El condicionamiento: una forma de abuso que utilizan las narcisistas para que te auto-sabotees

Seguro que has oído hablar alguna vez de los experimentos de condicionamiento de Pavlov. Si haces sonar una campana al mismo tiempo que alimentas a un perro, y repites esto durante muchas ocasiones, el perro comienza a salivar cuando suena la campana sin que la comida esté presente porque en el cerebro del perro asocia el sonido de la campana con la comida que quiere.

Lo que sucede con las relaciones abusivas es algo similar. También es algo que se da en las sectas y los cultos. Se trata de un condicionamiento que asocia eventos como celebrar algo, prosperar, conseguir, tener éxito, logros, sentir orgullo, realización,… con el castigo, la vergüenza y la humillación.

Hay muchas formas en que los narcisistas condicionan a personas con las que tienen vínculos, como sus parejas, familia, empleados, amigos,.. pero sobre todo con sus hijos, ya que es en la infancia cuando somos más maleables y absorbemos por completo lo que ocurre en el entorno. En este artículo te cuento tres de esas formas cuyo objetivo es erosionar tu sentido de la identidad y la seguridad en el mundo.

Socavan tus capacidades y potencial

Nuestra inteligencia, habilidades, talentos y sentido del logro nos dan un sólido sentido de confianza. Cuando creemos que somos capaces de lograr nuestros objetivos, superar obstáculos y abordar los problemas en nuestras vidas, ganamos la confianza de que podemos navegar por el mundo de manera efectiva.

Las narcisistas degradan nuestra inteligencia de manera obvia y también encubierta. Si estamos condicionadas a creer que nuestros logros no son válidos, que nuestra inteligencia se queda corta o que inevitablemente soportaremos represalias por atrevernos a ser visibles y tener confianza, comenzamos a desconfiar de nuestras propias capacidades.

La confianza en nosotros mismos se erosiona. Somos más propensos a hacer racionalizaciones o excusas, culpándonos por nuestro comportamiento. Tenemos que trabajar el doble de duro para lograr nuestros objetivos y superar la programación negativa que el abusador nos ha inculcado.

El condicionamiento destructivo en este área toma forma de muchas maneras

La narcisista puede:

  • Implicar de forma encubierta que te falta inteligencia en las conversaciones cotidiana, especialmente si siente que la superas;
  • Pueden faltarte al respeto sobre tu intelecto o capacidades bajo la apariencia de una «broma»;
  • Pueden sabotearte antes de importantes eventos académicos o profesionales como una reunión, presentación o examen;
  • Pueden demandar tu tiempo y energía en momentos en los que necesites tus recursos para cumplir tus objetivos;
  • Es posible que te hable con sarcasmo y desprecio;
  • Es posible que te «castigue» por tener éxito o por hablar sobre tus logros para que, con el tiempo, nunca los menciones.

Ésta es una forma de refuerzo negativo donde, para evitar consecuencias negativas como burlas, sarcasmo, humillaciones, tratamiento de silencio,.. aprendas a guardar silencio sobre lo que has logrado o, si esto se da de forma continuada en el tiempo, dejes de perseguir tus metas por completo.

Si este tipo de dinámicas se produce en la infancia con un padre o madre narcisista, a una edad en la que absorbemos sin filtro todo lo que viene de fuera, el niño interioriza la idea general de “No soy inteligente”, “No soy capaz”.

Esa idea acabará construyendo la identidad del adulto, que tendrá problemas para crecer y prosperar en la vida, porque se encontrará con el techo de cristal de limitaciones auto-impuestas debidas a esta temprana creencia.

Es importante tener en cuenta que el padre o madre narcisista que condiciona de esta manera a la niña, no está siendo realista con sus capacidades, sino que está haciendo un retrato sesgado de la niña para satisfacer sus propias necesidades de sentirse superior, proyectar en la niña sus propias deficiencias, generara excusas o para volcar una rabia que no sabe gestionar.

Sabotean celebraciones y eventos especiales

El ciclo de abuso con un narcisista puede ser adictivo hasta el punto en que ni siquiera reconoces el patrón de condicionamiento destructivo hasta que sucede repetidamente.

Los pequeños actos de degradación, manipulación, secretismo y vergüenza a diario acaban teniendo un precio. Se genera trauma por acumulación de todos estos eventos.

Utilizar eventos que están destinados a estar llenos de alegría como graduaciones o fiestas o incluso tu existencia, como tu cumpleaños para sabotearlas mostrar odio, envidia, condescendencia,… es otra forma sádica en la que las narcisistas erosionan tu capacidad para la alegría y la satisfacción.

Al igual que la combinación de la comida con el sonido de una campana, aprendes a asociar las buenas noticias o un sentido del orgullo o de satisfacción saludable con palpitaciones en el corazón, miedo y anticipación angustiada de si el narcisista te saboteará o no, y cómo.

El condicionamiento destructivo se ejecuta con el objetivo de garantizar que nunca tengas una sensación de seguridad emocional en tu entorno.

Si esto prospera, al final tenderás a no probar cosas nuevas, a no querer mejorar ni celebrar ni reconocerte nada. Todo ello para mantener una sensación de seguridad.

También provoca vínculos traumáticos y dependencia emocional a medida que comienzas a confiar en tu abusadora como una fuente de consuelo o validación con mensajes directos o indirectos como “nadie te va a querer, sólo yo”, “no podrás arreglártelas en el mundo sin mí” o “si yo no estoy, tú no puedes solo.”

Te hacen desconfiar de tu voz interior

Si cada vez que te expresas, te encuentras con proyecciones malignas, gritos, humillaciones, aprendes a no hablar ni confrontar a la persona que se burla de ti o te agrede para denunciar su comportamiento. 

A las víctimas de abuso se les hace creer que el abuso que experimentan no está ocurriendo: se les dice que exageran, que son «demasiado sensibles» o que son las culpables del trato que reciben.

La recreación de una fantasía imposible de conseguir

La pareja abusiva emplea el mensaje paradójico, la demanda irrazonable y la falta de intimidad para sabotear la relación. Utiliza el ideal del ego al y ponerlo fuera del alcance de la víctima: «Si tan sólo tú fueras/hicieras/consiguieras…»

El estado de satisfacción fantaseado incluye tanto intimidad (estaremos juntos) como la perfección (porque seré perfecto) en el que las demandas de los abusadores puedan cumplirse por completo, en las que la persona abusada se convierta en el ideal, encarne el deseo del abusador. Es desde este espacio imposible que la víctima intenta satisfacer las demandas del abusador.

Este «espacio imposible» es uno en el que la víctima está atrapada tratando de cumplir con los objetivos en constante cambio del abusador.

El abusador le hace creer a la víctima que si “sólo” hubiera hecho esto o aquello, habría cumplido sus deseos.

Sin embargo, la verdad es que nunca serás «suficiente» para una abusadora y nadie es compatible con una abusadora altamente manipuladora.

Cuando empiezas a escuchar tu voz interior y dejas de creerte esta fantasía, ésta se empieza a caer. Empiezas a escuchar las emociones que sientes cuando estás con esta persona y cómo te hace sentir en el día a día.

Entonces toda la narrativa del narcisista se cae y te das cuenta de en qué tipo de relación estás realmente. Ahí es cuando puedes empezar a cambiar y a sanar. Es duro dejar caer la fantasía de un futuro deseado que no se va dar nunca. Pero esto también te permite recuperar tu poder y decidir cómo quieres estar en una relación: si quedarte en una dolorosa y frustrarte o buscar otra donde realmente se cubran tus necesidades emocionales.

Cuando empiezas a escuchar tu voz interior, toda la narrativa del narcisista se cae y te das cuenta de en qué tipo de relación estás realmente.

Conclusiones finales sobre el condicionamiento

Si en tu relación de pareja, amistad, trabajo, familiar,… te encuentras pisando cáscaras de huevo y sientes que está presente el condicionamiento destructivo, es hora de cambiar y vivir una vida sin abuso.

Recuerda que las respuestas de condicionamiento destructivo se pueden terminar si abrazas la autoestima, la confianza, el éxito y la alegría que te han enseñado a temer repetidamente.

No tener ningún contacto con el abusador, junto con una terapia con alguien que sepa sobre relaciones abusivas trauma, se pueden cambiar la narrativa escrita por el abusador para ti.

Recuerda que ésta es tu historia y el guión lo escribes tú.

Fuente: https://psychcentral.com

Imagen de Engin Akyurt en Unsplash

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