12 Estrategias de Distanciamiento que las Personas Evitativas utilizan para evitar la Intimidad

La expresión “evitador(a) de amor” a lo largo del artículo se refiere tanto a narcisistas, psicópatas o sociópatas o cualquier otra persona con un trastorno recogido en el Grupo B del DSM como a personas con apego evitativo o apego desorganizado

Al crecer, los evitadores de amor han desarrollado mecanismos de defensa para protegerse a sí mismos de un padre/madre controlador, exigente y/o necesitada … En la edad adulta, estos patrones defensivos permanecen activos para impulsar elecciones de comportamiento en relaciones cercanas, es decir, para evitar la intimidad.

Inicialmente, la evitadora de amor parecerá muy ansiosa por conectar, provocando en su pareja la ilusión de que finalmente ha encontrado a “la persona”. Pero una vez enganchada y a medida que la relación se desarrolla, la evitadora de amor se transforma, convirtiéndose en alguien completamente diferente. En lugar de mostrar un deseo de conectarse, se desconecta emocionalmente, se vuelve fría, no está disponible y no se puede confiar en ella.

En poco tiempo, el mensaje parece ser: “Te quiero, pero vete”, dejando a  su pareja desconcertada y preguntándose: “¿Qué es lo que ha pasado?”

Los evitadores del amor comparten un profundo miedo a la intimidad esto es, a la cercanía, a “que me conozcan”, a mostrarse vulnerables, a compartir pensamientos/sentimientos junto con un miedo subyacente al abandono. En la mente de los evitadores del amor, la intimidad con otra persona es equivalente a estar engullido, asfixiado y controlado.

Demasiada cercanía con el otro la sienten literalmente como perderse a sí mismas e incluso con una equivalencia a morirse. Así de intensos pueden ser sus miedos. En consecuencia, en las relaciones románticas mantienen siempre una distancia para asegurarse de que su pareja no se acerque demasiado. Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional, quizás te des cuenta de que tu pareja tiene este tipo de comportamiento contigo.

Una evitadora de amor no abraza la intimidad, sino que abraza “desafiarla”

La evitadora de amor puede enviar dobles mensajes, los suficientes para mantener viva la fantasía, como para dar pistas de lo que “podría” ser posible. Pero todo se queda en eso, potencialidades.

La REALIDAD es que todos eso que proyectado, imaginado, fantaseado NUNCA se hace real. Cualquier “migaja” esporádica de conexión que consigas es la máximo que obtendrás con un evitador del amor.

Estrategias de distanciamiento para evitar el amor

Las estrategias de distanciamiento son comportamientos tácticos y actitudes utilizadas para eludir y evitar la conexión íntima.

Aunque las evitadoras de amor tienen la necesidad y el deseo de buscar la cercanía en las relaciones (una verdad inconsciente detrás de su máscara), hacen un esfuerzo intenso para reprimir estas necesidades.

12 Técnicas de Distanciamiento que usan los Evitadores del Amor para evadir la Intimidad

Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional, es posible que identifiques comportamientos de tu pareja en estas técnicas de distanciamiento, que hacen que tú te aferres más a la relación.

  1. Evitar la cercanía física: evitar el sexo o reducir severamente el contacto sexual, eludir el afecto físico, evitar la proximidad/cercanía, por ejemplo, abrazar, besar, tomarse de las manos, sentarse cerca; evitar compartir la misma cama; caminar por delante o detrás de la persona,…; también puede retirarse cuando se le ofrece afecto (rechazar un abrazo, un beso, una caricia,…).
  2. Negarse a comprometerse: usar frases concretas para evitar el compromiso en una relación, “No estoy listo para el compromiso”, “No soy bueno en las relaciones” o “No me gusta poner etiquetas”.
  3. Evita verbalizar “Te quiero” al tiempo que afirma sentimientos hacia la pareja. Se excusa sobre porqué no puede o no quiere decir “Te quiero”, puede decir algo como “Sabes cómo me siento, por qué debería tener que decirlo”.
  4. Sabotea la relación cuando las cosas van bien: cuando una relación parece ir bien, la sabotea o la interrumpe de alguna manera, por ejemplo, intenta pelearse; de repente, se enfada o está resentida;  se vuelve pasivo-agresiva; no mantiene acuerdos o compromisos; no devuelve llamadas o mensajes; se vuelve demasiado exigente, arrogante; se vuelve hostil, defensivo o reactivo sin razón aparente; crea drama innecesario,…
  5. Es infiel: establece una relación sexual, romántica o emocional con otra persona; crea una relación con personas que no están disponibles (por ejemplo, casadas o que ya están en una relación romántica de compromiso).
  6. Se niega a resolver conflictos: se niega a discutir problemas relacionales o a resolver conflictos; rechaza compartir lo que le preocupa; retiene sentimientos, pensamientos, deseos o necesidades.
  7. Critica o devalúa: la pareja se convierte en el “enemigo”; se enfoca en defectos o imperfecciones de la pareja; hace observaciones de menosprecio, por ejemplo, comentarios sobre la forma en que la pareja habla, se viste, come,…; culpabiliza a la pareja por cualquier problema; muestra una actitud negativa de resentimiento, asco o disgusto; hace comentarios despectivos sobre rasgos que le parecían positivos en el pasado reciente; devalúa, a pesar del esfuerzo genuino de la pareja por ser abierta, amorosa, honesta, afectuosa,…
  8. Suspira e idealiza una relación pasada: habla o piensa en una relación anterior con una sensación de anhelo, nostalgia, por “el amor perdido”; se convence de esta relación anterior fue “la mejor pareja que he tenido”; también puede soñar con “la única pareja perfecta” que está “allá afuera en alguna parte”. Esta defensa puede parecer absurda. Sin embargo, en la mente de los evitadores de amor esta defensa justifica que “Estoy bien y no soy el problema, mi pareja (actual) es el problema” . Esto es una justificación perfecta para mantener a una pareja actual a una cierta distancia y hacerle sentir poco importante a través de la comparación.
  9. Flirtea con otras personas: con frecuencia coquetea o juega con otras personas (mostrando poca o nada de empatía, ya que también lo hace frente a su pareja). Se trata de una táctica para enviar un mensaje consciente o inconsciente que “Siempre estoy buscando a otro/a, no eres tan importante para mí”. Sin duda, este es un acto emocionalmente abusivo e insensible para hacer que una pareja se sienta insegura, ansiosa y celosa. 
  10. Se retira emocionalmente la relación: pasa mucho tiempo lejos de la pareja; muestra desinterés por la vida cotidiana, preocupaciones, pensamientos, opiniones o sentimientos de la pareja; rara vez inicia conversaciones y/o las interrumpe; actitudes indiferentes, distantes y despreocupadas; exhibe una actitud que comunica de forma indirecta:”No eres importante para mí”, “Tengo cosas más importantes que hacer con mi tiempo” o “Me molestas”.
  11. Guarda secretos: retiene información importante frente a su pareja, por ejemplo, no dirá cómo se gasta el dinero, no comparte lo que está haciendo con su tiempo cuando no se ven u oculta sentimientos importantes, pensamientos u opiniones; comparte información de manera que deja las cosas poco claras, vagas o ambiguas. Esta defensa es para mantener un deseo arraigado de ser independiente y autosuficiente. Las relaciones sanas y seguras implican interdependencia: un equilibrio entre independencia y dependencia. Un extremo u otro bloquea la interacción auténtica y la intimidad, y conduce a relaciones dolorosas e infelices.
  12. El foco está fuera de la relación: con distracciones externas, como por ejemplo estar excesivamente preocupado por el trabajo, actividades de ocio, niños u otras relaciones. El foco externo puede ser alguna adicción al sexo, drogas, alcohol, trabajo, juegos de azar, compras,.. Es una forma segura de desconectarse y evitar darle tiempo y alimento a una relación, garantizando la obstrucción de la intimidad.

Para las evitadoras de amor, las estrategias de distanciamiento tienen sentido, ya que son muy efectivas para mantenerse amuralladas y desconectadas emocionalmente en una relación romántica. Sin embargo, el uso de estrategias de distanciamiento es muy ineficaz para crear una relación amorosa y de confianza para ambas partes.

Los evitadores de amor tienen miedo a la intimidad, a la vulnerabilidad y a la cercanía. No les gusta el compromiso y lo que consideran algo rutinario y predecible, incluso aunque sea una relación satisfactoria.

En muchas ocasiones,  las evitadores de amor tienen relaciones con personas dependientes con apego ansioso. Cuanto más intenta esta última acercarse y se aferra, más se distanciará la evitadora de amor. Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional en tu relación, es posible que esta dinámica te sea familiar. Hacerla consciente es el primer paso para cambiarla.

Si eres tú la persona con apego ansioso, no te culpes ni aceptes la responsabilidad de lo que no es tuyo. Un evitador de amor no entra en una relación y de repente se convierte a esta forma de ver el amor y las relaciones. Quien eres tú no es la causa de que esa persona se comporte como lo hace. Estas personas tienen temas por resolver, y no puedes rescatarlas, ni salvarlas ni cambiarlas a menos que ellas quieran cambiar voluntariamente.

Las personas que te hacen sentir como si fueras difícil de amar tienen temas no resueltos, no tiene nada que ver contigo. Si, en cambio, te ves reflejada en estos patrones de conducta, quizás quieras pedir ayuda terapéutica para afrontar estos temas, cambiar y permitirte tener amor en tu vida.

Fuente: https://www.loveaddictionhelp.com

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Qué Es el Odio (y Cómo Liberarlo)

Si sentimos odio, significa que algo o alguien nos está devaluando activamente. Nos sentimos mal cuando sentimos odio, por la razón de que hay un problema activo y requiere nuestra atención para resolverlo.

El odio no es una emoción para tener dentro atascada. Hacerlo es muy peligroso, ya que significa que estás embotellando dentro un sentimiento que es autodestructivo. Es necesario comprender que el odio es una emoción poderosa. Lo suficientemente poderosa como para destruir naciones como lo demostró la II Guerra Mundial.

Sostener el odio es algo que la mayoría de la gente no puede hacer de manera segura, y rápidamente terminan proyectándolo hacia fuera, haciendo daño a las personas con las que se relacionan. La proyección es un mecanismo de defensa mediante el cual ponemos en la otra persona los sentimientos de odio y la imagen de “mala” para no tener que lidiar con este sentimiento es tan incómodo y que no tiene muy buena prensa.

¿Qué es el Odio? Las Emociones que hay debajo del Odio

El odio es una emoción compuesta: es juicio dirigiendo la rabia. Los actos de odio son intentos de distraerse de sentimientos como impotencia, frustración, injusticia, insuficiencia y vergüenza. El odio se basa en algún sentido de amenaza percibida. Es una actitud que puede dar lugar a hostilidad y agresión hacia personas o grupos.

Como gran parte de la rabia, es una reacción y una distracción de alguna forma de dolor interno. Una persona consumida por el odio puede creer que la única forma de recuperar cierta sensación de poder sobre su dolor es atacar preventivamente a los demás. En este contexto, cada momento de odio es un alivio temporal del sufrimiento interno. Si has te has criado en una familia en la que ha habido abuso o maltrato, y quieres saber cómo curar después de una relación con un narcisista, es más que probable que estas ideas sobre el odio te resulten familiares.

Cuando estés preparada para aceptar y sostener que sientes odio, es cuando es hora de comenzar un proceso de liberación. Dado que el odio es una emoción compuesta, puedes centrarte primero en los elementos en lugar de en la totalidad del odio. Para la mayoría de las personas trabajar en los sentimientos originarios enredados es demasiado complicado, y rápidamente se convierte en un proceso en torno a los problemas de la persona en el momento actual en lugar de tratar directamente con las raíces del problema, en la mayoría de las ocasiones, en la infancia.

Al concentrarte en los elementos del odio, puedes llegar a la raíz de tu odio y así transformarlo:

  • Averigua cuáles son y libera los juicios que generan los sentimientos de rabia.
  • Tómate tu tiempo para concentrarte en liberar la rabia misma.
  • A medida que trabajes con cada tema del odio, mantén tu conciencia abierta para poder aprender más sobre la naturaleza de tus sentimientos. Cuando sientas odio, puedes observar cualquier componente basado en sentimientos de impotencia, frustración, injusticia, insuficiencia y/o vergüenza. Permítete sentirlos.

El odio nos hace querer pelear, pero muchas veces la liberación está precisamente en detener la pelea. Esa es una lección difícil, especialmente cuando la persona hacia la que sentimos odio, se aferra activamente, nos inflige dolor o nos está atacando. Si nos alejamos, no damos ningún objetivo para ser atacados, y la pelea termina. Entonces, la verdadera lección es liberarse completamente de la relación tóxica con alguien que retroalimenta ese odio.

El odio existe por una razón, es una reacción inconsciente para arremeter contra lo que parece estar perjudicándonos, haciéndonos daño o devaluándonos. El odio dentro de ti no es algo que se vaya a para ir porque lo evites, lo ignores o lo proyectes en otras personas. La única manera de disolverlo es aceptarlo para al final poder transformarlo y liberarlo, ya que se trata de un veneno que te destruye desde dentro. Cómo curar después de una relación con una narcisista tiene mucho que ver con procesar, transformar y liberar tu odio.

Las Aristas del Odio

Dado que el odio es una combinación de juicio y enfado, muchos problemas secundarios nuevos surgen con el odio. Estos problemas son secundarios a los temas reales más profundos en juego. Como resultado, tratar con problemas actuales puede no servirte para superar el odio. Algunos de esos temas del odio más profundos pueden ser:

  • Juicios de relaciones anteriores.
  • Abuso sufrido en la infancia o en relaciones anteriores de trabajo, amistad, pareja,..
  • Problemas familiares de cómo fuiste criado en tu familia y cuáles eran las dinámicas con tu padre/madre.

Así, si tienes una dinámica tóxica de amor-odio con tu pareja puede ser que el problema real profundo es un odio generado en la infancia por las dinámicas que había con tu padre/madre. Tratar inicialmente sólo el conflicto con tu pareja, en lugar de los problemas más antiguos, irónicamente solo mantendrá la dinámica de amor-odio en la relación. En cambio, se trata de cómo resuelves el tema que está por debajo de eso y la rabia que está minando la relación.

Equilibrando tu Odio y tu Amor

La verdadera lección para aprender sobre el odio no es reflejar o proyectar ese sentimiento de destrucción, sino liberarlo de una manera amable y compasiva para crecer. Muchas veces, la mejor manera de ser compasiva contigo misma es alejarte sin apegos, dejar atrás la proyección y el reflejo del odio para que no se vuelva más contra ti. A veces, otras personas te empujarán al conflicto, y también convine estar preparada para afrontar ese conflicto.

Ten en cuenta que esto del odio va sobre ti. Si tienes un enganche con una persona en una relación de amor-odio, es posible que tú sí puedas liberar tu odio pero esa otra persona no. Si te quedas en la relación para intentar que la otra persona haga lo mismo que tú, es posible o bien que te hagas daño de forma innecesaria o bien que en realidad el enganche de lo que hable es de la dificultad para liberar tu propio odio al no soltar la relación con esa persona.

Siendo humanos, todos hemos sentido esta emoción en algún momento de nuestra vida. Sin embargo, las personas que han sufrido abuso o maltrato en la infancia, son muy proclives a sentir mucho este odio en su edad adulta, ya que éste era proyectado hacia ellos en su infancia. Para un niño que no tiene más referencias, normaliza esto, resultándole normal una dinámica tóxica de amor-odio con su padre/madre. Al tener un contexto de tanto odio y agresividad, muchas veces no han dado espacio en su vida (o muy poco) a la otra faceta que compensa ésta: la de la compasión, la ternura y la autoestima.

Si quiere saber cómo curar después de una relación con un narcisista, el antídoto frente al odio, además de sentirlo y procesarlo es equilibrarlo con compasión, tanto para los demás como para nosotros mismos. La autocompasión significa que aceptamos todo el ser. Si encontramos que una parte de nosotros es inaceptable, tendemos a atacar a otros para defendernos de la amenaza. Si nos aceptamos, vemos los comportamientos de los demás como” acerca de ellos “y podemos responder con compasión. Si tengo odio en mi corazón por otra persona, también me odio a mí mismo. Es sólo cuando aprendemos a mantenernos compasivos que podemos demostrarlo a los demás.

Todos nacemos con la capacidad para la agresión y compasión. Si en tu infancia se ha alimentado más la agresión que la compasión, seguramente tienes una tendencia inconsciente a estar más en la primera que en la segunda. Sin embargo, ahora puedes empezar a equilibrarlo y alimentar el amor, la ternura y la compasión en ti.

Afrontar el miedo a ser vulnerables y completamente humanos es lo que nos permite conectarnos, sentir y, en última instancia, sentir amor. Puedes empezar por crear “grietas en tu sistema automático de agresión” como saludar a un  vecino, hablar con una amiga, adoptar un animal o ir a terapia y conectar con otra persona: tu terapeuta. Es a través de estos actos que podemos equilibrar el odio y el amor. Reduciendo el primero y dando más espacio al segundo.

Fuente: https://personaltao.com