El Chantaje Emocional

Qué es el Chantaje Emocional

El chantaje emocional es una táctica que las personas más cercanas a nosotros pueden usar para hacernos daño y manipularnos, ya sea intencionalmente o no. Es cuando alguien usa nuestras debilidades, secretos y vulnerabilidades contra nosotros para obtener exactamente lo que quiere de nosotros.

Podemos ser chantajeados emocionalmente por nuestra pareja, padres, hijos, hermanos, amigos, colegas o cualquier persona cercana a nosotros sin darnos cuenta de lo que está pasando o no querer admitir ante nosotros mismos lo que está sucediendo. Los narcisistas, psicópatas y sociópatas utilizan constantemente el chantaje emocional para manipular a las personas con las que se relacionan.

Si quieres sabe cómo superar el abuso narcisista, puedes empezar por darte cuenta de que el abuso narcisista y el chantaje emocional van de la mano con mucha frecuencia.

A veces, el/la chantajista emocional puede no ser consciente de sus patrones de comportamiento (o no está dispuesto a admitir el chantaje como un rasgo de carácter), por lo que se lo niega a sí mismo, así como a todos los demás.

A los fines de este artículo, me centraré en las relaciones de pareja, pero el chantaje emocional de los tipos descritos a continuación puede aplicarse a cualquier tipo de relación, como de familia, amistad, trabajo,..

También es importante tener en cuenta que hay diferentes niveles involucrados aquí. Todas nos equivocamos, y la mayoría de nosotras utilizaremos formas muy ligeras de chantaje emocional en nuestras relaciones en algún momento. Esto no nos convierte en chantajistas emocionales en toda regla. Sólo somos seres humanos, y todos tenemos defectos por nuestra propia naturaleza.

Sin embargo, es vital estar al tanto de los diferentes tipos de chantaje emocional que existen y las señales de que está ocurriendo. Esto te permitirá identificar cuándo algo ha ido demasiado lejos y convertirse en un problema en tu relación.

La presión ligera no siempre es Chantaje Emocional

En cualquier relación, dar y recibir es normal y saludable. Es importante poder estar en desacuerdo, pero luego llegar a un acuerdo juntos, y algunas veces tendrás que hacer cosas que quizás no elegirías hacer. Pero los haces de todos modos por el bien de tu relación y por la persona a la que quieres.

Después de todo, si siempre es o lo que tú dices o nada, entonces debes considerar el hecho de que el chantajista emocional en tu relación podrías ser realmente tú. Pero hay un límite aquí. Ceder ante lo que quiere tu pareja no debería convertirse en la norma, especialmente cuando se trata de cosas que realmente te importan.

Un verdadero chantajista emocional ignora constantemente los deseos y necesidades de la otra persona en favor de los suyos y no ve los derechos de la otra persona como importantes. Les gusta tener una pareja en su vida que puedan controlar y no están interesados ​​en ninguno de los compromisos que implica una relación saludable. Tratarán de mantener ese control sobre su pareja de cualquiera de las siguientes maneras.

Tres estrategias de Chantaje Emocional

La psicoterapeuta Dra. Susan Forward ideó el acrónimo FOG (niebla, en inglés, aduciendo a que conduce a confusión mental) para resumir las estrategias que las chantajistas emocionales suelen usar: miedo, obligación y culpa.

Conocer estas estrategias y los cuatro tipos de chantaje emocional que se analizan más adelante puede ayudarte a identificar comportamientos que de otro modo no habrías reconocido como manipuladores.

Miedo

El miedo es una emoción diseñada para protegernos, desencadenando respuestas físicas que nos preparan para congelarnos, huir o luchar cuando nos encontramos ante situaciones amenazadoras.

Esas situaciones no necesariamente tienen que ser físicamente peligrosas. Podemos sentir miedo de perder a los que queremos o de hacerles daño. A veces, es sólo miedo a lo desconocido, que es algo con lo que juegan las chantajistas emocionales.

Hay todo tipo de miedos que pueden usarse para mantener a las personas como “rehenes” en una relación, como el miedo al abandono, el miedo a molestar a alguien, el miedo a la confrontación, el miedo a las situaciones difíciles y el miedo a su propia seguridad física.

Obligación

A menudo nos sentimos obligadas con las personas que nos rodean porque, como seres humanos, un fuerte sentido de comunidad es una gran parte de lo que ha permitido que nuestra especie sea tan exitosa. Hay seguridad en los grupos, y todas queremos ser incluidas y aceptadas. Para ser aceptadas, suele haber ciertas obligaciones que cumplir.

Las chantajistas emocionales pueden usar diferentes estrategias para recordarnos esas obligaciones, presionando los botones que nos hacen sentir obligados a hacer lo que quieren. Muchos chantajistas emocionales utilizan el tema de la obligación para dar el mensaje directo o indirecto de “tú me debes” y así generar deuda emocional para conseguir que la otra persona haga lo que desean.

Aquí hay algunos ejemplos:

  • Un padre podría recordarle a un niño los sacrificios que ha hecho por él y decirle que está siendo desagradecido.
  • Una pareja podría afirmar que haría lo que sea que le hayas pedido si la situación fuese al revés.
  • Una amiga podría acusar a otra de ser egoísta.

Culpa

La culpa está muy vinculada a la obligación. Si no hacemos algo que CREEMOS que estamos obligados a hacer, tendemos a sentir culpa o sentimos que merecemos ser castigados de alguna manera. Las personas con tendencia a la culpa pueden sentirse culpables por prácticamente cualquier cosa, lo que conviene a una chantajista emocional para manejar los hilos.

Podemos sentirnos culpables por trabajar demasiado, gastar demasiado, pasar tiempo con otras personas, o incluso simplemente ser felices o divertirnos o priorizarnos a nosotros mismos.

Las personas que tienen tendencia a sentirse con miedo, obligadas o con culpa suele ser porque crecieron en una familia disfuncional, donde el padre/madre o ambos ejercían el chantaje emocional de forma consciente o inconsciente para conseguir que el hijo o hija hiciese lo que él/ella quería y cubrir sus necesidades en lugar de las del niño.

Por esta razón, estas personas, hasta hacer terapia, son un objetivo mucho más fácil del chantaje emocional. Si quieres sabe cómo superar el abuso narcisista, hacer un proceso de auto-conocimiento y cambio es fundamental.

4 Tipos de Chantaje Emocional

Un narcisista puede adoptar uno o más de estos roles para lograr que hagas lo que quiere.

El Castigador

Este tipo de narcisista chantajista emocional sabe cómo castigarte, y no duda en hacer declaraciones audaces que te digan cuáles serán las consecuencias si haces (o no haces) algo en particular. La estrategia con la que juegan más es el miedo.

El castigo que infligen puede ser desde retener afecto y poner fin a la relación, hasta restringirte para que no vea a otras personas importantes en tu vida, o sanciones financieras.

El chantaje emocional también puede basarse en la amenaza de castigo físico y abuso.

La Auto-Castigadora

Algunas narcisistas que hacen chantaje emocional pueden emplear la táctica de castigarse (o amenazar con castigarse) a sí mismas, sabiendo que esto hará sufrir a su pareja.

Su principal arma de ataque es la culpa (o la perspectiva de la culpa a la que te enfrentarías si la narcisista chantajista emocional cumpliera con sus amenazas), pero también intentan provocar miedo (que alguien a quien cuidas sufrirá daños).

Ejemplos de esto pueden incluir amenazar con lastimarse o incluso suicidarse si la abandonas o afirmar que tu comportamiento la deprimirá si persiste.

La Víctima

Las víctimas narcisistas sostienen su miseria sobre la cabeza de pareja como una forma de hacer que hagan lo que quieren.

Podrían afirmar que su enfermedad o estado mental es culpa de la otra persona, o decirle a su pareja que si no hacen lo que quieren, se pondrán enfermos empeorarán.

A veces esperan que su pareja sea capaz de descubrir qué les pasa sin tener que decirles … «si realmente me quisieras, lo sabrías».

El Vendedor de Humo

Mientras que todos los otros tipos de chantaje emocional son más métodos de «palo», este es el método de «zanahoria».

Este narcisista chantajista emocional promete algún tipo de recompensa, ya sea tangible o intangible. Aunque la recompensa rara vez se materializará. El miedo (a perderse la recompensa), la obligación (lo han pedido amablemente e incluso están ofreciendo una recompensa) y la culpa (se sentirá mal por decir que no) probablemente estarán involucrados en cierta medida.

Te piden que hagas algo a cambio de la promesa de otra cosa, pero generalmente ese “premio” no llega nunca.

  • Por ejemplo, tu pareja sabe que para ti es muy importante conocer a su familia y utiliza la promesa de que esto ocurrirá para que hagas lo que quiera pero el evento de conocer a su familia no se acaba dando no nunca.
  • Otro ejemplo es el de un jefe que te promete mejoras laborales como tener más responsabilidades, un horario más flexible o un aumento de sueldo para que hagas las tareas que él quiere pero las promesas de mejora no se dan nunca.

Mientras que algunos narcisistas manipuladores solo se basarán en una de estas 4 categorías (la que les resulte más efectiva), algunos cambiarán entre ellas, presionando todos tus botones hasta que se salgan con la suya.

6 Señales más de Chantaje Emocional

Si estás en una relación con un narcisista chantajista emocional en serie, entonces leer lo anterior podría haber activado algunas alarmas.

Pero aquí hay algunas señales más a tener en cuenta si tienes alguna duda de que estás en una relación con una narcisista manipuladora emocioal, o si se encuentras con una en el futuro.

En el fondo, lo sabes

Por mucho que intentes mentirte a ti mismo o te resulte difícil admitir tus sospechas ante tus amigos o familiares, en el fondo sabes cuándo la persona está jugando con tus emociones para conseguir lo que quiere.

Escucha a tu cuerpo. Puede ser una presión en la boca del estómago, una sensación que te oprime la garganta o la necesidad de apretar las nalgas cada vez que estás ante la presencia de esta persona. Tu cuerpo te esta avisando del peligro para ti. ¡Escúchalo!

Les gusta alardear

Las narcisisitas manipuladoras y chantajistas emocionales tienden a ser muy francas sobre lo maravillosas que son … ¡porque realmente se lo creen!

Si alguien parece carecer de modestia o humildad en absoluto, es una gran señal de advertencia.

Les gusta el sonido de su propia voz

No solo se jactan, sino que hablan mucho, dominan las conversaciones, al igual que intentan dominar a su pareja y a las personas con las que se relacionan.

Si sientes que no tienes voz en la relación con esta persona o que por mucho que intentes expresarte, tus mensajes parecen no llegar, esto es una señal de alarma.

No saben recibir feedbacks

En el fondo, los narcisistas chantajistas emocionales son bastante inseguros, a pesar de que se aprovechan de los inseguros y vulnerables.

Tienden a ver cualquier feedback que se les da como un insulto a su inteligencia en lugar de lo que es. Tienen una incapacidad de autocrítica y de introspección sobre sí mismos.

Critican las opiniones de los demás y minimizan sus éxitos

No quieren que otras personas se vean mejor que ellas, por lo que desacreditan a los demás cuando creen que les hacen sombra. Tampoco les gusta ver a otras personas triunfar y prosperar y sienten celos con mucha facilidad que intentan ocultar.

Si tienes a una persona así cerca, hará lo posible por minimizar tus logros y éxitos y maximizar tus errores. Te dará una visión sesgada de ti misma, en ocasiones a la cara y en otras a tu espalda.

Una de cal y otra de arena

Parece que todo está ok en la relación y de repente, muestran un arranque de rabia que dinamita esta paz. Esto lo hacen de forma abrupta y sin que haya una razón para ello aunque buscarán una excusa para justificarlo.

Solo están contentos cuando logran manipular las cosas de la manera que quieren, y usan esos cambios de humor volátiles como una forma de mantener a su pareja alerta.

Un ligero chantaje emocional ocasional es, desafortunadamente, normal en la mayoría de las relaciones. Pero si has descubierto que este comportamiento se ha convertido en un patrón constante que te está afectando, entonces puedes plantearte que estás en una relación abusiva.

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

Imagen de Cristian Newman en Unsplash

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