El Doble Vínculo: una forma de Control No Coercitivo

Qué es el Doble Vínculo

Un doble vínculo es un dilema en la comunicación en el que una persona recibe dos mensajes en conflicto por parte de la otra:

  1. Si haces algo, serás castigada,
  2. Si no lo haces, también.
  3. Si la persona denuncia la contradicción, se le negará y/o será castigada
  4. La persona que recibe este dilema, siente que no puede salir de esa situación.

Esto puede ser emocionalmente muy angustioso: la persona se equivocará automáticamente independientemente de la respuesta. La teoría del doble vínculo fue descrita por primera vez por el antropólogo Gregory Bateson en la década de 1950.

El doble vínculo a menudo se utiliza como una forma de control sin coacción abierta: el uso de la confusión hace que sea difícil responder. Las personas que utilizan el doble vínculo lo hacen para mostrar poder y ganar control sobre los demás. Las víctimas a menudo sienten confusión, rabia y desesperación por sentirse atrapadas y por la aparente falta de opciones. El doble vínculo es utilizado muy a menudo por narcisistas, psicópatas y/o sociópatas. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante.

Se trata de una situación trampa, en la que el escenario creado por el/la narcisista, psicópata y/o sociópata sitúa a la víctima en una situación de perder, haga lo que haga. Generalmente, ambas personas tienen un tema con el poder. La persona que inflige el abuso se siente poderosa y potente por someter a otra y la víctima repite un trauma de infancia en el que se sintió impotente frente a su padre/madre que también ejerció un doble vínculo en su momento.

Muchos narcisistas utilizan esta técnica con sus parejas, hijos, empleados,..

Pongamos un ejemplo: Tu jefe es un narcisista que te encarga hacer una tarea:

  1. Si haces la tarea, te dirá que está mal hecha, la hagas como la hagas.
  2. Si no lo haces, te dirá que eres incompetente por no hacerla.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes pidiéndote que hagas tareas que sabe que no te gustan.
  4. Quieres irte de ese trabajo, pero por mucho que envías cvs no encuentras otro.

Pongamos otro ejemplo en el contexto de la pareja: Tu novia narcisista te pide que te vistas de una determinada manera:

  1. Si te vistes como crees que le va a gustar, te dirá que no le gusta.
  2. Si no te vistes como ella quiere, te dirá que nunca aciertas con sus deseos.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes con el tratamiento de silencio.
  4. Quieres irte de esa relación, pero no lo haces.

¿Te suena una situación así en tu vida?

Cómo contrarrestar el Doble Vínculo

Si te sientes atrapado, furiosa o desesperado, es posible que estés experimentando un doble vínculo. Da un paso atrás de la situación y encuentra algo de tiempo y privacidad para expresar tus emociones. Después de eso, tendrás más claridad para ver tus opciones.

El primer paso para contrarrestar un doble vínculo es escribir cada parte de la manera más específica posible, incluidos los mensajes en conflicto, los castigos, las consecuencias de nombrar la contradicción y la incapacidad de abandonar la situación.

Si notas que falta parte del doble vínculo, ¡genial! Ya has encontrado una posible salida de la trampa. Las experiencias pasadas de doble vínculo pueden provocar sentimientos de impotencia, incluso si la situación actual no cumple con todas las condiciones. Un detonante te puede llevar a sentirte como en tu infancia. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, darte cuenta de que ya no eres una niña indefensa, te ayudará a ver el doble vínculo con distancia y perspectiva.

Una vez que hayas descrito un doble vínculo, hay muchas opciones para abordarlo. Cada situación es diferente, y una o más opciones pueden aplicarse en diferentes momentos.

  • No eres tú. Recuerda, hay algo mal con la situación, no contigo.
  • Cuestiona las declaraciones. ¿Es cierto que serás castigado?
  • Redefine el castigo. Si, por ejemplo, el castigo consiste en la retirada de la aprobación/validación, un niño esto lo experimenta con mucha angustia, como algo imposible de tolerar. Un adulto puede encontrar otras fuentes de aprobación, empezando por aprobarte tú a ti mismo, sin ponerlo fuera, en otra persona.
  • Cumple con tus propios estándares. Dado que todas las elecciones conducen al castigo, toma las decisiones que cumplan con tu propia aprobación.
  • Busca aliados dentro de la situación. En el primer ejemplo, ¿hay otras personas en tu entorno de trabajo que puedan supervisarte las tareas? En el segundo ejemplo: ¿Hay algún amigo a quien le puedas contar la situación?
  • Pide ayuda. Cuenta fuera de ese entorno lo que te está ocurriendo: a familiares, amigos, tu terapeuta,.. mantén clara tu visión de la realidad. Mantente consciente de tu propio poder cuando pidas ayuda en lugar de caer en el rol de la víctima o del salvador.
  • Obtén apoyo externo. Busca personas y actividades que te ayuden a sentirte fuerte.
  • Alejarte. Es un mundo grande. Ten confianza y fe en que puedes satisfacer tus necesidades sin abusos. Sigue buscando y creando esas formas.
  • Busca un gris. Puedes probar una solución y luego otra, encontrando tu propio gris entre alejarte y escaparte. Quizás puedes tolerar a un jefe difícil hasta que encuentres otro trabajo con un jefe más comprensivo en otro lugar.

Cuando no podías liberarte

Los dobles vínculos se utilizan en contextos de abuso y tortura, donde la víctima no tiene el poder y los recursos para liberarse. Enfrentadas con opciones forzadas entre dañar a otros y hacerse daño a sí mismas, las víctimas hacen todo lo posible para sobrevivir en el entorno caótico y arbitrario. La violencia doméstica también puede seguir este patrón.

Una vez lejos del peligro inmediato, los supervivientes luchan con sentimientos de culpa e impotencia. Puede traer alivio analizar el doble vínculo y responsabilizar del resultado a las personas que lo crearon. Sentir el dolor por la impotencia del pasado, y pensar en acciones positivas para tomar en el futuro, con ayuda. Con el tiempo, el perdón a ti misma se hace posible.

El Doble Vínculo Interno

A veces llevamos el doble vínculo dentro. Por ejemplo, alguien que se está recuperando de la violencia doméstica podría decir:

  1. Si tengo muchos síntomas de Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, me digo a mí misma que estoy rota y sin valor.
  2. Si tengo pocos síntomas, entonces justifico/minimizo/racionalizo el abuso.
  3. Una vez que noto la contradicción, me siento aliviado.
  4. Es difícil escapar de mis propias creencias.

En ese juego psicológico y de poder que se da con la persona abusiva, muchas veces la víctima cae en la trampa de aceptarlo y hacer todo lo posible por evitar el abuso. Esto no sirve de nada. Es necesario observar la situación con una cierta distancia para ver qué es lo que está pasando realmente.

En la mayoría de las ocasiones, las creencias contradictorias permanecen inconscientes. Una vez que se articula el doble vínculo, pierde su fuerza. Cuestionar las creencias y obtener apoyo externo a menudo puede ayudar con los dobles vínculos internos.

Herramientas para Sanar

  • Haz consciente la dinámica que tienes con tu pareja, amigo, familiar, jefe,.. donde la otra persona ejerce el doble vínculo y tú lo permites.
  • Averigua qué juego de poder se está dando en esa dinámica.
  • Date cuenta de qué rol ejerces dentro de esa dinámica de doble vínculo: ¿la víctima o el salvador?¿ Y la otra persona: el perseguidor?
  • Expresa las emociones que están asociadas al doble vínculo en un entorno seguro: pueden ser impotencia, rabia, tristeza,… En muchos casos, debajo de la impotencia lo que hay es indefensión aprendida.
  • Date cuenta de que no estás en tu infancia y, sea la situación que sea, puedes comportarte de otra manera, ya sea siendo asertiva con la persona que te está haciendo el doble vínculo, poniendo límites o terminando la relación.
  • Muchas personas que se ven envueltas en la dinámica del doble vínculo han ejercido el rol del chivo expiatorio en su familia de origen, lo que les lleva a repetir esta situación en su vida adulta como una forma de repetir de forma inconsciente el trauma. Internamente, aunque sea a nivel inconsciente, tienen la creencia de que deben aguantar o tolerar este trato.
  • Una terapeuta entrenada puede ayudarte a averiguar cuál es la creencia que está en el origen del doble vínculo y cambiarla. Ejemplos de estas creencias pueden ser:

“Nunca hago las cosas bien”, “Me merezco que me traten mal”, “Merezco ser castigado”.

Fuente: https://traumahealed.com

Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante. El doble vínculo puede generar mucho estrés y mucha angustia a la persona que lo padece. Si estás en una situación así, ¡pide ayuda!

Imagen cortesía de unsplash.com

Los Efectos Reales del Paternaje y Maternaje Narcisista

Los narcisistas crían niños que sufren de dudas paralizantes.

¿Por qué importa si un padre es narcisista? ¿Cómo le duele eso a una niña? ¿En qué le afecta? ¿Cuáles son las secuelas?¿Quieres saber cómo sobrevivir a un padre/madre narcisista?

El Trastorno Narcisista de la Personalidad es un trastorno que es difícil de identificar, tanto para las personas que están cerca del/de la narcisista, como para los psiquiatras, psicólogas y terapeutas. Para empezar, es muy raro que una persona con TNP acuda a un profesional de la salud. El propio trastorno le impide darse cuenta de la realidad y el discurso más frecuente es que “El problema lo tienen los demás”. He oído casos de personas que han ido a un profesional de la salud con su pareja narcisista y éste ha conseguido convencer al médico de que “el problema” lo tenía su pareja y no ellos.

En en el seno de las familias donde hay una persona con este trastorno, la pareja suele ser una persona codependiente que habilita/permite/anima las dinámicas que se dan y que niega, justifica y/o minimiza el abuso que sienten tanto ella como los hijos/hijas u otras personas de la familia. Así, los niños crecen en un entorno disfuncional y muy dañino, sin saberlo y normalizando una situación que no lo es.

Entonces, ¿cómo afecta la crianza narcisista a los niños?

  • El niño no se sentirá escuchado ni visto.
  • Los sentimientos y la realidad de la niña no serán reconocidos.
  • El niño será tratado como un accesorio para el padre, en lugar de una persona.
  • La niña será más valorada por lo que hace que por lo que es como persona.
  • El niño no aprenderá a identificar o confiar en sus propios sentimientos y crecerá con dudas paralizantes.
  • A la niña se le enseñará que la imagen que da a los demás es más importante que cómo se siente.
  • Al niño se le enseñará a guardar secretos para proteger a los padres y la familia.
  • No se alentará a la niña a desarrollar su propio sentido de sí misma.
  • El niño se sentirá emocionalmente vacío y no nutrido.
  • La niña aprenderá a no confiar en los demás.
  • El niño se sentirá usado y manipulado.
  • La niña estará allí para la madre, y no al revés, como debería ser.
  • El niño no podrá tener un desarrollo emocional sino que éste se quedará congelado o muy mermado.
  • La niña se sentirá criticada y juzgada, en lugar de aceptada y querida.
  • El niño se frustrará tratando de buscar amor, aprobación y atención en vano.
  • La niña crecerá sintiéndose «no suficientemente buena».
  • El niño no tendrá un modelo a seguir para tener relaciones saludables, para responsabilizarse de sus acciones o para tener una actitud de apertura hacia la vida.
  • La niña no aprenderá los límites apropiados para las relaciones.
  • El niño no aprenderá a cuidarse a sí mismo de manera saludable, sino que correrá el riesgo de volverse codependiente (cuidar a otros excluyendo el cuidado de sí mismo).
  • La niña tendrá dificultades con su autonomía respecto del padre o la madre a medida que crezca.
  • Se le enseñará al niño a buscar validación externa vs validación interna.
  • La niña recibirá un doble mensaje que la confundirá de «hazlo bien para hacerme sentir orgulloso como una extensión mía, pero no lo hagas demasiado bien y me eclipses porque yo siempre seré más que tú».
  • El niño, si eclipsa al padre o la madre, puede experimentar por parte del padre o la madre comportamientos de sabotaje, gaslighting, venganza,…
  • A la niña no se le enseña a darse el crédito a sí misma cuando se lo merece.
  • El niño es muy probable que sufra algún nivel de síndrome de estrés post-traumático, depresión y/o ansiedad en la edad adulta.
  • La niña crecerá creyendo que no es digna de amor. Lo que se dice a sí misma de forma inconsciente es: «Si mis padres no pueden quererme, ¿quién lo hará?»
  • El niño es a menudo avergonzado y humillado por el padre/madre narcisista y crecerá con mucha vergüenza y baja autoestima.
  • La niña necesitará recuperarse de un trauma y tendrá que volver a criarse en la edad adulta, es lo que en terapia Gestalt se llama el repaternaje y el rematernaje de la niña interior.

Ser criada por un padre/madre narcisista es emocional y psicológicamente abusivo y causa efectos debilitantes y duraderos

Los profesionales de la salud muchas veces no lo detectan los/las narcisistas se muestran con una máscara encantadora, mostrando una imagen de cómo desean ser vistos. Sólo con las personas que tienen más cerca muestran su sombra, donde hay una necesidad de controlar, dominar y manipular y donde se dan comportamientos abusivos y de maltrato.

A puerta cerrada,  en esas familias, los niños sienten asfixiados y sienten una soledad y un dolor que no son validados ni reconocidos por la familia narcisista. En muchas ocasiones, se les da el mensaje de que lo que sienten “no está bien” o “no existe”, lo que además del dolor y la soledad les genera mucha confusión.

La narcisista no se responsabiliza de su comportamiento, por lo que la niña cree que tiene la culpa de lo que ocurre y crecerá sintiéndose defectuosa y no merecedora de amor, un trato digno y atención.

Todos los hijos adultos de padres narcisistas tienen los mismos síntomas, más arriba mencionados. Los estilos de vida difieren y las historias también, pero las consecuencias emocionales y psicológicas de su infancia son muy similares. Es toda una lista. Al final, sobrevivir a un padre/madre narcisista es algo que se consigue. Sin embargo, se necesita un trabajo de recuperación serio para dejar de prosperar y realmente fluir y prosperar en la vida.

El narcisismo se encuentra dentro de un espectro, así que podemos pensar en él un continuo que abarca desde rasgos egocéntricos de bajo nivel que todos tenemos hasta cierto punto hasta un trastorno de personalidad en toda regla, una patología psicológica. Cuanto mayor sea el nivel de rasgos, hay menos empatía, y por lo tanto más potencial daño se hace a las personas que están cerca del/de la narcisista, en especial si son niños.

Al crecer en familias donde no se les validaba, ni daba apoyo, estos niños crecen con unas auto dudas muy lacerante. Esto lleva en muchas ocasiones a que el adulto que se da cuenta de su historia y su familia disfuncional, comience a dudar de sí mismo y a cuestionarse a sí mismo y su familia una y otra vez. Esto puede obstaculizar e incluso paralizar el proceso de recuperación.

Tener dudas es algo humano pero en algún momento tendrás que empezar a confiar en ti, en tu historia y en tu verdad. Recuperarse del abuso narcisista es posible. Empieza con un primer paso de confianza pidiendo ayuda a la terapeuta adecuada que entienda sobre narcisismo y pueda acompañarte para recuperar las partes de ti que no pudiste desarrollar y sanar.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

Roles Codependientes

¿Qué es la Codependencia?

La gente te trata de la manera en la que les enseñas a tratarte. Un codependiente es un dependiente emocional. Si quieres saber cómo dejar de ser un dependiente emocional, sigue leyendo.

Muchas veces la codependencia es difícil de identificar, porque a menudo se disfraza como una voluntad de adaptarse a las necesidades de los demás o como un deseo desinteresado de ayudar. Todos nos vemos ocasionalmente a través de los ojos de los demás, pero los problemas comienzan cuando nos identificamos en exceso con la forma en que somos vistosPuedes confiar en mí») o nos involucramos demasiado en cómo vemos a los demásLo que debes hacer es..”) Nos confundimos acerca de dónde terminamos y dónde empiezan los demás.

Y cuando no hemos desarrollado un fuerte sentido de identidad – nuestro lugar en el mundo, nuestros límites, nuestros valores – y no hemos aprendido las habilidades para comunicar nuestros deseos y necesidades directamente, es más probable que nos dobleguemos a nosotras mismas para acomodarnos a lo que creemos que otras personas quieren. O que manipulemos situaciones y personas para obtener lo que queremos de ellas.

Los roles que asumimos en la infancia se reproducen cuando somos adultos. En un extremo del espectro están las familias donde todos se meten en los asuntos de los demás. En el otro están las familias con desapego total. Muchas codependientes adquieren un conjunto de creencias autolimitantes sobre nuestro lugar en el mundo y tenemos expectativas poco realistas sobre los demás.

Éstos son algunos de los roles codependientes más comunes y algunas sugerencias sobre cómo cambiar el guión de tu vida.

Roles Codependientes: Cómo dejar de Ser Dependiente Emocional

El Mártir

La Situación: “Sufrir es virtuoso, especialmente cuando pones las necesidades de los demás por encima de las tuyas”. Éste es el mensaje que has recibido de tu familia. En el trabajo, siempre eres la primera en prestarte voluntaria para tareas extra y la última en irte de la oficina cada día; decides saltarte el gimnasio cuando un amigo quiere compañía, o te encargas de la cuenta, sin preguntar, incluso cuando no estás bien de dinero.

El Problema: Cuando el sacrificio es una forma de ser, descuidas tu propia necesidad de recibir amor y cuidado. Sin embargo, eso es precisamente lo que intentas obtener de los demás con tu comportamiento. El enfoque generalmente es contraproducente: no sólo comienzas a sentirte resentida con aquellos a quienes has ayudado, sino que tus supuestos beneficiarios dan por sentado tu disponibilidad.

Una Opción más Saludable: el Autocuidado. Comprende la diferencia entre el egoísmo y el cuidado personal. No es egoísta irte del trabajo a tu hora o encontrarte con tu amigo después de tu entrenamiento. No es grosero dividir la cuenta si no puedes pagarla toda. En casi todos los casos, nadie se irá si atiendes tus propias necesidades. Y si lo hacen, quizás quieras preguntarte para qué quieres tener una relación con alguien que no permite que te cuides a ti misma o que seas tu prioridad y no la suya.

La Salvadora

La Situación: «¡El mundo es un lugar peligroso! Afortunadamente, estoy aquí para salvarlo cada día». Cuando tu hijo tiene un conflicto en la escuela, a la mañana siguiente vas a la oficina del director para demandar una solución. Cuando tu amiga no tiene suficiente dinero para pagar el alquiler, se lo prestas (otra vez) para que pueda llegar a final de mes.

El Problema: Todas necesitamos ayuda a veces, pero cuando te sientes personalmente responsable de la comodidad y el bienestar de otra persona, le quitas la oportunidad de crear su propia comodidad y bienestar. Habilitas un comportamiento autolimitante y le das a esa persona el mensaje de que está indefensa sin ti.

Una Opción más Saludable: el Empoderamiento. Quizás te des cuenta de que lo que realmente quieres es sentirte necesitado y valorado en tus relaciones. Una vez que reconozcas esta motivación subyacente, puedes encontrar un enfoque más directo para sentirte valorado. No tienes que que ser la «red» en la que los demás se apoyan para sentirte querido. Esto aligerará el peso que sientes en las relaciones y te permitirá ser tú también el que de vez en cuando necesita apoyarse en otra persona.

La Consejera

La Situación: Si fueras un personaje en una tira cómica de Snoopy, serías Lucy, sentada detrás de su escritorio improvisado, ofreciendo consejos sobre cualquier cosa por diez céntimos. De hecho, es posible que tengas una cierta habilidad para ver los problemas de otra persona y ofrecer un consejo claro.

El Problema: Éste es un caso en el que realmente se necesitan dos para bailar tango: podemos pensar en la persona que constantemente busca consejo como la que carece de autoestima. Pero las personas que se sienten obligadas a asesorar y controlar perpetuamente a otros son igualmente inseguras. El que se hace cargo o le dice a alguien qué hacer, es igual de necesitada. Necesitan a alguien que les permita estar a cargo para reforzar artificialmente su autoestima. La dependencia es la misma.

Una Opción más Saludable: Escuchar. Si estás demasiado involucrado en las decisiones que toma otra persona, estás violando su campo de fuerza y la otra persona está permitiendo que lo hagas y no se está responsabilizando de su propia vida.

La Persona Complaciente

La Situación: Te gusta ser voluntario en la escuela de tu vecindario. No te importa preparar el café del viernes para tus colegas. Siempre estás dispuesto a tener la mejor de las sonrisas para un amigo, a pesar de que te encuentres triste por algo.

El Problema: te das cuenta de que en realidad no eres tan buena persona cuando usas tus habilidades para controlar a los demás, creyendo que les agradarás por los favores que haces en lugar de por lo que eres. La satisfacción de las personas es una forma muy pasiva de manipulación. A menudo hacemos cosas para que otros nos den lo que queremos o necesitamos de ellos.

Una Opción más Saludable: decir que no. Cuando estés a punto de ser voluntario una vez más, te invito a que te hagas algunas preguntas: ¿Esta opción me alimenta o me agota? ¿Estas personas realmente me rechazarán si no hago lo que creo que quieren que haga? ¿Cómo siento mi cuerpo cuando imagino comprometerme con esto, y cuando imagino decir que no? Cada vez que dices sí a las cosas pequeñas de los demás, dices que no a las tuyas. Una elección más consciente te libera para hacer las cosas que te dan energía para ti.

Una Persona que dice que Sí

La Situación: Le dices sí a un colega cuando quieres decir que no, y luego te enfadas contigo misma. Sonríes en falso acuerdo con tu amigo en lugar de decir lo que sientes. Mantienes la distensión con tu pareja, pero nunca lo admites cuando estás molesta.

El Problema: Una ausencia total de conflicto significa una erosión de la honestidad.

Una Opción más Saludable: di tu verdad. Se necesita coraje para hablar con sinceridad y arriesgarse a contradecir el punto de vista de otra persona, pero ser honesta no tiene que significar ser confrontativa. El conflicto no es igual a una pelea. Hay formas saludables de plantear los temas con asertividad y hablar sobre lo que sientes.

El Final de las Relaciones Codependientes

Si te ves en alguno de estos roles, ¡enhorabuena! La consciencia es un primer paso crítico para el crecimiento.

Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional, cuando estableces límites y reconoces tus propios pensamientos y necesidades, las relaciones se vuelven más honestas, exploratorias y, en última instancia, mucho más gratificantes.

Cambiar las relaciones en las que estás enredada con otras personas no es algo que sucederá de la noche a la mañana. Cuando una persona cambia su rol, las otras pueden cambiar las dinámicas o no, a veces no lo harán de muy buena gana.

A medida que comiences a deshacerte de comportamientos codependientes, quizás con la ayuda de una terapeuta que sabe de codependencia, adquirirás más autonomía como persona y empezarás a tener relaciones más satisfactorias en tu vida.

https://experiencelife.com