Cómo y Para qué los Narcisistas Buscan ser el Centro de Atención

Una necesidad que tienen todas las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad, todos los narcisistas, es la de ser el centro de atención. Esto se suele deber o bien a que esa atención no fue dada en la infancia al niño o bien a que se le dio de más, convirtiéndolo en el centro de todas las situaciones en exceso.

La necesidad que está por debajo de esa atención, de una forma más profunda, es la de una reafirmación continua del valor autopercibido. A las personas que dan esa atención (que suele ser desproporcionada) se las denomina “suministro narcisista”.

¿Crees que estás siendo el suministro narcisista de alguien. Uno de los factores más importantes para saber cómo salir del abuso narcisista, es hacer conscientes las dinámicas que se dan. Más abajo te mostramos cinco comportamientos que exhiben los narcisistas para convertirse en el centro de atención.

Cinco Comportamientos de las Narcisistas para Convertirse en el Centro de Atención 

  1. Proyección

Si le das confianza a una narcisista, no tardará mucho en violentarla con comportamientos como contar algo muy personal que has confiado a otras personas, juzgarte por tus comportamientos o tus experiencias de vida o utilizar información que le has dado para su propio beneficio.

Lo irónico es que cuando nos damos cuenta de que esa confianza ha sido violada, nos sentimos confundidos, heridos y, de alguna manera, responsables por el comportamiento de la narcisista. Esto es exactamente lo que la narcisista quiere.

Sin precaución diligente, la narcisista puede darle la vuelta a la situación rápidamente, haciéndote asumir la carga de la culpa. Mientras tanto, ella invierte sutilmente la realidad de la situación y asume el papel víctima. En otras palabras, revierten los roles.

Con esa proyección, se da la situación loca de que la que en realidad perpetra un abuso es la víctima y la que persona que ha sufrido ese abuso (la víctima en realidad), la abusadora o, en todo caso, la culpable de lo que le ha sucedido.

  1. Incitar a la Culpa

Cuando les confrontas sobre algún comportamiento suyo, los narcisistas ponen el foco en temas que saben que son delicados para ti (por ejemplo, responsabilidades laborales) para cambiar el foco de atención y ponerte en una posición a la defensiva.

Rechazan cualquier responsabilidad por su comportamiento, con lo que te dejan en un estado de resistencia. Justifican su juego de la culpa señalándote con el dedo por haber creado algún drama o problema en la relación, cuando en realidad es al revés y son ellos los que han creado el problema.

  1. Sorpresa e Intimidación

Algunas narcisistas, las que son descubiertas, pueden tener arrebatos de rabia, que es la versión adulta de la rabieta de una niña fuera de control.

La intención aquí es confundir e intimidar. Como resultado, la otra persona puede bajar sus defensas y volverse susceptible a sugerencias, manipulaciones,..

Un estado debilitado puede dejarte muy vulnerable y con toda la atención puesta en la narcisista para que no se vuelva a producir un comportamiento de este tipo, en un estado de hipervigilancia.

  1. Hacerse la Víctima

Los narcisistas no tienen empatía emocional pero sí empatía cognitiva, que utilizan para su propio beneficio. Esto es, son incapaces de ponerse en la piel de la otra persona y sentir lo que ella siente pero sí son muy buenos en darse cuenta de cuáles son los pensamientos y emociones de la otra persona, que utilizan en muchas ocasiones para manipularla.

En el caso de hacer daño a alguien, no se responsabilizan de su comportamiento sino que adoptan una posición de defensa, haciéndose las víctimas y consiguiendo que la atención vuelva a ellos.

  1. Interrumpir

Las narcisistas tienen un deseo insaciable de ser el centro de atención en todo momento. Cuando el tema de conversación no las involucra, interrumpen el diálogo e intentan que el foco de la conversación vuelva hacia ellas mismas.

Su ego necesita un alimento constante, lo que hace que no les interesen las conversaciones que no incluyan ese ego tan necesitado. Sea cual sea el tema de conversación y con independencia de si se trata de algo forzado o no, harán lo posible por ser el centro de atención.

Una persona que haya crecido en una familia narcisista es posible que no se de cuenta de esto porque un escenario así es el que había en su infancia: un padre o madre muy centrado en sí mismo que demandaba toda la atención. Esta dinámica es normalizada por la persona. Lo que se dicen de forma inconsciente es: “El que importa es el otro. Yo es mejor que sólo escuche porque no tengo nada que aportar”.

La Idealización y la Devaluación y su relación con la necesidad de Atención

Los narcisistas se relacionan con los demás sobre la base de la idealización o la devaluación. En ambos casos tienen la necesidad de validar su falso yo idealizado.

Si están idealizando a alguien, están tratando de manipular a la persona para que responda de manera positiva, para ver su propia visión idealizada de sí mismas reflejada en la otra persona. La atención sirve a ese propósito. Las hace sentir especiales, importantes, superiores, de acuerdo con su visión idealizada de sí mismas.

La atención positiva puede ser buscando elogios. Inducen al objetivo a decir lo que quieren escuchar (“¡Eres una persona tan maravillosa!”) o inducen a que actúen con un comportamiento agradable que interpretan como un reflejo de sus propios rasgos idealizados.

Si ven a otro de manera devaluada, intentarán manipularlo para que responda de manera negativa. Además de servir al narcisista proyectando sus propias deficiencias percibidas inconscientemente, la atención negativa que reciben también sirve para validar su visión idealizada de sí mismos, porque confirma su poder y superioridad, porque influyeron en el resultado negativo deseado.

Por ejemplo, un narcisista que inconscientemente tiene la dificultad de controlar su temperamento, provoca a su objetivo para que pierda los estribos. Si tiene éxito, la atención negativa que recibe sirve tanto para confirmar su superioridad porque demuestra que es el objetivo quien tiene el problema (lo que significa que el narcisista no puede ser el inadecuado) y porque confirma su poder para controlar a otros, que reaccionan de forma intensa, provocando emociones negativas en ellos.

Por lo tanto, ya sea a través de la atención positiva o negativa, reciben validación con respecto a su yo idealizado, que los narcisistas deben tener para regularse, ya que no pueden hacerlo solos, son dependientes emocionales.

En resumen, necesitan la atención para alimentar su ego (que no es lo mismo que su autoestima) y esto es algo que no pueden hacer por sí mismos porque un ego se alimenta del exterior, al contrario que la autoestima, que se alimenta del interior. Para el narcisista, tú eres el espejo en el que se ve reflejado. No importas tú sino la medida en la que sirves para validar su yo falso idealizado. Si quieres saber cómo hacer para salir del abuso narcisista, te invito a que observes en qué medida participas tú en esa dinámica para convertirte en el espejo del narcisista.

Fuente: https://www.powerofpositivity.com

Anuncios

¿Tienes Una Relación Con Un Psicópata? 10 Claves Para Salir De Dudas

Las Psicópatas representan alrededor del tres por ciento de la población general y la mayoría de ellas no son asesinas en serie. Son gente como esa compañera de trabajo “listilla” que siempre parece salirse con la suya. Esa “perfecta” ex que se escapó con otro. O quizás esa chica sumamente normal que te sirvió el café esta mañana.

Las psicópatas son como tú y como yo, excepto por una gran diferencia: no tienen conciencia. Pueden hacer daño a otras personas sin el más mínimo remordimiento o sentimiento de culpa. Sentimientos como la compasión, el amor, la confianza y el perdón para ellas sólo representan debilidades que pueden explotar, grietas emocionales por las que colarse en el interior de los demás.

Para cualquiera que pase por su lado sin conocerle, un psicópata pasará para ellos completamente inadvertido. Son encantadores, amistosos y divertidos. Pero aquéllos que tienen el infortunio de estar cerca de un psicópata (esto normalmente no es casual, si entablamos una relación con u psicópata suele ser porque hemos tenido un padre o madre narcisista o psicópata en algún grado del espectro), lo que empiezan a vivir con esta persona es una pesadilla. Lo que empieza como un cuento de hadas se transformará lentamente en un juego psicológico y un caos incomprensible.

Si has llegado hasta este blog, quizás te estés preguntando si alguien a quien tú conoces o tú mismo estás envuelto en una relación con un psicópata. Si estás en esa situación, aquí tienes 10 signos que delatan que así es, de acuerdo con miles de supervivientes encuestados en la comunidad de apoyo online Psychopath Free.

10 Señales de que estás Saliendo con un Psicópata

  1. Te enganchan con la idealización, el bombardeo de amor y el flirteo

    Cuando conoces a un psicópata, las cosas se mueven súper rápido. Te dicen lo mucho que tienen en común contigo – lo perfecta que eres para ellos. Como un camaleón, hacen de espejo de tus esperanzas, sueños e inseguridades para formar un vínculo inmediato de confianza y emoción. Inician la comunicación constantemente y parecen estar fascinados contigo y absolutamente todo lo que tú eres. Si tienes un perfil en Facebook, es probable que lo llenen de canciones, halagos, poemas y bromas que sólo vosotros dos entendéis.

  2. Van a la caza de tus emociones con anécdotas para despertar simpatía y con historias para inspirar lástima

    En seguida encontrarás un rincón tierno en tu corazón para ellos.  Algunos parecen monos e inocentes al principio. Otros súper encantadores y amables. Es probable que mencionen a su ex abusivo que todavía está enamorado de ellos. Dirán que todo lo que siempre han querido es un poco de paz y calma. Dirán que odian el drama. Pronto descubrirás que hay más drama alrededor de ellos que cualquier otra persona que hayas conocido antes.

  3. Te envolverán en sus propias versiones de “triángulos de amor”

    Una vez estés enganchado, empezará la triangulación. Se rodean de antiguos amantes, potenciales parejas y cualquiera que les proporcione atención. Esto incluye a gente sobre la que la psicópata ya te haya dicho que tú eres superior a ellas. Esto te generará mucha confusión y te hará tener la idea de que la psicópata es una persona muy solicitada por la que tendrás que competir con otras para que no te la “roben”.

  4. Distorsionan la realidad y exhiben comportamientos absurdos

    Niegan de forma patente su propio comportamiento manipulador e ignoran la evidencia cuando se les confronta. De repente son críticas y desdeñosas cuando intentas desmontar sus fantasías con hechos. En realidad, en lugar de reconocer su comportamiento inapropiado, se las arreglan para que su comportamiento siempre sea culpa tuya por ser “sensible” o estar “loco”. La gente tóxica te condiciona para que creas que el problema no es el abuso en sí mismo sino tus reacciones frente a ese abuso.

  5. Te acusan de sentir emociones que ellos provocan de forma intencionada

    Te llama celosa después de ligar de forma descarada con una ex. Muchas veces hacen esto a través de las redes sociales para que todo el mundo lo vea. Te llaman necesitada después de ignorarte de forma obvia durante días. Utilizan tus reacciones manufacturadas por ellos para atraer simpatía por parte de otras potenciales víctimas, intentando demostrar lo “histérica” que te has vuelto.

  6. Mienten de forma patológica y tienen una excusa para todo

    Siempre hay una excusa para todo, incluso cosas que no requieren de una excusa. Se inventan mentiras con mucha rapidez cualquier cosa, cosas importantes o insignificancias. Siempre están culpando a otros. Pasan más tiempo justificando su comportamiento hasta el absurdo que intentando cambiarlo en algo. Viven en un bucle. Cuando las pillas en una mentira, no muestran vergüenza ni remordimientos, incluso cuando las pillas en temas como viviendo una doble vida. Muchas veces, casi parece que les gustaría que les pillases, como retándote. Para ellas todo es una competición.

  7. Provocan celos y rivalidades mientras mantienen la apariencia de inocentes

    Al principio de vuestra relación dirigieron mucha atención hacia ti, lo cual lo hace muy confuso cuando empieza a retirarte esa atención y se la empiezan a dar a otras potenciales víctimas. Se comportan de una manera que te hace dudar constantemente sobre cuál es el lugar que ocupas en su corazón. Si son activos en las redes sociales, tentarán a sus ex, a la que previamente han puesto a parir, con canciones, fotos bonitas y bromas que sólo ellos entienden.

  8. Absorben tu atención y socavan tu autoestima

    Después de regalarte una enorme y constante atención y admiración, de repente parecen estar completamente aburridas contigo. Te tratan con indiferencia y se molestan si tú pretendes continuar la relación apasionada que ellas crearon. Empiezas a sentirte como una comparsa y no como una compañera.

  9. Exhiben un egoísmo infantil y una abrumadora sed de atención

    Se alimentan de tu energía y básicamente te van consumiendo la vida (por eso se les conoce también como vampiros emocionales). Su demanda de atención es insaciable, como la de un niño. Al principio te hicieron pensar que tú eras la única persona que podía hacerles felices. Ahora te hacen sentir como si cualquier otra persona pudiese sustituirte. La verdad de esto es que nadie puede cubrir el vacío que tiene en su interior un psicópata.

  10. No reconoces tus propios sentimientos

    Tu amor y compasión naturales se han transformado en pánico y ansiedad abrumadores. Lloras sin una razón aparente y te disculpas por todo. Casi no duermes y te despiertas cada mañana con ansiedad. No tienes ni idea de lo que ha sido de esa persona relajada, divertida y despreocupada que eras antes. Después de una relación con una psicópata, te sentirás loco, exhausto, drenado, en shock y vacío. Habrás puesto tu vida patas arriba, gastado dinero, perdido amistades, dejado trabajos, y buscarás una razón que le dé una lógica a todo eso que has ido haciendo.

Estas relaciones causan un daño de larga duración, con sentimientos de dudas de que nunca serás lo suficientemente buena. Los encuentros con psicópatas son como meterse en un agujero negro, porque no importa cuánto daño te hagan, será siempre tu culpa. Ignoran tus mejores cualidades y provocan tus inseguridades hasta que tu personalidad se convierte en algo irreconocible.

Afortunadamente, se puede sanar. El primer paso es no tener ningún tipo de contacto, esto incluye mensajes de texto, whatsapps, teléfono, e-mail, ni siquiera mirar el muro de Facebook. Es aconsejable bloquearlas. Será muy duro al principio pero mejora con el paso del tiempo. Descubrirás cómo poco a poco tu sanidad mental vuelve y el caos se disipa. Finalmente, esta experiencia se convertirá en una oportunidad para respetarte a ti mismo, poner límites y entablar relaciones más sanas en tu vida.