¿Eres Dependiente Emocional?

Qué es la Dependencia Emocional

¿Crees que puedes ser dependiente emocional? ¿Quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional?

Aquí tienes una lista de cómo se suelen sentir las personas que tienen dependencia emocional:

  • No puedo sentirme digno de amor sin la aprobación de otras personas.
  • Necesito mucha atención de ciertas personas para sentir que estoy bien.
  • No confío en mis propios sentimientos. Necesito que otros validen mis sentimientos.
  • Tengo miedo al rechazo. Me aíslo, trato de ser perfecto, estoy de acuerdo con los demás, me entrego de forma ciega o me cierro en mí misma para evitar el rechazo.
  • Tengo miedo de estar sola.
  • A menudo me siento vacía por dentro.
  • A menudo estoy ansiosa por los demás.
  • A menudo tengo celos y soy posesiva en mis relaciones.
  • Cuando alguien se comporta de forma despreocupada conmigo, me lo tomo personalmente.
  • Me enfado (de forma abierta o pasivo-agresiva) cuando otros hacen lo que quieren hacer en lugar de lo que yo quiero que hagan.
  • La gente me ha dicho en alguna ocasión que soy una persona necesitada.
  • No sé qué hacer conmigo mismo cuando no estoy cerca de otros.
  • Estoy bien cuando estoy sola, pero me pongo tensa y ansiosa cuando estoy con otras personas a las que no conozco mucho.
  • A menudo me encuentro culpando a otros por mis sentimientos: mi enfado, vacío, inseguridad, ansiedad,..
  • Creo que los buenos sentimientos hacia mí mismo deberían venir de alguien que me quiere.
  • Acudo con frecuencia a otras personas para preguntarles antes de tomar mis propias decisiones.
  • No puedo divertirme a menos que esté con alguien más que sepa cómo divertirse.
  • A menudo me siento ansiosa, deprimida, culpable, avergonzada, dolida o enfadada.

Ésta no es una lista completa, pero se entiende la idea. Eres emocionalmente dependiente cuando no estás asumiendo el cien por cien de la responsabilidad de tus propios sentimientos y emociones. Cuando no asumes la responsabilidad de tus propios sentimientos y de definir tu propio valor, entonces dependes de que otros lo hagan por ti. Esto es ser un títere de las elecciones de los demás. Esto es dependencia emocional.

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, lo contrario de la dependencia emocional es la libertad emocional. Alcanzas la libertad emocional cuando aprendes a asumir el cien por cien de la responsabilidad tus sentimientos y emociones y dejar atrás el miedo al abandono.

Un dependiente emocional, aunque no se dé cuenta porque se trata de algo inconsciente, TOMA de las demás personas lo que NECESITA y no está emocionalmente en la relación. Es decir, no se escucha y no manifiesta lo que siente de verdad. Tiene MIEDO AL ABANDONO y por eso representa el “personaje” que cree que su pareja, amigos, jefe quieren para sentirse aceptada y querida.

Un dependiente emocional CUBRE LAS CARENCIAS SUFRIDAS EN LA INFANCIA a través de los demás por falta de autoestima. Lo que se dice a sí misma una persona dependiente emocional es:

Yo me quiero si tú me quieres.

De este modo, crea la FANTASÍA de que así está completa y puede vivir tranquila. Este vínculo de fantasía cuando se forja es en la infancia. Los padres que no están emocionalmente disponibles o que utilizan a la niña para satisfacer sus necesidades, le hacen sentir que necesita de ellos para sentirse bien, querido y completo. Después, ya de adulta, la persona repite esta dinámica sobre todo con la pareja pero no exclusivamente, sino que también puede darse con amigos o jefes.

En realidad, una relación entre dos personas dependientes emocionales es un ‘diálogo de besugos’ porque ninguna de las dos ve a la otra persona realmente ni está disponible emocionalmente. Cada una está cubriendo sus propias necesidades ‘usando’ a la otra, para que le dé el suplemento emocional que necesita. 

Este tipo de relaciones se dan, sobre todo, entre personas que tienen un tipo de apego disfuncional: apego ansioso, apego evitativo y apego desorganizado. Las dinámicas que se dan en la relación reproducen las dinámicas que se dieron en la infancia con su padre o su madre y son las necesidades emocionales y las heridas de infancia lo que en realidad se juega en la relación.

Cómo dejar de ser Codependiente Emocional

No es algo fácil, ya que tiene que ver con la autoestima, que es un tema que requiere de tiempo y paciencia.

Aquí tienes algunas pautas que pueden ser útiles para abandonar tu dependencia emocional:

  • Acompañar y cuidar a tu niña interior porque es ella la que tiene miedo al abandono y la única persona que la puede abandonar eres tú misma.
  • Identificar los roles de infancia que representabas en tu familia y con los que te sentías querida y aceptada. Esos roles son los que tenderás a representar con las demás personas.
  • Empezar a escucharte emocionalmente y tener una comunicación más honesta y sincera en tus relaciones. Si algo te molesta o te hace daño, darte un espacio para hablarlo y permitirle a la otra persona que haga lo mismo. Algunos ejemplos de esto pueden ser:

‘Cuando estamos hablando y no me miras, me siento ignorado’

‘Cada vez que me comparas con tu ex, siento vergüenza y frustración’

‘En ocasiones la distancia que pones conmigo, me entristece’.

  • Aceptar la responsabilidad de tus emociones. Un dependiente emocional tiende a culpar a los demás de sus emociones, como si fueran algo que ‘otros le hacen’. Los demás sólo interactúan contigo. Tus emociones, que están dentro, son tuyas y lo que te dará bienestar es aprender a estar con ellas y a gestionarlas.
  • Aceptar que cuando empieces a comportarte de otra manera, algunas personas se irán. La pregunta que te invito a hacerte es: ‘¿Quiero tener una relación con una persona que no me permite ser yo misma?’
  • Quererte, cuidarte, mimarte, darle a tu niña interior lo que tu familia no le pudo dar.

Fuente: https://www.innerbonding.com

Qué Es el Odio (y Cómo Liberarlo)

Si sentimos odio, significa que algo o alguien nos está devaluando activamente. Nos sentimos mal cuando sentimos odio, por la razón de que hay un problema activo y requiere nuestra atención para resolverlo.

El odio no es una emoción para tener dentro atascada. Hacerlo es muy peligroso, ya que significa que estás embotellando dentro un sentimiento que es autodestructivo. Es necesario comprender que el odio es una emoción poderosa. Lo suficientemente poderosa como para destruir naciones como lo demostró la II Guerra Mundial.

Sostener el odio es algo que la mayoría de la gente no puede hacer de manera segura, y rápidamente terminan proyectándolo hacia fuera, haciendo daño a las personas con las que se relacionan. La proyección es un mecanismo de defensa mediante el cual ponemos en la otra persona los sentimientos de odio y la imagen de “mala” para no tener que lidiar con este sentimiento es tan incómodo y que no tiene muy buena prensa.

¿Qué es el Odio? Las Emociones que hay debajo del Odio

El odio es una emoción compuesta: es juicio dirigiendo la rabia. Los actos de odio son intentos de distraerse de sentimientos como impotencia, frustración, injusticia, insuficiencia y vergüenza. El odio se basa en algún sentido de amenaza percibida. Es una actitud que puede dar lugar a hostilidad y agresión hacia personas o grupos.

Como gran parte de la rabia, es una reacción y una distracción de alguna forma de dolor interno. Una persona consumida por el odio puede creer que la única forma de recuperar cierta sensación de poder sobre su dolor es atacar preventivamente a los demás. En este contexto, cada momento de odio es un alivio temporal del sufrimiento interno. Si has te has criado en una familia en la que ha habido abuso o maltrato, y quieres saber cómo curar después de una relación con un narcisista, es más que probable que estas ideas sobre el odio te resulten familiares.

Cuando estés preparada para aceptar y sostener que sientes odio, es cuando es hora de comenzar un proceso de liberación. Dado que el odio es una emoción compuesta, puedes centrarte primero en los elementos en lugar de en la totalidad del odio. Para la mayoría de las personas trabajar en los sentimientos originarios enredados es demasiado complicado, y rápidamente se convierte en un proceso en torno a los problemas de la persona en el momento actual en lugar de tratar directamente con las raíces del problema, en la mayoría de las ocasiones, en la infancia.

Al concentrarte en los elementos del odio, puedes llegar a la raíz de tu odio y así transformarlo:

  • Averigua cuáles son y libera los juicios que generan los sentimientos de rabia.
  • Tómate tu tiempo para concentrarte en liberar la rabia misma.
  • A medida que trabajes con cada tema del odio, mantén tu conciencia abierta para poder aprender más sobre la naturaleza de tus sentimientos. Cuando sientas odio, puedes observar cualquier componente basado en sentimientos de impotencia, frustración, injusticia, insuficiencia y/o vergüenza. Permítete sentirlos.

El odio nos hace querer pelear, pero muchas veces la liberación está precisamente en detener la pelea. Esa es una lección difícil, especialmente cuando la persona hacia la que sentimos odio, se aferra activamente, nos inflige dolor o nos está atacando. Si nos alejamos, no damos ningún objetivo para ser atacados, y la pelea termina. Entonces, la verdadera lección es liberarse completamente de la relación tóxica con alguien que retroalimenta ese odio.

El odio existe por una razón, es una reacción inconsciente para arremeter contra lo que parece estar perjudicándonos, haciéndonos daño o devaluándonos. El odio dentro de ti no es algo que se vaya a para ir porque lo evites, lo ignores o lo proyectes en otras personas. La única manera de disolverlo es aceptarlo para al final poder transformarlo y liberarlo, ya que se trata de un veneno que te destruye desde dentro. Cómo curar después de una relación con una narcisista tiene mucho que ver con procesar, transformar y liberar tu odio.

Las Aristas del Odio

Dado que el odio es una combinación de juicio y enfado, muchos problemas secundarios nuevos surgen con el odio. Estos problemas son secundarios a los temas reales más profundos en juego. Como resultado, tratar con problemas actuales puede no servirte para superar el odio. Algunos de esos temas del odio más profundos pueden ser:

  • Juicios de relaciones anteriores.
  • Abuso sufrido en la infancia o en relaciones anteriores de trabajo, amistad, pareja,..
  • Problemas familiares de cómo fuiste criado en tu familia y cuáles eran las dinámicas con tu padre/madre.

Así, si tienes una dinámica tóxica de amor-odio con tu pareja puede ser que el problema real profundo es un odio generado en la infancia por las dinámicas que había con tu padre/madre. Tratar inicialmente sólo el conflicto con tu pareja, en lugar de los problemas más antiguos, irónicamente solo mantendrá la dinámica de amor-odio en la relación. En cambio, se trata de cómo resuelves el tema que está por debajo de eso y la rabia que está minando la relación.

Equilibrando tu Odio y tu Amor

La verdadera lección para aprender sobre el odio no es reflejar o proyectar ese sentimiento de destrucción, sino liberarlo de una manera amable y compasiva para crecer. Muchas veces, la mejor manera de ser compasiva contigo misma es alejarte sin apegos, dejar atrás la proyección y el reflejo del odio para que no se vuelva más contra ti. A veces, otras personas te empujarán al conflicto, y también convine estar preparada para afrontar ese conflicto.

Ten en cuenta que esto del odio va sobre ti. Si tienes un enganche con una persona en una relación de amor-odio, es posible que tú sí puedas liberar tu odio pero esa otra persona no. Si te quedas en la relación para intentar que la otra persona haga lo mismo que tú, es posible o bien que te hagas daño de forma innecesaria o bien que en realidad el enganche de lo que hable es de la dificultad para liberar tu propio odio al no soltar la relación con esa persona.

Siendo humanos, todos hemos sentido esta emoción en algún momento de nuestra vida. Sin embargo, las personas que han sufrido abuso o maltrato en la infancia, son muy proclives a sentir mucho este odio en su edad adulta, ya que éste era proyectado hacia ellos en su infancia. Para un niño que no tiene más referencias, normaliza esto, resultándole normal una dinámica tóxica de amor-odio con su padre/madre. Al tener un contexto de tanto odio y agresividad, muchas veces no han dado espacio en su vida (o muy poco) a la otra faceta que compensa ésta: la de la compasión, la ternura y la autoestima.

Si quiere saber cómo curar después de una relación con un narcisista, el antídoto frente al odio, además de sentirlo y procesarlo es equilibrarlo con compasión, tanto para los demás como para nosotros mismos. La autocompasión significa que aceptamos todo el ser. Si encontramos que una parte de nosotros es inaceptable, tendemos a atacar a otros para defendernos de la amenaza. Si nos aceptamos, vemos los comportamientos de los demás como” acerca de ellos “y podemos responder con compasión. Si tengo odio en mi corazón por otra persona, también me odio a mí mismo. Es sólo cuando aprendemos a mantenernos compasivos que podemos demostrarlo a los demás.

Todos nacemos con la capacidad para la agresión y compasión. Si en tu infancia se ha alimentado más la agresión que la compasión, seguramente tienes una tendencia inconsciente a estar más en la primera que en la segunda. Sin embargo, ahora puedes empezar a equilibrarlo y alimentar el amor, la ternura y la compasión en ti.

Afrontar el miedo a ser vulnerables y completamente humanos es lo que nos permite conectarnos, sentir y, en última instancia, sentir amor. Puedes empezar por crear “grietas en tu sistema automático de agresión” como saludar a un  vecino, hablar con una amiga, adoptar un animal o ir a terapia y conectar con otra persona: tu terapeuta. Es a través de estos actos que podemos equilibrar el odio y el amor. Reduciendo el primero y dando más espacio al segundo.

Fuente: https://personaltao.com

El Delirio del/de la Narcisista: Su Incapacidad para ver la Realidad

Las filosofías y religiones taoísta y budista distinguen entre el Yo Auténtico y el Ego. Cuando las personas estamos en el Yo Verdadero, conectamos con  la fuerza vital, la necesidad de crear lo que no existía antes. Cuando las personas estamos en el Ego, lo que buscamos de forma inconsciente es la separación de los demás y el control.

El ego es una gran barrera para la sanación porque bloquea ver lo que es y, en particular, quiere sanarse sin asumir la responsabilidad del cambio. El ego exige atención a sus heridas, traumas y preocupaciones de una manera que puede bloquear la reparación de los problemas. El ego es como un traje que todos llevamos para movernos en el mundo. Nos decimos que somos ese traje, pero somos mucho más. Ese traje lo podemos estirar, cambiar de color, transformar.

El ego es donde reside el condicionamiento familiar y social y el Yo Auténtico es lo que puedes usar para romper ese condicionamiento. Lo cual es difícil. Particularmente si, como les ocurre a los hijos de narcisistas, has sido condicionado para sentirte obligado por tu condicionamiento. No creer que hay algo a lo que tiene accesos mediante tus acciones o pensamientos en lo que puedes confiar.

Si el ego insiste en la separación y el control, el narcisismo se convierte, en su forma pura, en la completa insistencia en la separación y el control. El ego interpreta la realidad para que no contradiga las necesidades del ego. Así, la conveniencia del narcisista, de su ego, se convierte en SU principio de realidad, el determinante de cómo ven la realidad.

La conveniencia del narcisista, de su ego, se convierte en SU principio de realidad, el determinante de cómo ven la realidad.

La realidad del narcisista es un delirio que cubre las necesidades de un ego sobredimensionado. Las personas que se relacionan con el narcisista de una forma íntima (pareja, familia, amigos muy cercanos, empleados,..) están suscritos a esta realidad, en una actitud de ‘seguir la corriente’. Es lo que John Bradshaw, su libro ‘Sanando la Vergüenza que te Ata’ denomina“trance hipnótico” al hecho de que toda la familia esté suscrita a esta realidad del narcisista, que es delirante.

Si quieres sanar del abuso narcisista, un tema importante a darte cuenta es el de ese delirio del que has formado parte en tu relación con la narcisista, ya sea padre, jefa, amigo, pareja,… no tiene mucho que ver con la realidad.

De forma psicológica, en la mayoría de los casos, funciona como una férrea dictadura o una secta, en donde la persona que empieza a cuestionar esa realidad, ese delirio, es castigada o desterrada del grupo. La persona que cuestiona la realidad de la narcisista y, por extensión, de toda la familia, suele ser la hija a la que se le ha asignado el rol de la rebelde o del chivo expiatorio. Estas niñas suelen ser las que señalan que “algo está mal” en la familia y acaban pidiendo ayuda fuera de ese entorno.

Para el narcisista, no existe ni el motivo para cambiar (ya que el daño generalmente se inflige a otras personas, no a sí mismos) ni una vía para evaluar seriamente las perspectivas propias, la interpretación distorsionada que hace el narcisista de la realidad. No es de extrañar que el asesoramiento y la psicoterapia a menudo o no les sirvan a los narcisistas o incluso les hagan empeorar. Lo último que necesitan son sus emociones y acciones validadas y se necesitaría un terapeuta muy alerta para comenzar a abrir agujeros en la presentación de eventos que no es realista. Incluso si lo hacen, es probable que el narcisista reconstruya convenientemente, o bloquee cualquier respuesta del terapeuta que contradiga la conveniencia del ego.

Tratar con una narcisista puede ser algo profundamente desorientador, ya que el significado de todas sus acciones está subordinado a las necesidades de un ego desmedido. Por lo tanto, no hay un significado independiente, ni siquiera una base fáctica, en la que basarse: no hay coherencia más allá de sus necesidades y conveniencias (que, por supuesto, pueden cambiar, incluso de momento a momento). Las palabras y las acciones no tienen el significado que comúnmente se les atribuye. Hay una enorme FALTA DE COHERENCIA entre lo que la narcisista siente, dice y hace.

Puede ser trivial (por ejemplo, sobre lo que quieren para comer) o puede ser serio (por ejemplo, sobre si te quieren o no). Cuando les preguntes a qué se refieren, pueden negar que lo han dicho, entrar en lo que se llama la ensalada de palabras, para confundir o hacer gaslighting con frases como: ‘¿Cómo podrías pensar que he dicho eso?’ o ‘¡Tú es que estás loca!’ Contradecirá los HECHOS. Si no estás de acuerdo con el narcisista, dirá que estás mintiendo, que te estás inventando cosas o que que estás loco.

‘¿Cómo podrías pensar que he dicho eso?’ o ‘¡Tú es que estás loca!’

Por eso los hijos de narcisistas, hasta que hacen terapia, suelen ser personas que se desorientan con facilidad, no sólo físicamente sino también en sus propias vidas, ya que vivieron todo este entorno confuso durante la infancia.

Uno de los problemas más importantes de los narcisistas es el miedo. En el fondo, y aunque sean muy buenos en aparentar lo contrario, los narcisistas son personas profundamente temerosas e inseguras. En el centro está su IMAGEN, en lugar de quiénes son realmente. Tienen tanto miedo de asumir la responsabilidad por sus acciones (maltrato, abuso,…) que les hacen “quedar mal” frente a los demás, que hacen de la conveniencia de su ego defensivo su principio de realidad. Y de alguna manera, consiguen rodearse de personas, sobre todo su pareja y su familia, que “les siguen la corriente” en su delirio.

Para las narcisistas, no hay una persona real como tú en todo esto, simplemente hay una imagen (otra vez es un tema de imagen) tuya que sea conveniente para la narcisista en un momento dado y donde poder proyectar sus temas personales. Es por esto que las hijas de narcisistas adquieren roles muy rígidos en la familia y que no tienen nada que ver con quién es esa persona realmente. Los roles son asignados por la narcisista según la conveniencia de su propio ego. El rol antes mencionado del rebelde o el chivo expiatorio es en el que la narcisista proyecta partes suyas negadas para no tener que reconocerlas en sí misma, como la rabia, el miedo o la inseguridad. Así es cómo se da el maltrato. En realidad, la narcisista no está interactuando con su hijo y viéndolo de verdad sino que está tratando con partes suyas negadas y proyectadas.

En segundo lugar, tampoco existe lo que realmente sucedió, sino simplemente lo que es conveniente para el narcisista recordar que sucedió. Lo que significa que no hay una comunicación directa y honesta. No hay nada más allá de la conveniencia del narcisista a la que se pueda apelar, que establezca un estándar común o una realidad común. Si quieres sanar del abuso narcisista, es necesario aceptar que no va a haber esa realidad común, un common ground durante vuestra relación.

Esto hace que interactuar con un(a) narcisista sea algo muy difícil y confuso. Las personas que han crecido en familias narcisistas muchas veces acaban atrapadas en una relación con un narcisista porque esta dinámica difícil y confusa les resulta familiar y porque, al igual que en su infancia, cuando confrontan o dudan sobre las intenciones reales del narcisista, tienden a cuestionarse a sí mismos, que es lo que hacían sus padres y repite el narcisista en su edad adulta:

¿Seguro que he dicho eso?

No sé de qué me hablas

¿Podemos cambiar de tema?

Eres difícil, Estás loca, Eres paranoica

Mejor lo dejamos aquí

Creo que tú no estás bien

Eres tonto, No entiendes lo que te digo

Para las personas que tratan con ellas (sobre todo, codependientes) es muy difícil no aceptar que su encuadre de la realidad por muy delirante que sea ésta porque:

  • Son personas que tienden a cuestionarse a sí mismas y darle vueltas a las cosas.
  • Suelen ser personas muy fácilmente manipulables.
  • El narcisista es una persona importante en su vida, con la que tienen un vínculo que si quieren mantener, van a tener que ponerse de acuerdo para que la relación se mantenga.

Quizá una de las lecciones más importantes de cómo tratar a una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad  y empezar a sanar del abuso narcisista es que realmente son personas que no sienten ni piensan como tú. Si te adentras en su versión de la realidad, esto habla de tu propio delirio. Cuanto más veas la realidad tal y como es, más serás tú la persona que cuestione al narcisista en lugar de que la dinámica sea al revés.

Fuente: http://lorenzo-thinkingoutaloud.blogspot.com