Los 4 Tipos de Apego

Nos sentimos atraídos/atraídas por aquéllos/aquéllas que confirman las creencias que tenemos sobre nosotros mismos/nosotras mismas.

El Vínculo Emocional y la Teoría del Apego

Cuando una persona tiene un vínculo emocional con otra es cuando se genera el apego. Si ese vínculo es “sano” el apego será seguro. Si no lo es, las personas pueden desarrollar vínculos con otros y patrones de comportamiento que antes resultaban difíciles de entender. Ahí es cuando emergieron las teorías del apego.

John Bowlby, psicoanalista inglés, está considerado el padre de la teoría del Apego. Realizó un estudio extenso sobre el tema con muchas madres y sus bebés. Creía que los niños tienen una predisposición biológica a formar apegos con otros porque en esa etapa dependen de otros para que su necesidad de supervivencia se vea satisfecha. También consideraba que el instinto de apego podía activarse con amenazas tales como el miedo o la separación. Este instinto se activa porque los padres y/o cuidadores en los primeros años de vida permiten desarrollar al/a la niño/niña un sentido de seguridad que les ancla para explorar el mundo. El trabajo de Bowlby tuvo mucha influencia, tuvo aplicaciones prácticas importantes como cambiar las horas de visita de los hospitales para que los padres pudiesen estar más tiempo con sus hijos y cimentar un apego seguro.

Aparte de Bowlby, otros teóricos han contribuido al estudio del apego. Ainsworth, Main y Solomon son los principales investigadores que han teorizado sobre los diferentes estilos de apego que se observan en las relaciones entre personas. Estos tipos de apego son: Seguro, Ambivalente-Seguro, Evitativo-Inseguro y Desorganizado-Inseguro.

¿Por qué es importante el Apego?

Muchos estudios han concluido que la determinación del tipo de apego que desarrolla la persona durante su infancia con su madre/padre determina cómo serán sus relaciones sus íntimas y sociales y sus patrones de comportamiento en su etapa como adultos.

La teoría del apego afirma que nuestras primeras relaciones con nuestros padres da forma a nuestras expectativas en las relaciones cuando seamos como adultos. No es que nuestras infancias y nuestras relaciones adultas sean idénticas, pero sí que nuestras relaciones de intimidad en la infancia y las expectativas que nos formamos sobre nosotros mismos diseñan un modelo sobre cómo serán nuestras relaciones adultas.

Nuestra estrategia de apego influencia en el modo en el que nos relacionamos con nuestras parejas. Esto puede incluir desde cómo regulamos nuestras emociones en los conflictos con el otro, si pedimos o no ayuda, no si nos sentimos cómodos/cómodas con la intimidad. Tiene un impacto sobre cómo gestionamos el conflicto, comunicamos nuestras necesidades y expresamos nuestra sexualidad.

En definitiva, el apego es muy importante.

Los niños/niñas que en su infancia han tenido un apego seguro tienden a desarrollar una autoestima más fuerte y una mayor confianza en sí mismos a medida que crecen y se convierten en adultos.

La imposibilidad de crear un apego seguro en los primeros años de vida puede tener un impacto negativo en el comportamiento tanto cuando esos niños crecen como cuando son adultos. Las/los niñas/niños diagnosticados con Desórdenes de Conducta, Desorden Desafiante Oposocional y Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo muestran frecuentemente desórdenes de apego, atribuidos a abuso (psicológico y/o emocional y/o físico y/o sexual) y a la negación severa por parte de sus padres y/o cuidadores.

Tipos de Apego

De los 4 tipos de apego, el apego seguro es el sano, los otros tres apegos inseguros son disfuncionales.

Apego Seguro

Los niños/las niñas que han desarrollado un apego seguro se sienten seguras/seguros y felices y están deseosos/deseosas de explorar sus alrededores. Saben que pueden confiar en sus madres/padres, que estarán ahí para ellos/ellas. Aunque sienten angustia ante la ausencia de su padre/madre, están seguras/seguros de que volverá. El comportamiento del padre/de la madre es sensible y coherente con las necesidades de la niña/del niño.

Estas personas en su adultez tienden a ser más independientes, tener claro lo que quieren, tener relaciones sociales exitosas y experimentar menos ansiedad y depresión a lo largo de sus vidas.

Si el vínculo de apego no ocurre con la suficiente regularidad significa que el niño/la niña no experimenta experiencias sanas y seguras de forma suficiente. En su lugar, se forman apegos inseguros. Todos los apegos inseguros tienen su origen en comunicación emocional fallida. Se trata de los tres tipos de apego que se explican a continuación. Es importante tener en cuenta que los padres/madres de niños/niñas inseguros/inseguras son ellos/ellas mismas producto de experiencias inseguras con sus respectivos padres/madres. El paego inseguro pasa de generación en generación a menos que se sane.

Apego Ansioso

Las niñas/los niños con este tipo de apego muestran una mezcla de ira e impotencia hacia su padre/madre. Actúan de forma pasiva y se sienten inseguros/inseguras. La experiencia les ha enseñado que no pueden confiar en su padre/madre. El comportamiento de la madre/del padre es incoherente. Unas veces responde de forma adecuada y otras rechaza al niño/a la niña.

Las personas ansiosas sienten un gran deseo de intimidad, pero están pendientes del más mínimo detalle que pueda poner en peligro la unión. A veces, interpretan los actos inconscientes de sus parejas como una amenaza a la relación. Cuando se da el caso, los embarga la aprensión, pero carecen de la facultad de comunicar sus inquietudes de manera eficaz. En cambio, reaccionan desmesuradamente recurren al drama. Una actitud así tiende crear un círculo vicioso, por el cual se vuelven aún más sensibles a la ofensa y su malestar se acrecienta.

Apego Evitativo

Los niños/las niñas que han desarrollado este tipo de apego no confían en sus madres para satisfacer sus necesidades. Se comportan de forma indiferente tanto frente a la presencia como ausencia de su madre, pero en el fondo tienen ansiedad. No son exploradores y son emocionalmente distantes. El comportamiento de la madre es de desconexión de su hijo/hija y emocionalmente distante.

Muchos adultos con este tipo de apego adoptan estrategias “preventivas” para desactivar su sistema de apego, por ejemplo, puede que escojan no verse envueltas/envueltos en relaciones sentimentales para no sentir miedo al rechazo. Tienden a estar demasiado centrados en sí mismos/mismas y su propio confort, sin tener en cuenta los intereses y sentimientos de la gente. Les resulta difícil comunicar sus pensamientos y sentimientos a sus parejas. Su respuesta típica a un conflicto, discusión u otra situación estresante es ponerse distantes y fríos.

Apego Desorganizado

Los niños/las niñas que no encajan en ninguna de las otras categorías están incluidas/incluidos en estar cuarta categoría de apego. Estas niñas/niños pueden actuar de forma depresiva, con ira, de forma pasiva o apáticos/apáticas. Sus madres/padres podrían actuar de varias formas, como bascular entre la pasividad y la agresión o estar asustados/asustadas y en realidad asustar a sus hijos/hijas.

Estos niños/niñas tienen estrés de forma regular, la perturbación de los padres/madres genera desorganización en los niños/las niñas, la conducta de poder del padre puede generar una actitud temerosa en el niño/la niña que también puede ser la fuente de la desorganización.

Cuando crecen son adultos desconfiados, aparentemente muy independientes, pueden ser excesivamente tímidos o bien personas extrovertidas pero con relaciones superficiales con una gran dificultad para profundizar en el vínculo o para comprometerse personalmente con otra persona por la angustia que le produce la cercanía.

Si estás en alguna de las tres últimas categorías de apego es más que probable que en tus relaciones con los demás, sobre todo con tus parejas, tengas en lugar de un vínculo emocional sano, lo que se llama vínculo del trauma (más conocido como “trauma bonding” en inglés).

Las Estrategias de Apego no son Permanentes

Los estudios demuestran que, con el tiempo, el 30% de la población cambia su estrategia de apego.

Nadie cambia de un apego inseguro a uno seguro bajo condiciones de miedo, desaprobación o amenaza de abandono. Esto es por lo que una pareja en la que una persona tenga apego ansioso y la otra apego evitativo es muy difícil que tenga éxito. Sólo a través de la aceptación, el respeto, el apoyo y la seguridad alguien puede ganar la seguridad suficiente para escalar la montaña emocional y alcanzar el apego seguro.

No hay ningún artículo, libro, taller o religión que pueda alterar nuestra sensación de seguridad en las relaciones. Son personas las que nos han hecho daño, por lo tanto son personas las que nos curarán. Esta persona puede ser un terapeuta o una pareja con apego seguro. Si pasas el tiempo suficiente en una relación segura, ¡tu apego se convertirá en seguro! Un cambio en tus relaciones lo que requiere es un cambio dentro de ti, en el modo en que te ves. Una vez te veas a ti mismo/misma de forma diferente, los demás también lo harán.

 

Si quieres saber más sobre el tipo de apego que tienes y cómo lo puedes hacer más seguro, te recomiendo el libro “Maneras de Amar”, de Amir Levine y Rachel Heller.

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El Abuso Verbal en la Infancia puede causar Ansiedad Severa

Qué es el Abuso Verbal

El abuso sufrido por un(a) niño/niña en su infancia puede alterar el desarrollo de su cerebro. La palabra abuso en este contexto tiene que ser entendida de forma amplia, esto es, incluyendo el abuso emocional (dentro del cual está el abuso verbal) y/o psicológico, no sólo el físico y/o sexual.

El abuso no sólo consiste en pegar de forma habitual a un(a) niña/niño. Las formas de abuso verbal tales como insultar, gritar, desvalorizar, culpabilizar, insultar, humillar y ridiculizar a un niño/niña de forma continuada durante años puede alterar la estructura de su cerebro y llevarle a problemas de comportamiento.

Ésta es la conclusión a la que llegaron los investigadores del hospital McLean, un centro psiquiátrico afiliado a la Escuela de Medicina de Harvard, en Massachussets, la cual cuestiona muchos de los preceptos básicos del cuidado de niños y de la psiquiatría ortodoxa.

El Dr Martin Teicher, que lideró el estudio, declaró que había evidencias de que el trauma emocional en la infancia podía causar alteraciones en partes importantes del cerebro, que podían dar lugar a depresión, ansiedad y otras secuelas.

“El cerebro se va esculpiendo con nuestras experiencias. Una experiencia adversa prolongada en el tiempo en su época de desarrollo, esculpirá nuestro cerebro de forma distinta” ha dicho Teicher.

Su equipo hizo cientos de escáneres del cerebro de niñas/os que habían sido ingresados en el hospital tras sufrir abuso verbal, abuso físico o sexual y los compararon con escáneres de personas jóvenes que no habían sufrido nada similar. Encontraron que en niños/as que habían sido rechazadas y/o abusados/as el cuerpo calloso de su cerebro era hasta un 40% más pequeño de lo normal.

Qué es el Cuerpo Calloso del Cerebro y qué le pasa cuando hay Trauma de Infancia

El cuerpo calloso es el haz de nervios cuya función es conectar los dos hemisferios del cerebro, el izquierdo y el derecho, y actuar como el puente principal entre ellos. Un cuerpo calloso que no está completamente desarrollado inhibe la comunicación entre los dos hemisferios. Como resultado de ello, los niños pueden terminar “residiendo” o “enganchados” en un hemisferio en lugar de moverse de forma rápida y ágil de uno al otro, que es lo que ocurre en las personas que no han sufrido ningún trauma de infancia.

El hemisferio izquierdo del cerebro es el de la parte racional, el uso de la lógica, los pensamientos, el lenguaje, las matemáticas. El hemisferio derecho es el de la parte emocional, la intuición, la creatividad, la imaginación, la espiritualidad. “Muchas personas que han sobrevivido a un trauma de infancia residen en la parte izquierda de forma habitual. Pero cuando les sobrevienen pensamientos traumáticos, se repliegan a la parte derecha. Pueden ponerse muy emocionales, sin ninguna lógica de la parte izquierda para guiarles”, ha declarado Teicher.

Esto que describe Teicher es un flashback emocional, típico de las personas con síndrome de estrés post-traumático complejo. Los flashbacks emocionales no suelen tener un componente visual. Cuando un adulto se ve envuelto en una situación que le recuerda al trauma vivido en la infancia (por ejemplo, un jefe que grita, una novia que mira mal, un amigo que se burla de forma dura) hace que el adulto reviva la situación traumática como si fuese ese/esa niño/niña de nuevo. No puede aplicar la parte racional porque se queda como en “off” durante ese tiempo. Los flashbacks emocionales pueden durar desde minutos hasta días. Con terapia y paciencia, éstos se pueden reducir tanto en las situaciones en las que aparecen como en duración e intensidad.

Posibles secuelas del abuso a corto plazo

  • Problemas de comunicación
  • Sobreanálisis de situaciones
  • Baja autoestima y falta de entusiasmo por la vida
  • Problemas para la toma de decisiones (aunque sean muy pequeñas)

Posibles secuelas del abuso a largo plazo

  • Migrañas
  • Dolores crónicos
  • Desórdenes de alimentación
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo (cuyo componente principal son los flashbacks emocionales)
  • Ideaciones Suicidas

Qué hacer: la Clave está en tu Niña/Niño Interior

Ok, la conclusión es que el cerebro es plástico según la neurociencia moderna y está sujeto a cambios en base a los estímulos que recibe en sus años primeros años de desarrollo. Concretamente los 7 primeros años de vida son los más importantes.

Los adultos que hayan sufrido algún tipo de abuso en su infancia (abuso entendido como se describe al principio de este artículo) y que se vean reflejados en este artículo tengo dos buenas noticias:

  1. Ahí está la explicación a las numerosas veces que te sentías en una especie de agujero negro del que era imposible salir. Se llama flashback emocional.
  2. Los flashbacks emocionales, así como el resto de los componentes del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, descritos algunos de ellos en la parte de las secuelas a corto y a largo plazo, pueden revertirse en una gran parte con terapia (psicoterapia o terapia Gestalt) y paciencia. Una de las claves es curar a ese niño/niña interior que sufre cuando siente que le vuelven a hacer lo mismo que en su infancia. Tú, el adulto, desapareces y ya sólo queda ese/esa niño/niña que sufre.

Pete Walker, psicoterapeuta estadounidense, en “Complex PTSD: From Surviving to Thriving” explica cómo tratar el Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo.

John Bradshow, psicoterapeuta estadounidense, en “Volver a casa” explica muchas técnicas prácticas para curar al/a la niña interior.

Fuente:

theguardian.com

 

La Regla del Contacto Cero. El/la Narcisista y el No Contacto

La Regla del Contacto Cero para dejar a un(a) narcisista significa exactamente eso – NINGÚN CONTACTO. Más abajo te explico todos los detalles de ese no contacto. Lo que dicen las estadísticas es que una víctima tarda una media de 7 veces de establecer el “contacto cero” hasta conseguirlo de forma definitiva. Eso fue lo que me pasó a mí. Lo conseguí a la séptima.

Cuando una relación termina, lo más sano emocionalmente es ponerle un cierre. Con un(a) narcisista es imposible ponerle un cierre digno a una relación. Es imposible simplemente porque para el/la narcisista la relación es un juego de dominación y de control en el que siempre va a jugar a ganar. Está con más personas que contigo, busca un(a) nueva pareja cuando empiezan a pensar en dejarte, y si eres tú quien deja antes,  el juego se convierte en cómo hacerte daño. Si intentas tener ese cierre y hablar con el/la narcisista de una forma sincera y honesta, no servirá de nada, mentirá y manipulará para salirse con la suya.

Ahí está la belleza del “contacto cero”, eres tú el/la que finalmente dice “No más. Se acabó”. Es empoderante porque ésa es tu última palabra. Dices no y dices basta a la manipulación y el abuso. Ése es tu cierre. Le haces ver que sus juegos psicológicos ya no funcionan contigo y que ya no eres una víctima.

El trauma bonding es uno de los motivos principales por los que para las víctimas es muy difícil dejar la relación. No se trata de una relación sana ni normal y por eso dejarla atrás también requiere de medidas especiales.

Reglas del Contacto Cero con un/una Narcisista

  1. Para mantener tu sanidad mental y terminar por completo con la relación tóxica, es importante mantener el “contacto cero”.
  2. El “contacto cero” incluye cualquier forma de contacto (como las mencionadas más arriba) con el/la narcisista. Esto incluye NO preguntar a mis amigos/familia sobre el/la narcisista y no permitirles a ellos hablarme sobre él/ella. Si es necesario, haré también “contacto cero” con los amigos o familiares que intenten que rompa el “contacto cero” con el/la narcisista.
  3. No le envies e-mails, no contestes los suyos. Si él/ella te envía un mail, no lo contestes y bórralo inmediatamente. Pon su dirección en la lista de spam.
  4. No le llames. No respondas a sus llamadas. Si te llama desde otro número y contestas, cuelga inmediatamente. Bloquea su número y desde cualquier otro que te llame. Si esto no es suficiente, cámbiate de número y dáselo sólo a gente de mucha confianza, que sepas que no se lo van a pasar.
  5. No le mandes cartas ni notas ni postales de ningún tipo ni en cualquier ocasión. Cualquier paquete o carta que envíe el/la narcisista, tíralo a la basura, no lo abras. (Eso sí, guarda información sobre documentos importantes que podrían ser usados como prueba de acoso.)
  6. Si deja algún mensaje en tu buzón de voz, elimínalo sin escucharlo.
  7. No mires su Facebook, Twitter, LinkedIn,.. o cualquier otra red social intentando averiguar qué hace, qué piensa, si te echa o no de menos.
  8. No te pases “por casualidad” ni por cerca de su casa, ni su trabajo ni su bar favorito.
  9. No dejes notas en el parabrisas de su coche ni en la puerta de su casa. Si el/la narcisista deja alguna, rómpela y tírala sin leerla.
  10. No quedes con ninguna persona de su entorno, tampoco con amigos ni conocidos comunes.
  11. Si te sientes tentado/a hacer cualquiera de las acciones de la lista de la 1 a la 10, llama a tu terapeuta o a un(a) amigo cercano/a y habla sobre ello. O haz una lista sobre las cosas negativas que el/la narcisista te ha hecho en el pasado, tales como: mentirte, insultarte, manipularte, avergonzarte, culparte, hacerte de menos, hacerte llorar, ponerte en evidencia delante de familia, amigos o compañeros de trabajo, hacerte sentir defectuoso/a o loco/a, utilizar a tus hijos para hacerte daño.
  12. Si sientes que estoy a punto de coger el teléfono para llamarle o escribirle un mail o un mensaje, sal de casa a dar un paseo sin el móvil, al menos durante una hora.
  13. Si tus amigos o tu familia no apoyan tus esfuerzos para dejar la relación, no lo hables con ellos y pídeles que respeten tu voluntad y no manifiesten una opinión que no se les ha pedido. Eres tú el/la que decide sobre ti y tu relación. Nadie más.
  14. Si en alguna ocasión la necesidad de ver al/a la narcisista ha sido más fuerte y has caído, sé paciente y amable contigo mismo/a y vuelve de nuevo al “contacto cero”.
  15. Nade de encuentros “accidentales”, si lo puedes evitar. Cambia tu rutina, vete al gimnasio a una hora diferente, busca otro bar que te guste en tu barrio o cambia de supermercado. Sí, no es justo que tengas que cambiar tus costumbres y rutinas, pero es con el tiempo y la distancia con lo que sanarás. No vayas a los sitios en los que sabes que es probable que te vayas a encontrar a el/la narcisista, incluso si le tienes que pedir a tu mejor amigo/a que te encierre en tu casa. Tampoco lo hagas para mostrarle lo feliz que eres, no lo hagas porque esto se volverá contra ti.
  16. Evita los sitios que te recuerden a él/ella.
  17. Corta todos los lazos. Saca todas las cosas del/de la narcisista de casa y recupera las tuyas lo antes posible. Es mejor que te deshagas de todas las cosas/objetos que te haya regalado y que te recuerden a él/ella. Si compartíais una mascota, es duro e injusto pero es mejor que dejes que se lo quede él/ella.
  18. Acepta tu responsabilidad por mantener el “contacto cero”. No esperes que el/la narcisista lo entienda o lo respete.
  19. Evita el alcohol y otras sustancias que reduzcan inhibiciones. “Beber y llamar” suele acabar siendo un error. Simplemente durante un tiempo haz una vida más sana, protegiéndote de situaciones que al final te perjudiquen. Tienes el objetivo de apartar de forma definitiva a esta persona tóxica de tu vida. ¡El esfuerzo merece la pena!
  20. No te castigues por tener pensamientos sobre cómo estará, qué estará haciendo o echarle de menos. Todo ello es normal. Simplemente es parte del proceso.
  21. No te desanimes si recaes alguna vez. Como cuento al principio de este post, la media es de siete veces de intentos hasta que al final se consigue. Es un proceso que no se da de la noche a la mañana sino de forma paulatina. Tienes la fuerza necesaria para hacerlo. Créeme.

Este artículo está basado en el original de thenarcissisticlife.com

7 Pasos para Sanarte de un(a) Padre y/o Madre Narcisista

La sanación de las secuelas de haber crecido en un hogar con un padre y/o madre narcisista tiene un efecto positivo en la vida del adulto. Los terapeutas llaman a este adulto el/la niñ@ adulto mientras está en recuperación. Hasta que no curan sus heridas, emocionalmente la mayoría del tiempo son l@s niñ@s herid@s de su infancia.

La percepción distorsionada de la realidad que un padre y/o madre narcisista impone a un(a) niñ@ suele tener en la mayoría de los casos consecuencias muy perjudiciales. Algunas de ellas pueden ser  la falta de autoestima, el pensamiento obsesivo, la minimización del abuso, la ansiedad severa, un miedo permanente a casi todo (consciente o no), la depresión y el síndrome de estrés post-traumático complejo. Al abordar el impacto que el narcisismo ha hecho en tu vida y empezar a tratarlo, puede mejorar enormemente tu calidad de vida.

Siete Pasos para la sanación de un Padre y/o Madre Narcisista

Reconoce el Comportamiento Narcisista

El primer paso en el proceso de sanación es admitir y reconocer que ha habido algo anormal (disfuncional) en el comportamiento del padre/de la madre (generalmente de uno de ellos con la colaboración del otro)/ de los padres. Una persona no puede recuperarse de algo que se niega a reconocer.

La mayoría de los padres narcisistas eligen a un(a) niñ@ favorit@, el “niño de oro”, al/a la que se trata como si caminara sobre las aguas. Lo@ otr@s niñ@s son frecuentemente los “chivos expiatorios”, tratad@s como inferiores, comparándoles, ignorándoles, culpándoles constantemente de todo. Los padres narcisistas ven al/a la/a los niñ@(s) como extensiones de sí mismos, no como seres humanos independientes con su propia personalidad, emociones, gustos,… El padre y/o madre narcisista asignará los papeles en función de cuál de ell@s perciba como más parecido a él/ella o sea más proclive a llevarle la corriente, a decirle a todo que sí.

Entiende el Narcisismo

Una vez que se identifica el narcisismo, es importante informarse sobre el trastorno y cómo afecta a todo el sistema familiar. El narcisismo es en parte biológico y en parte se genera por el entorno. Por ello, es probable que haya otr@s narcisistas o trastornos de la personalidad en tu familia. Familiarízate con los signos y síntomas del narcisismo y reconocerás a l@s otr@s narcisistas que hay en tu familia, tanto en la línea ascendente (abuel@s), como en la misma (herman@s), como en la línea descendente (hij@s).

Identifica el Comportamiento Abusivo

Al principio se te hará raro y confuso porque la palabra “abuso” está asociada comúnmente al abuso sexual o físico, pero no al emocional y/o psicólogico, siendo éste muy grave si un(a) niñ@ está expuesto a él durante años respecto a un padre y/o madre sobre el/los que tiene una absoluta dependencia.

Sin embargo, cuanta más información adquieras, más te darás cuenta de que has sido objeto de los siguientes (seguramente varios pero no todos) tipos de abuso:

  • Físico: restricción, agresión (bofetadas, puñetazos, empujones, coscorrones, pellizcos, arañazos,..)
  • Psicológico: gaslighting, tratamiento de silencio.
  • Verbal: gritar a un(a) niñ@ frecuentemente, obligarle a callarse, interrogarle, acosarle con preguntas retóricas.
  • Emocional: decirle regularmente que “eres sensible” “eres difícil”, “no aguantas una broma”, “estás loc@”. Obligar al/a la niñ@ a que sea el/ella el que ejerza de padre/madre.
  • Financiero: negligencia con su presupuesto, regalarle demasiadas cosas.
  • Sexual: actitudes inapropiadas, tocamientos, violación.

Libera la Rabia y la Tristeza

La rabia y la tristeza son respuestas emocionales naturales tras haber entendido tu historia familiar y haber identificado el abuso que has sufrido. Cualquier imagen idealizada que hayas podido tener de tu padre y/o madre narcisista se caerá abajo y esto es algo duro de aceptar.

No sólo es normal sacar la rabia y la tristeza para liberar el trauma sino que es absolutamente necesario. Hasta que no hayas llorado y no te hayas enfadado por todo lo que has perdido en la infancia a causa del abuso, hasta que no cures a tu niñ@ interior, no podrás avanzar como adulto. Llorar y enfadarse significa pasar el duelo y dejar ir. Esto es fundamental para avanzar.

Adquiere Perspectiva

Éste es un buen momento para dar un paso atrás por un tiempo para obtener una perspectiva más amplia de ti mism@ y de tu vida. Comienza por reflexionar sobre cómo la imagen distorsionada del/de la padre y/o madre narcisista del mundo, de las personas y sobre todo DE TI ha moldeado tus creencias actuales.

Después cava más hondo. Busca los pensamientos que tienes que en realidad no son tuyos sino adquiridos del/de la narcisista (seguramente autodestructivos), las cosas que te prohíbes o de las que te culpas, la imagen que tienes de ti mism@, lo que no te permites, lo mucho que te juzgas, lo crític@ que eres contigo mism@. Todo eso no es tuyo, es del/de la narcisista y es hora de que se lo devuelvas. Poco a poco, un(a) nuev@ tú empezará a surgir.

El Perdón

Acepta que no puedes cambiar tu pasado, pero sí reinterpretarlo. Eres tú el/la que decide si perdonas o no a tu padre y/o madre narcisista por el abuso y el daño causados. Conviene recordar que el perdón no es una acción mental sino emocional. Que generalmente no es un sentimiento de todo-o-nada sino que seguramente pasarás por diferentes etapas y éste probablemente nunca sea completo ni definitivo. Y que para perdonar a otr@s el/la primero al/a la que tienes que perdonar es a ti mism@. Sólo eras un(a) niñ@ que hizo lo que pudo para sobrevivir.

Sigue adelante con tu Nueva Vida

Donde hubo esas heridas no es que no vaya a haber nada, quedarán cicatrices, pero ya no serán heridas abiertas. Tu vida puede cambiar de una forma bastante radical, puedes verte a ti mism@ haciendo cosas y desde facetas que jamás habrías soñado. La vida empieza Aquí y Ahora.

Es importante tener en cuenta que estas son sólo unas líneas generales por las que pasa un adulto en recuperación que ha sido víctima de abuso narcisista en su infancia. Para acompañarte y ayudarte en este proceso, te recomiendo que busques la ayuda profesional de un(a) terapeuta Gestalt o un(a) terapeuta especializado en el tratamiento de víctimas de familias disfuncionales o un grupo CoDA (Codependientes Anónimos).

Este artículo está basado en el original de psychcentral.com

Narcisista Descubiert@ vs Narcisista Encubiert@

El/la Narcisista Descubiert@

Este tipo de narcisista es muy obvi@, fácil de detectar. La personalidad narcisista descubierta es arrogante, chula y demandante. Este tipo de personalidad narcisista es normalmente un(a) exhibicionista y se puede ofender con facilidad si no recibe admiración y/o atención, o si recibe críticas por muy leves que sean (muchas veces ni siquiera reales sino imaginadas). El/la narcisista encubiert@ tiene la rabia muy a flor de piel, con lo que sale con mucha facilidad cuando las cosas no salen como él/ella quiere. Es como un niñ@ con una pataleta gigante.

El desorden narcisista de la personalidad en el tipo descubierto manifiesta un comportamiento de grandiosidad, demanda un tratamiento especial, obligando a los demás a que le reconozcan como la persona más valorable, el/la más exitosa en un campo determinado, el/la más inteligente, él/la más atractiv@, en definitiva un macho o fémina alfa. El/la narcisista encubiert@ necesita que le reconozca por sus concretas habilidades y por ser especial, creyéndose superior a los demás, lo que muchas veces le lleva a tratarlos con tiranía y con desprecio. “Su majestad el bebé”, fue lo que dijo Freud. El/la narcisista encubiert@ se ha quedado en esta fase de su desarrollo emocional.

El tipo narcisista descubierto es muy explotador y cruel en su necesidad de mantener el poder y el control. Esta persona tiene el potencial para ser una figura pública y asegurar el poder, el dinero y bienes materiales, pero siempre a expensas de otros. Much@s de ell@s puede que no consigan el poder y lo que harán será inventarse méritos y credenciales para obtener un reconocimiento que no se ha ganado.

Tanto el/la narcisista descubiert@ como encubiert@ tienen profundos sentimientos de indignidad, de inadecuación. El/la narcisista descubiert@ intimidará, rebajará y difamará a otras personas a causa de profundos sentimientos de celos y envidia e inseguridades. Además, tiene altos niveles de desconfianza sobre los demás, presuponiendo que le tratarán a él/ell con el mismo desprecio con el que trata a los demás.

El/La Narcisista Encubiert@

El/la narcisista encubiert@ es el/la “tímid@”, pero igual de peligroso y doloroso involucrarse de cualquier modo con él/ella. Este tipo, igual que el descubierto, también tiene sentimientos profundos de indignidad y vergüenza tóxica. El/la narcisista encubiert@ no tiene la confianza manufacturada para presentar al mundo un yo grandioso, como el/la descubiert@, así que se retira a su mundo interior para vivir desde ahí sus fantasías patológicas.

El/la narcisista encubiert@ está obviamente deprimid@ y es muchas veces retraíd@. Proyecta estos sentimientos en las personas cercanas a él/ella mediante la retención y con métodos pasivo-agresivos. El tipo narcisista encubierto puede llegar a explotar también, pero requiere de más provocación que el descubierto.

La personalidad narcisista encubierta no siente culpa ni remordimientos (igual que la descubierta) y proyecta su niñ@ interior herid@ en los demás a través de la mentira, la manipulación, la retención y/o el abandono, utilizando la táctica que sea necesaria para conseguir una reacción y hacer daño a las personas que tiene más cerca, generalmente su pareja.

Suele tratarse de personas ansiosas, pesimistas, desmotivadas y que culpan a las personas de su pasado por sus inseguridades e inadecuaciones. Suelen ser buen@s en drenar a su pareja siendo parasitarios para aprovecharse de su dinero, recursos, energía,..que el/la narcisista no es capaz de producir para sí mism@.

Igual que l@s descubiert@s, este tipo de personalidad narcisista encubierta es altamente explotador y cree que está legitimado para coger/tomar (generalmente de su pareja) pero no tiene mucho interés en poner de su parte o contribuir a menos que haya un motivo ulterior egoísta que le lleve a ello.

En una sola frase, lo que el/la narcisista descubiert@ dice es:

“Soy especial”

Lo que dice el/la narcisista encubiert@ es:

“Lo nuestro es especial”

Es importante entender que se trata de un espectro, más de que una persona encaje 100% en el patrón. Much@s de ell@s probablemente tengan características de ambos tipos.

Lo que sí me parece importante señalar es que los encubiert@s son mucho más difíciles de detectar y por ello cuando la persona se da cuenta de dónde se está metiendo, ya está enganchada y le resultará difícil salir de la relación. Por eso, si sospechas que tu pareja actual y/o potencial futura puede ser un(a) narcisista encubierta, te aconsejo que leas el artículo sobre las banderas rojas para identificar a un(a) narcisista. Si ves muchas de ellas en esta persona, es más que probable que sea un(a) narcisista encubiert@ o quizás un psicópata y/o sociópata.

Este artículo está basado en el original de selfgrowth.com

¿Estás siendo víctima de “Gaslighting”?

“Estás loc@, eso no ha pasado nunca”

“Eres demasiado sensible”

“Te lo estás inventando”

“Eres muy difícil”

¿Qué es el Gaslighting?

¿Has oído alguna vez estas frases de tu pareja/ padre y/o madre/ amig@ que te han hecho cuestionarte a ti mism@?. Si es así, es más que probable que estés siendo víctima de Gaslighting, una forma de abuso emocional y psicológico que hace que la persona que es objeto de ella se cuestione sus propios sentimientos, instintos, pensamientos y sanidad mental, dando a la persona abusiva (generalmente un(a) narcisista) el poder y el control.

El término tiene su origen en la película británica “Gaslight” de 1940, dirigida por Thorold Dickinson, basada en la obra teatral “Gas Light”, (conocida como “Angel Street” en USA), de 1938, escrita por Patrick Hamilton. En la película, un hombre manipula a su mujer para convencerla de que está loca y así poder robarle una fortuna que ésta tiene escondida. Esconde cosas como cuadros, joyas,.. haciéndole pensar a ella que es la responsable de esas pérdidas pero que no lo recuerda. El término se refiere a las luces de gas que el marido utiliza en el ático mientras busca la fortuna escondida. La mujer ve las luces pero el marido insiste en que está desvariando.

Una vez que el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) ha utilizado el “gaslighting” para quebrar la habilidad de la víctima para confiar en sus propias percepciones y creencias, hay más probabilidades de que la víctima se quede en la relación abusiva, porque él/ella empezará a creer que no puede vivir sin el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva).

El “gaslighting” normalmente ocurre en una relación de forma gradual – tanto que al principio las acciones del/de la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) parecerán inofensivas. Con el paso del tiempo, la víctima acaba padeciendo ansiedad, aislamiento, confusión, depresión,.. perdiendo una total noción de lo que está ocurriendo en realidad.

10 Señales de que te están haciendo Gaslighting

Las de más arriba son señales de que un(a) narcisista (u otra persona abusiva) te está haciendo “Gaslighting”. En cuanto a ti, hay señales en tu cuerpo y en tu cabeza que te avisan de que algo no está bien. De acuerdo con el autor y psicoanalista Robert Stern, las siguientes son señales de que te están haciendo “Gaslighting”:

  1. Te cuestionas a ti mism@ constantemente.
  2. Empiezas a preguntarte si eres demasiado sensible.
  3. Te sientes confus@ la mayor parte del tiempo y te cuesta mucho tomar decisiones, aunque sean muy simples.
  4. Te pasas el día disculpándote ante esa persona.
  5. No puedes entender porqué la mayor parte del tiempo te encuentras triste.
  6. Te excusas a menudo ante los demás por el comportamiento de esa persona.
  7. Te sientes como si no pudieses hacer nada bien.
  8. Te sientes como si no fueses lo “suficientemente buen@” para las otras personas.
  9. Tienes la sensación de que antes de esta relación eras una persona con más confianza en sí misma, más relajada y más feliz.
  10. Ocultas información a tus amig@s y a tu familia para no tener que explicar lo que pasa con esta persona.

 Acciones relacionadas con el Gaslighting

  1. Retención: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) finge que no te entiende o se niega de forma radical a escucharte. Puede que diga algo como “No quiero oír nada sobre esto nunca más”.
  2. Oposición: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) cuestiona tu memoria, incluso aunque estés muy segur@ de lo que ha pasado. Te dicen cosas como “Te equivocas, nunca recuerdas bien las cosas” o “Eres un(a) mentiros@, eso no ha pasado nunca” o “Te lo estás inventando, a veces creo que estás loc@”.
  3. Bloqueo/Desvío: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) cambia el tema de conversación para silenciarte o para cuestionarte, diciendo frases como “Es otra idea loc@/desafortunada/disparatada de tu (amig@/ miembro de tu familia)”.
  4. Trivialización: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) minimiza tus necesidades o sentimientos, diciéndote constantemente que eres demasiado sensible o una persona difícil o frases como “Te vas a enfadar por una tontería como ésa?”.
  5. Negación/Olvido: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) finge que se ha olvidado de lo que ha pasado realmente o niega de forma flagrante las promesas que te ha hecho. “No sé de qué me hablas” o “Te lo estás inventando”.

 

El gaslighting es una forma de abuso emocional y psicológico. Si crees que estás siendo objeto de gaslighting (tu pareja, padre y/o madre, amig@), es importante que busques ayuda. Sus efectos pueden ser muy perjudiciales para ti y no tienes porqué tolerar esta clase de comportamiento. Haz lo necesario para mantenerte san@ mentalmente y salvo del/de la narcisista (u otro tipo de persona abusiva).

Cómo ser Asertiv@ y Poner Límites

“Poner límites es una forma avanzada de asertividad. Entraña riesgos y supone tomar una posición sobre quién eres, lo que estás dispuest@ o no a hacer y cómo quieres ser tratad@ y respetad@ en tus relaciones. Requiere tomar consciencia primero de tus valores, sentimientos y necesidades, así como práctica en hacer afirmaciones que empiecen con “Yo” sobre ellos”. “How to Speak Your Mind – Become Assertive and Set Limits”, Darlene Lancer.

Porqué la Asertividad es difícil

Aprender a ser asertiv@ requiere autoconocimiento y práctica. Muchas veces, debido a vergüenza tóxica y una baja autoestima algunas personas, los codependientes en especial, encuentran esto difícil porque:

  1. No saben lo que necesitan o sienten
  2. Cuando lo saben, no valoran sus necesidades, sentimientos y deseos y ponen las necesidades y sentimientos de los otros por delante. Sienten ansiedad o culpa cuando piden lo que quieren o lo que necesitan.
  3. Creen que no tienen derechos.
  4. Tienen miedo de que esa persona se enfade con ellos y/o les juzgue (por ejemplo, que les llamen egoístas).
  5. Tienen vergüenza de sentirse vulnerables, mostrar sentimientos, o decir lo que quieren o necesitan.
  6. Tienen miedo de perder el amor, la amistad o la aprobación de alguien.
  7. No quieren ser una carga.

En lugar de ser asertiv@s, l@s codependientes se comunican de forma disfuncional, tal y como lo han aprendido de la interacción con sus padres, muchas veces siendo pasivos, quejándose, agresivos o críticos o echando la culpa. Si te quejas, atacas, culpas o criticas a alguien, esa persona actuará de forma defensiva o se comportará de la misma manera en la que lo estás haciendo tú. A la asertividad se llega con práctica.

Porqué a veces no funcionan los límites

Has comunicado tus límites repetidamente de forma asertiva y no está funcionando. Esto puede ser porque:

  1. Tu tono no es firme o echa la culpa o es crítico.
  2. No hay consecuencias por la violación de tu límite.
  3. Te echas atrás cuando te retan con la razón, con rabia, con amenazas, llamándote cosas, con el tratamiento de silencio o con respuestas como:
  • ¿Quién te crees que eres diciéndome lo que tengo que hacer?
  • Eres un(a) egoísta
  • Deja de controlarme
  1. Amenazas con hacer cosas que causan demasiado miedo o que son poco realistas de llevar a cabo, como “Si haces eso otra vez, me voy”.
  2. No aprecias suficientemente la importancia de tus necesidades y valores.
  3. No ejercitas las consecuencias de forma constante cada vez que esa persona viola tu límite.
  4. Te echas atrás porque simpatizas con el dolor de la otra persona y pones sus sentimientos y necesidades por encima de los tuyos.
  5. Insistes en que sea la otra persona la que cambie. Las consecuencias no son para castigar a alguien o para que otra persona cambie, sino que requieren que seas tú el/la que cambie su comportamiento.
  6. No tienes un sistema de apoyo que refuerce tu nuevo comportamiento.
  7. Tus palabras y tus acciones son contradictorias. Las acciones hablan más alto. Las acciones que finalmente premian a alguien que premian a alguien por violar tu límite prueban que no eres seri@. Éstos son algunos ejemplos:
  • Decirle a tu vecino que no se pase sin llamar antes, y después dejarle entrar en tu apartamento cuando se presenta sin avisar.
  • Decirle a tu ex pareja que no te contacte y después escribirle o verle.
  • Decirle a alguien que no te llame después de las 9 pm y aún así coger el teléfono después de esa hora.

Cosas que puedes hacer para ganar en Asertividad

Reflexiona sobre:

  1. ¿Qué comportamientos específicos en los que has participado o permitido violan tus valores o comprometen tus necesidades y deseos?
  2. ¿Cómo te afecta eso a ti y a tus relaciones?
  3. ¿Estás dispuest@ a arriesgarte y esforzarte para mantener tus límites? Puede ser que pierdas a gente en este proceso (amig@s, pareja,..)
  4. ¿Cuáles son los derechos que crees que tienes?
  5. ¿Cuáles son las consecuencias con las que puedes vivir? Intenta mantener lo que dices y no hacer nunca amenazas que no puedas mantener. Recuerda que todo el esfuerzo no habrá servido si no mantienes el límite y las consecuencias por violarlo.
  6. Cómo vas a llevar la reacción de la otra persona.

Recuerda que ser asertiv@ y poner límites es un proceso que lleva tiempo y práctica. Al principio seguramente sentirás miedo y/o culpa por poner un límite. No los rehúyas, sostén ese miedo y/o esa culpa, verás cómo con cada límite que pongas, éstos cada vez estarán menos presentes hasta que desaparezcan por completo. No poner límites y aceptar todo lo que te hacen otros, no es querer, es no quererte a ti mism@.