8 Secuelas de las Personas que han sufrido Abuso Emocional en la Infancia

El abuso emocional tiene efectos muy profundos en una persona. Supone una pérdida de autoestima y altera enormemente la capacidad para construir una identidad personal propia. Una parte muy importante de la terapia si eres hijo o hija de narcisistas es aceptar el abuso/maltrato del que fuiste víctima en tu infancia.

Ser víctima de abuso emocional en la infancia es algo que deja huellas en la personalidad que llegan hasta la edad adulta y que, si no se tratan en terapia, acompañan a una persona toda su vida. El abuso es algo intergeneracional, que se pasa de padres a hijos. Finalizar el ciclo de abuso es posible con terapia y trabajo personal.

Hay algo diferente en la forma en que las personas que han sufrido abuso/maltrato en la infancia miran el mundo. La mayoría aún se sienten atrapadas, como en su infancia. Se trata de una prisión que ellas mismas se han creado, bien teniendo relaciones con personas abusivas o bien en su propio cerebro, con patrones  de comportamiento como la indefensión aprendida o la profecía auto-cumplida.

Entonces, ¿cómo se refleja el abuso emocional más adelante en la vida? Las personas que han sufrido abuso/maltrato emocional en la infancia por lo general exhiben estas secuelas. Si has sido abusado emocionalmente de niña, es posible que reconozcas estas secuelas en ti. Si eres hijo o hija de narcisistas y estás buscando psicoterapia, es probable que te reconozcas en estas 8 secuelas.

8 Secuelas de las Personas que han sufrido Abuso Emocional en la Infancia

      1. Sensibilidad a los ruidos

        Los ruidos altos te ponen en alerta, en estado de hipervigilancia. Durante tu infancia hubo a tu alrededor muchos gritos y golpes. Esto te ha hecho muy sensible, en especial a los sonidos que oyes de adulto y que se parecen a los del abuso de tu infancia.

        Te encantan los lugares pacíficos y silenciosos. Es donde te puedes relajar y tú mismo tiendes a ser muy silencioso, como un gato. No te suele gustar la música a un volumen alto (o sólo por un rato), las personas gritonas o los sitios bulliciosos. Tiendes a agobiarte con facilidad.

      2. Evitar el contacto visual

        Te resulta muy difícil mantener el contacto visual con las personas.  Sueles mirar hacia cualquier otro lado que no sean los ojos de tu interlocutor.

        Durante tu infancia, pasaste por muchas escenas de vergüenza intensa y humillaciones, lo que hace que, ahora de adulta, cuando miras a alguien de forma directa, experimentes de nuevo esa vergüenza intensa. Es una vergüenza que va más allá de algo sano, se trata de vergüenza tóxica.

      3. Introversión/Comportamiento antisocial

        Haber sido muy dañado y traicionado por tus padres/cuidadores (o por uno con el consentimiento del otro) no es algo que te haya dejado precisamente con un corazón abierto y dispuesto a confiar.

        Puedes ser muy frío y distante en tus relaciones con los demás y tiendes a encerrarte en ti mismo. Paradójicamente, cuando has confiado en alguien, en muchas ocasiones no ha sido la persona adecuada para hacerlo y has confiado de más, dando mucha información a alguien que en realidad no conocías bien y que ha terminado utilizándola en tu contra.

      4. Falta de autoestima

        Durante tu infancia, te repitieron mucho frases del tipo “No vales para nada”, “Eres un fracaso”, “A ti quién te va a querer” y de adulta te las sigues diciendo a ti misma.

        Te cuesta recibir cumplidos, tienes una auto-imagen distorsionada de ti misma, no tienes mucha confianza y le das demasiada importancia a las opiniones que tienen los demás sobre ti.

      5. Evitar el conflicto

        No importa el daño que te esté haciendo la otra persona, prefieres evitar el conflicto par que no se enfaden contigo, ya que no puedes soportar estar en situaciones tensas. Tu infancia está tan llena de escenas tensas, que prefieres evitar la situación y no expresarte.

        En lugar de afrontarlo para tratar de encontrar una solución, o bien te quedas en la relación en modo “aguantar” o bien te vas, huyes en lugar de afrontar el problema y tratar de solucionarlo.

      6. Dudar de todo

        Tomar decisiones es algo difícil para ti. Tiendes a dudar mucho y a perderte analizando los “pros” y los “contras” de algo. Tienes mucho miedo de cometer errores y en muchas ocasiones son otras personas las que toman las decisiones por ti.

        Debido a la falta de autoestima, te cuesta creer que eres capaz de tomar buenas decisiones. Es por eso que a menudo te escapas de algunas responsabilidades que requieren una actitud decisiva.

      7. Pedir perdón constantemente

        Otro síntoma típico del trauma por abuso infantil es tu necesidad de disculparte por todo, incluso cuando alguien no te está respetando. Esto lo haces en parte para evitar el conflicto y en parte porque tiendes a echarte toda la culpa de lo que te ocurre con los demás, sea lo que sea.

        La dinámica que se establece entre un padre/madre abusivo y al hijo/hija del que abusa es de dominación-sumisión. En esta dinámica el niño aprende desde muy pequeño que cuanto más sumiso sea, tiene menos posibilidades de ser atacado, por lo que si pide perdón por cualquier cosa, sabe que está reduciendo la posibilidad de un ataque o una agresión (no sólo física sino también verbal y/o emocional.

        Esta dinámica se lleva hasta la etapa adulto, en la que te disculpas y das las gracias constantemente y por casi cualquier cosa, cuando no hay ninguna necesidad para ello.

      8. Arrebatos de rabia

        A veces reaccionas de forma desproporcionada con rabia frente a lo que consideras ataques de los demás. No sueles gestionar tu rabia y cuando la expresas, lo haces de una forma descontrolada. Sientes una rabia inconsciente que se apodera de ti. Te enfadas con los demás por una rabia más profunda que pertenece a tu infancia.

        La verdad es que no fue tu culpa que te abusaran de niña. Tus padres (o padre o madre) te manipularon para justificar el abuso/maltrato que te hacían haciéndote sentir que el abuso era culpa tuya. Pues bien, no es así. En realidad, es su responsabilidad no haber sabido cuidar mejor de ti. No se trata de echarles la culpa a ellos tampoco, sino de hacer consciente de que esa situación te hizo un daño que no merecías y que fue justificado con manipulaciones. Tus padres, muy probablemente, fueron a su vez víctimas de abuso/maltrato infantil y repitieron contigo de forma inconsciente lo que les hicieron a ellos.

      Hay maneras de salir de la prisión mental y emocional que te has construido. Si quieres psicoterapia porque eres hijo o hija de narcisistas, en ella podrás hacer conscientes al abuso y expresarte emocionalmente para liberar las emociones que tienes atascadas dentro de tu cuerpo. Sólo necesitas desearlo y creer que una vida mejor es posible para ti dejando atrás, por fin, tu infancia. No para negarla u olvidarla sino para reubicarla en el lugar que le corresponde: tu pasado, no tu presente ni tu futuro.

Fuente: https://curiousmindmagazine.com

La única forma en que le puedes ganar a una Persona Tóxica es no jugando. 8 Formas de Tratar con Personas Tóxicas.

Cuando se trata de personas tóxicas, como narcisistas, psicópatas y sociópatas, es conveniente reconocerlas temprano para evitarte problemas. Estas personas están heridas, no tienen una clara percepción sobre sí mismas y los demás, se mueven desde la manipulación, la dominación, la mentira y el control y usan los juegos mentales para obtener lo que quieren. Si quieres obtener recuperación después del abuso narcisista, lo más sano es hacer terapia.

¿La única forma en que puedes ganar en su juego? Negarte a jugar.

Si te sientes así, probablemente te encuentres cerca de una persona tóxica (narcisista, psicópata o sociópata). Tienes miedo cuando estás cerca de ellas, estás constantemente enfada y te sientes agotada, sientes que siempre tienes que “andar con pies de plomo” cuando están cerca, no aceptan el ‘no’ como respuesta, sientes que tienes que demostrar constantemente lo que eres o que eres válida y te sientes negativa con respecto a ti misma.

Necesitas ser inteligente para no dejar que te alcancen. Pueden dejarte herido emocionalmente si te involucras en su juego.

Si por tu situación personal, aún no puedes tener contacto cero con alguna persona tóxica, aquí tienes 8 formas efectivas de cómo tratarlas.

  1. Pon Límites

    A las personas tóxicas les gusta hablar de forma infinita sobre sí mismas. “Vomitan” de forma incesante. No es un diálogo. Es un monólogo. Buscan receptores humanos que les escuchen indefinidamente. Se comportan de forma abusiva en esa necesidad de que se les escuche. Muchas veces ni siquiera dicen nada o son todo mentiras o conversaciones en bucle.

    Si crees que la conversación está siendo abusiva y te está dejando agotada, permítete levantarte e irte. Lo mejor es una excusa para que no intenten retenerte del tipo “Me tengo que ir”.

  2. Ignóralas

    A las personas tóxicas les encanta ser el centro de atención. Cuando están en una fiesta, en la oficina, en cualquier reunión social,…  les gusta que se enfoquen en ellos. La mejor manera de tratar con ellas es no darles lo que quieren. Es decir, ignóralas. Ignora su necesidad y no les prestes atención en absoluto. Si ven que no cubres su necesidad, simplemente cambiarán de objetivo y se buscarán a otra persona que le preste atención.

    Las personas tóxicas a menudo tienden a insultar o menospreciar a los demás para sentirse por encima y mejores que los demás. Critican mucho. Dicen frases como:

    Nunca me vestiría así. Vaya mal gusto. La organización es un desastre.

    Simplemente, ignóralas.

  3. No intentes Descubrirlas o Exponerlas

    Si estás en presencia de una persona tóxica y sabes que te está mintiendo, déjala que mienta. Nunca funcionaría tratar de convencerlas de lo contrario y exponer sus mentiras.

    Lo mejor es no preocuparse por sus mentiras. Tú sabes tu verdad, déjalos tener sus mentiras. No pierdas tu tiempo y energía confrontándolas. Te meterás en una guerra emocional sin fin. Es mejor seguir la corriente “como a los locos”.

  4. No Confíes en Ellas 

    Toda la información personal que le das a una persona tóxica es material que utilizará para manipularte. Puede hacerlo “de buen rollo”, para generara dependencia. Por ejemplo, sabe que tienes falta de autoestima y de vez en cuando te halaga, o “de mal rollo”, es decir, sabe cuáles son tus debilidades o puntos flacos y es justo a donde irá cuando quiera hacerte daño. Es decir, en el mismo caso de la autoestima, lo utilizará para bajarte la moral con frases del tipo:

    No vales para nada o ¿A ti quién te va a querer?

  5. No asumas la Culpa de lo que no te corresponde

    Las personas tóxicas son maestras en culpar a los demás. Justifican sus acciones como sea, sacándose la culpa de encima y buscan a un objetivo al que echársela.

    Con una persona tóxica no hables de culpa sino de responsabilidad. Si te corresponde asumir la responsabilidad por algo, hazlo, pero no dejes que te manipulen para asumir la culpa por temas o acciones que no te corresponden.

  6. No intentes Complacerlas

    Es natural que las personas tóxicas sean un día amorosas contigo, y al día siguiente te dejen preguntándote qué has hecho mal porque han dejado de hablarte de forma repentina. Se trata de un juego mental en el que es mejor no entrar. Sino acabarás intentando complacer a una persona que es imposible de complacer porque es eso a lo que juega.

    Cuando le preguntes qué le pasa, si responde “nada” o se niega a responderte, déjala. Las personas tóxicas normalmente cambian su forma de tratarte para que entres en su juego de manipulación. No les dejes.

  7. No Participes en su Drama

    Las personas tóxicas buscan pelea de forma consciente o inconsciente para poder descargar su rabia en ti. Buscarán la excusa que sea para justificar su enfado contigo. Sin embargo, es peligroso entrar en esta dinámica porque son personas sin empatía y que no se responsabilizan del daño que le hacen a los demás.

    La mejor solución es no involucrarse en la pelea en absoluto. Si de alguna manera te encuentras en esa situación, simplemente distánciate o manifiesta cómo te sientes con esa situación de una forma asertiva.

  8. No entres en su Juego

    No puedes ganarle en el juego a una persona tóxica, simplemente porque tú sí tienes empatía y no te interesa relacionarte con los demás con dinámicas de poder y control. Entonces, lo más sano que puedes hacer para ti es distanciarte física y emocionalmente de ellas. Así evitarás que te dañen emocionalmente.

Esto se aplica en el caso de que aún tengas contacto con una persona tóxica (narcisista, psicópata o sociópata). Si lo que buscas es unarecuperación después del abuso narcisista, lo más sano es hacer terapia. En la terapia verás cuáles son tus patrones para acabar interactuando con este tipo de personas y podrás sanar.

Fuente: https://curiousmindmagazine.com

¿Crees que puedes ser Codependiente? ¡Haz este test y Averígualo!

Qué es la Codependencia

¿Quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional? La codependencia es un comportamiento aprendido que se transmite de generación en generación en familias disfuncionales. Es una condición emocional y de comportamiento que afecta la capacidad de una persona para tener relaciones sanas y mutuamente satisfactorias. También se conoce como “adicción a las relaciones” porque las personas con codependencia a menudo forman o mantienen relaciones que son unilaterales en el sentido de que una de las personas casi sólo da y la otra casi sólo recibe, emocionalmente destructivas y/o abusivas. La codependencia es una condición aprendida que se puede sanar pero requiere de un trabajo personal para ello.

¿A quién afecta la Codependencia?

Originariamente, el término codependencia se utilizó para describir a la pareja, pariente, amigo, o un compañero de trabajo de una persona afectada por una adicción al alcohol o las drogas. Se observó que las personas que tenían una relación estrecha con la adicta, tenían a su vez comportamientos adictivos hacia su relación con el adicto. Se han observado patrones similares en personas en relaciones con personas con enfermedades crónicas o mentales. Hoy, el término codependiente se ha ampliado para definir a las personas que han crecido en familias disfuncionales y con unos ciertos patrones de comportamiento de desempoderamiento, dependencia emocional y falta de autoestima.

¿Qué es una Familia Disfuncional y cómo conduce a la Codependencia?

Una familia disfuncional es aquella en la que los miembros sufren de miedo, ira, dolor o vergüenza que se ignora o se niega. Los problemas subyacentes pueden incluir cualquiera de los siguientes:

  • Una adicción de uno de los miembros a las drogas, el alcohol, las relaciones, el trabajo, la comida, el sexo, el juego,..
  • La existencia de abuso físico, emocional o sexual.
  • La presencia de un miembro de la familia que padece una enfermedad mental o física crónica.

Las familias disfuncionales no reconocen los problemas que hay en ellas. No hablan de ellos ni los afrontan. Como resultado, los miembros de la familia aprenden a reprimir las emociones y a ignorar de sus propias necesidades. Se convierten en “supervivientes”. Desarrollan conductas que les ayudan a negar, ignorar o evitar emociones difíciles o displacenteras. Se abandonan sí mismos. No hablan No se tocan. No afrontan las cosas. No se sienten. No confían. Ni en los demás ni en sí mismos. La identidad y el desarrollo emocional de los miembros de una familia disfuncional a menudo se inhiben. Por eso, los miembros, de adultos, tienen dificultades para su gestión emocional y problemas para saber quiénes son.

La atención y la energía se centran en el miembro de la familia que está enfermo o es adicto. La persona codependiente típicamente sacrifica sus necesidades para cuidar a una persona enferma. Cuando los codependientes colocan la salud, el bienestar y la seguridad de otras personas antes que las propias, pueden perder el contacto con sus propias necesidades, deseos y sentido de sí mismas.

¿Cómo se comportan las personas Codependientes?

Las personas codependientes tienen baja autoestima y buscan estímulos en el exterior que las hagan sentirse mejor con respecto a sí mismas. Les resulta difícil “ser ellas mismas”. Muchas de ellas terminan desarrollando una adicción que “tapa” todos estos problemas.

Una persona codependiente suele cuidar a otra persona que está experimentando dificultades (en muchas ocasiones, esta otra persona tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad), pero el cuidado se vuelve compulsivo y adictivo. Los codependientes a menudo asumen el papel de mártires y de “buenos/buenas” que “cuidan” al otro. Algunos ejemplos pueden ser: Una esposa puede cubrir a su esposo alcohólico; una madre puede poner excusas para un niño ausente; o un padre puede “echar mano de influencias” para evitar que su hijo sufra las consecuencias de una conducta delictiva.

El problema es que estos repetidos intentos de rescate permiten que la persona a la que ayuda continúe con la misma dinámica y se vuelva aún más dependiente de la atención poco saludable del “benefactor”. A medida que se fortalece el vínculo, el codependiente desarrolla un sentido de recompensa y satisfacción de “ser necesario”. Inconscientemente, un codependiente cree que no tiene valía por sí mismo, por lo que cree que tiene que ayudar, cuidar o ser necesitado de alguna manera por otros para que le quieran. Cuando el cuidado se vuelve compulsivo, es posible que el codependiente se sienta sin elección e indefenso en la relación, pero es incapaz de romper con el ciclo de comportamiento que lo causa.

Características de las personas Codependientes

  • Un sentido de responsabilidad desmedido por las acciones de los demás.
  • Una tendencia a confundir el amor y la ayuda, con la tendencia a establecer relaciones con personas a las que cuidar o ayudar.
  • Una tendencia a hacer más de lo que les corresponde todo el tiempo.
  • Una tendencia a sentirse heridas cuando las personas no reconocen sus esfuerzos.
  • Una dependencia poco saludable de las relaciones.
  • Una necesidad extrema de aprobación, validación y reconocimiento por parte de los demás.
  • Un sentimiento de culpa al priorizarse a sí mismas o manifestar o ejercer derechos o necesidades personales.
  • Necesidad de controlar a los demás.
  • Falta de confianza en sí mismas y en los demás.
  • Miedo a ser abandonadas. Sentimientos de soledad patológica.
  • Dificultad para identificar sentimientos.
  • Rigidez, dificultad para adaptarse a los cambios.
  • Problemas con la intimidad y con poner límites a los demás.
  • Rabia crónica de la que no suelen ser conscientes.
  • Personalidad muy camaleónica. Pueden cambiar mucho dependiendo de con quién estén interactuando.
  • Comunicación pobre. Falta de coherencia entre lo que piensan, lo que dicen y lo que hacen. No suelen ser claros con los demás con lo que piensan a sienten. Muchas veces porque ni ellos mismos lo saben.
  • Dificultad para tomar decisiones, incluso para pequeñas cosas.

¿Crees que Puedes Ser Codependiente? Test de 20 Preguntas para Averiguarlo.

Si quieres saber cómo dejar de ser un codependiente emocional, lo primero es tener claro que lo eres. Ten en cuenta que esto no es un diagnóstico definitivo y que con la ayuda adecuada de una terapeuta, la codependencia es una condición que se puede sanar. Ten en cuenta que la codependencia cubre un espectro amplio, con lo que te corresponderá averiguar en qué punto del espectro te encuentras tú. A cuantas más de las siguientes preguntas respondas afirmativamente, hay más probabilidad de que seas codependiente:

  1. ¿Te callas para evitar discusiones? ¿Evitas el conflicto?
  2. ¿Le das demasiada importancia a las opiniones que tienen los demás sobre ti?
  3. Alguna vez has tenido una relación con una persona con un problema de adicción? ¿Hay alguna persona en tu familia de origen que también haya tenido o tenga un problema de adicción?
  4. ¿Alguna vez has tenido alguna relación (de amistad, pareja, trabajo,..) con alguien que te maltrata y/ se aprovecha de ti y/o abusa de ti y/o te menosprecia?
  5. ¿Buscas que los demás te validen en lugar de creer en ti?
  6. ¿Tienes dificultades para adaptarte a los cambios en general?
  7. ¿Te sientes rechazada con facilidad? ¿Si los demás no te demuestran constantemente que te quieren o que están ahí te sientes mal?
  8. ¿Dudas de tus capacidades para conseguir lo que quieres? ¿Tienes dificultades para identificar qué es lo que quieres?
  9. ¿Te sientes incómodo al expresar tus verdaderos sentimientos a los demás?
  10. ¿Alguna vez te has sentido “inadecuado”, como si “algo estuviera mal en ti” y no fueras digna de amor y atención?
  11. ¿Te sientes realmente mal cuando cometes un error? ¿Eres muy perfeccionista en todo lo que haces?
  12. ¿Tiene dificultades para recibir cumplidos o regalos?
  13. ¿Crees que las personas con las que te relacionas en tu vida irían cuesta abajo sin tu esfuerzo constante? ¿Tienes una necesidad compulsiva de ayudar/cuidar/cambiar a las persona que quieres?
  14. ¿Te cuesta mucho pedir ayuda a los demás?
  15. ¿Sueles tener problemas o una relación conflictiva con figuras de autoridad, como la policía o tu jefe/jefa?
  16. ¿Estás confundido acerca de quién eres o hacia dónde vas en tu vida?
  17. ¿Tiene problemas para decir “no” cuando los demás te piden algo?
  18. ¿Te dedicas a tantas cosas a la vez que al final no te centras de verdad en ninguna?
  19. ¿Sientes rabia con frecuencia por dentro y esto es algo que escondes frente a los demás?
  20. ¿Eres muy fiel a ciertas personas, quedándote en una relación a pesar de que te han hecho mucho daño?

¿Cómo se Sana la Codependencia?

Si quieres saber cómo dejar de ser un codependiente emocional, has de saber que, debido a que la codependencia está arraigada en la infancia de una persona, sanarla implica la exploración de las dinámicas con los padres/cuidadores en la infancia de la persona y su relación con los patrones de comportamiento tóxicos y autodestructivos en la edad adulta. También requiere identificar los roles asignados en la infancia por la familia de origen y ver cuáles de esos roles la persona adulta sigue adoptando de forma inconsciente en sus relaciones con los demás.

También hay una parte importante que supone reapropiarse de las emociones y aprender a gestionarlas. A las personas codependientes en su infancia no se les permitía expresar sus emociones, con lo que aprendieron a negarlas, reprimirlas, retroflectarlas (aplicase a uno mismo la emoción sentida en lugar de expresarla, es como “tragársela”). Muchos codependientes o bien tienen miedo de expresar sus emociones o bien no saben lo que sienten. Este trabajo es conveniente hacerlos en grupos coda, donde puedan verse identificados con los patrones de comportamiento y proporcionarse apoyo mutuo. Esto es aconsejable hacerlo de forma paralela a la terapia con una terapeuta que sepa sobre codependencia. Los grupos no sustituyen a la terapia individual y viceversa.

Fuente: http://www.mentalhealthamerica.net

La Disonancia Cognitiva

Qué es la Disonancia Cognitiva

El psicólogo social Leon Festinger fue el que acuñó por primera vez el término “disonancia cognitiva” en su obra “Teoría sobre la Disonancia Cognitiva”. Si quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista, en este artículo te explicamos en qué consiste la disonancia cognitiva y qué papel juega en las relaciones abusivas.

Para entender esta expresión, examinaremos cada una de las palabras en ella. “Cognitivo” se refiere a los pensamientos, mientras que “disonancia” tiene que ver con una tensión entre dos elementos. Juntas, las dos palabras significan una tensión entre pensamientos, sentimientos o conductas en desacuerdo. Por ejemplo, una persona que piensa “fumar mata” y fuma un paquete de tabaco al día, esto causa incomodidad y tensión internas.

Esta incomodidad es lo que se denomina disonancia cognitiva. Siguiendo con el ejemplo anterior, para resolver la incomodidad, la persona puede tener pensamientos del tipo “fumar no es tan malo”, “el mes que viene lo dejo” o “la culpa la tiene mi amigo, que fue el que me invitó a fumar por primera vez”. Otra forma de resolver la incomodidad sería dejar de fumar. Tanto una como otra resuelven la disonancia cognitiva. La primera supone utilizar mecanismos de defensa como la negación o la proyección. La segunda requiere de más esfuerzo para alcanzar la coherencia interna.

La Disonancia Cognitiva en una relación tóxica con un(a) Narcisista, Psicópata o Sociópata

Una persona que está siendo abusada por su pareja narcisista, psicópata o sociópata no quiere la situación que vive. Sin embargo, por cuestionarse a sí misma, o por miedo a estar sola o bien por todo lo que ya ha invertido en la relación, es posible que se quede.

Sobre lo invertido en la relación, no es lo mismo estar en las primeras semanas de una relación con alguien que tener un matrimonio y dos hijos en común. Cuanto más hayamos invertido emocionalmente en una relación con alguien, habrá una mayor tendencia a eliminar la disonancia cognitiva con mecanismos de defensa como la negación o la racionalización en lugar de dejando la relación.  La disonancia cognitiva, en este caso, se manifestará de la siguiente manera:

  1. Situación 1. Pensamiento Original : “Mi pareja narcisista, psicópata o sociópata me traiciona, es infiel, me miente y muchas veces es cruel conmigo. Esta persona, a pesar de que me dice que me quiere, no lo demuestra con sus acciones. Debería dejarle”. Acción: La persona no deja a su pareja narcisista, psicópata o sociópata. Resultado: Disonancia cognitiva porque no hay una coherencia entre lo que piensa/siente y lo que hace. Pensamiento para neutralizar la Disonancia Cognitiva: “Es sólo una mala racha. Ayer me gritó porque estaba enfadada pero hoy me ha traído flores. Todo va mejor. No puede evitar mentir y ser infiel.” Resultado Final: La persona no deja a la pareja narcisista a pesar del abuso/maltrato.
  2. Situación 2. Pensamiento Original “Mi pareja me traiciona, es infiel, me miente y muchas veces es cruel conmigo. Esta persona, a pesar de que me dice que me quiere, no lo demuestra con sus acciones. Debería dejarle”. Acción: La persona no deja a su pareja narcisista, psicópata o sociópata. Resultado: Disonancia cognitiva porque no hay una coherencia entre lo que piensa/siente y lo que hace. Acción para neutralizar la Disonancia Cognitiva: La persona deja a su pareja porque se da cuenta de que la relación no es sana para ella. Resultado Final: La persona termina la relación y deja de ser víctima de abuso/maltrato.

Muchos supervivientes/víctimas/codependientes, en algún momento de la relación experimentan muchas dudas y conflicto externo e interno. Quieren salir de una relación que es tóxica y dañina pero o no saben cómo hacerlo o no se atreven. La disonancia cognitiva que experimentan es muy intensa porque sienten mucho malestar emocional a causa del abuso, el maltrato y el gaslighting y a la vez se autoengañan y racionalizan la situación para quedarse en la relación a cualquier precio.

Además, para apoyar sus decisiones aparentemente irracionales de permanecer en la relación abusiva, la víctima/superviviente/codependiente realiza grandes inversiones en la relación, que hace que le resulte muy difícil abandonarla. Hay seis tipos de inversión en las que la víctima puede involucrarse, lo que ayuda a reducir su disonancia cognitiva:

  1. Inversión emocional: la víctima cree que el abuso y el trauma bonding son en realidad amor.
  2. Inversión social: la vida social de la víctima es la que tiene a través de su pareja narcisista, psicópata o sociópata. No tiene vínculos propios y no se ve con los recursos personales para forjarlos.
  3. Inversión familiar: la víctima tiene hijos con su pareja narcisista, psicópata o sociópata y no quiere romper la unidad familiar.
  4. Inversión económica: la víctima no tiene trabajo ni recursos financieros propios, con lo que depende económicamente de su pareja narcisista, psicópata o sociópata.
  5. Inversión en el estilo de vida: la víctima puede estar acostumbrada a unos ciertos estándares de vida proporcionados por su pareja narcisista, psicópata o sociópata que sabe que perderá si abandona la relación.

Cuanto más haya invertido la víctima en la relación traumática o algún interés suyo nuclear dependa de su pareja narcisista, psicópata o sociópata, más tendencia habrá, a pesar de que experimente momentos de disonancia cognitiva muy intensa, a neutralizar los pensamientos que le llevan a cuestionar la relación y el trato que se le da. También hay que tener en cuenta el patrón de desempoderamiento, de cuestionarse a sí mismas y de autolimitarse que tienen estas personas, que hace que neutralicen la disonancia cognitiva de pensamientos como:

“Me merezco que me traten bien”.”Esta persona dice que me quiere pero no es verdad”.”Esta persona me hace mucho daño con sus palabras o sus acciones”

Con pensamientos del tipo:

“A lo mejor estoy exagerando y mi pareja no me trata tan mal”.”Seguro que si le ayudo, al final mi pareja cambiará”.”Todas las mujeres/hombres son iguales”.

Si quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista, te vendría bien averiguar cuáles son los patrones de pensamiento que tienes tú que te llevan a neutralizar la disonancia cognitiva.

Cómo Gestionar la Disonancia Cognitiva

La disonancia cognitiva desempeña un papel en muchos juicios de valor, decisiones y evaluaciones en tu vida. Tomar conciencia de cómo las creencias en conflicto afectan el proceso de toma de decisiones es una excelente manera de mejorar tu capacidad para tomar decisiones y vivir tu vida de una forma más coherente, tener cambios y crecer como persona.

Por ejemplo, si crees que el ejercicio es importante para tu salud, pero rara vez tiene tiempo para la actividad física, puedes experimentar disonancia cognitiva. Esta incomodidad puede llevarte a buscar alivio al aumentar la cantidad de ejercicio que haces cada semana. En este caso, alterar tu comportamiento para aumentar la coherencia con tu creencia y reducir la disonancia cognitiva que experimentas puede desempeñar un papel positivo en tu vida. Para resolver la disonancia cognitiva también podrías generar pensamientos como “Empiezo el mes que viene” o “El ejercicio físico está sobrevalorado”. Todos estos mecanismos de resolver la disonancia cognitiva son inconscientes. A medida que los vayas haciendo conscientes, podrás decidir de forma más auténtica y real cómo disolver tu disonancia cognitiva.

Si estás en una relación tóxica con una persona con un trastorno anti-social como un(a) narcisista, psicópata o sociópata es posible, como hemos comentado más arriba, que en momentos concretos de la relación experimentes la disonancia cognitiva con mucha intensidad. Esos momentos se dan sobre todo en situaciones de crisis, cuando el vínculo te hace sufrir y cuestionas toda la relación. Puedes tomarte la disonancia cognitiva como un aviso de que hay algo que realmente no funciona en tu relación. Resolver la disonancia cognitiva dejando la relación es un paso que no es fácil de dar y probablemente necesitarás que una terapeuta te acompañe durante esta etapa de tu vida. Sin embargo, también será el primer paso para tu ejercer tu poder personal y para quererte. Si quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista, es más que probable que averiguar qué papel juega la disonancia cognitiva en tus patrones de conducta, te ayude.

Qué es el Tratamiento de Silencio (Y Cómo Gestionarlo si te lo Hacen a Ti)

Si estás recibiendo el tratamiento de silencio por parte de alguien, seguramente te estés preguntando qué es lo que has hecho mal y cómo puedes solucionar la situación. Seguro que identificar lo que pasa en esa situación en concreto, te ayuda a resolverla pero es probable que, antes o después, la persona que te ha hecho el tratamiento de silencio, te lo vuelva a hacer.

Para resolver el tema a largo plazo, es necesario que averigües porqué la persona ha decidido utilizar el tratamiento de silencio como recurso para gestionar los problemas entre vosotros. Cuando lo consigas, podrás resolver el tema de fondo, porque ya no estarás tratando con el síntoma sino con la enfermedad.

El tratamiento de silencio es una de las técnicas pasivo-agresivas más dañinas que hay y que te pueden causar mucho daño emocional. Mediante la retención de su aprobación hacia ti, la persona pretende que adivines qué es lo que está mal y lo soluciones tú para volver a comunicarse contigo. El tratamiento de silencio puede ser una forma de comunicación disfuncional de una persona con poca inteligencia emocional o bien un modo premeditado, alevoso y manipulativo de infligir cuanto más daño emocional, mejor.

El tratamiento de silencio es utilizado con frecuencia por personalidades anti-sociales como narcisistas, psicópatas y sociópatas, pero no exclusivamente. Por ello, si quieres curarte de una relación con un(a) narcisista, este artículo te puede aportar información valiosa. El tratamiento de silencio se suele dar en relaciones de pareja, donde hay un vínculo profundo, pero no exclusivamente. También se puede dar en relaciones de trabajo, de amistad, de familia, de convivencia,…

7 Razones Comunes para el Tratamiento de Silencio

  1. Deseo de Manipular y Controlar

    Hay un deseo natural de pertenecer en cada persona. Queremos que nos quieran y que nos acepten. Una de las formas que las personas tienen de demostrar que nos aceptan es tomándose el tiempo para tener una conversación con nosotros. Si una persona decide no hablarte y te lo tomas como algo personal, es posible que tu autoestima se vea afectada.

    Cuando alguien te aplica el tratamiento de silencio, es posible que el mensaje que te quiera dar es que no mereces la pena a menos que pienses, actúes y te comportes como esa persona quiere. El que aplica el tratamiento de silencio está decidido a salirse con la suya y está dispuesto a retener su aprobación a través de no hablarte hasta que te adaptes a su forma de pensar.

    Punto Clave: Alguien puede controlarte sólo si tú lo permites. Ten cuidado con ceder a la voluntad de otra persona sólo para que te acepten.

  2. Una Forma de Infligir Dolor Emocional

    El dolor emocional puede ser más dañino que el dolor físico, sólo que pasa más desapercibido porque no se ve. Es una herida que es invisible a los ojos. El dolor emocional no sólo se consigue con palabras dañinas sino también con el silencio.

    Cuando una persona te aplica el tratamiento de silencio, es posible que lo haga con la intención de expresarte que no le gusta cómo eres o que para ella no eres lo “suficientemente bueno”. Aunque tu comportamiento sea normal, quizás tengas una tendencia a pensar qué es lo que has hecho mal para que alguien te aplique el tratamiento de silencio. Si el tratamiento de silencio es prolongado y continuo, es posible que te acabes preguntando qué hay de malo en ti. Es posible que te acabes diciendo que hay algo terrible en ti para que alguien te aplique el tratamiento de silencio de una forma tan intensa.

    Cuando alguien te da el tratamiento de silencio para infligirte dolor emocional, eso es lo que quiere conseguir, quieren que dudes de ti misma y te cuestiones.

    Punto Clave: Si alguien en tu vida está intentando infligirte dolor emocional, quizás es hora de que te preguntes para qué tienes a esta persona en tu vida.

  3. Sentimiento de que no se le toma En Serio

    En ocasiones, la persona que aplica el tratamiento de silencio, siente que no te estás tomando con la seriedad que ella merece los temas que le preocupan. Se siente ignorada, por lo que decide ignorar ella también. En este caso, es posible que tu comportamiento o tus palabras hayan sido ofensivas o que así es como las ha interpretado la otra persona.

    Punto Clave: El tratamiento de silencio es una forma de comunicación disfuncional e implica un comportamiento inmaduro e infantil, por lo que es absurdo utilizarlo para que nos tomen en serio. Lo mejor es no adoptar comportamientos que lo permitan o lo alienten.

  4. No Sabe Cómo Comunicarse

    El tratamiento de silencio es una señal de que la comunicación se ha roto en la relación. Si quieres cambiar esto, es aconsejable que estés dispuesto a comunicarte y recibir un feedback de la otra persona y ajustarte a ella si lo consideras adecuado. No tienes que aceptar todo lo que la otra persona dice pero estar dispuesta a escuchar y considerar sus opiniones y sentimientos comunica un nivel de respeto que puede ayudar a elevar la relación al siguiente nivel.

    Punto Clave: La comunicación es la herramienta que necesitas para que lo que pasa entre vosotros salga a la luz pero una vez lo haga, lo que realmente tienes que resolver es lo que ha llevado a esa persona a utilizar el tratamiento de silencio para comunicarse de forma disfuncional.

  5. Tiene Miedo de su Propia Rabia

    A las personas con comportamientos pasivo-agresivos como el tratamiento de silencio no se les permitía expresar la rabia en su infancia o cuando lo hacían, eran severamente castigados por ello, con lo que en su etapa de adultos o bien la niegan (“Yo no siento rabia”) o bien tienen miedo de ella o de mostrarse agresivos y por eso guardan silencio cuando en realidad están enfadadas.

    Si una persona tiene miedo o condena su propia rabia, lo hará también con la tuya, por lo que es importante que la hora de romper el tratamiento de silencio para abrir la comunicación, lo hagas de una forma asertiva.

    Punto Clave: Una persona que no es consciente de su propia rabia puede hacerte mucho daño con formas pasivo-agresivas de expresarla. Guíate por tu intuición. Si tú percibes rabia, por mucho que la persona parezca que está tranquila, es que tiene rabia y no sabe expresarla de una forma sana. No te dejes hacer lo que sea por otro sólo porque “parece” que “todo está bien” en la superficie.

  6. No quiere quedar como “el Malo”

    Lo que pasa con el tratamiento de silencio es que el que lo aplica es el que se siente como una víctima y en la situación puede jugar el rol de la víctima. Si miras la situación desde fuera y hay una persona A que ha dejado de hablarle a B lo primero que tiendes a pensar es que B ha debido de hacerle algo terrible a A para dejar de hablarle. Por lo tanto, es posible ser agresivo utilizando el tratamiento de silencio y dar la imagen de la víctima en la situación.

    Normalmente, las personas que aplican el tratamiento de silencio están más preocupadas por la imagen que dan a los demás desde el exterior que por los comportamientos que tienen con las personas con las que comparten intimidad.

    Punto Clave: Es posible que te estés relacionando con una persona que le da más importancia a las apariencias que a lo que realmente pasa entre tú y ella. ¿Te interesa tener un vínculo con una persona que tiene estas prioridades en la vida?

  7. Necesidad de Atención

    Si la persona que te aplica el tratamiento de silencio, tiene mucha necesidad de atención, es posible que intente obtenerla de esta forma disfuncional. Como la persona se siente ignorada por ti, te “devuelve la juagada” aplicándote el tratamiento de silencio.

    Punto Clave: las personas que necesitan mucha atención, tienen temas personales más profundos no resueltos, por lo que no es conveniente que alientes este tipo de comportamientos infantiles cediendo al chantaje de dar más atención a cambio de que la persona rompa el tratamiento de silencio.

Como hemos comentado más arriba, el tratamiento de silencio es una forma pasivo-agresiva y disfuncional de comunicarse. Si una persona te lo está aplicando a ti y quieres arreglar la situación, lo sano es comunicarte de una forma abierta y asertiva, expresando a la otra persona cómo te hace sentir el silencio y abriendo la comunicación. Si a pesar de esto, la persona persiste en el tratamiento de silencio o continúa utilizándolo de forma recurrente, quizás te convenga dejar la relación, ya que una exposición continuada al tratamiento de silencio es algo que te puede hacer mucho daño emocional.

Si quieres curarte de una relación con un(a) narcisista, establecer estándares y poner límites como no permitir el tratamiento de silencio, puede ser un buen primer paso.

Fuente: https://www.liveyourtruestory.com

¿A qué le tienen Miedo los/las Narcisistas?

Los/las narcisistas necesitan admiración y la confirmación de que son mejores que las demás personas. Esto lo pueden recibir de forma directa a través de una persona a la que escogen como extensión o suministro narcisista, o, de forma indirecta, humillando y menospreciando a personas con las que tienen un vínculo (amigos, empleados, pareja,..).

No les gusta ver que a los demás les va bien en la vida. Esto les da miedo. Son personas muy celosas e inseguras, incapaces de alegrarse por otros. No tienen empatía y su ego necesita quedar por encima siempre. Sufren de delirios de grandeza. Si estás buscando tratamiento después del narcisista, más abajo puedes leer otras 10 cosas que asustan a los/las narcisistas.

10 Cosas a las que les Tienen Miedo a las/los Narcisistas

  1. Rechazo

Los narcisistas (excepto con las personas con las que tienen confianza, que son a  las que abusan y maltratan) se relacionan con los demás desde una máscara para ser aceptados y gustar a los demás. Si una persona decide dejar al narcisista, éste se lo tomará personalmente y seguramente tratará de traer de vuelta a la otra persona a través de técnicas como el hoovering. Sin embargo, si no tienen éxito y no consiguen mantener a esa persona en su círculo, empezarán a difamar a su antiguo amigo/pareja/empleado en lo que se llama la campaña de difamación, contando todo tipo de mentiras sobre la persona intentando aislarla de su propio círculo, que echen la echen de su trabajo o quedarse con la custodia exclusiva de los hijos en común.

Debajo de este comportamiento vengativo lo que es miedo al rechazo y no saber aceptar que la otra persona quiere dejar el vínculo.

  1. Las falta de Respeto (lo que ellas consideran como tal)

El ego de las narcisistas es frágil, por eso casi nunca son capaces de aceptar las críticas. Así que si se sienten criticadas no saben gestionarlo.

Carecen de empatía emocional, por lo que son incapaces de ponerse en el lugar de la otra persona. Si se sienten criticadas o se les señala un error, suelen reaccionar agresivamente y atacar a la otra persona en defensa propia. Como se ha mencionado anteriormente, la imagen que proyectan y su reputación lo son todo para una narcisista y harán lo que sea necesario para defenderla y mantenerla. Comportamientos como mentir y manipular son comunes para proteger la visión que los demás tienen de ellas.

  1. No ser el centro del Universo

Los narcisistas anhelan atención, respeto y admiración. Y si no obtienen ninguna de estas formas de reconocimiento, no están satisfechos. Necesitan la reafirmación constante de que son geniales y ser ignorados es algo que no soportan. La razón es que estas personas tienen un ego muy grande (a la vez que frágil) por lo que necesitan que sus interacciones con los demás giren en torno a ellos, no saben relacionarse de igual a igual.

  1. El Fracaso

Las narcisistas temen el fracaso o ser eclipsadas. Simplemente no pueden aceptar que hay alguien por ahí que es mejor que ellas. Además de eso, si una narcisista no puede lograr su objetivo, siempre culpará a otra persona (socio, empleado, pareja, amigo,..) por ello, incluso si es obvio que es totalmente responsabilidad suya. Ésta es en realidad la única manera que tienen de sentirse un poco mejor acerca de su fracaso.

  1. La gente que bromea con ellos

Los narcisistas disfrutan burlándose de los demás porque los hace sentir más seguros de sí mismos. Sin embargo,  no pueden aceptar cuando alguien se burla de ellos. Son muy sensibles y esperan recibir una disculpa, incluso si se trata de una broma inocente.

  1. La Responsabilidad

Las narcisistas rara vez asumen la responsabilidad de algo porque no saben responsabilizarse de sus propias acciones. Los mecanismos de defensa que más utilizan de forma inconsciente para no responsabilizarse son la proyección y la negación. Siempre encuentran alguna manera de justificar su comportamiento, incluso si éste es flagrantemente injustificable. No hay que olvidar que el Trastorno Narcisista de la Personalidad es un desorden mental que tiene su causa en un retraso en el desarrollo emocional de la persona. Es decir, los que lo tienen, emocionalmente son como niños, no adultos, por eso no saben responsabilizarse de sus acciones y, en definitiva, de su propia vida.

  1. La Muerte

Pensar  o hablar de la muerte podría causar incomodidad a cualquiera, pero para los narcisistas es un tabú. Su ego les hace tener delirios de grandeza y de inmortalidad. Simplemente no saben aceptar que son seres humanos y finitos, como todos los demás.

  1. El Remordimiento

Para una narcisista, el remordimiento es un signo de debilidad. Revela que también podrían ser vulnerables y emocionales. Si sienten remordimiento significa que son como todos los demás: débiles y frágiles. El remordimiento es también una forma de admitir que han cometido un error. Y como se ha mencionado más arriba, los narcisistas creen que son los mejores y cometer un error es impensable. Por último, el remordimiento muestra arrepentimiento y las narcisistas casi nunca lamentan sus acciones. Defienden su posición de forma rígida, pase lo que pase.

  1. Intimar con los demás

Los narcisistas se relacionan con los demás desde su imagen, no desde su Verdadero Yo. Por ello, no pueden intimar con los demás, no hay una vulnerabilidad ni nada íntimo que compartir, porque es algo que no se permiten. En su código, intimidad y vulnerabilidad, equivalen a debilidad y fragilidad, y ellos tienen la auto-imagen fantasiosa de seres fuertes e invencibles. Sí que pueden mostrarse más e intimar hasta un cierto punto con personas con las que tienen un vínculo muy estrecho (sobre todo parejas) pero en estos casos, ese acercarse también trae consigo que maltraten, abusen y se aprovechen de estas personas cercanas.

  1. No tener Autoridad

Otro gran temor de las narcisistas es la de no ocupar una posición de poder y no tener influencia sobre las personas que las rodean. No es de extrañar que la mayoría de los tiranos sean narcisistas. Uno de los objetivos principales de la vida de una narcisista es tener poder. Las formas de ese poder son muy variadas dependiendo de sus preferencias. Es decir, en algunos casos será sobre sus empleados, en otros sobre sus parejas, sobre su comunidad, su familia,…

Si estás buscando tratamiento después del narcisista, has de saber que los narcisistas parecen personas llenas de confianza frente a los demás, pero esto es parte de la máscara que muestran para proyectar una imagen concreta de sí mismos. En realidad, son personas muy inseguras que buscan reafirmarse a través de los demás, ya sea buscando que les proporcionen admiración o atención como extensiones narcisistas o bien abusando y maltratando para sentirse superiores.

Fuente: https://iheartintelligence.com