8 Señales De Que Estás Discutiendo Con Un Psicópata

Aunque los datos muestran que al menos un tres por ciento de la población podría ser catalogado correctamente como psicópata, muchos de ellos son personas funcionales, incluso con éxito.

La mayor parte del tiempo te resultará difícil identificar a uno, pero si por lo que sea, acabas enfrascado en una discusión – o un debate aparentemente amistoso – ahí es cuando de repente se te hará obvio con quién estás hablando en realidad.

Ocho Signos Claros de que con Quien estás hablando es un Psicópata.

  1. Mentiras Patológicas.

Cuando la conversación gira en torno a los eventos y vivencias pasadas de esta persona, te encontrarás con una ola de mentiras, negación y fantasía que no tiene absolutamente nada que ver con la realidad tal y como tú la conoces.

Negarán que han hecho las cosas mal, culparán a otros, te dirán que no les estás entendiendo, y utilizarán todo tipo de humo y espejos para proyectar su propia versión de los hechos.

Incluso cuando les des pruebas que evidencian de forma clara la verdad, te lanzarán más mentiras para desorientarte hasta el punto de que ya desconfíes de tu propia percepción.

  1. Rechazo a Asumir la Responsabilidad.

Utilizan la proyección como mecanismo de defensa para evitar cualquier responsabilidad sobre sus actos. Son incapaces de admitirlo cuando tienen la culpa de algo y defenderán su inocencia hasta la muerte si es necesario.

No importa lo grande o pequeña que sea la indiscreción, negarán cualquier responsabilidad porque esto podría menoscabar la grandiosa visión delirante que tienen de sí mismos.

  1. No admitir Nunca Que El Otro Tiene la Razón.

No importa lo bien fundamentado que esté tu argumento, o lo claro que dejes un punto o un hecho, un psicópata nunca reconocerá que quizás, aunque sea un poco, tú tienes la razón.

Rechazarán concederte hasta el gesto más ínfimo de concesión. Al contrario, utilizarán información falsa y detalles irrelevantes para infundir confusión sobre lo que has dicho y darle la vuelta para poder mantener su aire de superioridad.

  1. Enfoque y Tono Condescendientes.

Los psicópatas, cuando les conviene, pueden ser capaces de una forma bastante increíble de mantener su exterior cool y sereno. Pueden estar tranquilos incluso cuando tú estás perdiendo la compostura, y cuando finalmente llegas a tu límite y reaccionas con ira, lo utilizan para denostarte por ello.

Parte de sus acercamientos incluyen meterse contigo, picarte para forzar una reacción en ti. Saben exactamente lo que están haciendo: ponerte una trampa para que reacciones emocionalmente y esto les permita tener ventaja sobre ti.

  1. Lenguaje Corporal Que No Casa Con Sus Palabras.

Para transmitir una imagen de sí mismos como cualquier cosa menos narcisistas, a veces intentarán expresiones u opiniones que son de todo menos auténticas y genuinas.

Son maestros detectando lo que sientes, pero lo psicópatas tienen problemas para traducir esto en sus propios sentimientos. Tienen empatía cognitiva, pero no empatía emocional. En otras palabras, cognitivamente son perfectamente conscientes de lo que te hacen pero emocionalmente son incapaces de sentir empatía por ti.

El resultado de esto es que pueden patinar fácilmente cuando intentan transmitir emociones que son notorias precisamente por su ausencia. Lo que les delata especialmente es su lenguaje corporal, sobre todo sus ojos, la mirada, es una mirada muy desconectada, como la de un robot, sin profundidad.

  1. Cambios de Humor Súper Bruscos.

Como su apariencia cool y calmada es muchas veces fingida como medio para controlar, un narcisista es vulnerable a cambios de humor severos y muy rápidos.

Cuando sienten que su exterior equilibrado ya no les sirve para su propósito, y en especial cuando sienten que tus alegaciones son mejores que las suyas, es como si le diesen a un interruptor que desencadenará un torrente de abuso, un aluvión de halagos, una arenga de críticas o cualquier otra forma de manipulación.

Pueden moverse salvajemente entre varios estados de humor hasta que realmente ya no tengas ni idea de con quién estás hablando.

  1. Una Falta de Empatía Preocupante.

Cuando la discusión es en torno a personas o cualquier otra criatura viviente, la posición del narcisista normalmente carecerá de todo tipo de empatía.

Quizás estéis hablando sobre el sufrimiento de personas en países destrozados por la guerra, víctimas de crímenes, o incluso las desgracias de un amigo, el psicópata mostrará una increíble falta de empatía hacia todos ellos.

Quizás incluso culpen a los que sufren por su sufrimiento, sin tener en cuenta de si esas personas han tenido alguna elección o voluntad en su situación.

  1. Una Visión Fantasiosa Que No Se Corresponde Con La Realidad.

A medida que hablas con un psicópata, te das cuenta de hasta qué punto tienen una visión distorsionada del mundo. Normalmente ven las cosas de forma muy diferente al resto de la gente y esta visión retorcida va a ser la base para muchas de las discusiones que tienen.

No sólo crean visiones del mundo que son puras fantasías sino que asimilan información igual de distorsionada para reforzar lo que creen.

Generalmente parecerá como una actitud de negación que se puede ver entre escépticos acérrimos, teóricos de conspiraciones y grupos por el estilo.

Por supuesto, si te das cuenta de que estás tratando con alguien de estas características, sólo hay una forma posible de obrar: deja de hablar, date la vuelta y aléjate. Quizás no te sientas genial haciendo algo así, pero es la única opción para preservar tu sanidad mental.

 

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Seis Máscaras Bajo Las Cuales Se Esconden Los Narcisistas (y Cómo Detectarlas)

Los narcisistas son gente que a menudo intentan esconder su verdadera personalidad. Dentro de sí mismos, hay un sentimiento incómodo a mostrar quiénes son de verdad. Esto es debido a su herida infantil y la inseguridad y el complejo de inferioridad que todos ellos tienen.

Debido a las necesidades emocionales que nunca fueron cubiertas cuando eran niños, muchos narcisistas desarrollan la idea de que dichas necesidades nunca van a ser cubiertas por otras personas a lo largo de su vida. Este temor primario está en el núcleo de su apego frágil e inanimado hacia otros. La forma que tienen de compensar por el miedo a que sus necesidades emocionales no sean cubiertas a través de una forma de comportamiento demasiado autónoma, muy bien ejecutada.

Este “coctel” de miedo y sobrecompensación también les lleva a una falta de intimidad consigo mismos, un vacío de autoconocimiento. Como resultado de ello, se convierten en actores. Desempañan un rol perfecto para poder interactuar con otros y conseguir lo que están buscando, su objetivo que no cuentan a otros y que viene a ser su “agenda secreta”: dinero, status, cobijo, sexo, amor, admiración ,.. éste es el suministro narcisista que todos ellos necesitan para ser funcionales en la vida. Para atraer a la gente a su red y conseguir ese suministro narcisista, lo que hacen es ponerse una atractiva máscara social.

Hay dos clases principales de narcisistas: el cerebral y el somático. El narcisista cerebral es el típico que lo sabe todo, soberbio, un “ordenador” inteligente – para él todo lo importante tiene que ver con el cerebro. Los narcisistas somáticos están obsesionados con el “soma” o cuerpo, lo cuidan mucho, lo muestran todo lo que pueden, lo estupendos que son en el sexo.

Dentro de estas dos principales clases, hay diferentes tipos de narcisistas dependiendo de sus egos, la estructura de su cerebro, circunstancias y estímulos a los que fueron sometidos en su infancia. Estos tipos darán forma a los diferentes tipos de personas que ellos utilizarán para interactuar con el mundo: las máscaras.

6 Máscaras bajo las que se Esconden los Narcisistas

  1. La Víctima

    Ésta es la clase de persona que siempre es la víctima de la situación. Todos sus ex están locos, no puede conseguir un buen trabajo porque tiene mala suerte, no tienen amigos porque la gente les tiene celos, y así ad infinitum.

    Este narcisista no se hace responsable de sus acciones porque, en su cabeza, no es responsable, esto es a causa del mecanismo neurótico de defensa de la proyección, así que todas las historias que te cuente van a tener un final muy parecido: lo que sea que les haya pasado, nunca es su culpa sino de los demás. Si este narcisista piensa que tú eres un objetivo, intentará parecerte un vulnerable niño de cinco años en búsqueda desesperada de alguien que lo adopte y lo proteja.

  2. El Amante

    La vida de este narcisista gira en torno a su propia gratificación sexual y buscarán potenciar su ego metiéndose en la cama con muchas parejas diferentes. Para ellos, el número de muescas en su cama es un símbolo de su atractivo y su éxito.

    Estos narcisistas son maestros del encanto y el flirteo y lo utilizan para enganchar a sus objetivos/víctimas, sólo para dejarles a un lado cuando la emoción de la persecución y la satisfacción de la conquista se van y la dinámica de la relación se hace aburrida a sus ojos.

    Los narcisistas amantes son un corazón roto disfrazado. Utilizarán sus poderes seductores para intoxicar a su víctima antes de romperle el corazón. Al principio parecen la cita ideal, pero en realidad no se preocupan por nadie más que no sean ellos mismos y sus actos sólo tienen el propósito de servir sus necesidades y deseos.

    Serán ligones, encantadores y, de repente, disponibles para ti en cualquier momento, pero esto no durará mucho. Después de un tiempo con esta dinámica, te cambiarán por una nueva conquista en un abrir y cerrar de ojos.

  3. El Adicto al Trabajo

    El/ella es el/la mejor en su trabajo, siempre dando todo lo que pueden en este ámbito. No hay nadie que sea tan capaz, responsable, comprometido y exitoso/a en su trabajo como esta persona. Pueden hablar de ello hasta la saciedad (de hecho, raro vez hablarán de cualquier otra cosa), da igual en realidad el trabajo que el/la narcisista tenga. Cada vez que habla, tienes la sensación de que estás escuchando al propietario de una multinacional, o al menos eso es lo que parece.

    Si tienes a una persona así en tu trabajo, ten cuidado. La charla que no tiene fin sobre lo increíblemente buenos que son, en realidad esconde un puñado de inseguridades y si se sienten amenazados, es probable que intenten hacerte bullying sin piedad o que traten de deshacerse de ti con una campaña de desprestigio.

    Intenta mantenerte alejado de él/ella. Si no puedes hacer eso, utiliza la técnica de la “roca gris” (no reactivo emocionalmente) cuando interactúes con esta persona.

  4. El Salvador

    Están siempre ahí para ti. Para ayudarte con los recados, para ayudarte a lavar los platos después de una fiesta, para aconsejarte sobre este nuevo puesto que el que estás dudando si aceptar o no. Ellos estarán siempre allí, para protegerte y cuidarte.

    Muchas víctimas de narcisistas ( a causa del síndrome de estrés post-traumático complejo – como consecuencia de las secuelas del abuso sufrido en la infancia por sus familias en la que había uno o ambos padres narcisistas) tienen la fantasía de que un salvador aparecerá en algún momento en sus vidas y desde ese momento todo será perfecto en sus vidas.

    La fe es la presa que este narcisista quiere cazar. No hace falta decirlo. Lo que habrá no es rescate sino abuso.

  5. El Elitista

    El narcisista elitista está lleno de falsa abrumadora autoestima. Centrado en sí mismo y pretencioso, es adicto a la admiración de otros. Estamos hablando de un chulo y una persona que se siente superior con la necesidad de ser el mejor y de probar su superioridad en todos los ámbitos

    No tienen ninguna duda de que merecen un trato especial de todo el mundo, y si no lo consiguen, se enfadarán, como un niño con una pataleta. Se ven a sí mismos como seres humanos “alfa” y asegurarán de rodearse de gente que, bajo su criterio, es inferior, para mantener la fantasía de que son el mejor, el número uno.

  6. El Mártir

    Esta clase de narcisista dedica su vida a ayudar a otros. Puede que les oigas frases como “Soy la persona más servicial que conozco” o “Se me conocerá por las buenas obras que he hecho”. Básicamente, estamos hablando de la clase de persona que es tan altruista y sacrificada que incluso un/a santo o santa parecería un imbécil egoísta comparado con él/ella.

    Se convierten en el mártir como un recurso final para controlar a otros – especialmente sus parejas. Este rol es usado sobre todo por narcisistas encubiertos, que acuden a él cuando se sienten bajo presión.

Digamos que estás planeando abandonarle y solicitar el divorcio. En este caso jugarán al papel de la víctima sin miramientos. Dramatizarán sobre lo cruel que has sido con ellos, sobre todas las miserias que han pasado a tu lado, todo ello para hacerte parecer el/la malo/mala de la película.

Si alguien en tu círculo, en el trabajo, en una relación o relacionado contigo de cualquier forma muestra características como éstas, mejor da unos pasos atrás y reflexiona si esa persona es realmente lo que dice que es. Después de un periodo con esta fase de la “máscara”, cuando el narcisista esté seguro de que te tiene atrapado, esa máscara empezará a caerse, y debajo lo que hay es una persona completamente diferente de la que conociste al principio. Estarás atrapado en un juego en el que tienes todas las de perder.

¿Eres Hij@ de Una Madre (o Padre) Narcisista? Haz Este Breve Test Para Averiguarlo

El narcisismo es un es un desorden que en su grado más severo del espectro se encuentra recogido en el grupo B del DSM (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) como trastorno narcisista de la personalidad. Una mujer (u hombre) puede tener características narcisistas y sin embargo no encajar en el trastorno. Madres con tan sólo unas pocas de las características señaladas más abajo pueden afectar muy negativamente a sus hijas/hijos, lo cual se explica en el libro de la doctora Karyl McBride :”¿Alguna vez seré suficiente?”.

Averigua si las Siguientes Preguntas se Aplican a la Relación con tu Madre (o Padre)

  1. Cuando tratas temas de la vida con tu madre, ¿desvía la conversación para hablar de sí misma?
  2. Cuando hablas de sentimientos con tu madre, ¿intenta que sus sentimientos sean más importantes que los tuyos?
  3. ¿Tu madre se comporta como si estuviese celosa de ti?
  4. ¿Tu madre tiene empatía por tus sentimientos?
  5. ¿Tu madre sólo te apoya en aquellas cosas que haces que la reflejan a ella misma como “buena madre”?
  6. ¿Has sentido de forma prolongada una falta de cercanía emocional con tu madre?
  7. ¿Has cuestionado de forma prolongada si le gustas a tu madre o realmente te quiere?
  8. ¿Tu madre hace sólo cosas por ti cuando otras personas la ven?
  9. Cuando ocurre algo en tu vida (accidente, enfermedad, divorcio) ¿tu madre reacciona sobre cómo le afectará a ella en lugar de cómo te sientes?
  10. ¿A tu madre le importa mucho lo que los otros (vecinos, amigos, familia, compañeros de trabajo) piensan?
  11. ¿Tu madre niega sus propios sentimientos?
  12. ¿Tu madre te culpa a ti o a otros/otras en lugar de responsabilizarse de sus propios comportamientos o acciones?
  13. ¿Tu madre se siente fácilmente herida y guarda rencor durante mucho tiempo en lugar de intentar resolver el problema?
  14. ¿Te sientes como si hubieses sido una esclava de tu madre?
  15. ¿Sientes que has sido responsable del alimento o las enfermedades (dolores de cabeza, stress,…) de tu madre?
  16. ¿Tuviste que cuidar de las necesidades físicas de tu madre cuando eras niñ@?
  17. ¿Te sientes no aceptada/aceptado por tu madre?
  18. ¿Sientes que tu madre ha sido y/o es muy crítica contigo?
  19. ¿Te sientes a menudo indefenso/indefensa en presencia de tu madre?
  20. ¿Tu madre te avergüenza a menudo?
  21. ¿Sientes que tu madre te conoce de verdad?
  22. ¿Tu madre se comporta como si el mundo tuviese que girar en torno a ella?
  23. ¿Encuentras difícil ser una persona independiente de tu madre?
  24. ¿Tu madre te parece falsa a veces?
  25. ¿Tu madre quiere controlar tus elecciones o las decisiones que tomas en tu vida?
  26. ¿El estado de ánimo de tu madre puede cambiar fácilmente de forma brusca?
  27. ¿Sentiste que tenías que hacerte cargo de las necesidades emocionales de tu madre cuando eras niño/niña?
  28. ¿Te sientes manipulada/manipulado cuando estás en presencia de tu madre?
  29. ¿Te sientes valorada/valorado por tu madre por lo que haces más que por quién eres?
  30. ¿Es tu madre controladora, actuando como una víctima o como una mártir?
  31. ¿Tu madre te obliga a actuar de una forma diferente a como realmente te sientes?
  32. ¿Tu madre compite contigo?
  33. ¿Tu madre siempre tiene que salirse con la suya de una forma o de otra?

Todas estas preguntas se refieren a características narcisistas. A cuantas más preguntas hayas dicho que sí, mayor probabilidad hay de que tu madre tenga rasgos narcisistas y esto te haya causado dificultades en la infancia, en tu desarrollo como persona y en tu etapa de adulto.