niño al que si no le haces caso, se disgusta. Utilizan estrategias de todo tipo para que el foco de la atención esté fijado en ellos.

Más abajo te mostramos 8 comportamientos que utilizan los narcisistas, psicópatas y sociópatas para llamar tu atención. Algunos de ellos pueden ser poco obvios o pasar desapercibidos. Sin embargo, utilizados en exceso pueden ser emocionalmente agotadores y poco sanos para la persona que es el objetivo de esa búsqueda de atención.

También es posible que te veas identificado en algunos de estos comportamientos. Si es así, puedes preguntarte:

¿Para qué busco la atención?

¿Qué es lo que no me doy a mí mismo que lo busco en los demás?

¿Qué es lo que realmente necesito cuando busco atención de esta manera?

¿Cómo puedo pedir atención de una forma abierta, honesta y asertiva?

8 Comportamientos de Búsqueda de Atención por un(a) Narcisista, Psicópata o Sociópata

  1. Fingir que no puede hacer algo

    La narcisista finge que es incapaz de hacer algo de lo que en realidad es completamente capaz, para que lo hagas por ella, y centres tu atención en ella mientras lo haces.

    Ejemplos de esto pueden ser tareas como poner una lámpara, hasta hacer la declaración de la renta, pasando por comprarse un coche nuevo.

    Este comportamiento alienta por parte de la narcisista una auto—imagen de “víctima” o de “persona desvalida e incapaz”, mientras que fomenta tu imagen de “salvador(a)” o de “persona hiper-capaz”.

  2. La “pesca” de cumplidos o felicitaciones.

    El narcisista suele señalar constantemente sus logros, aunque sean insignificantes, de una manera que invita a las personas que lo están escuchando a felicitarle. En el fondo, aunque en muchas ocasiones no lo parezca, hay una necesidad de validación constante desde el exterior.

    Aunque todos buscamos elogios de vez en cuando, por ejemplo, si tenemos un nuevo peinado, ropa o trabajo, hacerlo de manera persistente, buscando elogios a todas horas, es una señal de advertencia.

    Ejemplos de esta búsqueda de atención a través de los elogios pueden ser:

    “Hace dos meses que estoy a dieta, ¿lo habías notado?”

    “Mi jefa me ha felicitado hoy”

    (En la playa, con una persona que no es tu pareja:“¿Quieres echarme crema en la espalda?”

  3. No interesarse por ti y tu vida.

    La conversación con el narcisista gira en torno a la narcicista y a su vida. Si intentas hablar sobre algo que te concierne a ti, tenderá a “despacharlo” en un par de minutos para seguir hablando incansablemente sobre ella misma.

    Esto ocurre incluso si estás comunicando algo que es muy importante para ti, como un problema en el trabajo o que estás triste por una ruptura de pareja. Hay una enorme falta de empatía en la forma que esta persona tiene de interactuar contigo.

  4. Ser controvertido en las redes sociales.

    El narcisista crea problemas en las redes sociales y es lo más controvertido posible para provocar una reacción de otras personas.

    El comportamiento puede consistir en hablar mal de alguien o de una causa, o en expresarse de una forma agresiva o provocadora.

    Este comportamiento, muchas veces inconsciente, habla de una rabia mal gestionada por el narcisista, que utiliza las redes sociales para “buscar pelea” y así descargar su rabia.

  5. Ligar de forma abierta (en especial cuando su pareja está presente).

    A todos nos gusta gustar y flirtear es un comportamiento sano y humano.

    Sin embargo, un narcisista (especialmente si es somático y no cerebral) llevará esto demasiado lejos. Se dedicará a ligar abiertamente con todas las personas que pueda. Si es tu pareja, también en tu presencia, sin cortarse en absoluto, incluso con amigas tuyas.

    Si le confrontas sobre su comportamiento, te dirá que “no sé de qué me hablas”, “estás exagerando” o “lo que te pasa es que estás celosa”.

  6. Exagerar constantemente.

    O bien cuenta historias exagerando, como si fuese el personaje de una novela o una especie de heroína.

    Muchos de ellos son personas carismáticas y con encanto si sólo ves su máscara, tienen facilidad para acaparar la atención y explotan esa máscara social. Una vez capten tu atención, querrán mantenerla.

  7. … O Quejarse, quejarse y quejarse.

    El narcisista se queja constantemente por todo, nada le parece bien o está conforme. La culpa de todo la tienen siempre los demás.

    Con este comportamiento lo que busca es tu simpatía o que asientas una y otra vez mientras se compacede de sí mismo, haciéndose la víctima de otras personas.

  8. Provocar Peleas.

    Cuando la atención es el objetivo, a menudo no importa si esa atención es positiva o negativa, siempre y cuando esté ahí.

    Si la narcisista quiere tu atención y no la obtiene, provocará una pelea para conseguirla, como haciendo algún comentario hiriente sobre ti, llegando tarde a propósito, dejándote en evidencia frente a otras personas,…

También conviene que tengas en cuenta que si todos estos comportamientos hablan de una persona que busca atención de una forma infantil y desproporcionada, al otro lado hay una persona que presta esa atención desmesurada, seguramente, para sentirse querida.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista,te invito a que observes cuánto de tu tiempo está dedicado a una atención a los demás (pareja, jefe, amigas, familia,…) y , si te das cuenta de que es mucha, para qué das toda esta atención. ¿Es tu forma de sentirte querida? ¿No sabes decir que no? ¿Sueles pedir esa misma atención para ti?

Muchos de estos patrones tienen su origen en la infancia. ¿Es posible que hayas tenido un padre o madre que demandaba mucha atención? ¿Crees que has podido ser utilizada como un receptáculo cuando eras una niña?

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

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Utiliza tu Mente Consciente para Mejorar tu Realidad

Las tres mentes -consciente, subconsciente e inconsciente- trabajan juntas para crear tu realidad . Te cuento cómo usar ese conocimiento para cambiar tu realidad y crear una vida más feliz y plena.

El concepto de tres niveles de la mente no es nada nuevo. Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, fue probablemente el primero en popularizarlo tal y como lo conocemos hoy. Aunque sus teorías han sido ampliamente discutidas en los círculos de psicología porque son muy difíciles de probar científicamente, Freud creó un modelo útil para entender cómo funciona la mente.  El psicoanalista austriaco habló de 3 niveles: la mente consciente (el Ego), el subconsciente (el Id) y el inconsciente (el Superyo).

La mejor metáfora para entender cómo funcionan y se relacionan entre sí estos tres niveles de la mente es la de un iceberg:

  • La punta del iceberg que sobresale sobre el agua, que es lo que está a la vista, sería la Mente Consciente (lo que en Gestalt se llama el “awareness“). Representa más o menos el 10% de la capacidad de tu cerebro. La mente consciente comunica el mundo exterior con el subconsciente y el inconsciente a través del habla, la pintura, la escritura, el movimiento físico y los pensamientos.
  • Por debajo de ésta hay otra sección, que es la que Freud llama el preconsciente (pero que es más conocido por el nombre de Subconsciente). Es más grande que la mente consciente, ocupando entre un 50-60% de las capacidades de tu cerebro. En el subconsciente está nuestra memoria reciente y está en continuo contacto con los recursos del inconsciente.
  • La zona por debajo de ésta es el Inconsciente. Es la que está “al fondo del iceberg” y supone entre el 30-40% de tu cerebro, aproximadamente. Es grande y profundo e inaccesible (a menos que hagas algún tipo de terapia, como por ejemplo terapia Gestalt) al consciente, un poco como las profundidades oscuras de un océano. Es como un almacén donde está todo aquello que hemos relegado a lo profundo porque es traumático, experiencias que nos han hecho sufrir y que hemos eliminado de nuestro consciente para eliminar la angustia que nos han producido. Estas experiencias y memorias son las que han formado nuestra forma de ver el mundo, nuestras creencias y nuestro carácter.

Por ejemplo, una niña de la cual su padre se reía muy a menudo y que, ya adulta, no recuerda esto porque ha relegado esta experiencia traumática al inconsciente. Esta adulta, hay muchas cosas que quiere hacer pero no se atreve  porque cree que la gente se va a reír de ella.  Esto es un mecanismo de defensa que se denomina proyección. Esta persona proyecta en los demás aquello que en realidad es suyo (el pensamiento “se van a reír de mí”) que proviene de una experiencia de infancia que no recuerda. Era su padre el que se reía de ella. La adulta sigue viviendo conforme a unas experiencias de infancia que le hicieron sufrir y de las que se defiende con el mecanismo de defensa de la proyección cuando en realidad las circunstancias han cambiado. Sufrimos por circunstancias que ya no son las mismas hasta que hacemos las experiencias traumáticas conscientes.

 

 

Tu mente consciente es un poco como el capitán de un barco, parado en el puente, dando órdenes. En realidad, es la tripulación en la sala de máquinas debajo de la cubierta (el subconsciente y el inconsciente profundo) los que ejecutan las órdenes. El capitán puede estar a cargo del barco y dar las órdenes, pero es la tripulación la que en realidad guía la nave. Todo ello teniendo en cuenta que el training que se les ha impartido al subconsciente y al inconsciente durante años es lo que más pesa.

Ese training viene de los años de infancia, que es cuando la mente es programada por tus padres/cuidadores de una manera determinada. Algunos de los hijos de familias disfuncionales con padres narcisistas han tenido un training (o programación) que en realidad es autodestructivo, infundiéndoles baja autoestima, indefensión aprendida, graves daños emocionales,… Si ese es tu caso o simplemente quieres cambiar ese programming, te explico cómo.

Cómo Utilizar tu Mente Consciente para Mejorar tu Vida

La mente consciente tiene dos habilidades claras que puedes modificar a tu favor:

  1. Su capacidad para dirigir tu atención.
  2. Su capacidad para imaginar lo que no es real.

Centra tu Atención en lo que tú decidas

A algunas personas les resulta bastante fácil y natural dirigir sus pensamientos hacia una perspectiva más positiva de la vida y de cada situación. Depende del tipo de programación que tu subconsciente y tu inconsciente tuvieron en tu infancia. De los mensajes que te llegaban de tus padres y/o cuidadores. Pregúntate: ¿te inclinas hacia el pesimismo o el optimismo, el pensamiento negativo o el pensamiento positivo, la felicidad o la ira, o en algún punto intermedio? Identificar de qué manera estos mensajes positivos o negativos influyen sobre ti y tu realidad es el punto de partida para empezar a mejorarla.

Esta capacidad de la mente consciente para dirigir tu atención y tu conciencia es uno de los poderes más importantes que tienes, y para crear cambios en tu vida debes aprender a controlar aquello en lo que centras tu atención conscientemente.

Pero, ¿cómo hacemos eso? La capacidad para centrar tu atención es bastante simple … todo se reduce a hacer una elección. Decidir cómo piensas y qué pensamientos permitirás que entren en tu mente, determinarán un cambio en tu realidad y por tanto en tu destino. Está en tu mano usarla para bien o mal, para beneficiarte o perjudicarte a ti mismo.

Erróneamente, tenemos la idea de que podemos controlar nuestras vidas, todo lo que pasa en ellas. Esto es una falacia. Nuestros pensamientos son probablemente la única verdadera libertad que tenemos en este mundo, que realmente podemos controlar. El control no podemos ejercerlo fuera de nosotros pero sí dentro. Ahí mandas tú. Pase lo que pase.

Un hombre puede estar físicamente atrapado, por ejemplo, en una prisión o en un campo de concentración, en condiciones inhumanas y, sin embargo, ser libre en su propia mente. Nelson Mandela, que pasó varias décadas en prisión y al salir fue presidente de Sudáfrica, y Viktor Frankl, psiquiatra que estuvo en un campo de concentración y tras ser liberado se dedicó a dar conferencias y escribir libros como “El hombre en busca de sentido” son, entre otros muchos, testimonios de que esto es algo posible. Sólo nosotros podemos elegir cómo vamos a responder a nuestras experiencias en la vida.

Usa tu imaginación: ¡Visualiza!

La otra habilidad importante de la mente consciente es el uso de la visualización. Tu mente consciente puede imaginar algo que es totalmente nuevo y único, algo que no has experimentado nunca antes en la vida real. Por el contrario, tu subconsciente sólo puede ofrecer versiones de los recuerdos almacenados de tus experiencias pasadas.

El truco es que el subconsciente no puede distinguir entre lo que la mente consciente imagina y lo que es real, por lo que todo lo que surge de la imaginación consciente y enfocado de forma intencional, también trae consigo a tu mente todas las emociones y sentimientos asociados a esa imagen, haciendo que las experimentes, igual que si se tratase de algo real.

La visualización se puede usar para obtener resultados sorprendentes. En un estudio deportivo, tres grupos de personas fueron evaluadas sobre su capacidad para mejorar la precisión de sus tiros libres en el baloncesto. Las participantes fueron entrevistadas al inicio del experimento y al final.

Al primer grupo se le indicó que practicase físicamente los tiros libres durante 20 días seguidos. El segundo grupo no pudo entrenar en absoluto. El tercer grupo pasó 20 minutos al día relajándose y únicamente imaginándose realizando los tiros libres. A los de este tercer grupo también se les indicó que, si en sus mentes fallaban el tiro, que hicieran un ligero ajuste y se vieran a sí mismos encestando la siguiente vez.

El grupo que practicó físicamente cada día, mejoró su puntuación en un 24%. El segundo grupo, que no practicó, como era de esperar, no mejoró en absoluto. El tercer grupo, que sólo había hecho las visualizaciones, mejoró su puntuación en un asombroso 23%.

Usa tu mente consciente para imaginar y visualizar. Hará que consigas en tu realidad aquello que ves dentro de ti.

Fuente: simplypsychology.org