Sentimientos que los/las Narcisistas intentar Fabricar en sus Víctimas

Las relaciones con lxs narcisistas son complicadas, raras y tóxicas. Esto se debe a que no se trata de un vínculo “normal” sino de uno basado en un trauma (su origen, en la mayoría de los casos tiene que ver con experiencias traumáticas de la infancia con uno o ambos padres y / o cuidadorxs) que es difícil de reconocer y sanar. Es decir, la víctima elegirá inconscientemente a una pareja que es una proyección de la madre / padre, buscando el amor incondicional que no tuvo en la infancia. Con el/la narcisista, obviamente, tampoco sucederá. Por el contrario, él/ella repetirá el abuso/maltrato que sufrió la víctima en la infancia. La historia se repetirá una y otra vez, relación tras relación, hasta que la víctima se haga consciente de su historia vital y comience la recuperación y la sanación.

Los/las narcisistas intentan que sus víctimas se sientan de una cierta manera para mantenerlas aisladas, indefensas y bajo control. Para lograr esto, provocarán en la víctima algunos sentimientos y emociones concretos, fabricándolos a propósito.

Sentimientos y Emociones que los/las Narcisistas manufacturan en sus Relaciones

Vergüenza. Internamente, lxs narcisistas sienten mucha vergüenza. Bajo la imagen de superioridad y grandiosidad, hay un “Yo Pobre” que llora. Proyectan estos sentimientos de vergüenza e inadecuación en otras personas porque no son capaces de lidiar con ellos ni gestionarlos. Específicamente, eligen a una persona para representar esa vergüenza. Por lo general, es alguien cercano al/a la narcisista y en una posición de completa dependencia (ya sea real), como en un hijo o una hija o simplemente percibido como tal por la víctima y el/la narcisista (como un compañerx de trabajo, un(a) empleadx o un(a) amigx). El/la narcisista proyectará esta vergüenza con frases que transmiten el mensaje de que la víctima es “inadecuada”, “defectuosa” e “indigna de amor”. Las víctimas suelen ser personas que en su familia de origen narcisista desempeñaron el rol del chivo expiatorio.

Culpa. Los/las narcisistas son muy buenxs manipuladorxs y tratarán de hacer que sus víctimas se sientan culpables para controlarlas y tener ventaja en la relación. El mensaje transmitido es que la víctima merece todo lo malo que le está sucede, que le debe mucho (incluso la vida) al/a la narcisista o que su comportamiento “obliga” al/a la narcisista a castigarla “por su propio bien”. Con este comportamiento, se infantiliza a la víctima.

Dudas sobre unx mismx. Lxs narcisistas son como niñxs mimadxs que quieren que todo se haga como ellxs quieren. Cuando la víctima trata de emitir una opinión, expresarse o está en desacuerdo, el/la narcisista cultivará en ella una sensación de duda, para que no confíe en su propia percepción y criterio. Las herramientas que el/la narcisista utilizará para conseguir esto son la luz de gas o gaslighting, el abuso verbal y/o emocional, el tratamiento de silencio, la ensalada de palabras,..

Codependencia. los/las narcisistas son personas muy dependientes, que necesitan alimentarse del suministro narcisista proporcionado por otrxs. Por lo tanto, crean en sus relaciones la fantasía de que la víctima los necesita, cuando en realidad, el/la más dependiente es el/la narcisista. Frases como “no eres nada sin mí”, “quién te amaría si no fuera yo” o “¿a dónde irías si nos separamos?” están destinadas a generar sentimientos de codependencia.

Rabia/Ira. Con lxs narcisistas, las relaciones se basan en el control y la sumisión/dominación. Constantemente buscan reacciones emocionales en la otra persona para asegurarse de que tienen el control y saben qué “botones” hacen saltar a la víctima. Tienen mucha rabia/ira no resuelta que “vomitarán” a la víctima para su propia descarga y también para sentir que tienen el control sobre la relación. Lo que sea que sepan que enfada o hace daño a la víctima, tratará de hacer diana y sacarla de sus casillas. Al final, evidentemente, la víctima salta, porque aunque tienen una gran capacidad de aguante, tienen un límite, como todos los seres humanos. La ironía que es cuando la víctima por fin reacciona, es ella la que parece “desequilibrada”. Toda la información que le des a un(a) narcisista es como munición que, antes o después, será utilizada contra ti.

Perfeccionismo. Los/las narcisistas son perfeccionistas insaciables, nunca están satisfechxs con nada. Tienen una enorme carencia de compasión y aceptación de sí mismxs, de lxs demás y del mundo, tal y como es. En búsqueda de la fantasía de la perfección, son destructivxs y muy críticxs con todo lo que lxs rodea, especialmente con la víctima. La víctima, hasta que empiece a comprender lo que realmente está pasando, tratará de lograr incansablemente esa perfección para, finalmente, sentirse queridx por el/la narcisista. Obviamente, esto no llega a ocurrir nunca. No sólo porque la perfección sea una fantasía sino también porque es una excusa que el/la narcisista utiliza consciente o inconscientemente para retener un amor que no sabe dar porque no lo tiene, ni para sí ni para la víctima u otras personas.

Baja autoestima. El gran ego de los narcisistas les hace estar pendientes siempre del control en sus relaciones. Una forma de obtener este control es socavar la autoestima de la víctima, para que sea dócil, sumisa y obediente. En cierto modo, ambxs, narcisista y víctima, crean un escenario “loco” donde el/la narcisista es el/la amx y la víctima el/la esclavx (financiera, laboral, emocionalmente, …). En realidad la víctima lo es hasta que reúne la fuerza y ​​el coraje para romper un vínculo tan tóxico. El narcisista simplemente tratará de encontrar a otra persona para obtener el suministro narcisista que necesita y repetir el patrón de abuso.

El sentimiento de “algo está mal”: Lxs narcisistas no tienen empatía alguna y alimentan de su ego a expensas de las personas de las que se rodean. Especialmente la persona con la que están en una relación. Por ello, tras una larga exposición a su trato, la víctima tiende a sentirse triste, sola y sin esperanza. Siente como un vacío interior que no tiene solución, no hay posibilidad de sanar y hace que la víctima sienta que “algo está mal”. Cuando él/ella trata de transmitir esto, la respuesta del/de la narcisista es que si hay algo está mal, es, por supuesto, la víctima.

– Desesperanza: estar en una relación con un(a) narcisista es una experiencia muy tóxica. Ha sido comparada por expertos en trauma con las experiencias extremas como las de estar en una guerra, en una secta o en un campo de concentración. Hay un lavado de cerebro que tiene como objetivo que la víctima se sienta inútil y sin esperanza. Romper el vínculo es muy difícil, ya que generalmente está relacionado con problemas de infancia no resueltos. Sin embargo, romper el vínculo merece la pena, ya que devuelve algo esencial a la víctima: ganas de vivir y esperanza.

Nota: A lo largo del post, “narcisista” se refiere a una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad, diagnosticado o no por un(a) psiquiatra. “Víctima” se refiere a una persona que es objeto de abuso y/o maltrato emocional y/o psicológico y/o físico y/o sexual por parte del/de la narcisista, bajo su propia voluntad o no, consciente o inconsciente de que está siendo abusada y/o maltratada.

El post está centrado en las relaciones de pareja pero la relación narcisista/víctima puede darse en cualquier ámbito de las relaciones humanas: de trabajo, amistad, familia, vecindad,…

Si tras leer este post, te ves identificadx en el rol de la víctima, no tengas miedo ni vergüenza si quieres pedir ayuda.

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