¿Tengo una herida narcisista?

Si has crecido en una familia disfuncional narcisista, hay una herida del niño o la niña que se pasa de generación en generación. Los adultos al cuidado del niño no cubren sus necesidades emocionales y, en muchas ocasiones, le agreden, dándole justo lo contrario de lo que necesita. Y esto se va repitiendo una y otra vez de padres a hijos.

Si has crecido en una familia disfuncional narcisista, hay una herida del niño o la niña que se pasa de generación en generación.

Esta herida narcisista algunas personas la proyectarán hacia el exterior, como es el caso de los narcisitas, psicópatas y sociópatas y otras personas, la interiorizarán, hasta el punto de llegar a identificarse con el agresor.

La herida narcisista no es otra cosa que la herida de tu niña interior. Si quieres saber cómo recuperarte de haber crecido con padres narcisistas, una forma rápida de averiguar si tienes una herida narcisista es si te ves reflejado en estas 5 señales.

  1. Tienes una necesidad compulsiva de ser perfeccionista, no importa lo que hagas.

  2. Se trata de una necesidad desesperada de obtener un sobresaliente en todo lo que haces. Esta necesidad compulsiva de ser perfecto en todo y serlo todo para los demás se trata de un mecanismo de defensa y de supervivencia, para evitar un dolor profundo y de rechazo con respecto a tus padres narcisistas.

    Tristemente, muchas culturas acuñan como un “buen” paternaje el de empujar a sus hijos a la excelencia. Sin embargo, esta forma de educar se puede volver abusiva y muy dañina cuando la presión que reciben los niños es intensa y cuando el amor se retiene y es condicionado a “conseguir metas u objetivos”.

  3. La idea de decir que “no” a tus padres (incluso ya siendo un adulto)  o a otras personas (pareja, amigos, jefes) es aterradora.

    Es muy frecuente que cuando una persona ha crecido con madres narcisistas, tenga miedo, ya de adulta a compartir con ellas sus deseos, planes de vida o proyectos, ante la perspectiva de no obtener su aprobación o de ser ridiculizada o avergonzada por ello, o incluso abandonada por no seguir los dictados del sistema familiar.

    Estos dictados siempre tienen que ver con los valores de los padres narcisistas y pueden ir desde no abandonar la carrera profesional que se empujó a escoger a la persona hasta temas muy dañinos para una adulta, como no dejarla crear su propia familia para mantener el rol de “niña” o quedarse en un trabajo precario porque tener éxito levantaría los celos de los padres narcisistas.

  4. Te pones a ti mismo el listón de tus metas tan alto que te odias y te avergüenzas de ti mismo cada día por no conseguir y superar tus propias metas imposibles.

    No importa que llegues a conseguir lo que te propongas, que tengas un trabajo de éxito o que hayas hecho cosas en tu vida que no son las más habituales (como vivir en un país extranjero, haber cambiado de carrera profesional,…) siempre tienes una sensación interna de “no ser suficiente”.

    Esta idea fue plantada en la infancia por tus padres narcisistas, por lo que no vas a encontrar su sanación fuera, hagas lo que hagas. De lo que se trata es de que vayas hacia dentro, hacia donde está la herida y de que puedas conectar con tu niña interior y poder cambiar ese mensaje (que, por otra parte, no es real ya que respondía a las necesidades de tus padres narcisistas) de que tu niña es digna de amor tal y como es y que, por supuesto, ser ella misma es más que suficiente.

  5. A menudo hay una diferencia entre la cara que muestras a las demás personas y cómo te sientes en realidad.

    Sueles adoptar personajes o roles en tu vida como “la dura”, “la valiente”, “la fuerte”, “la que no necesita nada” pero que no están en sintonía con cómo te sientes de verdad. Estos personajes dominan tu vida de muchas maneras, no permitiéndote ser auténtica con los demás.

    Muchos hijos de padres narcisistas tuvieron que adaptarse a un ambiente de muchas carencias y/u hostil donde sus necesidades emocionales no eran cubiertas y donde eran avergonzados o humillados por el hecho de manifestarlas. Así que ese niño empieza a ponerse máscaras para poder lidiar con esta realidad. Hasta hacer tearapia, esos personajes se suelen arrastrar hasta la edad adulta y hacen sufrir mucho a la persona, ya que está proyectando una imagen que poco o nada tiene que ver con la realidad.

  6. Es muy frecuente que te tomes las cosas de una forma demasiado personal y que te sientas atacado, juzgado o criticado con mucha facilidad.

    Cada vez que oyes un comentario crítico o un juicio hacia ti, esto detona una herida narcisista de infancia, donde las emociones de sentirte “inadecuado”, “no valioso” o “no merecedor” fueron muy intensas. Puedes ser muy reactivo frente al comentario más insignificante sobre ti, ponerte en seguida a la defensiva o meterte en una cruzada personal para demostrar que esa persona no tiene razón.

Dos preguntas importantes para averiguar si tienes una herida narcisista.

¿Cómo es de antiguo este sentimiento dentro de ti? Esto te puede llevar a darte cuenta de que este sentimiento se creó en la infancia y, en caso afirmativo, qué te pasaba con tu familia y tus padres la primera vez que recuerdas haberlo experimentado.

¿De quién ansiabas más amor en la infancia y quién tenías que ser para obtenerlo? Ésta es una pregunta muy potente que puede ayudarte a darte cuenta de si has tenido que convertirte en alguien que no eras para obtener amor y aceptación de tu familia de origen. Es muy frecuente que los padres narcisistas tengan comportamientos agresivos o pasivo-agresivos para moldear la personalidad de sus hijos en función de sus propios intereses. Esto es lo que lleva, en muchos casos, a convertirte en una persona complaciente y codependiente.

Este moldeamiento se hace durante años y está basado, principalmente en el miedo. Se infunde miedo al niño para que se convierta en lo que el padre quiere, no se le deja ser ni desarrollar su propia personalidad de forma natural.

Se infunde miedo al niño para que se convierta en lo que el padre quiere, no se le deja ser ni desarrollar su propia personalidad de forma natural.

Si quieres saber cómo recuperarte de haber crecido con padres narcisistas, para llegar a tu herida narcisista, es necesario que le bajes el volumen al ruido de tus palabras y pensamientos y permitirte sentir tus emociones a nivel profundo y experimentar todo el peso de esas emociones intensas. Si esto te asusta o te ayuda, puedes buscar ayuda profesional. Una vez que reconozcas los detonantes con los que te sientes no segura, no digna de amor o no aceptada, puedes explorar las experiencias de infancia que están en la raíz de esas emociones.

Fuente: https://kathycaprino.com

Imagen de Claudio Schwarz 

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Formas de Gestionar el Conflicto

El conflicto entre personas

El conflicto interpersonal se refiere a cualquier tipo de conflicto que involucre a dos o más personas. Es diferente de un conflicto intrapersonal, que se refiere a un conflicto interno contigo mismo.

Cuando inevitablemente ocurre un conflicto, la comunicación respetuosa es clave. Es posible que no siempre estés de acuerdo con todos, y eso está bien. Las palabras educadas y una mente abierta pueden ayudarte a resolver, o aceptar, las diferencias de manera más efectiva.

Si quieres saber cómo recuperarte del abuso narcisista, aprender a gestionar los conflictos puede ser un buen primer paso.

Hay muchas formas saludables y productivas de superar el conflicto, aunque algunas no funcionarán en todas las situaciones. En general, la resolución de conflictos cae en una de las siguientes categorías.

La Retirada o Evitación

Cuando te retiras del conflicto, evitas el problema. No se habla de eso, o sólo se habla de manera indirecta.

La retirada puede involucrar:

• Ignorar a las otras personas involucradas

• Negarse a discutir el tema

Cerrarse en banda

• Retirarse físicamente cuando la otra persona o personas sacan el tema

• Comportarse como si no hubiera ocurrido nada

• Negarse a discutir directamente el tema pero plantearlo indirectamente con comentarios sarcásticos o pasivo-agresivos

En general, la retirada no es una buena táctica, ya que puede aumentar la frustración y empeorar la situación para todos los involucrados. O puede funcionar en el corto plazo, pero a la larga, intensifica el problema.

Esta postura normalmente la adoptan personas pasivo-agresivas, que no tienen ninguna intención de llegar a un acuerdo y que quieren posicionarse por encima de la otra persona de un modo indirecto. Se trata de una táctica muy utilizada por los narcisistas encubiertos.

De todos modos, la retirada sí que puede resultar útil en situaciones en las que el conflicto es intenso. Cuando las emociones son muy intensas, puedes retirarte temporalmente para refrescarte y recuperarte de esa intensidad.

La evitación temporal puede ayudar mucho cuando no deseas dañar tu relación con la otra persona involucrada. Cuando te sientas más calmada y con las emociones no tan a flor de piel, es cuando puedes escoger el momento para tratar el conflicto con la persona o personas involucradas de forma asertiva.

Adaptación

La adaptación implica poner las necesidades de otra persona primero. Cedes ante el conflicto, que te permite «ponerte por encima de la situación», por así decirlo.

A las otras personas involucradas les puede ir bien este posicionamiento, pero ten en cuenta que acomodarte siempre a otras personas cuando surgen desacuerdos te impide satisfacer sus propias necesidades. Tal vez no te importe no conseguir lo que quieres, ya que quieres que tu pareja sea feliz. O tal vez realmente no te importa dónde vas a ir de vacaciones este verano.

Las relaciones saludables incluyen un equilibrio entre dar y recibir. Del mismo modo en que consideras las necesidades y los deseos de tu pareja u otras personas, también es saludable tener en cuenta tus necesidades y deseos y expresarlos.

Las relaciones saludables incluyen un equilibrio entre dar y recibir.

Ésta es la postura más frecuente de las personas codependientes, que tienden a sobreadaptarse a los deseos y necesidades de la otra persona, en muchas ocasiones esta otra persona es un narcisista, psicópata o sociópata que siente muy cómodo con el hecho de que sea siempre la otra persona la que cede.

Una codependiente suele ceder para “tener paz” en la relación o bien porque está tan fusionada con la otra persona, que no es capaz ni tiene la costumbre de diferenciar sus deseos y necesidades de los de la otra persona.

Competición

Competir o forzar implica presionar en favor de tu propia perspectiva. La persona quiere «ganar» el conflicto, por lo que intenta involucrar a los demás para que vean las cosas a su manera.

La competencia, aunque no siempre, en muchas ocasiones implica el uso de tácticas de agresión o manipulación.

También puede afectar a las relaciones. De la misma manera que acomodarse siempre puede tener un impacto negativo con el tiempo, forzar siempre a otra persona a acomodarse también puede generar problemas, especialmente cuando competir involucra coerción.

Esta técnica es la más usada por los narcisistas descubiertos, que no tienen muchos reparos en presionar a la otra persona de forma abierta hasta conseguir lo que quieren.

Compromiso

Cuando te comprometes, cedes algo de terreno, pero también lo hace la otra persona. En otras palabras, ambas personas obtienen algo de lo que quieren. Esto puede hacer que el compromiso parezca un gran enfoque para la resolución de conflictos. Todos ganan, ¿verdad?

Sí, pero también no, ya que también pierdes un poco. Más adelante, cuando uno o ambos recuerden lo que concedieron, podrían sentirse frustrados o resentidos. En algunos casos, incluso podría causar que el conflicto inicial se intensifique nuevamente.

Sin embargo, el compromiso puede tener beneficios. En general, es mejor obtener algo de lo que quieres que nada. También puede funcionar bien cuando, por cualquier razón, no es posible resolver un problema de una manera que satisfaga completamente a todos.

Sólo ten en cuenta que, una vez que llegues al punto de compromiso, a menudo puedes ir un paso más allá y resolver problemas en colaboración.

Colaboración

La colaboración exitosa generalmente significa que todos ganan. Pero requiere un esfuerzo por parte de todos, por lo que si bien puede ofrecer más beneficios a largo plazo que otras estrategias de resolución de conflictos, puede tener menos popularidad que soluciones más rápidas como el compromiso.

Para colaborar con éxito, debes comunicarte. Ambas o más personas en el conflicto comparten sus sentimientos y emociones y utilizan la escucha activa para comprender realmente el punto de vista de la otra persona. Utilizan este conocimiento para encontrar una solución que les permita a ambos obtener lo que desean.

Para colaborar con éxito, el conflicto debe considerarse como un problema a resolver juntos, no como una competencia para ganar individualmente. La flexibilidad también ayuda. Puedes pensar que has encontrado la respuesta correcta, pero también puede ser que la otra persona en conflicto tenga una idea que hace que la solución sea aún mejor.

Comportamientos a evitar

Si has crecido en una familia disfuncional, es más que posible que hayas visto algunos o todos los comportamientos que se describen más abajo cuando había un conflicto. Como el comportamiento es algo que se aprende, puede que los utilices en tus conflictos a día de hoy.

El problema es que estas conductas tienden a perpetuar o agravar el conflicto, a convertirlo en un conflicto congelado, o, en última instancia, a terminar con la relación. Si quieres mantener relaciones duraderas y de respeto mutuo en tu vida y recuperarte del abuso narcisista, es mejor evitarlas.

Hostilidad mutua

La hostilidad puede involucrar ataques personales, gritos y otros tipos de abuso verbal.

Son comportamientos hostiles:

• Desprecio o intercambio de insultos

• Criticar o atacar el carácter de alguien en lugar de expresar una queja específica

• Actitud defensiva en lugar de apertura al feedback

• Cerrarse en banda

Demanda-Retirada

Este patrón describe una situación en la que una persona expresa sus necesidades o trata de abordar un conflicto, pero la otra persona responde retirándose o evitando el problema.

Como sólo una persona intenta resolver el problema, a menudo no se resuelve. Por lo general, la persona que quiere resolver el conflicto seguirá sacando el tema mientras que la otra persona seguirá cambiando de tema, siendo evitativa.

En la mayoría de los casos, la frustración y el resentimiento se acumulan en ambos lados a medida que el problema sigue ahí.

Culpar a la otra persona

Esto sucede cuando una persona redirige el conflicto al culpar a la otra persona por el problema.

Por ejemplo, le preguntas a tu pareja por qué no ha aspirado la casa, como dijo que lo haría, y responde diciendo: «Bueno, moviste la aspiradora, así que no pude encontrarla».

Los conflictos que implican culpar a los demás pueden irse rápidamente de las manos. Las acusaciones pueden provocar frustración y estrés, y es posible que la persona culpada tenga más ganas de ser reactiva que de responder.

Es recomendable usar frases que hablen de ti para evitar este patrón. En lugar de decir: «Hiciste X» o «Siempre Y», puedes intentar algo como: «Me cuesta mucho cuando X» o «Siento Y».

Esto te permite compartir tu propia perspectiva sin culpar a nadie más.

Discusiones en bucle

¿Alguna vez has terminado una discusión sin llegar a una resolución real? Simplemente ya no podías hablar más sobre el problema, por lo que te diste por vencida o te retiraste.

Cuando los problemas no se resuelven, es probable que surjan una y otra vez. Un problema no se va a solucionar por sí solo por aparcarlo ni va a dejar a las personas en el conflicto satisfechas porque no ha habido una resolución.

Discutir sobre lo mismo una y otra vez puede tener un grave impacto en tu relación. Lo que comenzó como un problema menor puede convertirse en una bola de nieve que escala muy rápido para convertirse en un verdadero problema.

El Límite

Ya sea que ocurra un conflicto entre amigos, compañeros de trabajo o parejas, es perfectamente normal. Es posible que te sientas inseguro sobre la mejor manera de resolver cada tipo de conflicto a medida que surja, pero recuerda que no siempre existe una forma perfecta.

Cuando abordes el conflicto con flexibilidad, respeto y la voluntad de escuchar y considerar las perspectivas de los demás, tendrás una mejor oportunidad de colaborar con éxito para encontrar la mejor solución para todos.

Aviso para los codependientes. Para que un conflicto se resuelva, necesita de que ambas personas pongan de su parte para su resolución.

Si te das cuenta de que te estás esforzando mucho, que intentas resolver lo mismo una y otra vez, que por mucho que intentas comunicarte, te sientes incomprendida, quizás quieras replantearte si la persona con la que tienes el conflicto realmente quiere resolverlo o en realidad estás tratando con un narcisista, psicópata o sociópata que no tiene en cuenta tus sentimientos y que no le importa la resolución del conflicto sino ganar y que no tiene ninguna intención de facilitarte las cosas.

Para recuperartde del abuso narcisista, debes saber que para resolver temas en una relación, se necesita que las dos personas se responsabilicen de su comportamiento. Un narcisista, psicópata o sociópata no va hacer esto NUNCA.

Imagen de Chris Liverani en Unsplash

El Conflicto y su relación con la Luz y la Sombra

¿Crees que eres una persona conflictiva? ¿Atraes a tu vida o te metes en conflictos constantemente? No hablo del cliché de alguien que está en la cárcel o de personas que van por la calle o en el metro llamando la atención. Me refiero a conflictos en tu trabajo, con tu familia, tu pareja, con amigos,…

Qué es un Conflicto Intrapersonal

El conflicto interpersonal se refiere a cualquier tipo de conflicto que involucre a dos o más personas. Es diferente de un conflicto intrapersonal, que se refiere a un conflicto interno contigo mismo.

Con mucha frecuencia, un conflicto interpersonal es un reflejo de un conflicto intrapersonal, un conflicto que vives dentro de ti y que proyectas en el exterior.

En muchas ocasiones en las que hay un conflictos lo que hacemos las personas es proyectar. La proyección es un mecanismo de defensa mediante el cual ponemos fuera de nosotros algo que es nuestro y que no queremos/podemos ver o aceptar.

Es decir, partes de mí misma que no quiero ver y de las que no quiero responsabilizarme, las pongo fuera, en la otra persona, que a su vez hace lo mismo conmigo. Y esto suele ser lo que genera el conflicto.

Las dos personas están esperando que sea la otra la que cambie esa parte que en realidad es propia y no les gusta de sí mismas.

La Sombra y la Luz en los Conflictos

Todas esas partes que no nos gustan de nosotros mismos y que escondemos, condenamos, censuramos,… es lo que en terapia Gestalt llamamos la sombra de una persona. Lo que no se ve. Es lo prohibido, lo que no me permito, porque entra en conflicto con la imagen que tengo de mí mismo.

En contraposición, la luz de una persona son esas partes visibles que considera sanas y beneficiosas y que muestra a los demás.

Por ejemplo, si yo tengo un personaje que es muy tirano en la sombra y no quiero hacerme cargo de él, de esa parte de mí que también soy, voy a encontrarme una y otra vez con personas que también tienen un personaje tirano dentro y entraré en conflicto con ellas.

En el conflicto, las dos personas estarán acusando a la otra de la situación y pidiendo lo mismo: “Cambia tú”.

En lugar de decir “No me gusta esta parte de mí” es más fácil decir: “No me gusta esta parte de ti”.

Esa parte de mí misma que tiene una energía concreta, en un momento de mi vida (muy probablemente en la infancia) fue rechazada y condenada y por eso, sin darme cuenta, yo hago lo mismo.

Cuando me reconcilie, acepte e integre esa parte de mí misma, dejaré de dar con personas que también tienen esa parte y, por lo tanto, dejaré de tener conflictos, al menos por este motivo.

El trabajo con la sombra supone aceptar partes de mí misma que no me gustan, que seguramente crea que no son muy “cool” ni me dan una buena imagen.

Esto hará que lo que pongo fuera y, en efecto, el Universo me lo muestre fuera, a través de otra persona, como en un espejo.

Cuando más realista y completa sea la visión que tengo de mí misma, en un espejo de 360º, el Universo dejará de ponerme un espejo delante a través de otras personas para darme una visión completa de mí misma. El Universo tiende a completar, a unificar.

En la naturaleza todo tiene dos partes: no hay frío sin calor, ying sin yang, noche sin día.

Si tengo a una tirana en la sombra, esto quiere decir que en potencia tengo en la luz a una parte de mí muy conciliadora y amable. Si no reconozco una, tampoco podré ver y desarrollar la otra.

Como es adentro, es afuera. Esta afirmación procede del Kybalión, un documento del siglo XIX que describe los principios y las leyes que rigen el Universo, y cuya metafísica se relaciona con las enseñanzas de Hermes Trismegisto.

En esencia, se refiere a que nuestro mundo interior genera nuestro mundo exterior. De hecho, gracias a los que nos pasa afuera (lo visible) podemos reconocer lo que nos ocurre adentro (lo invisible).

Te propongo que mires a los diferentes aspectos de tu vida por un momento. ¿En dónde hay conflictos? ¿La pareja? ¿El trabajo? ¿La familia? ¿Los amigos? Cada relación conflictiva que tengas te está dando la oportunidad de mirar dentro de ti y sanar algo.

¿Qué es lo que te enfada de esa persona? ¿Lo que no soportas? Es justo ahí donde tienes que mirar dentro y preguntarte qué es lo que estás condenando, apartando o pasando por alto.

Hay muchas personas que tienen la auto-imagen de “buenas” (esto es muy frecuente en el caso de las codependientes) y esto hace que les cueste mucho aceptar, por ejemplo, la emoción de la rabia o la maldad (además de la bondad) que también hay en ellas. ‘¿Mala yo?’

Hasta que no aceptes tu propia maldad como ser humano que eres, con tus cualidades y defectos, habrá un espejo en tu vida en la forma de marido, novio, jefe, amigo,… que será el “malo” de tu propia película.

Si crees que puedes necesitar psicoterapia después del abuso narcisista, el trabajo con la sombra es algo fundamental.

Los Conflictos entre una Narcisista y un Codependiente

Este juego de espejos y proyecciones es gran parte de las dinámicas que se dan entre una narcisista y un codependiente. Para algunas cosas el narcisista y la codependiente son extremos en el espectro, por ejemplo:

  • Centrado en el yo – centrado en el tú
  • Falta de empatía – mucha empatía
  • Tiende a ponerse por encima – tiende a ponerse por debajo

Sin embargo, para otras muchas cosas, se parecen mucho más de lo que pueda parecer a simple vista:

  • Ambos suelen ser personas rígidas, poco flexibles.
  • Generan deuda emocional en el otro: la narcisista dando lo que sea de lo que se da cuenta que el codependiente está carente (apoyo, estima,..), el codependiente teniendo una actitud de ayuda eterna frente a la narcisista, queriendo cambiarle, arreglarle, salvarle,…
  • Los dos tienen un vacío dentro que el otro llena de forma disfuncional.

En la mayoría de los conflictos que hay entre ellos suele haber una negación de lo propio y una proyección en el otro.

El Conflicto en la Familia Narcisista/Disfuncional

Si has crecido en una familia narcisista o disfuncional, y sobre todo en el caso de que hayas ejercido el rol del chivo expiatorio y/o el rebelde, es más que probable que hayas tenido una relación muy conflictiva con tu padre o madre narcisista.

La psicoterapia después del abuso narcisista es importante para poder sanar esta relación conflictiva de amor-odio.

Además del dolor y la rabia que genera una dinámica tan tóxica, esto tiene el problema de llegar a normalizar la relación y recrearla de nuevo más adelante en la vida adulta con otras personas.

Si quieres vivir una vida más plena, auténtica y beneficiosa para ti, donde no haya relaciones conflictivas, mira tus relaciones y pregúntate: ¿qué es lo que tiene la otra persona que me afecta tanto, que me enfada? ¿Qué dinámica de mi infancia es la que estoy repitiendo aquí?

¿Cómo quieres vivir tu vida, en la paz o en la guerra?

Si necesitas acompañamiento para trabajar tu sombra o las relaciones de conflicto que ahora mismo en tu vida, yo te puedo ayudar con psicoterapia después del abuso narcisista.

Foto de Johnson Wang en Unsplash

4 Comportamientos ocultos de las Personas Abusivas antes de revelarse

Nota: El abuso/maltrato no es exclusivo de los narcisistas, psicópatas y sociópatas, también puede darse por parte de personas que no tengan esta patología. Eso sí, todas las narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas abusivas.

El hecho de que una persona no te ponga las manos encima no significa que no sea abusiva. El abuso es control, falta de respeto flagrante y también palabras hirientes.

Detectar a personas abusivas no es fácil. La mayoría de las personas quieren creer que podrían distinguir a una persona abusiva de la multitud después de una conversación. Desafortunadamente, ése no es siempre el caso. Las personas abusivas a menudo son difíciles de detectar y tienen varias caras, con lo que el escenario más común es que mientras en la intimidad son abusivas con algunas personas, para otras con las que muestran la máscara, tienen la idea de que son estupendas personas que no le harían daño ni a una mosca.

El perfil de una persona abusiva no entiende de género, edad, raza, sexo, religión o nacionalidad.

Los abusadores pueden ser muy hábiles para proyectar una imagen atractiva que convenza a otros de que tienen valores personales sólidos y que no podrían ser abusados por esta persona de ninguna manera. El comportamiento atento y educado (hasta ejemplar) de un abusador hacia los demás les da a sus víctimas más razones para asumir la culpa. Para pensar que si sólo los trata mal a ellos es porque se lo merecen o porque “hay algo que hacen mal”.

Las personas abusivas suelen estar reconocidas por su comunidad, o tener un puesto de poder en su trabajo, o ser en cierta medida famosas por lo que hacen, fabricando una imagen que es completamente opuesta a la cara que después muestran a las personas de las que abusan.

Si ya has tenido alguna relación abusiva o has crecido en una familia disfuncional, en la que había abuso, es posible que aún tengas una tendencia a gravitar hacia personas abusivas, que al principio muestren su mejor cara. Para esto, lo mejor es que pongas tu “radar interno” en marcha y simplemente escuches las señales de tu cuerpo cuando estás frente a esa persona. Tu cuerpo no te miente y te dirá qué es lo que hay detrás de alguien que lo que está haciendo es sujetar una máscara.

Aún así, para las personas que provienen de familias abusivas, en ocasiones es algo de difícil de hacer, ya que las señales que emite la persona abusiva, son “familiares” y pueden confundir a tu niña interior, que tenderá a gravitar hacia lo familiar hasta que la adulta se haga cargo y haga elecciones más racionales.

Por esta razón, si aún estás en esa fase en la que aún no te fías mucho de tus propias percepciones, te muestro…

Cuatro Comportamientos que delatan a una persona abusiva antes de empezar abusar

  1. Las abusadoras parecen personas normales, pero aquí está la trampa..

    Las abusadores son personas corrientes, que llevan vidas completamente normales fuera de sus ciclos de abuso. Es importante recordar que las abusadoras son personas normales y que el perfil de una persona abusiva es completamente normal en la superficie.

    Aquí tienes algunas señales de que la persona a la que tienes delante es una abusadora:

    • Tiene los ojos como de pez muerto, completamente inexpresivos. Esto es por lo desconectadas que están emocionalmente de sí mismas (y por extensión, de las demás personas).
    • Suelen hablar sin hacer mucho contacto visual, es como si le hablaran al aire la mayor parte del tiempo.
    • Te abordarán con un tono muy familiar y caluroso. Tendrás la sensación de que conoces a esa persona “de toda la vida”.
    • Te halagará mucho y muy rápido. Si a las dos horas de hablar con esa persona, estás pensando: “Guau, es súper majo”, esto es una bandera roja.
    • Te preguntará mucho sobre ti, querrá saber cosas muy personales de ti en muy poco tiempo. Todo se mueve muy rápido con esta persona.
    • Si al poco tiempo de conocer a esta persona empiezas a tenerla en la cabeza todo el día, necesitas contactar constantemente y te encuentras pensando: “Es demasiado bonito para ser verdad”. ¡Así es! No es verdad. Esa persona sólo está proyectando una imagen de lo que cree que tú quieres ver.
  2. Los abusadores no abusan de todas las personas con las que se relacionan.

    Mucha gente no cree en las víctimas de abuso porque sólo han tenido interacciones perfectamente agradables con el abusador. Esta es una trampa peligrosa en la que caer, y es importante recordar que los abusadores nunca abusarán de todas las personas con las que se relacionan. Un abusador se alimenta de un ego que mantiene una imagen para que algunas personas los admiren, deseen, ensalcen,… esto es algo que necesitan. Las personas que interaccionan con esta máscara, suelen pertenecer a un círculo amplio, como la comunidad, el trabajo, un club de deporte,..

    Pues bien, como esa máscara es extrema, donde suelen proyectar al “héroe”, el “salvador”, el “mártir”,… después la parte que muestran en la intimidad (lo que en terapia Gestalt llamamos la sombra) también es extrema, siendo abusivos y maltratando a las personas que dicen querer. También hay una necesidad del ego que se cubre aquí: de estar por encima, de descargar rabia, de tener el poder y el control,…

    Las víctimas de un abusador suelen ser personas cercanas, como una pareja, un familiar, un socio, un amigo o un trabajador.

  3. Los abusadores no abusan todo el tiempo.

    Ésta es una de las principales razones por las que muchas personas que mantienen relaciones abusivas se quedan a pesar de tener un sentimiento de sentirse atrapadas.

    Si una abusadora maltratara a sus víctimas el 100% del tiempo, se trataría de una situación no sostenible a nivel emocional, psicológico, físico o sexual para una persona que padece esto todo el tiempo. Por eso las abusadores intercalan los momentos de abuso, con momentos “normales” en los que hay un buen trato. Esto es lo que se llama refuerzo intermitente y crea el ciclo de abuso.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato. La táctica del abusador consiste en que la víctima crea que la relación pueda volver al estado inicial de idealización si se “esfuerza” o adopta una actitud sumisa en la que hace todo lo que el abusador le pide. O que habrá más momentos buenos si “se porta bien”.

    Esto es un cebo con el que controla y domina el comportamiento de la víctima, ya que el abusador no tiene ninguna intención de dejar el abuso. De hecho, lo NECESITA, porque generalmente proyecta en la víctima temas suyos con los que no sabe lidiar, por lo que necesita tener a alguien que pueda “cargar”con esos temas de los que el abusador no se responsabiliza.

    Este comportamiento a lo Jekyll y Hyde y abusivo NUNCA es reconocido por la abusadora, que lo justificará, minimizará, negará, racionalizará,.. y culpará de él a la víctima.

    Algunas de las frases que suelen utilizar para culpar a la víctima de su comportamiento:

    • Eres tonta, sensible,../Estás loca, paranoica
    • Yo ya no sé cómo decirte las cosas
    • Eres tú la que me provoca
    • No sé de qué me estás hablando,..
  4. Las abusadoras te apresuran para entrar en la relación

    Todo el teatro que hace una abusadora al comienzo de la relación es algo difícil de mantener durante un periodo largo de tiempo. Esto unido al hecho de que, por las razones más arriba explicadas, no pueden estar mucho tiempo sin una víctima, se apresuran a “cazar” a la víctima.

    Son típicos comportamientos de la abusadora los siguientes:

    • Enviarte mensajes constantes a través de las RRSS, el whatsapp, llamarte por teléfono,.. Se trata de una persona a la que apenas conoces, y en pocos días, estás en contacto con ella constantemente.
    • Contarte cosas muy personales acerca de sí misma cuando apenas la conoces.
    • Querer saber muchas cosas muy íntimas y personales de ti muy rápido.
    • Adoptar una imagen que sea acorde a la que tú tienes de la pareja ideal, sea la que sea.
    • Repetir con demasiada frecuencia la frase “¡Yo también!” Parece que esta persona es tu alma gemela y que ni un match al 100% en el meetic habría dado con alguien que encaja tanto contigo.
    • A pesar de todo este comportamiento depredador y desmesurado, tú lo verás como algo romántico y cautivador.
    • En momentos concretos, esta persona te dirá algo inconveniente, como “en el fondo estás gorda” para luego decirte que “es broma”. En momentos así, deja caer la máscara y está mostrando a la persona que hay detrás.

Espero que este artículo te haya ayudado a distinguir cuál es el perfil de una persona abusiva y te prevenga de entablar un vínculo tóxico antes de sentirte «atrapada» en esa relación.

Foto de Gwendal Cottin en Unsplash